Beneficios al dejar de fumar

[Este post es para concientizar lo bien que hace dejar de fumar y que nunca es tarde! y se puede! Besotes


Beneficios al dejar de fumar


Fumar ha pasado a formar parte de tu propia forma de vida y de relación con tu entorno. Además desde que empezaste a fumar regularmente tu organismo necesita el tabaco para funcionar.
Por ello, si quieres dejar de fumar, no te precipites. Dejar de fumar requiere un proceso para desandar el camino que tu consumo reiterado de tabaco te ha hecho recorrer. Si quieres recuperar la libertad que perdiste -sin saberlo- al inicio de este camino, debes desandar lo recorrido. Y ello requiere ir dando pasos en firme para conseguir tu objetivo.
Los primeros pasos de este camino consisten en:
Saber qué te proporciona el tabaco.
Tener muy claro qué vas a ganar, personalmente, si lo dejas.
Conocer en qué consiste tu dependencia del tabaco.
Conocer cómo puedes superarla.
Planificar cómo te librarás de esta dependencia.
Reconocer qué satisfacciones te proporcionará dejar de fumar y poder disfrutarlas.


El tabaco contiene más de 4.000 tóxicos

Aún no se conocen todos los componentes originarios de la planta del tabaco, ni tampoco todos los que se forman y transforman cuando se quema y se origina el humo del tabaco. Sin embargo, además de la nicotina, los resultados de la exhaustiva investigación científica realizada hasta ahora confirman que el humo del cigarrillo combina tanto gases tóxicos (monóxido de carbono, hidrógeno, cianuro y óxidos nitrosos y sulfúricos) como alquitranes, y contiene más de 4.000 sustancias químicas conocidas y altamente tóxicas diferentes, de las cuales algunas deben su introducción a los actuales procesos de cultivo y posterior elaboración industrial del tabaco.
Tanto las compañías tabaqueras como las organizaciones científicas y sanitarias (aunque por distintas razones y finalidad) han desarrollado durante el siglo XX una intensa labor de investigación sobre la naturaleza del tabaco y su acción sobre el organismo humano. Los resultados son concluyentes. Y segura y desgraciadamente las nuevas investigaciones no harán sino aportar más datos que añadirán nuevos peligros al consumo de tabaco y revelarán la existencia de muchas otras sustancias perjudiciales para la salud contenidas en él.
Dos tipos de humo diferentes, pero ambos muy perjudiciales
En el proceso de combustión del tabaco se origina el humo del tabaco. Pero de éste debemos distinguir dos tipos: el humo ingerido por el fumador (al que se le llama la "corriente principal", y que constituye el 25% del humo) y el producido por la combustión espontánea del cigarrillo entre las diversas caladas y el exhalado por el fumador (la "corriente secundaria", el restante 75%). Es decir, el humo inhalado con las calados y el humo ambiental.
El humo de la corriente principal es el responsable de los problemas que fumar ocasiona en la salud del fumador.
El humo de la corriente secundaria es el que origina todo el conjunto de enfermedades que puede llegar a padecer la persona no fumadora que está en contacto con el humo del tabaco, ya que en él se encuentran muchos de los componentes tóxicos del humo que se traga el fumador, y además en concentraciones mayores.

