El Corazón... conócelo y cuidalo

¿Tienes un corazón muy grande?

El Corazón... conócelo y cuidalo

No me refiero precisamente a ser buena persona y adorado por todos los que te conocen. Algunas personas sufren por tener el corazón agrandado, lo cual no es una enfermedad, sino un síntoma de otras enfermedades cardíacas. Sigue leyendo para que te enteres de que tener “un gran” corazón o un corazón grande, no siempre es motivo de alegría.

A Juan le hicieron una radiografía y descubrieron que su corazón es más grande de lo normal. A su novia no le sorprendió el resultado, porque ella dice que Juan es la persona más buena del mundo. Pero el médico le dijo que en este caso, e independientemente de las calidades humanas de Juan, lo que estaba viendo en la radiografía es algo que se conoce como “cardiomegalia”.

Este término se usa para describir un corazón que se ve más grande de lo normal en una radiografía tomada con rayos-X. El tener un corazón agrandado puede ser una condición temporal debido al embarazo, al estrés o a otras condiciones como las siguientes:
Presión arterial alta. Esta condición, cuando no está controlada, hace que tu corazón tenga que latir más fuertemente para poder enviar sangre a todo el cuerpo, lo cual agranda el músculo.
Enfermedad de las válvulas del corazón: Si alguna de las cuatro válvulas que tiene el corazón para enviar la sangre a la dirección correcta llegara a dañarse, esto puede causar que el corazón crezca.
Defecto congénito (una enfermedad del corazón con la que se nace): los defectos congénitos pueden hacer que al corazón se le dificulte bombear la sangre y por estar haciendo un esfuerzo mayor, puede crecer.
Cardiomiopatía o debilidad del músculo cardiaco: El deterioro del músculo del corazón puede hacer que el corazón cambie su tamaño.
Arritmia cardiaca: Como en el caso de los defectos congénitos, si tienes pulsaciones anormales, el corazón tiene que esforzarse demasiado, por lo cual se agranda.
Problemas de la tiroides: el tener una glándula tiroides más activa o menos activa de lo normal puede llevar a tener problemas del corazón, como el agrandamiento.

Algunos de los síntomas del corazón agrandado incluyen: fatiga, dificultad para respirar, mareos, arritmia y tos. Si crees que tienes algún problema del corazón, habla con tu médico. El corazón agrandado por lo general no se puede prevenir, pero sí se puede tratar. Dependiendo del problema que tengas, te pueden recetar medicamentos, te podrían recomendar algún procedimiento como ponerte un dispositivo en el corazón o incluso, te podrían hacer una cirugía para reemplazar las válvulas y como último recurso, te podrían recomendar un transplante de corazón.

A Juan le funcionaron los medicamentos y su corazón volvió a su tamaño normal, pero eso no cambió el hecho de que sigue teniendo un gran corazón.



Vino y chocolate: delicias para un corazón sano

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Se sabe que para tener un corazón sano, la dieta balanceada constituye uno de los elementos más importantes. Pero te apuesto a que no sabías que el vino tinto y el chocolate en moderación,son dos delicias que te pueden ayudar a darle a tu corazón los ingredientes que necesita para mantenerse saludable. Sigue leyendo para que aprendas cómo actúan estos dos manjares para lograr un corazón fuerte.

La tasa de enfermedades cardiacas en los Estados Unidos sigue estando entre las más altas del mundo. Por esto, unos investigadores de la Asociación Americana del Corazón han estudiado por mucho tiempo cuáles son los alimentos y los suplementos que pueden ayudarnos a evitar los problemas cardiovasculares. Además de un estilo de vida que incluya una rutina diaria de ejercicio y el no fumar, hasta los manjares menos pensados pueden ser aliados a la hora de cuidar el corazón.

¿Qué tal si después de volver del gimnasio o de tu caminata diaria, te das un premio con una copa de vino o un pedacito de chocolate? Aunque te suene raro, esta receta, con medida, puede darle a tu corazón muchos años para que pueda seguir latiendo.

¿Qué tan cierto es que el vino tinto sirve para disminuir el riesgo de enfermedades del corazón? Es la pregunta que muchos se hacen. La verdad es que algunos estudios han demostrado que en cantidades moderadas, el vino tinto o rojo puede brindarle grandes beneficios para el corazón. El secreto está en que contienen entre sus ingredientes flavonoides y resveratrol, dos componentes antioxidantes que ayudan a que tus arterias no se endurezcan, es decir, a prevenir la ateroesclerosis.

Además, de acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, el tomar vino tinto regularmente incrementa hasta en un 12% los niveles del HDL o “colesterol bueno”, lo cual es beneficioso para evitar que se obstruyan (tapen) las arterias con placas de grasa.

El alcohol en moderación también parece ayudar a evitar la formación de coágulos que pueden obstruir los vasos sanguíneos.

Pero ten en cuenta que este consejo debe tomarse con moderación: no más de dos copas diarias para los hombres y no más de una en el caso de las mujeres, siempre y cuando no haya contraindicaciones para que tomes bebidas alcohólicas. Si tienes algún problema médico o estás tomando alguna medicina, consulta con tu médico primero.

Las personas que nunca han tomado alcohol no deben empezar a hacerlo con la excusa de que puede ser bueno para el corazón. A pesar de los beneficios de una copa ocasional, el tomar alcohol puede ser adictivo, puede subir la presión arterial y causar obesidad, entre otros problemas.

Por eso, a los abstemios les recuerdo que hay otras maneras de mantener al corazón sano que son más importantes y que incluyen: los alimentos ricos en Omega 3, el eliminar las grasas trans, el hacer ejercicio y el no fumar. Si tienes dudas al respecto, consulta con tu médico.

¿Y qué hay del chocolate? El oscuro o negro y la cocoa son también ricos en flavonoides, los mismos antioxidantes que se encuentran en el vino. Estos contribuyen a la salud de las venas y arterias.

Estudios avalados por la Asociación Americana del Corazón demostraron que el comer chocolate oscuro diariamente con altos niveles de flavonoides ayuda a bajar la presión sanguínea y los niveles del LDL o “colesterol malo”. Sin embargo, también se debe hacer en moderación, ya que el chocolate agrega calorías a tu dieta que pueden llevar al sobrepeso, y esto no es bueno para el corazón.

Es importante tener en cuenta el nivel de flavonoides, ya que varía en los productos de chocolate que hay en el mercado. Puedes hablar con tu médico sobre cuál es la mejor opción para ti.

Finalmente, no te olvides incorporar otros hábitos como el ejercicio, el no fumar y llevar una dieta rica en frutas y verduras para tener un corazón latiendo a todo motor.



El cigarrillo, tu corazón y tu vida

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El fumar es malo para todos pero, si tienes problemas del corazón y fumas, es una bomba de tiempo. Desde luego no sólo afecta el corazón, aumenta el desarrollo de cáncer y otros problemas de salud. Este estudio te dará otra razón para abandonar el cigarrillo.

El fumar sigue siendo un factor de riesgo tanto en la causa de muerte por enfermedades del corazón como por cáncer en los adultos que ya tienen enfermedad del corazón y reciben buen tratamiento médico, de acuerdo a un reporte publicado en la revista de la Asociación Americana del Corazón.

