Remedios para el asma. mas yapa



El asma es una enfermedad de carácter crónico que afecta al sistema respiratorio y cuya incidencia está aumentando en las ultimas décadas debido al estilo de vida moderno y la contaminación ambiental. Se estima que alrededor del 3 al 7 por ciento de la población mundial padece asma y aunque afecta a personas de cualquier edad es mas frecuente su aparición en edad infantil. Quien sufre de asma sabe bien que puede ser una enfermedad muy debilitante y molesta, pero siguiendo determinados consejos se puede llegar a respirar mejor, controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida de quienes están afectados por el asma.

salud


En primer lugar es muy importante determinar qué te provoca el asma y qué factores o agentes estimulan la aparición de las crisis de asma para poder combatir mejor a la enfermedad. No es una enfermedad nueva, es cierto que hoy en día se conoce mas porque es mas frecuente entre la gente, pero ha existido siempre y existen remedios naturales para tratar de paliar sus efectos. Por ejemplo, en determinados lugares de Europa y Asia, se utiliza un poco de aceite de eucalipto sobre el labio superior antes de acostarse en la cama y así respirar sus vapores mientras se duerme. De hecho, el aceite de eucalipto se usa comúnmente como descongestionante y expectorante en infecciones respiratorias. El aceite se encuentra en muchos jarabes y pastillas para chupar, así como en inhaladores de vapor y ungüentos tópicos de venta libre.

No obstante has de saber que aunque el uso tópico del aceite de eucalipto o por inhalación en concentraciones bajas puede ser seguro, existe una significante y potencial toxicidad letal, que se ha reportado consistentemente con el uso oral y que también podría ocurrir cuando se usa inhalado. Debe evitarse cualquier forma de administración en niños.

Recuerda que aunque tengas asma, la enfermedad no tiene por qué controlar ni condicionar tu vida. Es posible utilizar remedios naturales para el asma y mejorar así notablemente tu calidad de vida haciendo que esta sea tan normal que te olvides completamente del asma. Esos remedios han estado siempre ahí, en la naturaleza y a nuestra disposición para ser usados y ayudarnos a tomar las riendas de nuestra vida escapando de la esclavitud del asma. Eso si, consulta siempre a un especialista antes de iniciar cualquier tratamiento por tu cuenta, sea este natural o no.


fuente

y algo mas...

Cuidados de enfermeria personas con asma:


