Según un artículo publicado en ScienceDaily, una técnica de diagnóstico innovadora inventada por un investigador de la Universidad de Monash podría acelerar considerablemente la detección de enfermedades mentales y neurológicas.

El ingeniero biomédico de Monash Brian Lithgow ha desarrollado la electrovestibulografía, algo similar a un 'ECG de la mente'. Los patrones de actividad eléctrica en el sistema vestibular del cerebro (el del equilibrio) se miden frente a distintos patrones de respuesta que se observan en la depresión, la esquizofrenia y otros trastornos del sistema nervioso central (SNC).

El sistema vestibular está estrechamente relacionado con las regiones primitivas del cerebro que relacionan las emociones y el comportamiento, por lo que Lithgow vio el potencial de diagnóstico de medir y comparar diferentes patrones de actividad electrovestibular.

Trabajando con investigadores psiquiatras del Alfred Psychiatry Research Centre de la Universidad de Monash (MAPrc) en Melbourne, Australia, probó con voluntarios y observó distintos patrones de respuesta o "biomarcadores", que distinguían diferentes enfermedades del SNC entre sí y de la actividad electrovestibular normal.

Monash se ha asociado con la empresa Neural Diagnostics para desarrollar y patentar la electrovestibulografría o EVestG™. Se espera que este proceso de detección simple, rápido y barato para enfermedades del SNC acabe siendo una práctica estándar en los hospitales de todo el mundo.

"El paciente se sienta en una silla diseñada especialmente para ello y que dispara señales eléctricas en su sistema de equilibrio. Un electrodo con gel colocado en el canal auditivo del individuo silencia el ruido interferente de modo que es posible captar y grabar estas significativas respuestas eléctricas", señaló el investigador de Monash. "A continuación, las respuesta se comparan con los distintos biomarcadores indicativos de trastornos concretos del SNC, lo que permite realizar un diagnóstico en menos de una hora".

Según el CEO de Neural Diagnostics, el Dr. Roger Edwards, las implicaciones de la nueva técnica son enormes: "Podría ser uno de los inventos más significativos que salgan nunca de Monash. Los trastornos del SNC cuestan más de 2 billones de dólares a nivel mundial y afectan a una persona de cada cuatro en algún momento de su vida. Actualmente, el diagnóstico de estas enfermedades se hace casi exclusivamente por medidas cualitativas, a través de preguntas y entrevistas, y se pueden tardar años en diagnosticarlas correctamente", señaló el Dr. Edwards.

La técnica ya está ganando interés a nivel internacional y, si las próximas pruebas se ajustan a lo previsto, se podría incorporar a los hospitales australianos y de otros países en unos cuantos años.



fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2009/10/091015091611.htm