Embarazo... [Megapost]
¿Estoy embarazada? – Síntomas del embarazo
Cuando un nuevo ser comienza a gestarse dentro de tu barriguita suele hacerlo sin avisar. Aunque desde el momento de la concepción tu organismo se va a preparar para formar al bebé y te enviará señales, éstas no siempre son todo lo claras que desearías.
Sobre todo en el caso de futuras mamás primerizas, es común no identificar correctamente los síntomas de embarazo y acharcarlos a otras causas. Por eso, es importante que estés atenta a los signos que podrían indicar un embarazo:
Retraso menstrual
Aumento del tamaño del pecho
Cansancio y sueño
Pequeño sangrado vaginal
Náuseas y vómitos
Antojos y sensibilidad hacia olores
Bajada de la tensión arterial
Estreñimiento y aumento de la frecuencia urinaria
Aumento de la temperatura corporal
Dolores de la pelvis
Aumento del tamaño del pecho
Desde el primer momento, las hormonas del embarazo provocan un aumento del volumen de la sensibilidad de tus pechos. La progesterona favorece el crecimiento de las mamas, tornándolas más grandes y pesadas, y los estrógenos impulsan el desarrollo de los conductos de la leche para preparar la lactancia materna.
Durante el embarazo es habitual que la areola del pezón se vuelva más oscura, y , sobre todo en los últimos meses, que aparezcan en tus pechos venas o líneas de color azul marcado, debido al aumento de la afluencia de sangre en esta zona.
Tus mamas serán la principal vía de alimentación en los primeros meses de vida de tu bebé, por eso es indispensable que mantengas un especial cuidado de los pechos. Impide que aparezcan estrías en la zona mamaria, aplicando crema diariamente, y utiliza ropa interior cómoda, preferimente de algodón, sin costuras ni aros.
Cansancio y sueño
No es que te hayas vuelto más perezosa, simplemente estás embarazada. Crear una nueva vida en tu interior requiere un enorme gasto energético y tu cuerpo lo va a acusar desde el primer momento.
Al principio del embarazo se produce más sangre y el pulso aumenta de 10 a 15 latidos por minuto, lo que puede comportar más sueño, desgano y cansancio en la futura mamá. Este síntoma suele desaparecer tras el primer trimestre.
Además, la presencia de hormonas como la progesterona y la gonadotrofina coriónica te impulsarán a dormir un mínimo de ocho horas diarias. Para superar con éxito esta fase es imporante no realizar tareas que requieran un gran esfuerzo y cuidar la alimentación.
Antojos y sensibilidad hacia olores
La asociación “embarazo” y “antojos” no suele hacer de esperar. En esta feliz etapa en la que estás esperando tu bebé, tu cuerpo reclama mimos y cuidados especiales.
Una manera del organismo de llamar la atención es a través de la comida. Es normal que experimentes apetencia desmesurada por ciertos alimentos, como el chocolate, y comiences a rechazar otros que antes te encantaban.
Aunque no existe una explicación científica para los antojos, se piensa que son la respuesta de tu organismo ante ciertas deficiencias de minerales u otros elementos.
El aumento de las hormonas también provoca una mayor percepción olfativa, y tal vez comiences a notar olores que antes te pasaban desapercibidos, o que estos se vuelvan molestos.
Estreñimiento y aumento de la frecuencia urinaria
El efecto de la progesterona en el sistema digestivo de la embarazada provoca la ralentización del tránsito intestinal y, como consecuencia, flatulencia. Esto, junto a la presión que el útero ejerce sobre los intestinos y la vejiga, hace que aumenten tus ganas de orinar y que puedas padecer estreñimento.
Durante el último trimestre de embarazo, el útero agrandado aumenta su presión sobre el recto, ocasionando hemorroides.
Para aliviar estos síntomas es importante que tomes alimentos ricos en fibras, como las frutas y verduras, consumas regularmente líquidos y hagas ejercicio al aire libre.
Alimentos que dan vida
Como ya sabrás, el embarazo es una etapa delicada desde el punto de vista nutricional, con unas necesidades de nutrientes elevadas y difíciles de cubrir. Ten siempre presente que una alimentación equilibrada favorecerá el crecimiento y el desarrollo del bebé y te ayudará a mantener tu nivel de energía a lo largo del embarazo, el parto y el post parto.
El primer paso para una correcta alimentación durante tu primer embarazo consiste en prestar atención a los alimentos de la dieta diaria. En este periodo no conviene hacer dietas extremas y hay que evitar las situaciones de ayuno, ya que pueden ser perjudiciales para el bebé.
Distribuye las comidas en varias tomas, entre 4 y 6, y come despacio, masticando bien los alimentos, en un ambiente relajado y sin distracciones.
También debes saber que comer bien no significa comer mucho. Intenta variar al máximo la alimentación, incluyendo los cinco grupos básicos de alimentos:
Lácteos
Carnes rojas, pollo, pescado y huevos
Cereales y derivados
Frutas
Hortalizas
Beber abundantes líquidos a lo largo del día te ayudará a evitar el estreñimiento. Y por supuesto, evita el consumo de alcohol y tabaco durante los meses de embarazo y tras el parto. Además, el abandono del consumo de estos productos es conveniente no sólo en embarazadas ya que te permite ahorrar dinero, una razón importante sobre todo en situación de crisis económica.
¡Lucha contra las estrías!
Durante estos nueve meses de tu primer embarazo, la piel de algunas zonas de tu cuerpo, como el abdomen, va a sufrir un estiramiento hasta diez veces superior al normal, que puede llevar a la aparición de las antiestéticas estrías. Por eso, es indispensable que cuides al máximo tu cuerpo. Si sigues nuestros consejos, ¡seguro que tu piel aguantará en perfecto estado el estiramiento!
Las estrías aparecen al romperse las fibras elásticas de la piel. Cuando la piel se estira, las fibras con menos elasticidad se rompen, dejando unas marcas, primero de color rosáceo, luego rojizo, y finalmente, blancas. Durante tu primer embarazo, las estrías más comunes son las del abdomen, pero también pueden aparecer en los muslos, nalgas, caderas, pecho y hasta en los brazos.
