hola taringeros estaba un rato pasiando por internet cunde me tropese con pag. TN y la gete
cuando con texaloud ( ) escuche algo asi:

Hola quiero comentar que por la zona sur estan ocurriendo casos de trafico de organos, secuestran a las personas en una trafic, las vacian y las tiran. En la localidad de burzaco han sucedido casos de una señora con su hijita que aparesieron muertas vaciadas. Y en canning aparesio un bebito de 3 años abierto al medio tambien vacio. Me gustaria que este tema lo comenten y estaria bueno que TN habra una linea telefonica para que los demas casos puedan ser denunciados. Desde ya agradezco que le den importancia a este tema que es realmente preocupante.



me quede muy indicnado (vivo en zona sur) porque por esto la gente desaparese hoy en dia


un poco de info de el robo de organos

Reconociendo la verdad



Aunque las autoridades los nieguen, el ICUCAI, diga que no existe, Seprin a través de este inicio de investigación, puede probar que “El trafico de Órganos” existe...

Y Latinoamérica es “Fuente de materia Prima, inclusive, le daremos la lista de precios, donde se realiza e informe que se Intentan ocultar..., Es mala propaganda para los donantes voluntarios. Van a decir que no es posible que se necesita mucha gente, etc. “El dinero todo lo puede”.



Esta investigación que realizamos es sólo a titulo introductoria, sabemos que ha habido casos en Argentina, cuya información por el Momento es reservada , ya que estamos en la etapa de investigación.

No sólo el famosos caso Giubileo de la Colonia Montes de Oca , donde a los “Loquitos” se les sacaban los órganos y los “morían”, sino además sobre la gente pobre mas desposeída, que hoy en día ha incrementado su evolución, son las mayores victimas, pero no las únicas.

Sectores de la Policía Bonaerense “ habrían sido censuradas”, y presionada para que no se investiguen ciertos indicios Por otra parte existen “otras pruebas de Algo que se quiere OCULTAR deliberadamente



Sin ir mas lejos, “esta el caso en Rafael Castillo, que “una niña de 14 años fue secuestrada para extraerle sangre, ( aún esta la nota en los archivos”, también de los casos de los niños de la calle secuestrados, donde se le extraía sangra”, que mucha gente los vio por crónica y otros medios de prensa.)



Por supuesto esto es más que un secreto de Estado, es “Una organización de ocultamiento” una organización donde estarían altos funcionarios y gente de muchísimo poder implicado



El Incucai, afirma que en Argentina no hay trafico de órganos, “Porque es Mala Publicidad”para las donaciones”. Porque saben , que la gente sabe del secreto a Voces. "Eso nos hace pensar,-¿ es por que es mala publicidad? o por qué son cómplices?, quien nos garantiza , que el Estado no es corrupto, o esta organización? Pensemos un minuto como policía que investiga y seamos objetivos...



Actualmente, “hay proyectos para que “todos sean donantes” salvo que vayan y declaren que no lo son.



Hemos observado “el aumento de accidentes”. Además, la gente considera que la ablación de organos debe ser de un cadáver, y no es así EN muchos casos, es necesario que “la ablación se efectué, con la persona viva, para algunos órganos, aunque tenga muerte cerebral , es decir clínicamente muerto”

TALIBANES VENDEN ORGANOS





PRIMER PLANO / LA TRAGEDIA HUMANA. Los refugiados afganos narran historias de niños secuestrados para «vaciarles el cuerpo» / Los hijos de familias numerosas que carecen de recursos son las víctimas principales
Los talibán, implicados en el tráfico de órganos infantiles
La Organización Revolucionaria de Mujeres de Afganistán denuncia el escándalo de un país sin ley ni derechos humanos

JULIO FUENTES. Enviado especial
PESHAWAR

El régimen talibán, que afirma ejecutar la misión del profeta Mahoma, no sólo ha llenado sus arcas con el impuesto al tráfico de opio, materia prima de la mortífera heroína. También se enriquecen con los órganos humanos extraidos a los afganos más pobres y desesperados, sobre todo míseros niños sin nombre a los que luego se liquida, incluso antes de que despierten de la anestesia. Esta es la denuncia de la Organización Revolucionaria de Mujeres de Afganistán, Rawa, el principal movimiento civil de oposición a la dictadura religiosa de Kabul.