enfermedades


· − Instrucción a cerca del asma :
El asma es una enfermedad crónica , que requiere atención para toda la vida , que afecta al aparato respiratorio
. En ella se produce una inflamación de los bronquios que llevan el aire a los pulmones , debido a la irritación
que produce ciertos estímulos como el polen , la contaminación , el humo , las emociones , la risa , el ejercicio
, algunas medicinas etc …
Esta inflamación hace que los conductos sean más sensibles y respondan con una contracción provocando un
mayor estrechamiento . Este bloqueo del paso del aire que puede ser más o menos importante dependiendo de
la sensibilidad del individuo , de la intensidad del estímulo o de cómo se encuentre antes del contacto , hace
que la persona con asma tenga ahogo , tos , sensación de presión en el pecho y pitos al respirar es importante
que el asma esté bien controlada para intentar eliminar o reducir el número y la intensidad de las crisis y
seguir una vida lo más normal posible .
2.− Información sobre el tratamiento
Para que el paciente lleve a cabo la correcta utilización del tratamiento deberá de distinguir entre
medicamentos que alivian y los que reducen la inflamación . sabrá que tendrá que tomar la medicación
diariamente aunque se encuentre bien .Conocerá cuales son los efectos secundarios y sus soluciones para
reducir la ansiedad del paciente. Se le informará cuales son las directrices para seguir el tratamiento .Incidir
sobre los efectos positivos de la medicación . También deberemos de comprobar la compresión del paciente .
2.1. Medicación Preventiva : Antiinflamatorios :
Estos medicamentos ayudan a prevenir o reducir la inflamación y la congestión de las vías aéreas . Por ello ,
disminuyen la hipersensibilidad y ayudan a prevenir ataques . Sin embargo , no detendrán un ataque ya
empezado . Existen dos tipos de antiinflamatorios:
− Corticoesteroides : Protegen las vías aéreas contra irritantes y alérgenos . Existen dos vías de administración
: Inhalados , son de uso más común que deben de administrarse regularmente para que resulten eficaces . Los
orales en forma de pastillas o jarabes , administradas durante unos días si las vías aéreas están muy
congestionadas .
− No esteroides : Protegen las vías aéreas contra los alérgenos . Ayudan a prevenir los ataques causados por el
ejercicio físico . Siempre se administran por inhalación .
2.2. Medicación sintomática : Broncodilatadores :
Su función es relajar los músculos que rodean a las vías aéreas , ensanchándolas y facilitando la respiración
.Existen dos tipos de broncodilatadores :
− Broncodilatadores de acción rápida : Actúan rápidamente para abrir las vías aéreas , facilitando la
respiración rápidamente , ayudan a detener un ataque ya empezado , ayudan también a prevenir los ataques
causados por el ejercicio físico . Se administran normalmente por inhalación .
− Broncodilatadores de acción prolongada : Actúan más lentamente que los de acción rápida , pero mejoran
por más tiempo . Se pueden usar con regularidad . Previenen los ataques nocturnos . También previenen los
ataques producidos por el ejercicio físico , pueden ser inhalados (preferentemente) u orales .
3.− Uso correcto de Inhaladores :
Uso del Inhalador sin cámara :
1º .− Quitar la tapa y agitar el aerosol .
2º .− Echar el aire por la nariz y por la boca .
3º .− Sujetar el aerosol en posición vertical y con la boquilla en la parte de abajo .
4º .− Colocar la boca alrededor de la boquilla y apretar fuertemente los labios , comenzando a tomar todo el
aire que se pueda de forma lenta por la boca .
5º .− Nada más comenzar a tomar el aire , pulsar el aerosol una sola vez y continuar tomando aire .
6º .− Contener la respiración todo el tiempo que se pueda (en torno a los 10 segundos).
7º .− Echar el aire por la boca lentamente .
8º .− Si tiene que hacer otra inhalación esperar al menos 30 segundos .




Uso del Inhalador con cámara :
1º .− Unir las dos partes de la cámara haciendo coincidir la parte saliente de un lado con la ranura del otro .
2º .− Quitar la tapa y agitar el aerosol .
3º .− Meter la boquilla del aerosol en la zona existente para tal fin , en el lado de la cámara de inhalación .
4º .− Colocar la boca alrededor de la boquilla de la cámara de inhalación, mantener esta en posición
horizontal.
5º − Echar un poco de aire y pulsar el aerosol. A continuación tomar todo el aire que se pueda lentamente.
6º − Contener la respiración todo el tiempo que se pueda (en torno a 10 segundos)
7º − Echar el aire por la boca lentamente.
8º − Si tiene que hacer alguna otra inhalación esperar al menos treinta segundos.
Sistema Turbuhaler:
1º − Desenroscar y sacar la tapa blanca que cubre el Turbuhaler.
2º − Sostener el inhalador en posición vertical con la rosca giratoria en la parte inferior.
3º − Cargar la dosis girando la rosca giratoria, primero hacia la derecha y luego hacia la izquierda hasta oír un
clic.
4º − Colocar la boquilla entre los dientes, cerrar los labios sobre ella y respirar
enérgicamente y profundamente, mantener la respiración de 5−10 segundos.
Sistema Accuhaler:
1º − Preparar correctamente la dosis.
2º − Abrir la tapa con la cual estará descubierta la boquilla y desplazar la palanca hacia el otro lado y ya estará
listo para la toma.
3º − Colocar la boca alrededor de la boquilla del aparato y tomar todo el aire que se pueda rápidamente por la
boca.
5º − Quitar el aparato de la boca y contener la respiración todo el tiempo que se pueda (en torno a 10
segundos).
6º − Echar el aire por la boca lentamente.
7º − Si tiene que hacer otra inhalación esperar al menos 30 segundos.