Para evitar las estrías puedes valerte de cualquier crema rica y untuosa, aunque debes saber que existe una amplia gama de cremas más específicas, formuladas específicamente para atacar el problema de las estrías y evitar su formación: Trofolastin, Mustela, ISDIN…
A partir del tercer mes de embarazo, aplícate cremas corporales específicas contra las estrías dos veces al día y hasta que nazca tu bebé en las zonas más sensibles al problema de tu cuerpo. Después, continúa el tratamiento hasta que tu piel se haya recuperado del todo.
Si no tomas precauciones y aparecen las estrías, pon remedio inmediato. Cuanto más recientes sean las estrías (menos de tres meses), más posibilidades tienes de reducir su tamaño y atenuar su color. Si las estrías son viejas y tienen forma de surcos blanquecidos sólo pueden ser eliminadas con tratamientos de instituto o cirugía estética.
Además, es frecuente que estos cambios en tu cuerpo vengan acompañados de la aparición o el incremento de la molesta celulitis
Cambios en el cuerpo de la mujer durante el embarazo
A medida que transcurre el embarazo se van produciendo cambios importantes en el cuerpo de la madre, algunos muy visibles, otros menos. Estas transformaciones anatómicas, químicas y fisiológicas sirven para proporcionar al futuro hijo los elementos indispensables para su desarrollo
Además de aumentar de peso, las modificaciones más espectaculares que experimenta el cuerpo de la futura madre son el cambio del tamaño del útero y de los senos. Sin embargo, también se registran algunos cambios más discretos en los sistema circulatorio, respiratorio, urinario y digestivo.
Cambios en el útero
Cambios en los pechos
Cambios en la circulación de la sangre
Cambios en la respiración
Cambios en la digestión
Cambios hormonales
Semana 1. Primeros pasos del óvulo fertilizado
Tu óvulo fertilizado (alcanzado por un espermatozoide), se divide por primera vez tan sólo 1 día después de haber sido fecundado. La división continúa los siguientes días y se forma una bola, llamada blastocito, que en los primeros 4 días puede llegar a tener más de 100 células. A los 5 días, éstas empiezan a separarse en 2 grupos. El grupo de células del aro exterior formará la placenta que acogerá a tu bebé. Las células del aro interior se convertirán en el embrión en sí mismo. Estas células interiores son las llamadas células madre, que tienen la extraordinaria capacidad de transformarse en más de 200 clases de células de cualquier parte del cuerpo (por eso son tan interesantes para investigar tratamientos de determinadas enfermedades).
Con 7 días, el óvulo fertilizado desciende por las trompas de Falopio y llega hasta el útero, su refugio en los próximos 9 meses.
Ya ha pasado más de una semana desde la concepción, aunque hasta que tengas la primera falta en la regla, no sabrás nada sobre tu embarazo. Aunque, todo hay que decirlo, hay mamás que notan cambios hormonales enseguida. Sea como sea, estás embarazada. ¡Enhorabuena!
Semana 2. Primeras formas. El tubo neural
El embarazo se mide en semanas a partir de la última regla, pero el bebé se concibe antes. A partir de la semana 2 del embarazo, se desarrolla lo que llamamos embrión, que tiene básicamente una cabeza, un tronco y una cola rizada. Las primeras semanas de embarazo son muy importantes porque, aunque todavía es un embrión, empieza a desarrollar los cimientos de lo que serán sus órganos, sus rasgos y su sistema nervioso.
Aparecen dos pequeñas cavidades oculares y la formación de sus orejitas y sus ojos entran en una fase primaria. Además, se va haciendo hueco para huesos, músculos, riñones, pulmones, intestinos y sistema digestivo.
También se empieza a desarrollar el tubo neural, un tubo al descubierto sin piel ni huesos que se convertirá en el cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso y la columna vertebral.
La placenta, que es el órgano que nutrirá al bebé en los próximos nueve meses, también se empieza a formar. Tu volumen de sangre aumenta en un 50%, para afrontar la demanda de oxigeno del feto que crece en tu interior. Dentro de tu cuerpo, creas un mundo seguro para que tu pequeño pueda desarrollarse, protegido del mundo exterior, acurrucado.
Semana 3. Los primeros órganos empiezan a formarse. Las maravillosas células del corazón
Con solo 3 semanas de embarazo, el corazón es un grupo de células musculares aletargadas y diminutas, pero que sobre los 22 días explota de vida. Una célula se contrae espontáneamente, contagia a sus vecinas y comienza una reacción en cadena hasta que todas las células del corazón empiezan a latir. ¿No es alucinante? ¡Es como si unas animaran a otras a bailar! Estas células están programadas para controlar los latiditos del bebé hasta que el cerebro se haga cargo en las próximas semanas.
Por ahora, el corazón distribuirá el alimento y el oxígeno que el embrión necesita para crecer. el corazón del futuro bebé ya late y lo hace con una media de 150 pulsaciones por minuto. ¡Casi el doble que un adulto! De todos modos, no podrás escuchar sus latidos aproximadamente hasta la semana 12 y lo tendrás que hacer con el auscultador que usan los médicos , aparatos especiales o comprobarlo en la primera ecografía. Sólo a partir de la semana 27 podrán escucharlo quienes se apoyen en tu abdomen.
Semana 4. El crecimiento se acelera
El embrión en la semana 4 de embarazo tiene el tamaño aproximado de una judía y crece un milímetro al día. Sus ojos empiezan a distinguirse como dos puntos negros.
Empiezan a desarrollarse los bultitos que formarán más tarde sus brazos y piernas.
Además, en la cuarta semana ya habrá capas de tejido que formarán el rostro de tu bebé. Su diminuto corazón, formado ahora por una única cámara, va más rápido.
Semana 5. Un pequeño gran estirón
Al principio, el embrión es tan pequeño que sólo podría verse con un microscopio. Sin embargo, durante estas 5 semanas de embarazo multiplica por 40 su medida.
El bebé será único. Tu embarazo ha empezado por la fusión de un óvulo con un espermatozoide, cada uno con su propio ADN. Dicha unión forma una serie de 46 cromosomas que determinan todas las características hereditarias del bebé: sexo, constitución, cabellos, color de los ojos, color de piel, rasgos de su cara y algunos rasgos de su personalidad. Su ADN determina su desarrollo durante las 40 semanas del embarazo y a lo largo de toda su vida.