Son las mismas célebres afganas que luchan contra la esclavitud de las mujeres, sometidas a una dictadura religiosa que las elimina de la sociedad junto a sus hijas, reduciéndolas al papel de hembras reproductoras «susceptibles de ser violadas y sexualmente torturadas por cualquier talibán armado», dice a EL MUNDO Refit (nombre de guerra), portavoz del comité de relaciones exteriores de Rawa.

La veracidad de los relatos recogidos por este diario entre los refugiados afganos, que cuentan historias de niños de las etnias marginales hazara y tayica secuestrados por los talibán para «vaciarles el cuerpo», son avalados por Rawa. «Existen muchas denuncias, pero son inútiles porque Afganistán es un país sin ley ni derechos donde estas cosas no se investigan. En Peshawar los afganos denuncian continuamente a una mafia de órganos humanos gestionada por los talibán. En el tráfico están involucrados los fundamentalistas (talibán), los terroristas, las mafias de Pakistán y las redes de las zonas tribales. No sabemos quién es el máximo responsable. En nuestro país puede pasar de todo bajo los talibán», explica Refit.

Niños sin identidad

El tráfico de órganos, dice, fue muy intenso entre 1992 y 1998. Rawa cuenta con el testimonio de un taxista que transportó a dos mujeres con una bolsa que «sangraba». Dentro había un «hígado humano». Tras el secuestro de un niño en 1994, se halló su cadáver sin hígado. En 1998, otro menor apareció muerto sin los riñones. Un talibán ofreció a Abdul Karin, un mendigo de Kabul, 200 dólares por sus ojos, al parecer para obtener las córneas. «Fue operado sin anestesia en la casa de un médico afgano. Nos dijo que prefería vender sus ojos y no sus hijos», relata Refit.

También saben que un talibán compró un riñón en Afganistán por 160 dólares y lo revendió en Pakistán por 5.000. Según Rawa, los órganos son adquiridos por paquistaníes y árabes ricos. «En Afganistán», explica Rafit, «10.000 rupias (180 dólares) son una fortuna que permite la supervivencia de una familia, por eso algunos venden a sus hijos».

Se trata de niños de familias numerosas que carecen de documentos de identidad. «No existen, por eso no dejan rastro. Creemos que a algunos los matan tras ser amputados en casas particulares. Los adultos ofrecen sus órganos voluntariamente a los talibán por dinero, pero a los pequeños les secuestran», denuncia esta portavoz de Rawa.

La supuesta abstinencia sexual de los talibán y sus socios, los voluntarios árabes de Bin Laden, también es cuestionada por la organización. Rafit explica que los talibán de las madrasas (escuelas islámicas) «jamás han estado con una mujer», aunque les inculcan que son «diablos». Pero como las desean a pesar de todo «terminan secuestrándolas para torturarlas sexualmente, son verdaderos psicópatas». Los mulás (predicadores) tienen 4 mujeres. Se casan con niñas de 13 o 14 años, como el propio mulá Omar, líder de los talibán, que contrajo matrimonio con su última esposa cuando ésta tenía 16 años. La relación entre las diferentes mujeres de los mulás suele ser «terrible». Los árabes de Bin Laden, relata Rafit, «compran mujeres a los afganos por mucho dinero o las secuestran encañonadas».

Pero liberados de la opresión de los fanáticos y, al parecer, hipócritas talibán, los afganos recuperan su condición humana, como ha sucedido en la ciudad de Mazar-i-Sharif, conquistada por la opositora Alianza del Norte. Tras la desaparición de los brutales policías talibán del Ministerio para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, la música, prohibida por el régimen, volvió a sonar ayer en la ciudad. Muchas mujeres se han liberado de la prisión de los burkas, mientras los hombres se afeitan la barba de uso obligatorio impuesta por los talibán. Los prohibidas casettes han vuelto a aparecer y pequeños grupos de músicos hacían sonar ayer sus instrumentos en las calles.

TRÁFICO DE ORGANOS: Las redes de la mafia mas cruel

robo de organos.urgente

Son grupos organizados que consiguesn órganos para enfermos pudientes. Una mercancía que procede de hombres dispuestos a vender sus riñones y de menores que luego hacen desaparecer. ¿Leyendas urbanas o una descarnada realidad?. Este es el testimonio de expertos, investigadores y familiares de la victimas.
Por Uxúa Mena y Dina Nascetti.