Diagnosticos de enfermeria para el asma



• Ansiedad relacionada con la incapacidad para respirar de manera eficaz .
• Intolerancia a la actividad relacionada con la fatiga.
• Limpieza ineficaz de la vía aérea relacionado con estrechamiento traqueo bronquial y exceso de secreciones.
• Patrón respiratorio ineficaz relacionado con ansiedad.


fuente

un articulo muy importante:


Historia Natural del Asma


Resumen

hablar de historia natural del asma es hacerlo de la evolución de la enfermedad en una persona a lo largo de su biografía personal

Los estudios de cohortes nos permiten conocer las posibilidades evolutivas existentes y los posibles factores protectores y de riesgo para desarrollar y mantener el asma

El fenotipo de "sibilancias-asma atópica" se configura como el modelo de asma que persistirá a lo largo de toda la vida



Sobre la historia natural


El concepto historia natural de una enfermedad, en este caso del asma, hace referencia al comportamiento de la misma en el tiempo, a lo largo de la vida de una persona hipotética. Con la historia natural se generan escenarios o modelos evolutivos que intentan definir los factores que intervienen en su génesis, desarrollo, progresión, mantenimiento y curación.
Si la historia natural fuera un proceso lineal unívoco sus hallazgos serían fácilmente aplicables a la persona real que desarrolla esa enfermedad. Desgraciadamente, en medicina, la practica totalidad de los procesos admiten bifurcaciones y alternativas evolutivas, generándose un autentico árbol de posibles historias naturales o escenarios evolutivos. A más ramificaciones posibles, alternativas evolutivas existan, más complejo se hace intentar aplicar a una persona concreta los conocimientos provenientes del estudio de la historia natural. Resulta crucial pues, conocer los factores que determinan una u otra evolución, en la idea de poder aplicar dichos conocimientos a un caso concreto.

La Figura 1 muestra los escenarios evolutivos más frecuentes y mejor definidos en este momento


Remedios



Las fuentes de la Historia Natural

Los conocimientos actuales sobre la historia natural del asma proceden de estudios longitudinales de cohortes y de base poblacional. Es esta la única vía de conocer el comportamiento de la enfermedad en el tiempo, siguiendo a grupos poblaciones a lo largo de los años.
Algunas cohortes ya llevan periodos superiores a 40 años de seguimiento, otras aun están presentando informaciones preliminares. Las hay que parten de población general y otras de niños con sintomatología. Unas captan a los niños al nacimiento y otras a edades posteriores. Sea como sea, la característica común es el seguimiento a los largo de los años, con puntos de supervisión periódicos, lo que confiere a sus hallazgos una razonable verosimilitud. La Tabla 1 muestra los estudios de cohorte más relevantes.


Tabla 1

cura



Estos trabajos, todos ellos continúan siguiendo a su población, han permitido identificar numerosos factores de riesgo y factores protectores que se resumen en la

Figura 2.

asma



Algunos resultados obtenidos resultan contradictorios, otros solo están clarificados parcialmente. No obstante y a pesar de las limitaciones, estos estudios longitudinales del asma desde la infancia hasta la edad adulta desarrollados en distintos lugares del mundo han arrojado mucha luz sobre la génesis y progresión del asma y sobre los factores de riesgo implicados en estos hechos.
Por razones didácticas hemos planteado una división de los posibles escenarios evolutivos en dos grupos de niños: menores y mayores de 6 años, aunque este punto es a todas luces arbitrario y bien podría haberse elegido la edad de 5, de 7, etc. Esta aclaración debe ser tenida en cuenta para una lectura correcta de este trabajo.



Evolución del asma que comienza antes de los 6 años



En términos prácticos y a modo de recordatorio podemos decir que un tercio de los niños presentan en los primeros cinco años de vida al menos un episodio de sibilancias.