El estudio incluyó a 12,152 hombres y mujeres y encontró que los que fumaban duplicaban su riesgo de morir de enfermedades del corazón, de cáncer y de todas las causas durante los tres años del estudio. Que los que fumaban en ese momento, aumentaban su riego de padecer de ataques cardiacos y cerebrales comparado con los que habían fumado y los que nunca habían fumado.

Es más, los que tenían problemas cardíacos que seguían fumando, aumentaban sus posibilidades de fallecer a corto plazo. Los beneficios al parar, de acuerdo a los investigadores, se empezaban a acumular rápidamente, aunque desde luego el riesgo de cáncer permanece. Y el riesgo era igual para los hombres que para las mujeres.

Por otro lado, este estudio también evaluó el impacto del fumar y el efecto del un tratamiento común con una medicina anti-plaquetas, cuyo compuesto químico es Clopidogrel.

Resulta que la medicina ayuda más a los fumadores que a los ex-fumadores y los que nunca han fumado. El Clopidogrel reduce la mortalidad de los fumadores independientemente de la causa, pero por otro lado, también hay más riesgo de que sangren cuando la toman, comparado con los que nunca han fumado.

Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar! Y como siempre, para más información acerca de tu corazón, haz clic en el link: http://esamericanheart.convertlanguage.com/presenter.jhtml?identifier=3053186



Angiografía coronaria: un viaje por el interior de las arterias de tu corazón

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“¿Cómo estarán mis arterias?”, es la pregunta que muchos se hacen cuando se enteran que las arterias tapadas son la causa principal de los ataques al corazón. Si tú también te lo preguntas, una angiografía coronaria puede darte la respuesta. Sigue leyendo para que te enteres de qué se trata.

El averiguar cómo son las arterias o las venas por dentro puede parecer una idea para una película de ciencia ficción, pero realmente es importante desde el punto de vista médico. Cuando las arterias se endurecen y se tapan, obstruyendo el paso de la sangre ya sea que nutre al corazón, o de la sangre que sale o llega al corazón, aumenta el riesgo de sufrir un ataque al corazón. Por eso existe la angiografía coronaria, también llamada angiografía, un tipo de examen o procedimiento médico que permite evaluar (por medio de una radiografía) a tus arterias coronarias (las del corazón) por dentro, para saber si alguna está tapada.

¿Cómo se hace? La técnica de este examen es realmente compleja, no es una radiografía común. Te explico… Para empezar, después de anestesiar la piel, meten un tubo delgado llamado catéter por una arteria generalmente en la ingle (a veces el brazo) que llega a tu corazón, y en el catéter te inyectan un tinte (un material de contraste, generalmente iodo) que entra a la sangre. Ese tinte se hace visible en los Rayos X y permite ver el recorrido de la sangre por tu corazón y así identificar las anormalidades como una obstrucción a su paso, una dilatación de la arteria (que se llama aneurisma), etc. La máquina de Rayos X (además se usa un fluoroscopio) toma varias imágenes que se pueden guardar en forma digital, en la computadora y que se pueden imprimir, para analizar con más detalle. Te darán un sedante antes del estudio. Podrás irte a la casa ese día o al siguiente dependiendo de lo que te hagan y lo que encuentren.

Aunque es un procedimiento diagnóstico, cuando está indicado, se pueden realizar maniobras terapéuticas, como son la angioplastia. Esta consiste en destapar una o más áreas bloqueadas y poner un “stent”. Que es un tubito que ayuda a que la arteria permanezca abierta.

Aunque no es procedimiento sencillo, y obviamente no se debe practicar en todas las personas, tiene sus indicaciones y actualmente se practican miles de angiografías coronarias diariamente en este país y, en muchos casos, salvan vidas. Obviamente que los beneficios deben ser mayores que los riesgos. Los riesgos incluyen: ataque al corazón, derrame cerebral, arritmia cardíaca, disminución en la presión arterial, daño en la arteria en donde se inserta el catéter, hemorragia, coagulación de la sangre, alergia al medio de contraste, infección o daño en los riñones (especialmente en pacientes con diabetes).

Por eso tu médico sólo te lo recomendará cuando haya indicios de que estás en riesgo de desarrollar un problema mayor del corazón. Por ejemplo, cuando te encuentras en una emergencia cardíaca o cuando sientes un dolor de pecho fuerte (angina de pecho) solo o acompañado de un dolor inexplicable en un brazo, en el cuello y en la mandíbula. Especialmente si se asocia con falta de aire. También te lo pueden recomendar cuando tienes otras condiciones médicas en donde es necesario obtener más información como en ciertos defectos congénito del corazón, ciertas insuficiencias (fallas) cardíacas, ciertos problemas de las válvulas del corazón o en sus venas. Incluso, algunos médicos recomiendan hacer angiografías coronarias cuando sus pacientes van a pasar por otra cirugía y pueden tener riesgos de sufrir del corazón durante la intervención.

Aunque la angiografía coronaria es la más común porque evalúa las arterias cercanas al corazón, no es la única. También se pueden hacer en otros vasos del cuerpo como la angiografía cerebral, angiografía carótida (de cabeza y cuello), angiografía periférica (brazos y piernas) o de la aorta (angiografía de la aorta).

Además, también existen exámenes menos invasivos para conocer tus arterias y venas por dentro, como una angiografía por resonancia magnética o por tomografía computarizada. Sin embargo, la angiografía por Rayos-X es la más utilizada y efectiva. Además, cuando se realiza por un equipo profesional experimentado, se ha comprobado que es un procedimiento seguro.

Así que si tu médico te lo ha recomendado, debe ser porque puede brindarle información realmente importante para cuidar tu salud. Si te van a realizar una angiografía coronaria, infórmate muy bien sobre cómo debes prepararte para el procedimiento, y qué esperar y así evitarás llevarte sorpresas.



Los video juegos y sus beneficios para el corazón

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¿Quieres hacer algo divertido además de saludable para tu corazón? Prueba los nuevos video juegos que se conocen como Wii Sports y Wii Fit. Un nuevo estudio encontró que pueden aumentar el gasto de energía igual que el ejercicio moderadamente intenso en los adultos.

Este estudio fue patrocinado por Nintendo y presentado en las Sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón del 2009. Participaron 12 hombres y mujeres de entre 25 y 44 años. Durante el estudio, los investigadores midieron el gasto de energía mientras usaban los video juegos. Demostraron que una tercera parte de las actividades físicas virtuales requieren un gasto de energía de 3 METs o más, que se considera un ejercicio de intensidad moderada. Los METs es el método estándar de calcular el gasto de energía (un valor metabólico).

Para que te des una idea, de acuerdo a la Asociación Americana del Corazón, un ejercicio ligero es menos de 3 METS; moderado es de 3 a 6 METs y vigoroso es mas de 6 METs. ¿A qué equivale un adulto que camina 3 millas por hora en una superficie plana? Esa persona está gastando 3.3 METs. Y un adulto va a obtener los mejores beneficios si hace por lo menos 150 minutos (o sea, 2 ½ horas) de actividad física aeróbica de intensidad moderada cada semana.

Todos sabemos que la actividad física regular disminuye el riesgo de muchas enfermedades y que hacer alguna actividad física es mejor que no hacer nada.

El Wii Sports es una colección de cinco juegos basado en box, golf, tenis, bowling o boliche y béisbol.

El Wii Fit incluye yoga, entrenamiento de resistencia y fuerza, balance y ejercicios aeróbicos con más de 40 actividades diferentes.