A calor del horror talibán, de los burkhas y los reos colgados en los estadios de fútbol, los asesinatos de dos niñas en las calles de Kabui hace cinco meses podrían haber pasado inadvertidos, y sin embargo la noticia erizó la piel de los habitantes de esta ciudad acostumbrados a vivir en una guerra tras otra. Mabula y Roma, dos niñas afganas de cuatro años, fueron raptadas por unos desconocidos mientras jugaban en la puerta de sus casas y asesinadas. Días después aparecieron sus cuerpos mutilados. A ambas les habían quitado los ojos y a Roma, además, sus riñones. Después, en un macabro intento de enmendar el desaguisado, a esta última le habían recosido su cuerpo con hilo quirúrgico y la habían abandonado de nuevo frente a su casa. Es el relato que Najibullah, un pariente de Roma, hizo a la agencia Reuters, pero hay más historias. La Organización Revolucionaria de Mujeres de Afganistán denunció que el Gobierno talibán no sólo sacaba partido al comercio de opio.

http://www.seprin.com/menu/trafico_de_organos_archivos/image010.jpg


Sus cajas de caudales también engordaban con el tráfico de órganos humanos. Entre muchos otros testimonios, estas mujeres recogieron el de un mendigo de Kabul que vend¡ó sus córneas a un taliban despues de que le operaran sin anestesia. Lo relatan así y sin embargo, desde Occidente, parece inaudito que un país cercado por la pobreza pueda contar con los servicios de un competente equipo de trasplantes y con la infraestructura adecuada para que estos órganos se conserven en perfecto estado hasta su destino final. ¿Es un bulo más que llega desde el caos afgano o sólo la punta de un entramado mafioso que dispone, como mínimo, de un poderoso sustento económico?

Desde hace años, las noticias se han repetido siempre con el mismo denominador común: unas veces en alguna barriada mísera de un país desestabilizado el cuerpo de un inocente aparece mutilado. Otras, es un hombre con poco que perder el que pone precio a uno de sus riñones. Pero ¿qué hay demostrado? Al día de hoy el documento más evidente en la denuncia de este negocio clandestino lo constituye el reportaje Vampiros de órganos que realizó el Mundo TV. Tras cuatro meses de trabajo, los periodistas consiguieron contactar con una organización de traficantes en México D.F. Después de hacerse pasar por compradores de un riñón lograron filmar cómo por 150 millones de pesetas, Martín Rubio, un hombre llamado El Padrecito que se hacía pasar por sacerdote, conseguía un donante. Desde un conocido hospital de la capital mexicana, el doctor Arturo Gómez Muñoz estaba al frente de la operación. En una entrevista confidencial, éste aseguraba que «la operación es un secreto médico. Sólo lo sabremos el doctor Espinosa, jefe de uno de los equipos, y yo, jefe del otro equipo. Al resto de¡ personal le pagaré 35.000 dólares (alrededor de 36.060,73 euros, 6.000.000 de pesetas)». Una vez grabado al falso sacerdote, al médico corrupto e incluso al supuesto donante, los periodistas optaron por no correr más riesgos y regresaron a España. Con ellos se trajeron una sospecha: ¿el discutido riñón saldría en realidad de¡ cuerpo de uno de los adolescentes que El Padrecito mantenía bajo candado en su casa?

Una vez más se confirmó que la compraventa de riñones es una realidad,pero quedó en el aire que este negocio ¡legal cohabite con secuestros y robos de órganos. Tras la emisión delreportaje, Rafael Matesanz, presidente de la Comisión de Trasplantes de¡ Consejo de Europa, escribió: «Bajo el nombre genérico del tráfico de órganos se agrupan, junto con una serie de hechos demostrados -como la compraventa de riñones o la utilización de órganos de ejecutados en China-, una profusa serie de rumores nunca demostrados -el robo de riñones, el secuestro de niños, etc...- que, en general, no resisten la más mínima crítica».

¿Realidad o ficción? El eurodiputado socialista Leon Schwartzenberg, a quien la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Protección al Consumidor del Parlamento Europeo solicitó un informe el 16 de octubre de 1991, no opinaba lo mismo. En él este médico, que fue ministro de Sanidad de Francia, concluía: «El tráfico ¡legal de órganos existe, lo mismo que el tráfico de drogas, y con frecuencia está organizado por las mismas personas. Este tráfico es tanto más monstruoso puesto que se basa en la condena a muerte de personas vivas para extraer de ellas los órganos que se venden con beneficio». Es más, para Schwartzenberg negar su existencia es comparable a admitir que muchos de los horrores padecidos (y fotografiados) por la humanidad a lo largo M siglo XX jamás hayan existido.


