Bueno gente, borrando archivos viejos de la pc, encontre este trabajo que hice en 3º año para una materia llamada Comunicación Social Aplicada, veíamos mucho de periodismo, hablábamos de política, de la sociedad. Era una materia muy interesante. En fin, en este trabajo teníamos que citar notas periodísticas sobre la Ley de Obesidad y Trastornos Alimenticios, y redactar un breve texto sobre cómo influyen los medios de comunicación en éstas enfermedades. Espero que lo disfruten, a mi me pareció interesante, por eso lo comparto (:



Bulimia y anorexia: la cura es posible sin tapar la boca

Una psicoanalista destaca el rol de la palabra


¿Por qué si la alimentación aparentemente entra en el terreno de lo instintivo hay personas que dejan de comer hasta límites extremos (anorexia nerviosa) y otras comen voraz e indiscriminadamente a escondidas (bulimia)? Tal como lo demostró Sigmund Freud, la alimentación -igual que la sexualidad- no tiene nada de natural. Es el resultado de una compleja construcción que se da entre el niño y los otros que lo esperan aun desde antes de nacer.
La primera interacción, por ejemplo, se da en el acto de amamantamiento, que no puede reducirse al alimento en sí. Es la palabra la que nos separa de lo instintivo, y con el pecho vienen -si todo va bien-, la mirada, la caricia y la voz de la madre.
Sólo en el sujeto humano se observan los trastornos llamados bulimia y anorexia nerviosa. La fisiología humana es la fisiología de las palabras. Las palabras nos enajenan de la necesidad.
Entonces, ¿qué consecuencias podrá tener un tratamiento que tape la boca al paciente con medicación o con normas rígidas con relación a la comida y a cualquier persona que podría perturbar al paciente en el camino del buen comer?
Intentar restablecer la función alimentaria sin interrogar la verdad que porta el síntoma empeora el cuadro. La "reeducación de la conducta alimentaria", no hace otra cosa que proseguir el atiborramiento de comida, desconociendo que el síntoma anoréxico o bulímico porta un deseo que no es de ningún objeto y que no ha podido ser articulado en discurso.
Cerrar la heladera con candado, no estar en contacto con la comida, no elegir lo que se quiere comer, castigar o premiar a quien lo logre, cierra brutalmente el camino al deseo, a la palabra. "No sé que me pasa porque me olvidé de sentir y de pensar", me decía con resignación una paciente que había sido medicada y alejada del colegio y sus amigas.
La propuesta terapéutica de dirigir la vida del paciente genera cierta tranquilidad en los padres, que desesperados acuden a la consulta. Pero este tipo de enfoque enmudece y esclaviza al sujeto llevándolo, si puede, a responder con temor, a callarse inhibiendo el acceso a la palabra.
Sin desconocer que las interconsultas con médicos y nutricionistas sean en ocasiones necesarias, es sabido que la mayoría de los pacientes llega a una consulta psicológica desahuciado, luego de haber recorrido distintos espacios sin encontrar remedio. Sólo la escucha, la palabra, puede reestablecer lo que no operó entre el sujeto y los otros significativos. No se trata entonces de repetir el circuito de Comé y callate mediante normas absurdas en relación con la comida, sino de dar lugar a la talking cure , a la escucha que hará de ese sufrimiento mudo, palabra.

Mariana Davidovich
La autora es psicoanalista, especialista en anorexia, bulimia y obesidad.



PREPAGAS Y OBRAS SOCIALES DEBERAN CUBRIR TODOS LOS TRATAMIENTOS NECESARIOS

Obesidad, bulimia y anorexia ya son consideradas enfermedades


Por unanimidad, el Senado lo convirtió en ley. No se podrá usar la "extrema delgadez" como símbolo de belleza en las publicidades. Y se regularán las promociones de productos para bajar de peso y de los alimentos de bajas calorías.