De estos un tercio cumplirá criterios de asma y de estos, dos tercios tendrá asma que persistirá (o se reactivará) en la edad adulta. Esta regla (1/3 - 1/3 - 2/3) sirve para definir la situación global de la población, pero es una falacia decir a una familia, en la que su hijo cumple criterios de asma antes de los 5 años, que tendrá un 66% de posibilidades de tener asma de adulto. La realidad es que determinados factores, presentes o ausentes, hacen que esta previsión se modifique.
El primer intento relevante por establecer un pronóstico para estos niños, generando un índice, ha partido del grupo de Tucson (Tucson Children's Respiratory Study). con los criterios de Castro-Rodriguez (2000). Cuando se aplica lo que los autores denominan índice estricto la especificidad es del 97%, con una consecuente baja sensibilidad (16%). Ello implica que aquellos niños que cumplan dichos criterios, aunque serán pocos, serán con casi toda seguridad asmáticos en la edad escolar y adolescencia.
Estos criterios han sido actualizados recientemente por el mismo grupo en base a otra cohorte (denominada PEAK) e incluyen como principal novedad la inclusion como factor pronóstico-evolutivo la sensiblizacion a alergenos (Índice Predictivo de Asma modificado, Guilbert et al, 2004)



Tabla 2

alivio


Lo que ocurre más allá de la adolescencia nos lo muestra el (Melbourne Epidemiological Study of Childhood Asthma). Este estudio ya ha publicado resultados con la población a los 42 años de edad. Los niños fueron captados a los 7 años por presentar o haber presentado síntomas de asma en los años previos. A los 14 años, el 20% estaban asintomáticos, el 28% tenían síntomas infrecuentes, un 32% presentaban síntomas frecuentes y un 18% referían síntomas persistentes. Los niños libres de síntomas en la adolescencia eran aquellos con síntomas infrecuentes ya a los 7 años. Por el contrario, los niños y adolescentes con síntomas diarios o casi diarios mantenían en su mayor parte el asma en el punto de corte de 42 años de edad. Por tanto, la gravedad inicial del asma se vuelve a configurar como un factor pronóstico de la persistencia o no de la enfermedad. Aun así hasta un 5-10% de los niños con formas leves de asma lo mantuvieron en la edad adulta.
El estudio evaluó otros posibles factores de riesgo y objetivó que la atopia es el factor mas fuertemente asociado con la persistencia de los síntomas y que la presencia de manifestaciones atópicas como rinoconjuntivitis, eccema o prick test positivo a ácaros o polen de ballico (una variedad de gramíneas) aumentan el riesgo de un asma mas grave en la vida adulta.
Estos hallazgos, ya perfilados en parte en el estudio de Tucson, ponen en evidencia la relevancia de la atopia y de la severidad del asma, a la hora de establecer un pronóstico individualizado.