O sea que la actividad en estos video juegos es suficiente para prevenir o mejorar la obesidad y las enfermedades relacionadas con el estilo de vida, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y otras enfermedades metabólicas. Así que podrías considerar estos juegos como una forma divertida de hacer ejercicio sin tener que salir de tu casa.

Para más información, haz clic en el link: http://esamericanheart.convertlanguage.com/presenter.jhtml?identifier=3053186



Dieta para bajar el colesterol y el riesgo de enfermedades cardíacas

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La clave para bajar el colesterol que afecta la salud del corazón es aprender a comer sanamente. En Vida y Salud te damos la pauta para llevar una alimentación más sana y proteger a tu corazón.

La palabra colesterol parece ser una de las más temidas cuando visitas al médico. No sabes bien cuál es la razón, pero tenerlo alto significa riesgos para tu corazón. ¿Por qué? El colesterol, en primer lugar ayuda a que tu cuerpo construya células nuevas, produzca hormonas, y aísle los nervios que conducen la actividad eléctrica en el cuerpo, sin en colesterol, tu cerebro no podría funcionar adecuadamente. Es algo que se produce naturalmente en el organismo, pero también entra a tu cuerpo en forma de comida, especialmente en los alimentos de origen animal como la carne, los huevos y la leche entera. El exceso de colesterol en tu cuerpo puede hacer que tus arterias se tapen y ponerte en riesgo de sufrir un ataque al corazón y otras enfermedades cardiovasculares.

¿Qué te parece si empiezas por controlar lo que comes para salvar a tu corazón del ataque del colesterol? Aquí te damos algunas pautas para tener en cuenta en tu alimentación diaria:

Cuando comas carnes y proteínas:

Dile sí a:
Pescado
Pollo y pavo sin piel o pellejo
Carne de res, ternera y cerdo sin grasa
Pequeñas porciones de mariscos
Fríjoles secos, lentejas, guisantes, mantequilla de maní, tofu
Solamente dos yemas de huevo a la semana (incluyendo las que usa para preparar otros platillos, por ejemplo para hornear)

Dile no a:
Grandes porciones de camarones o mariscos
Pollo o pato frito
Carne molida con grasa
Cortes de carne muy grasosos
Tocino, salchicha y carnes en conserva con alto contenido de sodio (sal) y grasa
Hígado y otras vísceras

Cuando comas leche, queso y sus derivados:

Dile sí a:
Solamente a la leche descremada o con 1% de grasa
En lugar de crema, elige leche evaporada, sin grasa o leche descremada en polvo
En lugar de helado, elige yogurt congelado, helado sin leche o sorbete
Yogurt bajo en grasa o sin grasa
Quesos bajos en grasa, requesón con 1% de grasa , ricotta de leche descremada, mozzarella de leche descremada y queso americano de leche descremada

Dile no a:
La leche que tenga un contenido graso de más del 1%
Sustitutos de crema y crema
Helado y crema batida
Yogurt de leche entera, crema agria, quesos de leche entera como cheddar, americano, suizo, muenster, crema y Brie.

Cuando comas panes y cereales:

Dile sí a:
Pan, arroz y pasta integral
Cereal sin grasa
Botanas o entremeses bajos en grasa como palomitas de maíz, galletitas saladas y tortas de arroz
Productos de repostería bajos en grasa

Dile no a:
Productos horneados con alto contenido de grasa, donuts (donas), pasteles, pan dulce (medias lunas)
Arroz frito, fideos fritos
Granola con coco o aceite de coco
Hojuelas con grasa, galletas de queso o mantequilla
Pasteles, galletas y tartas

Cuando comas frutas y vegetales:

Dile sí a:
Varias raciones diarias de estos alimentos
Vegetales crudos, hervidos, al vapor, horneados o salteados al estilo oriental
Vegetales sazonados con hierbas aromáticas o jugo de limón.

Dile no a:
El consumo de coco, pues es la única fruta alta en grasa saturada
Vegetales fritos en mucha grasa
Salsas cremosas a base de vegetales, mantequilla sobre vegetales

Cuando comas alimentos altos en grasa:

Dile sí a:
Margarina de dieta
Aceite de oliva, de girasol, de maíz y de soya
Aderezos de ensalada bajos en grasa, hechos sin aceites saturados
Nueces con moderación pues su contenido calórico es alto

Dile no a:
Mantequilla o margarina hechas de aceite parcialmente hidrogenado
Manteca, grasa de carne de res, manteca vegetal sólida hidrogenada o parcialmente hidrogenada
Productos a base de aceite de coco o palma
Aderezos de ensalada hechos con crema agria o queso

Un consejo para cuando vayas al supermercado: Lee las etiquetas de datos nutricionales para saber cuántas calorías provienen de la grasa. Las proteínas y carbohidratos contienen 4 calorías por gramo, mientras que las grasas contienen 9 calorías por gramo. Por esta razón los alimentos con alto contenido de grasas también tienen muchas más calorías. Para saber cuántas calorías provienen de la grasa, multiplica el número de gramos de grasa por 9. Si más de un tercio de las calorías totales de este alimento provienen de la grasa, debes evitarlo.

Por ejemplo:

Cuatro galletas: 152 calorías; 4 gramos de proteína; 16 gramos de carbohidratos; 8 gramos de grasa = 72 calorías

72/152 calorías equivale al casi un 50% de grasa. Conclusión: estas galletas son muy altas en grasa y no conviene comerlas.

Si tienes dudas sobre la dieta para bajar el colesterol, siempre puedes consultar con tu médico para que te explique y te de otros consejos y aprendas a comer sanamente para proteger a tu corazón del colesterol.

Anímate. Aprende a comer mejor. Tu corazón estará feliz.



La localización de la grasa en el cuerpo y el riesgo de desarrollar coágulos

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¿Sabías que el riesgo de desarrollar coágulos en la sangre aumenta con el exceso de peso en la edad media y que es diferente en los hombres y en las mujeres de acuerdo a donde se deposita la grasa? En VidaySalud encuentras el reporte de un estudio que se acaba de publicar recientemente en la revista “Circulation” de la Asociación Americana del Corazón.

Este estudio, que duró 10 años, incluyó a 27,178 hombres y a 29,876 mujeres que tenían entre 50 y 64 años de edad al iniciar el estudio. Los investigadores evaluaron cuántos de los participantes desarrollaron trombosis o sea coágulos en las venas profundas, que se conoce como trombo-embolismo venoso (TEV) y embolias pulmonares (o sea, cuando los coágulos se desprenden y viajan al pulmón). Los investigadores evaluaron la relación entre la masa corporal, la distribución del peso y la incidencia de trombo-embolismo o sea, coágulos. Durante el estudio, hubo 641 casos de TEV.

¿Por qué es importante el trombo-embolismo? Porque cuando se desprende un coágulo, viaja por la sangre de un vaso sanguíneo a otro y lo puede tapar. Lo típico es que vaya de la pierna al pulmón.

Lo que los científicos encontraron es que el aumento de peso incrementaba el riesgo de trombo-embolismo tanto en los hombres como en las mujeres.

Pero cuando se analizaba la circunferencia de la cintura y la cadera, se vio una diferencia. Las mujeres tenían mayor riesgo de desarrollarlo si su circunferencia era mayor en las caderas y los hombres aumentaban su riesgo si su circunferencia era mayor en la cintura.