Semana 6. Una cabeza grandota
El embrión cabría dentro de una nuez en la semana 6 del embarazo. Sus ojos están ahora más separados y la cabeza es enorme en comparación con el cuerpo, supone un tercio del cuerpo entero.Esta desproporción será la tendencia del pequeño incluso en sus primeros años de vida.
Semana 7. La neurogénesis
Alrededor de la semana 7 de embarazo, el embrión se convierte en feto. En esta etapa, los tejidos y los órganos formados en la fase embrionaria maduran .
La cola del embrión empieza a caer. El corazón late y el esqueleto adquiere forma. El bebé crecerá más del doble esta semana: medirá alrededor de 1 centímetro. La placentasigue formándose y empezará a pasar nutrientes de tu cuerpo al del bebé y retirará sus productos de desecho. El cordón umbilical, la línea vital entre madre e hijo, empieza a crecer y ensancharse.
La neurogénesis es un proceso de división celular extremadamente rápida que produce neuronas. El cerebro del bebé tendrá mil millones de neuronas. La mayoría de los “circuitos” de tratamiento de la información se forman durante los primeros cuatro meses de embarazo. Por increíble que parezca, a diferencia de otras partes del cuerpo humano, el cerebro no genera nuevas células (aunque hay nuevas investigaciones que hablan de nacimiento de algunos tipos de neurona). Aún así, aunque es difícil que se renueven, las neuronas tienen una vida muy larga (alrededor de 100 años).
Semana 8. Primeros rasgos. La placenta le alimenta
Durante la semana 8 de embarazo el feto medirá entre 1,5 y 2 centímetros. Ya tiene párpados, labio superior y nariz y orejas se están empezando a formar. El cuerpo se está alargando, pueden reconocerse lo que serán brazos y piernas, y es posible ver el esqueleto a través de su piel, que es translúcida. El esqueleto está formado por un cartílago suave todavía, no son huesos. Los órganos como el corazón y el hígado funcionan y siguen especializándose.
Hasta ahora, el embrión dependía del saco vitelino que, según se cree, le proporciona nutrientes y células sanguíneas en estas primeras semanas. A los 2 meses, tu futuro hijo deja de ser un embrión para ser oficialmente un feto. Es entonces cuando la placenta asume la función de alimentarlo a través del cordón umbilical unido al útero. Éste será a partir de ahora su sistema de alimentación durante todo el embarazo. Recibirá comida, oxígeno y agua. Pero también otras sustancias nocivas que como mamá ingieras. Ten cuidado con determinados medicamentos, la nicotina o el alcohol.
Semana 9. Primeros movimientos (pero no te impacientes, todavía no los percibirás)
En la semana 9 de embarazo los párpados del bebé ya se han formado pero están fusionados. Se abrirán alrededor de las 26 semanas. Las costillas están creciendo en torno a los delicados órganos internos. Aparecen las rodillas y los codos. Los brazos, piernas y dedos se ven mejor. Se empiezan a desarrollar más que nunca formándose las huellas digitales.
En esta semana empieza a desaparecer por completo la cola que se veía en las semanas anteriores.
Además, el bebé ya se mueve, aunque no seas capaz de sentirlo. El sistema nervioso extiende sus conexiones por todo el cuerpo y realizará movimientos espasmódicos e involuntarios que el cerebro no controla todavía. El feto pasará de estar quieto a temblar de vez en cuando.
Semana 10. Nuevas neuronas. Primera ecografía
Durante la semana 10 del embarazo las uñas están creciendo. Los intestinos crecen y se colocan en su lugar. El bebé empieza a preparase para digerir alimentos cuando nazca porque la glándula tiroidea, el páncreas y la vesícula comienzan a funcionar. El crecimiento del cerebro aumenta rápidamente: aproximadamente 250.000 nuevas neuronas se producen cada minuto.
Alrededor de la semana 11 comienza el desarrollo externo de los órganos sexuales, aunque todavía es difícil saber con exactitud cuál es el sexo del bebé. Todo eso se está manifestando en un feto que mide unos 4 cm y pesa unos 5,5 gramos.
Entre la semana 10 y la 14 te harás tu primera ecografía. Gracias a ella, sabrás si el ritmo cardíaco del bebé es normal, si puedes tener gemelos…
Semana 11. Los órganos se desarrollan. Primeros actos reflejos. Tu bebé se entrena para andar
Cerca de esta semana 11 del embarazo, el feto empieza a generar sus propios glóbulos rojos. Además, comenzará a producir orina, el principal componente del líquido amniótico. La piel es todavía transparente y su cuerpo se va alargando. Aun así, la cabeza es un tercio del largo del cuerpo. En el caso de tener un hijo varón, esta semana sus testículos comenzarán a producir la hormona masculina testosterona. Ya medirá casi 6 centímetros y pesará 9 gramos.
En estas semanas la transformación es espectacular. Se ha producido la metamorfosis, el embrión ha aumentado 5 veces de tamaño, 200 células han tomado posiciones y algunos músculos y nervios se mueven. Tiene hígado, riñones y un estómago del tamaño de un granito de arroz.
El feto puede empezará desarrollar uno de sus reflejos ya en la semana 11. Comenzará a mover las piernas y rebotará y saltará en las paredes del útero. Se trata del reflejo patelar, un recurso biológico que nos programa para andar.
Semana 12. Sus latidos
Tras 12 semanas de embarazo, todos los sistemas principales del cuerpo y órganos como el estómago, el hígado, los pulmones, el páncreas y los intestinos están formados y en su sitio, aunque no están desarrollados del todo. La cabeza llega a ser más redondeada y su perfil se va definiendo.
Además, empezarás a escuchar el latido del corazón del bebé con más facilidad.
Todavía mide 6 centímetros y tiene unos 14 gramos de peso.
Semana 13. Aumento de peso
Semana 13 del embarazo. El bebé está comenzando un período en el que aumentará rápidamente de peso y longitud. Ahora tiene aproximadamente entre 6.5 y 7.5 cm de largo y pesa entre 14 y 21 gramos.