robo


«Después de aquello, el Parlamento redactó una resolución con una serie de recomendaciones y ahí se quedó todo», explica José Manuel Martín Médem, periodista, corresponsal en América Latina, Premio de Periodismo Unicef y autor de libros que denuncian el tráfico de niños y de sus órganos. «Cuando escribí La guerra contra los niños (Ed. El Viejo Topo) había expertos que sostenían que no es materialmente posible que puedan trasladarse los órganos a otros países porque no aguantan en buen estado tantas horas de vuelo. Pero no son los órganos los que viajan sino los niños. Ellos son los que desaparecen. Una periodista brasileña comprobó que el número de niños que salía de Brasil en adopciones internacionales no cuadraba con el que después se registraba en el extranjero. Hablamos decosas que parecen imposibles, pero cuanto más avanza la miseria y más se desarrolla la tecnología es más fácil usar a un niño. Ellos están en medio, son la materia prima.» En este sentido José Manuel Martín se pregunta cómo es posible que en 1993 un niño de nueve años recibiera páncreas, estómago, hígado y dos intestinos en una sola operación en un hospital de Pensilvania. Y todo en un país, EE.UU., que se considera el mayor receptor M tráfico de órganos que opera en Latinoamérica.

Con la moda cibernética, internet se ha convertido en un mercado en el que se dan cita timadores y mafiosos con un objetivo común: forrarse con la venta de órganos. No hay más que escribir las palabras mágicas: kidney for sale (riñón a la venta) en algún buscador para recibir numerosas ofertas. El servidor chino Netease vende pulmones, riñones y córneas junto con lo último en tecnología. Distintas organizaciones humanitarias creen que tras estos anuncios particulares se esconden las mafias chinas. De hecho, el asunto del tráfico de órganos en las cárceles de China es más que conocido. El último relato escalofriante llegaba a los periódicos por el testimonio de un funcionario de prisiones de la provincia china de Liaoning quien explicaba, después de huir a Rusia, que las ejecuciones de los condenados a muerte abastecían la demanda de trasplantes. Más aún, él explicaba que en su país los hospitales, las policías y los tribunales se ponen de acuerdo para que coincidan las ejecuciones con las operaciones previstas.

La otra cara de la moneda es España, un país que puede presumir de ser un paraíso en cuestión de trasplantes. De hecho, figura como el líder mundial: en el año 2000 logró un seis por ciento más de donantes con un total de 3.431 trasplantes. Blanca Miranda, coordinadora de la Organización Nacional de Trasplantes, se muestra escéptica en relación al tráfico ¡legal de órganos en otros países. «Por muchas razones me cuesta trabajo creer que esto ocurra con frecuencia. El hospital debe ser de primer nivel y con un equipo médico entrenado. Nada de hacer un trasplante en un coche o en un camión como se ve en las películas. Por si fuera poco, para que no se estropee, el órgano no puede estar más de dos horas en una nevera. Por eso no es concebible que un órgano se extraiga en Brasil y después acabe en Europa, donde el enfermo necesita unos cuidados y unos fármacos que no pueden adquirir en cualquier sitio. Son medicamentos muy controlados que se fabrican según demanda el sistema. De hecho ha habido casos denunciados porque el ciudadano vuelve y pide que se le controle. Pero un médico con buena reputación tendría que tapar con dinero la boca de tanta gente, por lo menos de 100 personas, que cuando veo las tarifas irrisorias que se barajan me da la risa. Además el tráfico de órganos infantiles es lo que menos cuadra de todo. Es bastante absurdo porque esos órganos sólo se pueden utilizar para niños del mismo tamaño, son órganos inmaduros y no valen para un adulto.»

Por su parte, el periodistajosé Manuel Martín Médem, quien lleva años recopilando información, se muestra convencido de que el rapto de niños con el fin de traficar con sus órganos existe. Este corresponsal que ha trabajado en México, Colombia y Cuba concluye: «Con el comercio de órganos infantiles puede suceder lo mismo que con los campos nazis: que estaban resguardados -más que por las alambradas y los guardiaspor su propia monstruosidad, que los hacía inconcebibles».

TURQUIA: Viaje al País donde desaparecen los niños

Se los llevan las mafias locales para vender sus órganos. Así lo confirmó el Ministerio de Interior. Ahora las familias cuentan su historia.

organos

Abdulhamit Ozbililkci era un oziurliú, un discapacitado mental. Estaba jugando delante de su casa en Estambul. En el barrio todos lo conocían. Una mañana, ante los ojos de su madre, se volatilizó. Se acercó un coche, bajaron una mujer y un hombre, un arranque derrapando y nada se ha vuelto a saber de él. Nunca más.