Este riesgo era independiente de otros factores que sabemos influencian el desarrollo de trombo-embolismo que incluyen: fumar, actividad física, hipertensión, diabetes, colesterol elevado, y en el caso de las mujeres, el uso de hormonas de reemplazo.

Este estudio indica que aunque la obesidad en general aumenta el riesgo de trombo-embolismo, cuando se localiza en ciertos lugares lo incrementa más.

Como siempre, si deseas más información acerca de tu corazón puedes ir a www.AmericanHeart.org.



¿Qué es la cirugía de bypass para el corazón?

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Si tienes una enfermedad de las arterias del corazón como ateroesclerosis, tu cardiólogo podría recomendarte la cirugía de bypass para las arterias coronarias, también conocida como cirugía de derivación cardíaca. En Vida y Salud te contamos de qué se trata.

La palabra “bypass” proviene del idioma inglés y significa desvío. Y de eso se trata literalmente esta cirugía del corazón: es un desvío de la sangre cuando una de tus arterias coronarias se estrecha o está bloqueada, una enfermedad conocida como Ateroesclerosis.

Tus arterias coronarias son las que le llevan la sangre y el oxígeno a tu corazón para que pueda funcionar adecuadamente. A veces, los malos hábitos o la predisposición genética, por ejemplo, hacen que se empiece a acumular grasa, colesterol y otras sustancias y que se forme una placa en las paredes de tus arterias que las endurece y que si no se trata a veces puede estrechar o bloquear totalmente el paso de la sangre. Y cuando eso pasa, tu corazón corre un grave riesgo pues deja de recibir la sangre que necesita. Finalmente puede provocarte un dolor en el pecho (angina de pecho), o lesiones en el músculo del corazón con un ataque cardíaco (infarto).

Cuando esto te sucede, tu médico primero te sugerirá cambios en tu estilo de vida y un tratamiento con medicinas. Pero si eso no es suficiente, tendrán que recurrir a una cirugía de bypass coronario antes de que corras un mayor riesgo.

El objetivo del bypass es, entonces, crear un desvío o “puente” en la zona donde se ha estrechado la arteria o se ha bloqueado, para así permitir que la sangre siga su camino sin detenerse. ¿Y cómo se construye ese puente? Usando alguna vena de otra parte de tu cuerpo, generalmente de tu pecho (arteria mamaria interna), de tus piernas (vena safena) o de tu muñeca (arteria radial).

Esta vena, la cual se llama “injerto”, puede conectarse entre tu arteria aorta y la parte de abajo de la arteria bloqueada para permitir el paso de la sangre, o simplemente se pega a uno y otro lado de la zona afectada, formando una especie de “puente elevado” para permitir el flujo sanguíneo (que circule la sangre).

La cirugía de bypass coronario puede hacerse de la forma tradicional, abriendo tu pecho y pasando la sangre a través de una máquina corazón-pulmón que la sigue bombeando a tu cuerpo durante la cirugía. Esta es la cirugía más común.

Existen actualmente otras opciones intervenciones sin usar la máquina corazón-pulmón, que es la cirugía mínimamente invasiva en la que se opera a través de una pequeña incisión (cortada). Así mismo, también existen otros tratamientos diferentes para tratar la Ateroesclerosis, como la Angioplastía o el Stent (endoprótesis vascular). Pero la elección de qué cirugía es la más adecuada para ti, depende de tu situación específica, de tu diagnóstico, de cuántas arterias coronarias (cuántos de los vasos que irrigan al corazón) están afectadas y qué tan afectadas están. Es importante que lo discutas con tu cardiólogo y si tienes dudas, que pidas una segunda opinión.

Actualmente el bypass coronario es una de las cirugías más comunes en Estados Unidos, y según la Asociación Americana del Corazón, cada año se realizan 427,000 sólo en este país. Una cantidad impresionante considerando que la necesidad de un bypass realmente podría prevenirse. Esto es un claro indicio de que el estilo de vida de muchos no es muy saludable. ¡Empecemos a cuidarnos desde ya!



Hablando claro sobre Arterioesclerosis y Ateroesclerosis

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La Arterioesclerosis y la Ateroesclerosis son las principales causas de enfermedades del corazón y de muertes en Estados Unidos. Aunque suenan parecido y están directamente relacionadas, no son exactamente lo mismo. En Vida y Salud te explicamos qué son, qué relación tienen y cuáles son sus riesgos, porque cuando se trata del corazón es mejor hablar claro.

Cuando buscas información sobre Arterioesclerosis es común que te hablen también de Ateroesclerosis, como si fueran lo mismo. ¿Son lo mismo? No exactamente.

Arterioesclerosis significa endurecimiento de las arterias, una condición progresiva que afecta los vasos sanguíneos que salen del corazón para repartir oxígeno y nutrientes al resto del cuerpo. Ateroesclerosis es un tipo de Arterioesclerosis, es decir, un endurecimiento de las arterias provocado por un “atero”, la palabra griega para referirse a una placa que se compone de grasa y otras sustancias, y que cubre las paredes internas de las arterias.

La diferencia clave está en que la Arterioesclerosis es la condición general y puede deberse, entre otras, a causas naturales como la edad. En cambio la Ateroesclerosis surge por una situación específica, totalmente prevenible y tratable. Además, es una situación mucho más riesgosa, pues la placa que se forma en las paredes de las arterias no sólo las endurece sino que además puede bloquear parcial o totalmente el paso de la sangre.

¿Por qué se forma el atero? Aún no se conocen las causas exactas de la ateroesclerosis. Hasta ahora la hipótesis más aceptada es que cuando fumas, tienes hipertensión, diabetes o colesterol alto, el tejido que cubre las paredes de las arterias, el endotelio, se daña. Cuando el endotelio tiene una lesión, unas células llamadas plaquetas se acumulan sobre la lesión para curarla, además de la grasa, el calcio y otras células que circulan en la sangre. La combinación de todo esto forma una placa dura, un pequeño bulto en la pared de la arteria, que con el tiempo puede aumentar de tamaño estrechando el espacio y limitando el paso de la sangre hasta llegar a bloquearlo completamente. O la placa puede romperse y desprendiendo coágulos de sangre, que también pueden obstruir (tapar) una arteria.

Imagínate lo que podría pasar si algún órgano o una extremidad de tu cuerpo dejara de recibir suficiente sangre o si dejara de recibir sangre por completo… ¡Sería gravísimo! Podría verse seriamente afectado o incluso podría dejar de funcionar. Los efectos varían dependiendo de la arteria afectada. Si tienes Ateroesclerosis en las arterias que van hacia tus brazos o piernas, te pueden doler o desarrollar gangrena, que incluso pueden llevar a requerir amputación. O si se bloquean las arterias que van al cerebro, puedes sufrir una apoplejía (accidente cerebrovascular) o un daño cerebral permanente.

Y si tienes ateroesclerosis en las arterias coronarias (las que irrigan al corazón), las consecuencias son aún más serias pues puedes sufrir una enfermedad del corazón, que incluye desde una angina (dolor de pecho), hasta un ataque cardíaco. Y cada año mueren aproximadamente 900 mil personas en Estados Unidos por enfermedades del corazón.

Pero no hay que perder las esperanzas con respecto a la Ateroesclerosis. Las arterias no se endurecen de la noche a la mañana, y la formación de la placa puede prevenirse o detenerse con un estilo de vida saludable. Incluso se puede tratar con medicamentos y/o cirugía.