Durante esta semana de embarazo las orejas y los ojos se están moviendo hacia su posición. Ya han aparecido los 27 huesos de la mano y pronto el bebé comenzará a chuparse el dedo.
Semana 14. Mueve la cabeza
Esta semana 14 de embarazo el bebé ya tendrá las orejas en su lugar definitivo aunque seguirán creciendo a lo largo de las semanas siguientes.
Puede que haga sus primeros movimientos con la cabeza. Podrá moverla de un lado a otro. No será hasta la semana siguiente cuando aparezcan los primeros movimientos similares a los de una actividad respiratoria: dilataciones y contracciones de la caja torácica.
En la semana 14 Ya tendrá 10 centímetros y su peso será de unos 30 gramos.
Semana 15. El lanugo. Sus músculos
Alrededor de la semana 15 de embarazo la piel del bebé se recubre de un vello suave y delgado llamado lanugo, el cual desaparecerá casi por completo antes del nacimiento. En esta etapa algunos bebés se chupan el dedo. El niño sigue creciendo. Mide unos 11,5 centímetros y ya pesa alrededor de 50 gramos. El cuello se alarga y la cabeza no está tan doblada hacia el pecho.
Sus desplazamientos empiezan a ser amplios ya que el líquido amniótico que rodea al feto se lo permite. De esta forma, a partir de esta semana, empieza a ejercitar sus músculos.
Semana 16. Más reflejos. La propiocepción
A partir de la semana 16 de embarazo, el cuerpo empieza a hacerse por fin más grande que la cabeza. Los brazos y piernas son más largos y definidos ahora. Incluso se mueven, aunque todavía no lo notes. El cerebro va tomando el control de los movimientos. Así, va creciendo la capacidad del bebé para responder a estímulos. Es sensible al tacto y si empujan tu abdomen puede estremecerse.
Flexiona sus extremidades y separa sus deditos, sobre todo los de las manos. Esto es una señal de que interactúa con el ambiente que le rodea. Está desarrollando la propiocecpión. Puede incluso empezar desarrollar el reflejo de prensión. A partir de la semana 16 se agarrará a sus manos, sus pies o el cordón umbilical.
El bebé empezará a tener un pelito muy fino en la cabeza. Aunque parezca increíble, comienza a percibir la luz. Asimismo, realiza algunos movimientos con su tórax que son precursores del ejercicio para respirar. Su longitud no es muy diferente a la semana anterior, pero alcanzará fácilmente los 80 gramos de peso.
Semana 17. El vermix
Alrededor de la semana 17 del embarazo, el cuerpo de tu bebé, además de por el lanugo, está cubierto con una sustancia grasosa llamada vermix, cuyo fin también es proteger su piel. Esta grasita va desapareciendo a medida que trascurren las semanas. Normalmente, a la hora del parto ya ha desaparecido casi por completo. Su cara va tomando un aspecto más humano, aunque los ojos aún son grandes y están separados.
El bebé mide unos 13 cm y pesa alrededor de 113 gramos.
Semana 18. Tu bebé puede llorar. Y también oír
Ya en la semana 18 del embarazo el bebé puede bostezar y hacer gestos faciales. Incluso podrá tener hipo. Ya le funcionan las cuerdas vocales y podría llorar. Es posible que por fin empieces a sentir algunos movimientos del bebé porque empieza a patear y mover sus manos con más fuerza. Si ya has tenido un bebé, reconocerás esos movimientos enseguida. Si es tu primer embarazo, quizás no los notes hasta dentro de dos semanas. Sus ojos y orejas ya alcanzado su ubicación definitiva por esta semana.
El estómago empieza a funcionar alrededor de la semana 18: el bebé traga fluido del líquido amniótico para ejercitar el aparato digestivo.
Además, los huesos del oído interno y las terminales nerviosas del cerebro se han desarrollado lo suficiente. Puede empezar a escuchar sonidos como sus latidos o el trayecto de la sangre a través del cordón umbilical. Seguirá creciendo esta semana, aunque a un ritmo más lento. Tendrá unos 14 centímetros y 150 gramos.
Semana 19. El bebé duerme más y se despierta con más fuerzas
Durante la semana 19 del embarazo, el sistema nervioso del bebé, en especial el cerebro, se está desarrollando y creciendo rápidamente. El cartílago suave que forma el esqueleto del bebé se está endureciendo para convertirse en huesos. Por otro lado, el bebé ya hace movimientos activos que son más fáciles de sentir. Te darás cuenta de que hay momentos en los que el bebé parece estar dormido y otros en que se mueve mucho. Esto se debe a que duerme más y se despierta con más energía.
Aproximadamente alrededor de esta semana 19 del embarazo alcanzará los 15 centímetros. Conocer el sexo del bebé es más fácil y con resultados más fiables a partir de esta semana.
Semana 20. ¡La mitad de tu embarazo!
Lo más reseñable de la semana 20 de embarazo es que, a partir de este momento, el bebé ya puede oir. Aunque escucha de forma distorsionada, puede reconocer el latido del corazón o la respiración. Los movimientos del bebé en esta semana 20 aún son reflejos.
El bebé madura a pasos agigantados, especialmente su cerebro, que cuenta ya con más de 30.000 millones de neuronas.La forma y las proporciones generales del bebé ya en la semana 20 del embarazo son completamente humanas.
Semana 21 ¿Qué evolución sigue si es niña? ¿Y si es niño?
con 21 semanas ya respira y traga líquido amniótico preparándose para respirar y digerir cuando nazca. Si vas a tener una niña, sus ovarios tendrán más de 6 millones de óvulos. Para cuando nazca, esa cantidad bajará a 1 ó 2 millones, es decir la cantidad total de óvulos que tendrá el resto de su vida. El semen, por el contrario, se produce durante toda la vida reproductiva del hombre.
Hasta el momento, su hígado y el bazo se encargaban de producir glóbulos rojos. A partir de la semana 21 de embarazo, la médula ósea se ha desarrollado suficientemente y ahora es ella la que se hace cargo de su producción.
El tamaño del bebé es un poco más de 18 centímetros de largo y de 300 gramos de peso.
