Estudio reveló los riesgos de consumir carnes rojas



El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos analizó la dieta de 500 mil personas, y llegó a alarmantes conclusiones sobre los efectos del consumo de grandes cantidades de carne roja y de cerdo en la salud. Entre sus conclusiones divulgó que aquellos individuos que ingirieron alrededor de cuatro onzas de carne roja al día (el equivalente a una hamburguesa de tamaño pequeño), contaban con un 30% de mayores posibilidades de morir durante los 10 años siguientes de enfermedades del corazón o de cáncer. Lo mismo sucedía con las salchichas o hot dogs. Los especialistas encargados del estudio aconsejaron reducir su consumo.

Riesgos de comer carne Roja

Daniel Herrera Lussich, Corresponsal permanente Washington

Un estudio realizado entre más de 500 mil personas y difundido ayer en Estados Unidos, concluye que "comer regularmente carne roja o de cerdo aumenta las probabilidades de morir prematuramente".

El detonante informe elaborado por el Instituto Nacional del Cáncer, uno o el más prestigioso en el terreno de la investigación en el país, con sede en el estado de Maryland, encontró que las personas de mediana edad y ancianos estadounidenses que estuvieron bajo control, e ingirieron alrededor de cuatro onzas de carne roja al día (el equivalente de una hamburguesa de tamaño pequeño), contaban con un 30% más de posibilidades de morir durante los 10 años siguientes de enfermedades del corazón o cáncer. Los mismos porcentajes de riesgo surgieron entre los que tuvieron como hábito en sus comidas salchichas, hot dog, y otros tipos de carnes rojas procesadas.

Hasta ahora las investigaciones realizadas con anterioridad diagnosticaban que el consumo de carne roja implicaba un incremento de enfermedades cardíacas y de cáncer, especialmente el cáncer colorrectal, pero sin avanzar hasta esos peligrosos porcentajes.

En cambio ahora el gigantesco trabajo del Instituto Nacional del Cáncer, va bastante más allá y determina que "existe una asociación entre la carne roja y carne procesada y el aumento de los riesgos de mortalidad", según explica el Dr. Quiltro, uno de los científicos que dirigió el estudio, durante una conferencia de alto nivel en los Archivos de Medicina Interna.

El informe que analizó los datos de 545.653 voluntarios, la mayoría de raza blanca de entre 50 y 71 años, termina fijando que en el período de los 10 años señalados murieron 47.976 hombres y 23.276 mujeres.

Se planteó la interrogante de que esos resultados no podrían confundirse por interferencia de otros resultados como el tabaquismo, la falta de actividad física o el exceso de peso, pero se refutó que todos esos factores habían sido tenidos en cuenta.

¿Qué argumentos esgrimieron los científicos para el explosivo informe? Se dijo que cocinar carne roja genera compuestos que causan cáncer, que la carne roja es asimismo alta en grasas saturadas, elementos que los estudios han asociado con el cáncer de mama y colorrectal. Además se marcó que la carne roja tiene un alto contenido de hierro y en general las que la comen con regularidad tienen más posibilidades de estar sujetos a presión arterial alta y colestorol, lo que sube los riesgos de sufrir enfermedades al corazón.

Asimismo se indicó que la carne de cerdo, aunque normalmente se le incluye en el rubro de carne blanca, debido a los contenidos de hierro, sube los riesgos de tener cáncer.

Entre las explicaciones para paliar en parte el impacto del trabajo, los expertos presentes manifestaron que lo expuesto no "significaba a rajatabla que la gente debía eliminar la carne roja de su dieta, sino no comer todos los días, mantener una ingesta baja".

En otro momento se observó que la reducción del consumo de carne roja a su vez disminuiría la escasez de agua y la contaminación, favoreciendo la lucha contra las emisiones de gases invernadero y la degradación del medio ambiente que surge de la producción ganadera a gran escala.

Según el estudio, el 11% de las muertes abarcando toda la gama de causas en los hombres y el 16% en las mujeres, se podrían evitar si se bajara el consumo de carne roja a un promedio de 9,8 gramos por cada 1.000 calorías diarias.

Los productores estadounidenses no se quedaron en silencio. El Instituto Americano de Carne, un grupo defensor de la comercialización del producto, no dio mayor trascendencia a los resultados estableciendo que "los productos cárnicos son parte de una dieta sana y equilibrada que puede ayudar en el control del peso".

En tanto se eludió abordar algunos temas ante voces disonantes. Por ejemplo, cuando alguien en sala señaló y a su vez preguntó por qué "Uruguay y Argentina, dos países de altos porcentajes de consumo de carne roja, tienen, según la Organización Mundial de la Salud, un promedio de vida de su población de 74 años. Y Estados Unidos también es gran consumidor de carne roja, embutidos y demás derivados, y pese a su poder económico y gastos en la salud, no ocupa los primeros lugares en expectativa de vida entre los países de mayor desarrollo. Esto podría llevar a conclusiones diferentes sobre la ingesta en la calidad de la carne."

Las razones científicas

Los investigadores del Insitituo Nacional del Cáncer de Estados Unidos señalaron que existen varios mecanismos por los que las carnes rojas podrían estar asociadas con una elevada mortalidad. Entre ellos citaron los componentes cancerígenos que se forman durante la preparación de la carne a altas temperaturas.

También consideraron el hecho de que las carnes rojas son una importante fuente de grasas saturadas, factor que se ha asociado con el cáncer de mama y colorrectal.

Por el contrario, el bajo consumo de este tipo de carnes se ha asociado con una reducción de los factores de riesgo de enfermedades cardíacas, incluyendo cifras de presión sanguínea más bajas, al igual que niveles menores de colesterol.


Fuente: http://www.animanaturalis.org/post/20090330_Estudio_revelo_los_riesgos_de_consumir_carnes_rojas