¿Crees que estás en riesgo de sufrir Ateroesclerosis? Habla con tu médico y ponte manos a la obra.



Datos curiosos sobre la salud del corazón

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Puede que sólo tenga el tamaño de tu puño, pero el corazón es un órgano con una misión grande: bombear sangre a todo tu cuerpo para que estés vivo. ¡Tamaña tarea! En Vida y Salud te contamos algunos datos curiosos sobre el corazón y la salud cardiaca.

Todos los días y aunque no te des cuenta, tu corazón late alrededor de 100.000 veces, impulsando a la sangre a recorrer todos los órganos y tejidos cargada de oxígeno y nutrientes. Por eso, es muy importante mantener sano a tu corazón con buena nutrición, actividad física y otros hábitos saludables, como no fumar. Pero, ¿sabías que la risa es buena para la salud del corazón y que es más probable sufrir ataques cardiacos el mismo día de la semana? Aquí te contamos más sobre estos datos curiosos sobre la salud del corazón.

La risa es la mejor medicina para el corazón. Así lo indican los especialistas. Una buena carcajada puede aumentar el flujo sanguíneo por todo tu cuerpo hasta en un 20%. Es un gran impulso para que la sangre circule y puede ser el antídoto perfecto para el estrés. Cuando te ríes, los vasos sanguíneos se relajan y se dilatan ( se expanden). Hay estudios que demuestran que el ver películas cómicas, aumenta el flujo de la sangre. La lección es sencilla: Ríete. ¡Tu corazón te lo agradecerá!

El estrés y el lunes, una mala combinación que da resultado un ataque cardiaco. Los cardiólogos saben que la mañana del lunes es el momento en el que ocurren más ataques cardiacos. ¿Por qué? Se debe a que la hormona del estrés, llamada cortisol, aumenta su nivel durante las primeras horas del día. La elevación en el nivel de esta hormona, puede causar que las placas de colesterol que se han acumulado en las arterias, las tapen e impidan el paso de la sangre al corazón. Además, el aumento de la presión arterial y del pulso causados por el estrés que provoca volver al trabajo luego de unos días de descanso, hacen que el lunes se lleve el triste título de ser el día en el que más ataques cardíacos se producen.

Por eso, recuerda que para la salud del corazón, es necesario reducir el estrés. Practica yoga, medita, haz ejercicio o cuenta hasta diez. Haz lo que sea que te funcione mejor para aliviarle la carga del estrés a tu corazón.

El tener una vida sexual activa, reduce a la mitad las probabilidades de morir de una enfermedad cardiovascular. En el caso de los hombres, tener un orgasmo tres o cuatro veces a la semana, se traduce en protección para el corazón contra ataques cardíacos y derrames cerebrales. En las mujeres, si bien no se ha demostrado tan claramente, es cierto que también el sexo tiene efectos positivos para el corazón. Además, ayuda a reducir el estrés de manera significativa, lo que hace del sexo la mejor manera de relajar los vasos sanguíneos y de quemar hasta 85 calorías en media hora.

Recuerda que si tienes dificultades para tener una relación sexual satisfactoria –disfunción eréctil por ejemplo- es bueno hacerte un chequeo del corazón, ya que puede indicar un problema cardiaco.

Mientras tanto, ríete, relájate y haz el amor. Esta receta da resultados excelentes para la salud de tu corazón.



Deja el cigarrillo, te lo pide tu corazón

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No sólo tus pulmones se afectan por el cigarrillo, tu corazón también. El uso del tabaco puede provocarte enfermedades del corazón o complicarlas. Entérate de algunas consecuencias de fumar en tu corazón y en tu sistema cardiovascular, te hará pensar dos veces antes de encender el próximo cigarrillo.

Es muy común escuchar que el cigarrillo es dañino para los pulmones y que puede provocarnos cáncer. Pero es importante recordar que el cigarrillo también es nocivo para nuestro corazón y que actualmente es el culpable del 20% de las muertes por enfermedades del corazón en Estados Unidos.

¿Cómo? El cigarrillo puede provocarnos enfermedades de las arterias coronarias, por ejemplo: la arterioesclerosis (endurecimiento por depósito de placa) de las arterias que alimentan al corazón directamente y a las arterias de todo el cuerpo, incluyendo a las del cerebro. En efecto, la nicotina que contienen los cigarrillos hace que esas arterias se vuelvan más estrechas (causa vasoconstricción), obligando a tu corazón a esforzarse más para que la sangre pueda circular por el cuerpo.

Pero el problema no para ahí. El fumar también disminuye la concentración de oxígeno en tu sangre y aumenta la cantidad de monóxido de carbono que es muy tóxico y aumenta los niveles de colesterol en la sangre; aumenta la frecuencia con la que late el corazón y puede contribuir al aumento en la presión arterial.

El resultado de todos estos factores hace que mientras más cigarrillos fumes al día, mayor sea tu riesgo de sufrir del corazón, desarrollar dolor en el pecho (angina) por disminución en la circulación de la sangre o, en el peor de los casos, sufrir un infarto al corazón o un ataque cerebro-vascular (derrame cerebral).

Muchos creen que los cigarrillos bajos en alquitrán o en nicotina son mejores y que implican menos riesgos para la salud, pero no es así. En realidad cualquier cigarrillo aumenta tus posibilidades de sufrir una enfermedad del corazón o un ataque. Incluso las personas que no fuman también están en riesgo cuando son fumadores de segunda mano, es decir, que inhalan el humo de los fumadores que se encuentran a su alrededor. Y si son niños, el riesgo es aún mayor para ellos.

La mejor manera de evitar este riesgo es evidente: ¡deja de fumar! Aunque te parezca difícil, no es imposible. Hoy en día existen muchas cosas que te pueden ayudar a dejar de fumar, como los grupos de apoyo, los chicles, los parches y hasta medicinas que te ayudan a dejar la adicción. La Asociación Americana del Pulmón tiene programas y tu médico te puede ayudar. Lo principal es que quieras dejar de fumar. Con eso ya tienes más del 50% ganado.

Además tienes otro aliciente aparte de tus pulmones para dejar de fumar: ¡tu corazón!



El ritmo cardiaco o pulso

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Se acelera cuando estamos ante una situación emocionante o estresante. Indica que algo nos pone nerviosos para bien o para mal. Lo sentimos cuando hacemos ejercicio o cuando estamos enamorados. Es el ritmo del corazón, más conocido como pulso.

¿Qué es el pulso?

El pulso o ritmo cardiaco es la velocidad a la que palpita tu corazón para bombear sangre a todo el cuerpo. En otras palabras, es el número de veces que tu corazón palpita por minuto. Cuando el médico te toma el pulso, por lo general también puede darse cuenta de si tu corazón es fuerte y si los vasos sanguíneos son duros o suaves.

Seguramente te has sentido el pulso a través de algunos vasos sanguíneos ubicados en la superficie de la piel como en tu muñeca, tu cuello o en la parte superior del brazo. Si tu pulso se acelera o se hace muy débil es un signo de que hay alguna irregularidad con tu corazón u otro problema.

Entonces, ¿cómo puedes saber si tu pulso o tu ritmo cardiaco es normal?

El pulso normal de un adulto en reposo (es decir, cuando estás descansando) va desde las 60 hasta las 100 pulsaciones por minuto. Sin embargo, el pulso en reposo de un atleta o deportista bien entrenado, es más bajo: de 40 a 60. Un pulso bajo en adultos sanos indica que el corazón trabaja más eficientemente y que está en forma.