Semana 22 ¿Mi bebé puede tener cambios en el estado de ánimo?
en esta semana 22, su sistema límbico está en pleno desarrollo. Es el sistema que controla los sentimientos y las emociones. Aunque parezca increíble, ésto le permitirá tener cambios en el estado de ánimo en las próximas semanas. Las uñas, párpados y cejas del bebé son visibles. Sólo faltan las pestañitas.
Sus medidas aproximadas: 19 centímetros y 340 gramos.
Semana 23. Color de la piel y desarrollo cerebral.
En la semana 23 del embarazo, se está depositando el pigmento que colorea la piel del bebé. Ésta tiene una apariencia arrugada que se alisará en las próximas semanas. Al mismo tiempo, empezará a desarrollar su cerebro con rapidez. Sus medidas empiezan a ser más proporcionadas.
Aunque se está completando el desarrollo de sus globos oculares, el color de sus ojos todavía no se sabe porque el iris no está pigmentado.
Su longitud en esta semana es de unos 20 centímetros aproximadamente y su peso se acerca al medio kilo.
Semana 24. Primeros estímulos
Alrededor de la semana 24 de embarazo, el feto empieza a percibir los primeros estímulos del mundo exterior. Casi todos sus pequeños órganos sensoriales (oído, olfato, papilas gustativas y nervios del tacto) están ya maduros. Esta etapa es clave porque tu bebé empieza a interpretar el mundo, a interactuar, explorar, aprender. Para empezar, se va familiarizando con olores y sabores del exterior y de la propia madre (como los de la leche) a través del líquido amniótico. Si le gustan, esto lo animará a comer cuando nazca.
Semana 25. Pestañitas y color de ojos. Cómo se desarrolla el sentido del oído
El sentido que más se desarrolla a partir de esta semana 25 de embarazo es el oído. El niño está muy aislado, pero las ondas sonoras viajan más rápido por el líquido amniótico que por el aire. Como consecuencia, tu pequeño empieza a escuchar los primeros sonidos, principalmente tus gorgoteos y los murmullos de tu cuerpo. También percibirá ruidos que él mismo produce, como sus chapoteos en el líquido amniótico o el movimineto del llos líquidos producido por las ondas ultrasónicas de las ecografías.
Semana 26. Primeras muecas y nuevos reflejos.
A partir de la semana 26 de embarazo el pequeñín hará sus primeros gestos y arrumacos. Igualmente, empezará a hacer uso de más reflejos importantes como el reflejo labial de succión, dado que empieza a chuparse el dedo con virulencia. La mayor parte del día, tu bebé estará durmiendo. Así que el tiempo que pase despierto tendrá más energía y, por tanto, estará muy alerta a todo lo que sucede en su entorno.
Semana 27. Escuchar los latidos directamente, notar su hipo y otros cambios
Estas semana 27 notarás movimientos a diario. Existe incluso la posibilidad de que percibas momentos en los que tu bebé tiene hipo. El hipo del feto es muy curioso, muy diferente al nuestro: tiene espasmos, pero no produce ruido porque no hay aire en sus pulmones. Entrañable.
Precisamente los pulmones son el último órgano vital que se forma en el bebé. En tu interior no los usa, ya que obtiene el oxígeno de tu placenta a través del cordón umbilical y también de lo que traga de la bolsa amniótica.
Semana 28. Maduración cerebral, familiarización con la mamá y más estímulos
en este momento del embarazo, tu pequeño empieza a familiarizarse con tu voz. La reconoce, incluso responde a ella, como lo puede hacer con la música. Hay estudios que confirman que si escucha una misma melodía una y otra vez también puede reconocerla, incluso seguir su ritmo.
Semana 29. Hacia el encajamiento
A las 29 semanas de embarazo, el feto ya está muy desarrollado: los sentidos están muy activos, el niño ya sabe ponerse cómodo y ha aprendido a moverse. A partir de la semana 29, empezará a darse la vuelta para reposar hacia abajo, apoyado en el cuello de tu útero. Sus idas y venidas harán que te dé más de una patadita en las costillas. Lo notarás.
Pesará alrededor de 1 kilo con 400 gramos y ya alcanza los 42 centímetros. Los músculos y pulmones siguen desarrollándose a un ritmo muy rápido y la cabecita está creciendo para acomodar el cerebro, que cada día está más grande. Como está creciendo tanto, ahora es cuando más nutrición necesita.
Semana 30. Más grasita en la piel (el vermix)
Durante la semana 30 de embarazo, el pequeño sigue incrementando su peso, en parte porque agrega nuevas capas de vérmix, la grasita que le ayudará a regular su temperatura corporal y le mantendrá abrigado incluso después de nacer. Con esta semana, la piel del bebé no será tan arrugadita, estará más tersa.
A estas alturas ya puede distinguir entre luz y oscuridad, e incluso seguir con sus ojitos una luz que se mueve.
Un kilo y medio y 43 centímetros serán sus medidas aproximadas a las 30 semanas de embarazo.
Semana 31. Un crecimiento muy rápido. Su pipí
cada día tu bebé elimina aproximadamente medio litro de orina al líquido amniótico.
El pequeño se acerca a la longitud que tendrá en el nacimiento. Ya son 31 semanas de gestación y pesa más de kilo y medio.
Semana 32. ¡Desarrollo mental!
A partir de esta semana puede incluso crear su primer recuerdo. Las uñas llegan a las puntas de los dedos de la mano, así que, aunque te sorprenda, deberás cortárselas al poco tiempo de nacer.
Tras un embarazo de 32 semanas, tu bebé ya debería medir ¡47 centímetros y casi 2 kilos de peso!
Semana 33. Última etapa. Sus ojitos y la fase MOR
el feto realiza unos Movimientos Oculares Rápidos (MOR) que pueden ser señal de que el niño sueña. Con las pocas experiencias vitales que tiene un bebé dentro de su madre, cuesta imaginar con qué pueden soñar estos renacuajos. ¿Que juegan con sus piecitos? ¿Con tus ruiditos?
Para un feto, soñar, a pesar de la simplicidad de estas ensoñaciones, puede jugar papel crucial en cuanto a la estimulación y el crecimiento del cerebro.
Semana 34. El tejido cerebral aumenta de forma considerable.