La nicotina: tóxica y muy adictiva

Aunque en su forma líquida (concentrada) la nicotina es un veneno fulminante a muy bajas dosis que se emplea como plaguicida, cuando se absorbe por los procedimientos más habituales como son la inhalación (fumar o esnifar rapé), masticación (tabaco de mascar, chicles) y absorción a través de la piel (parches) no alcanza niveles tan inmediatamente mortales, aunque sí ocasiona graves trastornos y riesgos para la salud de la persona.
Pero es fumando como normalmente se acaba absorbiendo nicotina y también la forma que potencia más sus efectos.
Gran poder adictivo
El poder de la nicotina de estimular el sistema encargado de regular las sensaciones de placer en nuestro organismo es el que va a resultar más definitivo, ya que creará una necesidad natural y fisiológica por esta sustancia y, en poco tiempo, la dependencia física del tabaco. Y, por si fuera poco, también origina otras reacciones físicas que nos llevarán a consumirlo. Entre ellas, cabe destacar su capacidad para estimular y aplacar (despierta cuando se tiene sueño y calma los nervios cuando se está irritado), y para aumentar la atención y facilitar la memoria. Síntomas que, sin embargo y a la larga, tienen más que ver con los efectos que provoca una "dosis" insuficiente que no con las propiedades reales de la nicotina para potenciar estas capacidades.
El peor de todos los efectos de la nicotina que se inhala cuando se fuma es su poder adictivo, ya que es un factor decisivo para que se necesite y se mantenga el consumo de tabaco, incluso si se desea dejarlo.
Por otra parte, sus efectos sobre los sistemas del cuerpo encargados del "consumo" también le otorgan parte de sus falsamente "efectos benéficos", ya que provoca un mayor consumo de calorías (alrededor de 200 kilocalorías más al día), que, sin embargo, no provoca un mayor apetito en la persona fumadora, lo que ha llevado a que se considere erróneamente al tabaco como "adelgazante", uno de los grandes motivos para que muchas personas empiecen a "fumar o no se decidan a dejado.

Un potente tóxico

Pero junto a todos estos efectos, la nicotina también causa daños y trastornos perjudiciales en nuestra salud física, ya que eleva el ritmo cardíaco y la tensión arterial (lo que origina riesgos de acabar padeciendo una enfermedad cardiocirculatoria), disminuye la temperatura corporal al contraer las venas y arterias más superficiales (lo que da lugar a frialdad y palidez de la piel), inflama la mucosa gástrica, produce acidez, mal sabor de boca, ulceraciones, vómitos, náuseas, diarreas e hipersalivación, altera la producción de hormonas relacionadas con el crecimiento, acelera la menopausia en las mujeres y afecta a la renovación de las células del cuerpo y la secreción de leche en las madres lactantes.
La composición del humo del tabaco es un cóctel explosivo de sustancias tóxicas propias del tabaco y de su proceso de fabricación que comportan graves riesgos para la salud y que han convertido el fumar en la primera causa de muerte evitable del planeta.
De la hoja al humo y al cuerpo
El proceso por el que la nicotina contenida en el tabaco pasa al humo del cigarrillo es el siguiente: cuando un fumador da una calada a un cigarrillo se produce una entrada de aire en la parte encendida que genera una combustión a 900 ° C de las briznas de tabaco y el papel. Esto hace que la nicotina de las hojas del tabaco (que es soluble en agua) se mezcle en el humo con el vapor generado por el calentamiento del agua contenida en el propio tabaco y en el aire aspirado.
Un fumador suele absorber un 10% del total de nicotina de su cigarrillo, sustancia que está presente en un valor que oscila entre el 2 y el 7 % de la composición total del pitillo. Y esta nicotina, una vez se ha enfriado y solidificado, y gracias a su gran capacidad para diluirse en los líquidos y disolverse en los tejidos orgánicos, se difunde por todo el organismo: desde los pulmones pasa a la circulación sanguínea, que la transporta por todo el cuerpo.


El síndrome de abstinencia de los fumadores


La nicotina sobre los centros cerebrales que regulan nuestras sensaciones placenteras. El fumador se acostumbra rápidamente a que su cerebro se estimule continuamente por ella, y cuando deja de consumir tabaco la ausencia de esta potente drogra adictiva le provoca el "síndrome de abstinencia de la nicotina", cuyas manifestaciones más típicas so una son una serie de síntomas como el deseo imperioso de volver a fumar, la ansiedad, la irritabilidad, la somnolencia, un aumento del apetito, estreñimiento, dificultad de concentración, y otros trastornos del sueño, etcétera.
Todos estos síntomas aparecen tan sólo a las 4 o 5 horas de haber consumido el último cigarrillo, y se hacen muy intensos durante los 3 a 10 días posteriores a haber dejado de fumar.
A partir de entonces cada vez son de menor intensidad y más llevaderos, y llegan a desaparecer a partir de las seis u ocho primeras semanas después de abandonar el tabaco
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LOS BENEFICIOS DE DEJAR HOY DE FUMAR