Para medirte el pulso en casa, simplemente coloca dos dedos en el lado interno de tu muñeca (es decir, en el lado del dedo gordo) o tres dedos en el cuello, justo debajo de la mandíbula. Cuando lo sientas, mira tu reloj y cuenta el número de palpitaciones en 15 segundos. Luego, multiplica este número por 4 y obtendrás tu número de pulsaciones por minuto.

Recuerda que hay ciertos factores que pueden afectar el pulso o ritmo cardiaco. Entre ellos se encuentran:
Tu estado físico en general (si haces ejercicio regularmente o no)
Nivel de actividad
Temperatura del aire
Emociones
Posición del cuerpo (acostado, sentado, parado)
Peso y estatura
Uso de medicamentos

Mantente alerta ante cualquier cambio inusual en tu ritmo cardiaco, puesto que puede indicar ciertos padecimientos (como trastornos en tu tiroides, insuficiencia cardiaca, etc.). Si cuando estás en reposo tu pulso está por encima de las 100 pulsaciones por minuto, tienes taquicardia, y si es menos de 60 pulsaciones por minuto, se trata de bradicardia. Consulta a tu médico si además sientes mareo, te desmayas y/o sientes fatiga.



El colesterol y la salud del corazón

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Cuando tu médico te dice que el colesterol alto no es bueno para la salud, lo dice por tu bien. Pero si aún no entiendes qué es el colesterol y por qué afecta a tu corazón, aquí te damos una breve explicación que te ayudará en tu próxima visita al doctor.

Primero, es bueno entender que el colesterol es una sustancia cerosa, o grasosa, que se encuentra en todas las células de tu cuerpo y que es usado por el organismo para construir células saludables nuevas, así como algunas hormonas vitales. Entonces, ¿por qué es malo? Es malo solamente si sus niveles se elevan por arriba de lo normal. Si tienes niveles de colesterol elevado, puede ser que desarrolles depósitos de grasa (unas placas en donde también se deposita calcio) en las paredes de tus vasos sanguíneos, lo cual hace que eventualmente, se estrechen y entorpezca a la sangre la circulación de la sangre. Y por sentido común, si a la sangre le cuesta trabajo circular, entonces el riesgo de que se tarde en llegar al corazón, cargada de oxígeno, es más alto, o incluso se puede tapar totalmente y por lo tanto, aumenta la probabilidad de sufrir un ataque al corazón. Y si por culpa del colesterol llega menos sangre a tu cerebro, puedes sufrir una apoplejía (un ataque cerebral). A veces un pedazo de esa placa de colesterol se desprende de la pared de ese vaso y viaja por con la sangre hasta que tapa la circulación más adelante con las mismas consecuencias.

¿Cómo puedes saber si tienes el colesterol alto?

Como el colesterol elevado en la sangre no da ningún síntoma (no causa dolor, etc.), la única manera de saber que está elevado es con un examen de sangre. Lo ideal es empezar a hacerte el examen a partir de los 20 años para luego hacerlo cada cinco años (o antes, si tienes antecedentes familiares importantes y tu médico te lo recomienda). Si tienes más de 20 años, ¡no importa! Puedes ir a tu doctor para hacerte el examen de sangre y de acuerdo a los resultados él o ella te indicarán la frecuencia con que debes repetirte el examen y además, si debes hacer algo para bajar tus niveles. Si en tu familia hay historia de colesterol alto, y otros factores de riesgo como diabetes, tu médico te pedirá que tus exámenes de sangre sean más frecuentes.

Por lo general, el colesterol es altamente tratable con una dieta sana, ejercicio y en ocasiones, medicamentos.

El colesterol viaja a través de tu sangre, adherido a las proteínas. A esta combinación se le denomina “lipoproteínas” (algo así como grasa más proteína) y de ahí surgen los tres tipos de colesterol de los que tu médico tal vez te va a hablar. Para que si es el caso, no te suene a “chino” lo que te dice el doctor, aquí va un breve repaso que explica los tipos de colesterol dependiendo del tipo de colesterol que lleva la lipoproteína:
Lipoproteína de baja densidad (LDL por sus iniciales en inglés): este es el colesterol “malo”, pues se adhiere a las paredes de tus arterias y las hace duras y angostas.
Lipoproteína de muy baja densidad (VLDL por sus iniciales en inglés): contiene la mayoría de los triglicéridos, un tipo de grasa que hace que las partículas de colesterol LDL o “malo” se hagan más grandes y como consecuencia, hace que los vasos sanguíneos se vuelvan más angostos.
Lipoproteína de alta densidad (HDL por sus iniciales en inglés): es conocido como colesterol “bueno” porque recoge el exceso de colesterol y lo lleva de regreso al hígado.

El nivel del colesterol depende en parte de nuestra herencia (que no está bajo nuestro control) y en parte de factores ambientales, como lo que comemos y nuestra actividad física (que si están bajo nuestro control. Para tener un nivel de colesterol dentro de límites normales o bajarlo (y para reducir el nivel de LDL) hay muchas cosas que puedes hacer que están bajo tu control como practicar algún deporte o ejercicio, comer una dieta balanceada baja en grasa (especialmente disminuyendo las grasas saturadas) y procurando mantener un peso saludable.

En ocasiones, a pesar de hacer todo lo que está bajo nuestro control el colesterol total y el colesterol malo (LDL) o los triglicéridos pueden estar por arriba de los niveles normales y/o el colesterol bueno (HDL) puede estar por debajo de lo normal aumentando tu riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. En ese caso, tu médico, podría asesorarte y recomendarte qué otras cosas podrías hacer para mejorar tus niveles incluyendo, si es necesario, tomar medicamentos que si lo piensas, salvan millones de vidas.

Ahora que ya sabes de qué se trata el colesterol, es hora de que te enteres si tus niveles están dentro de límites normales o no para poder tomar medidas al respecto.



Conozca su Nivel de Riesgo de Enfermedades del Corazón

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Por Mayte Prida

Todos los días escuchamos historias tristes en las noticias y a través de nuestros amigos y familiares –un hombre de edad madura que acostumbra salir a correr por las mañanas, de repente se colapsa y muere de un ataque masivo al corazón.

Desafortunadamente, esto podría sucedernos a cualquiera de nosotros. Las enfermedades cardiovasculares, que incluyen ataques al corazón y apoplejía (mejor conocida como accidente cerebro-vascular), son la principal causa de muerte entre hombres y mujeres hispanos. Casi 20 por ciento de todos los hispanos tienen presión arterial alta (hipertensión), de acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), uno de los indicadores más críticos de salud cardiovascular. Los hispanos también tienen el doble de probabilidades de padecer diabetes, comparados con los estadounidenses blancos no hispanos, lo cual aumenta de dos a cuatro veces el riesgo de enfermedades cardiovasculares de acuerdo con la asociación American Heart Association (AHA, por sus siglas en inglés).