Percibe estímulos a los que reacciona más vivo que nunca. Por tanto, aunque está en una etapa en la que duerme mucho, está muy atento a todo lo que le rodea y cualquier cosa que le quite el sueño puede afectarle.
Semana 35. Todo un bebote
En estas últimas semanas, tu cuerpo le transferirá a tu hijo inmunidad temporal contra enfermedades infantiles (como las paperas y el sarampión). El bebé estará protegido hasta que le pongas las primeras vacunas.
Su piel se alisa y el lanugo comienza a caer.
Semana 36. Tu abdomen se le queda pequeño
Esto ocurre porque el bebé ha crecido tanto que tiene menos espacio para moverse. Asimismo, se le forman cúmulos de grasa que le redondean el cuerpo.
Por otro lado, la piel empieza a hacerse más rosada.
En cualquier momento se encaja del todo y acaba de poner su cabecita en el cuello del útero. Puede superar los 50 centímetros, ¡qué grandote!
Semana 37. Condiciones excelentes para nacer
A partir de ahora, el bebé está en condiciones óptimas para nacer. Ya habrá adoptado la posición definitiva. Lo más probable es que esté cabeza abajo y con la cara mirando hacia atrás, listo para nacer.
Semana 38. Atenta a las contracciones
sólo el 5% nace en la fecha prevista, el resto lo hace antes o después. Debes estar alerta a las señales que te indiquen que has roto aguas y controlar las contracciones, que en las últimas semanas habrán sido numerosas, aunque separadas. Atenta: si son muy intensas y continuadas (más de 5 por hora) es posible que estés de parto.
Semana 39. El meconio. El cordón umbilical
El cordón umbilical, que hasta el momento ha trasportado los nutrientes desde la placenta al bebé, mide ahora unos 50 centímetros de largo y 1,3 centímetros de ancho. Como el bebé ocupa todo el espacio en el útero, es común que el cordón umbilical se enrolle a su alrededor. Éste es muy elástico y no suele dar problemas. Aún así, hay casos en los que el bebé pueda nacer con el cordón rodeando su cuello. Tranquila, los partos con más de 35 semanas hoy en día son fáciles, y cortar el cordón umbilical también.
Semana 40. ¡Listo para nacer!
Tras 40 semanas de embarazo, el feto tiene el tamaño completo y está listo para nacer. La mayor parte de vérmix (grasa que lo cubre) ha desaparecido, aunque pueden quedar algunos restos en sus pliegues.
Ya tendrá pelito y uñas largas. Su longitud varía entre 48 y 53 cm y su peso puede estar entre los 3 y 4,5 kg.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=PVRqnkYHLJg
Dudas frecuentes
¿Puedo practicar sexo durante el embarazo?
El sexo en el embarazo es más común de lo que se cree. Se tiende a pensar que el apetito sexual de las mujeres en esta etapa disminuye y, hasta cierto punto es real. Durante las primeras semanas de gestación, alrededor del 54% de las mujeres ven que el deseo sexual desaparece por las náuseas y otros síntomas. Pero a esto se suman viejos tabús y otros miedos que nos hacen creer que el sexo durante esta etapa es perjudicial. Realmente, este deseo depende del trimestre, pero también de cada mamá. Además, ni la mamá ni el bebé corren riesgos. De hecho, puede ser beneficioso para ambos. Excepto en el caso de un embarazo de riesgo o cuando el médico contraindique las relaciones vaginales, debes disfrutar del sexo.
En el primer trimestre, algunas mujeres no quieren hacer el amor por los malestares habituales de esta etapa. En cambio, otras tienen más deseos sexuales, especialmente por los cambios en la sensibilidad genital que provocan los cambios hormonales.
Con el cuarto mes de gestación, a partir de la semana 14, el cuerpo ya se ha habituado y, cargado de hormonas, multiplica la libido de la mujer. Desde entonces y hasta el sexto o séptimo mes, la mujer puede tener la actividad sexual que quiera. Incluso las hay que pueden excitarse con más facilidad y rapidez. Aumenta la hinchazón de los labios mayores y menores y también la lubricidad de la vagina, por lo cual, el acto sexual puede llegar a ser más placentero, alcanzando en ocasiones el multiorgasmo.
Del sexto mes en adelante, con la semana 24, algunas parejas practican menos sexo porque incomodidad o por preocupación. Pero la mayoría continúan con su vida sexual normal. En los últimos meses, el orgasmo resulta más beneficioso que nunca para la premamá y su futuro hijo.
Beneficios
Una buena sexualidad durante el embarazo prepara el cuerpo para un parto vaginal, los músculos de la vagina se ejercitan durante una relación sexual y mejoran su tono muscular para el momento del nacimiento. Además, con el ejercicio, el bebé recibe más oxígeno, lo cual le ayuda a estar más sano.
Tu hijo no notatá nada, excepto tu palpitación más rápida y tu respiración acelerada. A menos que tu embrazo sea complicado, no debes preocuparte por el pequeño. La membranas ovulares y el líquido amniótico le protejen y además, el cuello del útero está cerrado con un moco protector hasta que rompes aguas.
Embarazos de riesgo
Si tu embarazo está considerado de alto riesgo o surgen situaciones especiales que podrían complicar tu situación, el médico te sugerirá espaciar o abandonar las relaciones sexuales. Es recomendable dejar las en los siguientes casos:
Si hay antecedentes de aborto sin causa
Si tienes menos de 36 semanas de embarazo y existen riesgos de parto prematuro
Por hemorragias vaginales sin explicación
Si existe placenta previa o inserción baja de la placenta. Esto ocurre cuando la placenta se sitúa en la parte inferior cubriendo de forma parcial o total el cuello uterino y hace imposible el parto vaginal
Si tienes dolor intenso y calambre abdominal anormal y el médico considera que no es por un síntoma normal del embarazo
Por incompetencia ístmico-cervical, hasta el mes posterior de su tratamiento quirúrgico. La incompetencia ístmico-cervical se caracteriza porque el cuello uterino es insuficiente para llevar al bebé hasta el final del embarazo. Puede ser congénita o adquirida por parto con fórceps, dilatación quirúrgica…
Cuando hay dilatación del cuello uterino o rotura de aguas precoz, porque pueden facilitar el ingreso de gérmenes en la cavidad amniótica,
Durante tratamientos por herpes vaginal u otras infecciones
A partir del último trimestre de un embarazo múltiple
Complicaciones frecuentes durante el embarazo
Desprendimiento de la placenta
Antes de que el bebé nazca, la placenta se puede despegar de la pared del útero como consecuencia de unahemorragia en la zona. Los síntomas son un fuerte dolor en el abdomen acompañado, a veces, por una hemorragia oscura a través de la vagina.