«Fue la mafia de los órganos», dice sin dudarlo su hermano Zafer, hoy presidente de la Asociación Turca de Familiares de Desaparecidos, fundada por su padre Ismet, un próspero hombre de negocios que murió devorado por la pena tras gastar una fortuna en una vana búsqueda de su hijo. En su peregrinar por Turquía, Ismet habló con todo el mundo. Se publicaron artículos en los periódicos. Después llegaron las llamadas anónimas: «Si quieres encontrar a tu hijo, busca en el Egeo. Un barco recoge a los niños discapacitados. Es la mafia ¡talo-turca de los órganos». Ismet Ozbililci interrogó a marineros y sus relatos hablaban de lanchas rápidas que se adentraban en el mar, con dos o tres personas a bordo. La explicación siempre era la misma: «Organ mafyasi», la mafia de los órganos humanos.

¿Leyendas urbanas? Nada de eso. En Turquía, la historia de niños que desaparecen, discapacitados o no, es una atroz realidad. Confirmada incluso por una circular de¡ Ministerio de Interior del13 de diciembre de 2000, firmada por el ministro Saderin Taman y en la que se alertaba a las comisarías de policía de la desaparición de menores: «Algunos se han perdido, otros han sido raptados y están en peligro. De estos últimos, algunos han acabado en el mercado de 1 prostitución infantil, otros son utilizado para el tráfico de órganos».

urgente

A orillas de Bósforo se compran y se venden, sobre todo, riñones. El supermercado de esta mafia cuenta con ramificaciones en Ucrania y Albania. «La organización más poderosa está formada por rusos, israelíes y turcos», escribía el diario Hurriyet. Tampoco e una fantasía la historia de barcos implicados en este negocio que, en lo astilleros de¡ mar Negro (que baña 12 países) cambian con facilidad de nombre y bandera. Issam Ungur, Periodista de Al Sabah (La Mañana), fue el primero en ocuparse del asunto. Seguía la pista a una nave con bandera ri sa anclada en Tuz1a de la que se sospechaba que actuaba como carnicería humana, con sala de operaciones y todo.

El mercado clandestino de órganos humanos es tan floreciente que llegan a ocurrir cosas como la siguiente. Un joven se hiere jugando, es ingresado en un hospital y sale con un riñón menos. Le sucedió a Maecician Akan, que hoy tiene 12 años. El 25 de julio de 1998 fue ingresado, tras una herida accidental, en el hospital de Samsun. La bala apenas le rozó el riñón. Su madre, profesora de Historia, ha recurrido al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Los niños de la calle -unos 400.000 son la reserva de la mafia de órganos humanos. Yusuf Koka Kaya, presidente de la Asociación Gubernamental de Niños de la Calle, declara: «Sí, son muchos los niños que desaparecen de repente, sobre todo los discapacitados. Hay indicios que llevan a la mafia de órganos». Kaya, antiguo niño de la calle, añade: «Basta con un bocadillo para que gente sin escrúpulos logre la confianza de un niño discapacitado. Muy pronto éste se encuentra entre falsos padres adoptivos, con pasaporte falso y camino de otros países».

Este sucio mercado nació en 1993, cuando las organizaciones mafiosas locales, dedicadas a tráficos menores, dieron el salto. Desde entonces empezaron a desaparecer niños discapacitados en Turquía. Este tráfico no habría salido a la luz si un padre valeroso no hubiese emprendido la búsqueda de Abdulhamit, su amado oz¡urliú. Hoy, ante la sede de la Asociación de Familiares, está aparcado un autocar empapelado de Zá fotos de niños y jóvenes desapareci- 1 dos. Cuando hay dinero para gasolina, 8 recorre el país con la vana esperanza de 2 encontrar a alguno. «Pero -dice Zafer, que no para de recibir amenazas- lo unico que recojo son denuncias de niños desaparecidos.»

robo de organos.urgente
La madre del joden Sarkan Yopici. Tras el terremoto de 1999, este presentaba una fractura en el bazo, se lo llevó un helicóptero al hospital y no lo ha visto más

a y porfavor dejen de poner puntos a un post q les recueda a un dibujito de tu infansia etc... miren al presente doloroso y no al pasaso feliz y si asemos eso nuestro futuro tambien sera feliz por q el humano tiene la abilidad de no inportarle un minimo lo malo del mundo .grasias