Cuando usted piensa en alguien que está sufriendo un ataque cardiaco, tal vez piensa en un hombre mayor. La verdad es que la salud cardiovascular no es solamente “asunto de hombres”. Setenta millones de estadounidenses padecen de enfermedades del corazón, que es la principal causa de muerte en los Estados Unidos. ¿Pero sabía que casi la mitad de esos casos -54 por ciento- son entre mujeres? ¿Le sorprende? Usted no es el único sorprendido. Muchas mujeres creen que el cáncer es una amenaza mayor para su bienestar, pero no es así. AHA reporta que en los Estados Unidos el número de mujeres que mueren de enfermedades del corazón es casi el doble que las que mueren de todas las formas de cáncer, incluyendo cáncer de mama o seno. Hay que añadir que los factores de riesgo para enfermedades del corazón como la obesidad y la diabetes son más altos entre mujeres México-americanas que entre sus contrapartes blancas no-hispanas, de acuerdo al Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. Muchos de los peligros de contraer enfermedades del corazón o apoplejía se podrían eliminar reduciendo los principales factores de riesgo, según explican los CDC. Esos factores de riesgo incluyen la alta presión arterial, los altos niveles de colesterol en la sangre, el tabaquismo, la diabetes, la falta de ejercicio y la mala nutrición. Por ejemplo, la inactividad física es dos veces más común entre los hispanos de 18 años en adelante, que entre la población general, de acuerdo a AHA. Usted lo ha escuchado antes, pero se lo voy a repetir—son las decisiones en su estilo de vida, como lo que come o cuánto ejercicio hace, las que juegan un papel crítico en la prevención de toda clase de enfermedades potencialmente devastadores, incluyendo las enfermedades del corazón. Incluso sus reacciones a las situaciones de estrés también pueden influir en su salud cardiovascular ya que una respuesta peligrosa al estrés, puede llevar a otros comportamientos arriesgados como fumar o comer en exceso.

La edad promedio en la que el hombre o la mujer pueden sufrir su primer ataque al corazón es de 66 y 70 años respectivamente, de acuerdo a datos de los CDC. Pero no son sólo aquellos que tienen el cabello blanco los que necesitan saber cómo mantener su corazón sano. En una encuesta recientemente publicada por el American Journal of Epidemiology, los investigadores se sorprendieron al encontrar que la mayoría de los adultos jóvenes no conocen los principales factores de riesgo para las enfermedades cardíacas. Muchos malos hábitos, que son factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardíacas años después, como la dieta, el ejercicio y el uso de tabaco, empiezan cuando somos jóvenes. Toma años, y a veces décadas, para que esos malos hábitos nos cobren la cuenta. Es muy importante que los jóvenes sepan que su futura salud del corazón estará determinada por las decisiones que tomen hoy.

Hay factores que contribuyen a sus riesgos para desarrollar enfermedades del corazón que usted no puede controlar – como su edad e historia familiar. Además de hacer cambios en su estilo de vida, su médico puede elegir recetarle medicamentos de prescripción. La buena noticia es que hay 146 nuevas medicinas en proceso de desarrollo que pueden tratar o prevenir las condiciones cardiovasculares peligrosas y apoplejías. Los tratamientos disponibles para las enfermedades del corazón y apoplejías han ayudado a reducir en 50 por ciento la mortalidad producida por estas condiciones en los últimos 30 años. La diferencia que estos tratamientos pueden hacer es sorprendente. Según el National Heart, Lung and Blood Institute (NHLBI, por sus siglas en inglés), aproximadamente 815,000 estadounidenses más morirían de enfermedades cardíacas y 250,000 más morirían de infartos cada año sin estas medicinas.

El conocimiento es el primer paso para combatir las apoplejías y los ataques al corazon, y sus precursores como la hipertensión. Visite a su médico regularmente para que pueda detectar a tiempo cualquier irregularidad. Aunque usted luzca bien por fuera, esto no significa que por dentro se encuentre sano. Coma bien, haga ejercicio regularmente, y si su médico le receta un tratamiento de medicinas, asegúrese de tomarlos exactamente como se las prescribieron. Esto es importante, ya que brincarse las dosis u olvidar resurtir sus medicinas puede tener un impacto grave en la efectividad de éstas. Debemos estar alertas, porque no importa nuestra edad, sexo o raza, las enfermedades del corazón nos afectan a todos.

Mayte Prida es una reconocida personalidad de la televisión nacional, productora y autora, portavoz nacional de la Sociedad para la Asistencia en las Prescripciones (PPA). Su libro más reciente es “CON FE: como transformar tu vida y comenzar de nuevo”.



Las várices: ¿qué son y cómo se previenen?

El Corazón... conócelo y cuidalo

Si empiezas a ver unos brotes azules en tus piernas, puede que se trate de venas dilatadas o varicosas conocidas como várices. Este problema circulatorio es común, pero muy poca gente sabe cómo evitarlas. Aquí te contamos cómo ayudar a prevenir las venas várices.


Las várices son venas dilatadas que se ven por afuera de la piel y que tienden a aparecer especialmente en las piernas y en los tobillos. Aunque pueden no ser atractivas y algunas veces duelen, generalmente no deben ser un motivo de preocupación, pues casi siempre son inofensivas. Muchas veces tienen un componente hereditario.

¿Cómo se forman? Las venas se encargan de recoger la sangre de todo el cuerpo para llevarla al corazón para que se oxigene y así vuelva a circular nuevamente oxigenando los tejidos. Las venas de las piernas, por estar en la parte inferior del cuerpo, tienen que hacer un esfuerzo extra para regresar la sangre porque trabajan en contra de la gravedad. Hay varios factores que contribuyen a que realicen esta labor: los músculos se contraen para bombear la sangre, las paredes de las venas son elásticas para ayudar a la sangre a regresar y además tienen pequeñas válvulas que se abren para permitir que la sangre suba y se cierran para impedir que baje. Hasta ahora todo funciona a la perfección, pero el problema surge cuando estas válvulas empiezan a fallar. Esto hace que se acumule la sangre en algunas partes, las paredes de las venas se dilatan y así se forman las várices.

Es cierto que cualquier vena de tu cuerpo puede volverse una várice. Sin embargo, es más fácil que suceda en las piernas y en los pies. Las causas más comunes de las várices son la edad, el embarazo, el sobrepeso, las actividades de pie y el ser mujer. Te explico…

Con la edad, las venas van perdiendo la elasticidad, se dilatan más fácilmente y las válvulas se vuelven más débiles permitiendo que la sangre se regrese y se acumule. Con el embarazo el peso de tu vientre aumenta la presión sobre tus piernas dificultando el paso de la sangre por las venas; lo mismo que sucede cuando tienes sobrepeso o cuando tienes un trabajo que requiere que estés parada por tiempos prolongados o caminando sin descansar.

¿Y por qué influye el ser mujer? Básicamente porque nuestros cambios hormonales tienden a relajar las paredes de las venas permitiendo que se formen las várices más fácilmente.

Como te decía antes, las várices son inofensivas en la mayoría de los casos. Sólo algunas veces pueden indicar un problema circulatorio mayor. Pero generalmente no pasan de ser un poco antiestéticas o de provocarte un poco de dolor.

Afortunadamente existen tácticas sencillas para prevenirlas o evitar que empeoren:
Hacer ejercicio
Bajar de peso y mantenerlo
Evitar estar de pie por mucho tiempo
Elevar las piernas cuando descansas
Evitar cruzar las piernas cuando te sientas, para no cortar la circulación
Utilizar medias de compresión

Si las várices te causan dolor o no te gusta cómo se ven, hay diferentes opciones para su tratamiento. Tu médico te puede asesorar o te puede recomendar a un especialista.