Se asocia a preeclampsia (hipertensión arterial en algunas embarazadas) y suele ocurrir en el tercer trimestre. Puede llegar a ser grave, ya que la parte de placenta desprendida deja de aportar oxigeno al bebé, así que, una vez diagnosticado el problema, debería hacerse una cesárea urgentemente.
Preeclampsia
La Preeclampsia es la hipertensión arterial provocada por el embarazo. Se da porque la placenta crea sustancias que contribuyen a obstruir la arterias. Algunas señales de preeclampsia son: presión sanguínea elevada, hinchazón que no desaparece y una cantidad excesiva de proteínas en la orina.
Tener la tensión alta no significa necesariamente sufrir preeclampsia. Tu médico la controlará en cada consulta y sólo cuando haya una descompensación preocupante podríamos hablar de esta enfermedad.
En la mamá puede provocar crisis hipertensivas, insuficiencia hepática o renal, alteraciones de la coagulación y hasta cuadros convulsivos o comatosos llamados eclampsia. En el bebé puede producir una disminución de su crecimiento u otras complicaciones como el desprendimiento placentario.
Placenta previa
Ocurre cuando la placenta se sitúa por sí sola delante de la cabeza del bebé y tapa el orificio del cuello del útero. Esta situación es frecuente hasta las 20 semanas de embarazo. Sin embargo, si hacia la fecha del parto, la placenta continúa ubicada en este lugar, el parto vaginal se hace imposible y hay que recurrir a la cesárea. Puede aparecer sangrado, que a veces es normal. Pero si la hemorragia es abundante, debe tratarse de forma inmediata.
Rotura prematura de bolsa
La ‘rotura de la bolsa’ consiste en la pérdida de líquido amniótico por los genitales sin estar de parto. Cuando la bolsa se rompe, los gérmenes que están en el cuello del útero y la vagina pueden invadir el líquido amniótico y pueden provocar una infección en el bebé. Si crees que la bolsa se ha roto debes acudir inmediatamente a un especialista. Un examen vaginal te lo confirmará o te lo desmentirá. Muchas veces, la salida de líquido a través de la vagina es simplemente incontinencia o abundante flujo vaginal.
Si la rotura se produce antes de la semana 32, tu médico intentará prolongar unas semanas el embarazo porque el riesgo de prematurez es mayor que el de infección fetal. Te recomendará reposo, y probablemente te recete una medicación para acelerar la maduración de los pulmones del bebé y antibióticos. Además, te hará una serie de pruebas para diagnosticar signos de infección. Si se confirma la presencia de alguna infección, te provocarán el parto con el fin de evitar mayores riesgos para el bebé. Sólo ocurre en un 2% de embarazos.
Erupciones cutáneas
Las más comunes son el herpes gestacional y la urticaria.
El término herpes es confuso, porque el problema no está causado por un herpesvirus ni por ningún otro virus. Se cree que la causa del herpes gestacional son ciertos anticuerpos anormales que reaccionan contra los tejidos del propio cuerpo. Este herpes está formado por ampollas llenas de líquido y provoca un intenso picor.
Con la urticaria, aparecen manchas, casi siempre en el abdomen, rojas, irregulares, planas o ligeramente abultadas que producen un intenso picor en el abdomen. A veces tienen diminutas ampollas también.
Para tratar los dos tipos de erupción están los corticoides, que se aplican con una crema o se administran por vía oral en los casos más graves.
Vómitos excesivos (hiperemesis gravídica)
El exceso de vómitos durante el embarazo, a diferencia de las habituales náuseas matutinas, es la presencia de vómitos extremadamente graves que causan deshidratación e inanición.
Se desconoce la causa de los vómitos, pero los factores psicológicos pueden influir mucho. Cuidado porque la deshidratación puede provocar una hemorragia en la retina de los ojos, peligrosas alteraciones en la sangre o lesiones en el hígado.
Si tus vómitos son exagerados, debes ser hospitalizada. Te subministrarán líquidos de glucosa o vitaminas por vía intravenosa. Y te impedirán comer y beber al menos en 24 horas. Si los necesitas, te proporcionarán fármacos contra las náuseas y sedantes. Cuando se supera la deshidratación, se puede empezar a comer poco a poco.
Infecciones respiratorias virales (contagiosas)
Son enfermedades contagiosas que pueden afectar a la respiración y causar otros síntomas. Las más comunes en el embarazo son gripe, resfriado, varicela, eritema infeccioso, citomegalovirus (CMV) y la rubéola (también llamada sarampión alemán).
Anemia
La anemia es una disminución de la concentración de hemoglobina en la sangre. Los síntomas en la mamá pueden ser cansancio, falta de aire y falta de energía. El bebé no se verá afectado por esto. La causa más común es el déficit alimentario. Hay que comer más. Te recomendarán comidas ricas en hierro, zumos de cítricos y a veces comprimidos con hierro y ácido fólico. Si el nivel de hemoglobina desciende de forma alarmante, será necesaria una transfusión de sangre.
Embarazo ectópico
Ocurre cuando el feto se desarrolla fuera del útero, ya sea en la trompa de Falopio, en el canal cervical o en la cavidad pélvica o abdominal. Un embarazo ectópico constituye un riesgo para la vida y debe ser extirpado lo antes posible.
Los síntomas de un embarazo ectópico son pequeñas pérdidas de sangre por la vagina y dolores abdominales como los calambres.
Diabetes gestacional
Las hormonas de la placenta pueden desarrollar una diabetes en la época del embarazo. El tratamiento de la diabetes gestacional es una dieta muy estricta en lo que a hidratos de carbono se refiere. Pocas veces son necesarias las inyecciones de insulina. La mujer que haya pasado por una diabetes en el período de la gestación debe someterse a un control riguroso. Tiene riesgos de padecer diabetes en años posteriores al parto o volver a tenerla en siguientes embarazos.