Otros estudios de cohortes, como el (German Multicenter Allergy Study (MAS), han permitido correlacionar íntimamente atopia y asma, profundizado en el papel de la sensibilización precoz, no solo a neumoalergenos, sino también a alimentos. El MAS ha observado como los niños con sensibilización precoz (dos primeros años de vida) a alergenos alimentarios, proteínas de leche de vaca y sobre todo huevo, presentaban a los cinco años entre tres y cuatro veces más sensibilización a neumoalergenos, asma y rinitis que los niños no sensibilizados a alimentos (marcha atópica).
De este modo podemos concluir que los niños menores de 6 años que presentan un asma moderado o grave, y/o antecedentes personales de atopia (sensibilización demostrada, clínica de rinitis o eccema) y/o antecedentes en los padres de asma seguirán siendo, con casi total probabilidad, asmáticos de adultos.
Este grupo de niños se corresponde con el fenotipo de “sibilancias-asma atópica”, planteado en los trabajos de Tucson y ampliamente consensuado como el perfil de asma que persistirá más allá de la edad pediátrica.
Se han definido otros dos fenotipos de asma en menores de 6 años. El primero, “sibilancias tempranas transitorias”, que se caracterizan por un comienzo precoz de los síntomas de asma (antes de los tres años, en general el primer año de vida) y ausencia de estos a los 6 años. No se asocian con historia familiar de asma ni sensibilización alérgica y suelen ser episodios ligados a infecciones respiratorias agudas de origen viral (virus respiratorio sincitial (VRS), parainfluenzae y adenovirus especialmente). El principal factor de riesgo para este fenotipo parece ser un déficit de la función pulmonar al nacimiento y antes del inicio de los síntomas en relación con el calibre de las vías aéreas y la compliance dinámica. Característicamente, la función pulmonar de los niños con sibilantes transitorios permanece baja en edades posteriores, sin que este hecho se asocie a hiperreactividad ni a incremento de la variabilidad. Se ha planteado que estos niños, en la adultez, podrían una enfermedad pulmonar obstructiva crónica si se hacen fumadores.
La exposición a tabaco prenatal parece ser un claro factor de riesgo para la disminución de la función pulmonar en las primeras semanas de vida.
Otros factores de riesgo implicados en este fenotipo incluyen la prematuridad, tener hermanos mayores y el contacto con otros niños en guarderías.
El otro fenotipo es el de “sibilancias persistentes no atópicas”. Se trata de niños con sibilancias precoces y que mantienen sus síntomas por encima de los 6 años, con una tendencia a la remisión en la adolescencia. El principal desencadenante de los síntomas son los procesos respiratorios víricos, no existiendo en general antecedentes personales ni familiares de atopia. Estos niños parte de una función pulmonar ligeramente disminuida y que persiste en dicha situación a lo largo del tiempo. Este fenotipo es el menos frecuente de los tres.


Evolución del asma que comienza después de los 6 años


El asma de debut tardío (en la edad escolar y en la adolescencia) es excepcional. Cuando se realiza una historia clínica detallada a estos pacientes se observa como, en general, ya habían presentado algún episodio de sibilancias en edades tempranas .
El pequeño grupo de niños cuyo asma debuta por encima de los 6 años tienen un pronóstico relativamente más uniforme y este es hacia la persistencia.
La Cohorte inglesa de adolescentes incluye, además de la atopia, otros factores de riesgo para la persistencia de asma del niño al adolescente, como son la hiperreactividad bronquial y la exposición al humo de tabaco. Los hallazgos del estudio de Melbourne, por haber estudiado a niños en este límite de edad, también son parcialmente aplicables.
Mención especial merece el asma que debuta por primera vez en la adolescencia y cuyos principales factores de riesgo son el sexo femenino, la aparición concomitante de rinoconjuntivitis alérgica y el tabaquismo activo. Es conocido el pico en la incidencia de rinoconjuntivitis alérgica, especialmente polínica que ese produce en los años adolescentes, y por tanto debería ser considerado candidato a estudiar una de las dos enfermedades aquel adolescente que presentara la otra.


Conclusiones y líneas de futuro



El pronóstico del asma, la respuesta a la pregunta “el niño con asma ¿un adulto con asma?”, ha dejado de ser una laguna en la ciencia médica y, aunque con imprecisiones y las lógicas cautelas, ofrece numerosas pistas que permiten al clínico diseñar posibles escenarios para cada niño concreto.
Ello ha de permitir una aplicación más cabal de los tratamientos disponibles, aunque no sepamos muy bien si estos modificaran en algo la historia natural de la enfermedad. Por otro lado, conocer mejor la evolución de la enfermedad debería conducirnos a una organización más adecuada de la asistencia a esta población.
Queda mucho por andar. Se están explorando nuevas perspectivas, como es la genética, pero no sabemos aun si será posible pronosticar la evolución del asma en base a la misma; y aunque la identificación de los genes relacionados con el asma y los fenotipos de esta sigue creciendo, parecemos estar, en este sentido, ante una situación de un paso hacia delante y otro hacia atrás.
En todo caso nuestros niños, y sus familias, necesitan respuestas ya.
De los clínicos depende ofrecerlas y que estas sean lo más ajustadas al actual estado de la ciencia.


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