Problemas congénitos en el corazón de tu bebé

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Si a tu bebé le han diagnosticado un defecto congénito en su corazón, es normal que sientas angustia. El corazón es el motor del cuerpo, y cuando falla es inevitable que te preocupes por la vida de tu hijo. Aunque algunas veces puede ser un problema grave, en la mayoría de los casos estos defectos congénitos son inofensivos y curables. Entérate para que no te preocupes más de lo necesario.

Cuando tu médico te dice que tu bebé tiene un defecto congénito en su corazón, quiere decir que su corazón tuvo un problema cuando se estaba formando en tu vientre y que inevitablemente va a nacer con él. Generalmente estos defectos afectan el funcionamiento normal del corazón y el flujo de sangre.

Pero aunque suene como un problema serio, la buena noticia es que estos defectos no siempre son graves. Uno de los más comunes es el conocido como un “soplo”, que se refiere a un sonido que hace el corazón cuando la sangre no está circulando bien en el corazón. La mayoría de los soplos no son peligrosos. Algunas veces, puede ser un pequeño agujero entre las aurículas o los ventrículos, que generalmente se cierra solo con el tiempo. Claro está, en algunos casos puede ser un problema serio y que una parte completa del corazón falle, pero sucede en muy pocos casos.

¿Por qué sucede? Lamentablemente aún no se saben las causas específicas de estos defectos. Aunque se ha identificado que la herencia familiar puede tener algo ver, así como si durante tu embarazo te da rubéola, si estás usando algunas medicinas fuertes, si usas drogas y alcohol en exceso, si tienes un parto prematuro o si tu bebé tiene el Síndrome de Down.

Actualmente es muy probable que tu médico descubra este defecto desde que tu bebé está en tu vientre, o que lo identifique al poco tiempo de haber nacido. Sin embargo, cuando los defectos son leves, puede ser que no lo descubra hasta que tu hijo esté grande, o incluso cuando sea adulto.

Estos son algunos de los síntomas más comunes y depende de la severidad del caso:
Coloración azulosa o violácea de la piel (se conoce como cianosis) por disminución en la oxigenación de la sangre
Inflamación (hinchazón) de las piernas, el abdomen y alrededor de los ojos
Falta de aire al comer (lo que puede interferir con el aumento de peso) o al hacer
Mareos o desmayos

A veces el diagnóstico se puede hacer en la oficina del médico con el estetoscopio. A veces se necesitan hacer otros estudios que van desde ultrasonidos (ecocardiograma o ecocardiografía), radiografías sin o con medios de contraste (tintes) que se inyectan en la vena, algunos requieren que se introduzca un catéter (un tubito) por la ingle – el angiograma- ese tubito puede llegar hasta el corazón y dar mucha información y, a veces, puede permitir tratar el problema.

En cuanto a los tratamientos, afortunadamente existen muchas opciones. En los casos más sencillos, puede tratarse con medicinas o mediante un catéter (como mencioné arriba). Algunas veces es necesario hacer una cirugía de corazón abierto. Si este es el caso no debes angustiarte, puesto que se trata de una cirugía bastante común y con altas probabilidades de ser exitosa en manos experimentadas. En algunos casos puede que sea necesario hacer un trasplante de corazón, pero eso es en casos extremos y no es común. ¿Cómo puede saber cuál es el tratamiento más adecuado para tu hijo? Todo depende del defecto y la gravedad de sus consecuencias, además de la edad de tu hijo y de su condición de salud. No dudes en preguntarle al médico todas tus dudas al respecto. En estos casos generalmente cuentas con un equipo de médicos. El médico de cabecera, el cardiólogo y el cirujano cardiovascular. Idealmente, si se requiere cirugía esta se debe realizar en un centro médico en donde se hacen frecuentemente y el cirujano tiene la experiencia para hacerlas.

Además, puede serte útil ponerte en contacto con otras familias que pasaron por lo mismo que tu estás pasando ahora… te sorprenderá la cantidad de niños que se han tratado exitosamente, y conocerás muchos adultos que nacieron con defectos congénitos del corazón y hoy en día llevan una vida totalmente normal y productiva. Esto te ayudará a alimentar la fe.



Muerte súbita: ¿Culpa del corazón?

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Cuando alguien menor de 35 años muere súbitamente, por lo general se debe a problemas del corazón. Sin embargo, los problemas cardiacos no se relacionan con la juventud. ¿Qué hay detrás de la muerte súbita? En Vida y Salud te contamos.

Roberto, un chico de 16 años conocido como el mejor jugador del equipo de fútbol de su escuela, de repente se cayó al piso a la mitad de un partido. Sus padres, y sus compañeros de equipo pensaron que se trataba de algún golpe, o de algún desmayo relacionado con la fatiga. Sin embargo, para el dolor y la sorpresa de todos los asistentes al partido, Roberto no se levantó más. Murió….Muerte súbita. Todo el mundo quedó en “shock”. ¿Cómo alguien tan joven puede morir así de repente? A los padres de Roberto les dijeron que se trataba de una falla cardiaca de nacimiento.

Algo similar pasó en el 2007 con Antonio Puerta, un jugador de la liga española de fútbol, que también se desplomó en medio de un partido y posteriormente murió de varios ataques cardiacos. Tenía 22 años, estaba a punto de ser padre y en el clímax de su carrera deportiva. Al parecer, tenía una malformación del ventrículo derecho del corazón. Las dos muertes se produjeron mientras practicaban un deporte. ¿Por qué? Sucede que una anormalidad cardiaca congénita (cardiopatía congénita) de la que no se sabía hasta ese momento, puede dispararse durante el esfuerzo físico.

Las causas más comunes de muerte súbita por falla cardiaca en jóvenes son las siguientes:
Cardiomiopatía Hipertrófica: El miocardio o músculo del corazón se vuelve muy grueso, lo cual dificulta el bombeo de sangre por parte del corazón. Es la causa de muerte cardiaca más común en los atletas menores de 30 años y por lo general, es difícil de detectar.
Anormalidades de las arterias coronarias: algunas personas pueden nacer con las arterias del corazón, o arterias coronarias, mal conectadas al corazón. Esto hace que se compriman durante el ejercicio físico y no puedan proporcionarle suficiente sangre al corazón.
Síndrome de QT Largo: es una arritmia coronaria hereditaria que causa latidos rápidos y desordenados del corazón. Esto puede llevar al desmayo, o a la muerte súbita, debido a que los latidos son demasiado erráticos. Las personas jóvenes que padecen de este síndrome (detectable) están en mayor riesgo de morir súbitamente.

¿Cómo pueden saber los padres, los entrenadores o tú mismo si estás en riesgo de sufrir una muerte cardiaca súbita?
Los desmayos y las convulsiones sin explicación son un indicador de que puede haber un problema con el corazón.
La historia familiar de muertes súbitas es también una señal de aviso de que se puede estar en riesgo.
Fatiga o dolor de pecho son también signos de riesgo de muerte súbita cardiaca.

Si tú o alguien que conoces ha sufrido estos episodios, lo mejor es consultar a un cardiólogo para que te haga los estudios necesarios, es posible que se pueda detectar el problema y tomar medidas al respecto. ¡No esperes!



Bueno amigos taringueros esto es para que reflecciónen y cuiden su corazon


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4 comentarios - El Corazón... conócelo y cuidalo

@kone9
muy bueno sabes que yo estoy enamorado de una chica que me rompio el corazon y ultimamente no tengo fuerza y si hago gimnacia me dan puntadas