Rh
La incompatibilidad de Rh es la incompatibilidad del grupo Rh entre la sangre de la madre y de su feto. Como resultado, la mujer puede producir anticuerpos contra los glóbulos rojos del feto. Los anticuerpos ocasionan la destrucción de un número más o menos importante de estos glóbulos produciendo en ocasiones la denominada enfermedad hemolítica del recién nacido, una variedad de anemia. Para intentar combatir esta anomalía hay diferentes procedimientos que varían según la gravedad. Se pueden inyectar anticuerpos anti-Rh en la madre Rh-negativo. En ocasiones, se administra al feto una transfusión de sangre intrauterina. Sólo en algunos casos se le practicarán transfusiones al bebé una vez haya nacido.
Polihidramnios y oligoamnios
Llamamos polihidramnios al exceso de líquido amniótico. En ocasiones, este exceso será normal: cuando el bebé sea grande o cuando el embarazo sea múltiple. Pero también puede ser consecuencia de una enfermedad de la madre como la diabetes o una enfermedad del bebé como las llamadas malformaciones congénitas. Los oligoamnios son lo contrario, la disminución de la cantidad de líquido amniótico.
Se recomienda reposo para evitar el parto prematuro. Si hay dificultades respiratorias, puede realizarse un drenaje del exceso del líquido mediante una punción con un catéter intra-amniótico.
Retraso del crecimiento intrauterino (RCIU)
Hablamos de retraso del crecimiento intrauterino cuando un bebé no está creciendo dentro del útero a la velocidad normal. Al nacer, estos bebés suelen tener poco peso y es probable que necesiten quedarse más tiempo de lo normal en el hospital. Sin embargo, alcanzan el tamaño normal alrededor de los 2 años de edad. Por lo general, estos bebés tienen un peso bajo al nacer. La mayoría de los casos de RCIU están fuera de control de la mamá. Eso sí, el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas pueden desencadenar este crecimiento retardado. Abandona estos hábitos.
Embarazo múltiple
El embarazo múltiple es un que embarazo se considera de mayor riesgo porque se asocia a parto prematuro y desarrollo de preeclampsia. Además es importante diferenciar si los bebés son gemelos o mellizos. Los gemelos pueden compartir la placenta o la bolsa, lo cual puede complicar el desarrollo durante el embarazo y el parto.
Aborto
Un aborto (espontáneo) es la pérdida de un feto por causas naturales antes de las 20 semanas de embarazo. En cambio, se denomina feto muerto a la pérdida del mismo por causas naturales después de las 20 semanas de embarazo.
Antes de un aborto, la mujer habitualmente sufre pérdidas de sangre poco cuantiosas hasta que tiene una hemorragia más evidente junto a secreción vaginal. El útero se contrae y la mujer siente un dolor similar a los calambres. Si el aborto continúa, la hemorragia, la secreción y los dolores aumentan. Al final, parte o la totalidad del contenido del útero puede ser expulsado. Cuando sólo se expulsa una parte (aborto incompleto), debe realizarse una dilatación y succión para vaciar el útero.
¿Embarazo múltiple, embarazo de riesgo?
El embarazo múltiple está fuera de lo habitual. El cuerpo está preparado para tener hijos de uno en uno, por eso, se tata de embarazos de riesgo. Sin embargo, si sabes que vas a ser mamá de más de un bebé a la vez, debes estar tranquila. La gestación y el parto no son siempre complicados. Aunque la futura mamá de embarazo múltiple está expuesta a más enfermedades que el resto, una buena actitud frente a este peculiar estado te ayudará a llevarlo con menos inconvenientes.
Algunas de las complicaciones que puede conllevar el embarazo múltiple son anemia, diabetes gestacional, preeclampsia, hemorragias anteparto o parto prematuro. Con un control adecuado, se pueden mitigar. Así que, las visitas al médico deben ser más frecuentes que en un embarazo habitual.
CÓMO SE PRODUCE UN EMBARAZO MÚLTIPLE
Mellizos. Nacen de dos óvulos que son fecundados por dos espermatozoides. Se produce algo así como dos embarazos simultáneos, cada uno con su propia placenta, lo que disminuye alguno de los riesgos del embarazo múltiple. Son los más frecuentes. Pueden tener sexo diferente y su parecido será el habitual entre hermanos.
Gemelos. Un óvulo fecundado por un espermatozoide (1 huevo) se divide en dos o más células que continúan independientemente su desarrollo dando como resultado dos o más embriones. Tus gemelos tendrán características físicas, emocionales, y sexo idéntico, ya que comparten la misma carga genética.
Si el huevo se divide a las 48 horas de la fecundación, se formarán 2 placentas y dos bolsas.
Si se produce entre los 3-8 días de la fertilización, se formará 1 sola placenta que alimentará a 2 bolsas. Es el embarazo gemelar más frecuente.
Cuando se produce a los 9-12 días, habrá 1 placenta y 1 única bolsa para los dos o más bebés. Sólo hay un 1% de casos.
En el caso de que ocurra pasadas 13 semanas, también se crearán 1 única placenta y 1 bolsa, pero serán siameses. Apenas hay 1 caso entre 600.
En partos múltiples, hay mayor frecuencia de partos mediante operación cesárea que en los embarazos únicos. De todos modos, la vía del nacimiento dependerá de la evolución tu embarazo, y de la posición en la que se encuentran tus bebés cuando estés de parto.
¿PUEDO DARLES EL PECHO A TODOS?
No creas que la cantidad de leche que produzcas va a ser insuficiente para tus bebés. Tendrás el doble de peso que en un embarazo único, el doble de hormonas te alborotarán, tendrás más de un bebé, pero tus mamas también están doblemente estimuladas y la producción de le leche en tus mamas será suficiente.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=d6--ch1GFbw
Fuente: http://semanas.elembarazo.net/
Me llevo mucho tiempo hacerlo asi que....
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11 comentarios
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pienso lo mismo!
tengo varios libros jajaja
esta super interesante
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