Los problemas de la mala alimentación.
Desde ayer -y tras casi nueve meses del primer debate sobre el tema-, los trastornos alimentarios como la obesidad, la bulimia y la anorexia serán considerados enfermedades y deberán ser incorporadas al Programa Médico Obligatorio, según establece la ley que aprobó el Senado. Según la norma, las obras sociales y las empresas de medicina prepaga tendrán obligación de incluir entre sus prestaciones "todos los tratamientos médicos necesarios, incluyendo nutricionales, psicológicos, clínicos, quirúrgicos, farmacológicos, y todas las prácticas médicas necesarias para la atención de las enfermedades".

La ley fue aprobada por unanimidad de los 54 senadores presentes, y bajo la atenta mirada del nutricionista Alberto Cormillot -uno de los impulsores, que ayer saltaba de alegría- y de la titular del INADI, María José Lubertino, quien recordó ante Clarín que en el "mapa de la discriminación" del país la obesidad está en 3º lugar, después de la pobreza y la xenofobia hacia los residentes bolivianos.

El primer paso había sido el 27 de noviembre pasado, cuando el proyecto se aprobó en el Senado. El 4 de junio, Diputados le hizo reformas y lo mandó de vuelta, hasta que ayer se convirtió en ley en la Cámara alta.

Apenas terminó la sesión llegó repartiendo sonrisas la actriz Andrea Politti, conductora del programa "Cuestión de peso", otro de los pilares en que se asentó la movida por la ley.

"Esto no sólo es un problema de salud, sino también de la educación -dijo en la sesión la senadora cordobesa Haydeé Giri, titular de la Comisión de Salud-, para que las personas afectadas tengan la oportunidad que hoy no tienen".

Entre sus artículos, la ley involucra a los ministerios de Eduación y de Desarrollo Social, y busca incorporar la educación alimentaria en el sistema educativo. Los senadores aceptaron la modificación que habían logrado los diputados de las provincias azucareras, en el sentido de que no se ponga al azúcar en una leyenda obligatoria en las promociones considerándola "perjudicial para la salud".

La obligación sólo se referirá a "alimentos con elevado contenido calórico y pobres en nutrientes". Sin embargo, los senadores rechazaron las otras modificaciones de Diputados, que habían excluído a la bulimia y la anorexia del texto de la ley. Tampoco se obligará la Administración de Programas Especiales (APE) a hacerse cargo de los costos, como pidieron en la Cámara baja.

El radical Alfredo Martínez aplaudió la ley porque "antes se trataba la obesidad como tema meramente estético, y en verdad es una enfermedad". Y se congratuló de que se obligará a que los anuncios publicitarios y los diseñadores de moda no utilicen la extrema delgadez como símbolo de salud y belleza. También se prohíbe la publicación o difusión en medios de comunicación de dietas o métodos de adelgazar que no tengan el aval de un médico o nutricionista.

Por: Alfredo Gutiérrez




Influencia de los medios de comunicación


“Adelgazar sin esfuerzo” es el mayor influente en estas enfermedades. También contribuyen los medios de comunicación con la publicidad de prendas de vestir, cosméticos etc. y la presencia de estrellas del espectáculo y modelos de moda que lleva a muchas mujeres a pensar "si ella tiene ese aspecto yo también lo tendré " (a cualquier precio, aún el de la propia salud).

Además en esta sociedad de consumo donde el modelo de delgadez se vende como un producto más y siempre como sinónimo de éxito, las jóvenes reciben otro mensaje contradictorio que promueve el consumo de alimentos: "fast food", gaseosas, golosinas, cada vez más tentadores pero de poco valor nutritivo y de alto valor engordante

Víctima de todos estos mensajes la joven queda en muchos casos atrapada en esta trampa que le tiende la cultura reinante. Desde luego que esto sólo no basta porque todo el mundo se ve afectado por estas presiones pero no todo el mundo desarrolla un trastorno alimentario.