Diversos estudios demuestran que el mayor beneficio de dejar de fumar se da en las personas que dejan antes de los 35 años. Sin embargo, dejar de fumar a cualquier edad trae beneficios para la salud y mejora la calidad de vida. Al comparar fumadores y ex fumadores que dejaron de fumar recién a los 65 años, se vió que estos últimos tuvieron un aumento de 1.5-3.7 años en la expectativa de vida con respecto a los que siguieron fumando.

Por eso, siempre se está a tiempo para dejar de fumar!!

Al dejar de fumar se observan beneficios en la propia salud, en la salud de los convivientes que no son fumadores, en el trabajo y en la economía de la familia.

1. Beneficios para la salud del fumador:

Muchos beneficios son inmediatos:

1. 1. A los 20 minutos, la presión arterial regresa a su nivel normal, lo mismo que la frecuencia cardíaca y la temperatura de pies y manos.
2. A las 8 horas, la respiración es más profunda y hay una mejor oxigenación pulmonar
3. A las 24 horas, disminuye el riesgo de muerte súbita.
4. Pasadas 48 horas, se normalizan los sentidos del gusto y del olfato.
5. A las 72 horas, se normaliza la función respiratoria.

Otros beneficios aparecen de manera progresiva:

1. 1. Después del mes, aumenta la capacidad física y se cansará menos con cualquier actividad.
2. A los 6 meses, se reducen los catarros, los resfríos, las bronquitis y las molestias de garganta
3. Entre 1 y 9 meses, mejora el drenaje de los bronquios y disminuye el riesgo de infecciones
4. Al año, es menor el riesgo de trombosis o embolias cerebrales
5. Al año, se reduce a la mitad el riesgo de infarto.

y otros se producen recién a largo plazo:

- A los 5 años, el riesgo de padecer infarto se iguala al de las personas que nunca fumaron y se reduce a la mitad el riesgo de padecer cáncer de pulmón
- A los 10 años se iguala el riesgo de cáncer de pulmón al de un no fumador.

En conclusión, dejar de fumar:

1. Mejora el gusto y el olfato
2. Hace desaparecer la tos de fumador
3. Ayuda a respirar más fácilmente.
4. Hace que sea más fácil subir escaleras.
5. Hace que Usted, su pelo y su ropa huelan mejor.
6. Disminuye las probabilidades de tener ataques al cerebro, cáncer y enfermedades del corazón o de los pulmones.
7. Mejora el aspecto y la salud de su piel
8. Lo hará sentir mas cómodo socialmente
9. Lo hará ganar independencia al liberarse de una adicción

Hay algunas pocas personas que dicen no registrar ningún cambio en su salud al dejar de fumar. Objetivamente esto no es así, más allá de lo que ellos puedan percibir. Muchos de los cambios que se producen son internos o se expresan reduciendo el riesgo de enfermedades importantes que se evidencian recién a lo largo del tiempo. A estas personas, les puede servir de motivación “materializar” los beneficios dándose premios con el dinero ahorrado por no fumar.

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Espero que les haya gustado!
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Comentarios Destacados

6 comentarios - Beneficios al dejar de fumar

@JOCEMALOKO89 +1
Muchas gracias por la información. Me alivia saber que puedo dejar el mal habito con la tranquilidad de que la salud va a mejorar.
@silviamalham
Excelente método bicho1981, me ha gustado mucho y llevo limpia 3 semanas, mil gracias, perfecto.