Oxitocina, la hormona de los enamorados


La oxitocina endógena es una hormona excretada en el hipotálamo que se almacena en la pituitaria posterior. Aparece, junto a la serotonina, en los cerebros enamorados y en las personas relajadas ya que entre sus funciones está la de bloquear a las hormonas que producen el estrés. El buen humor, la risa y los pensamientos positivos etimulan en cierta medida una liberación de oxitocina.


Oxitocina, la hormona de los enamorados

El objetivo de la oxitocina es enviar mensajes a neuronas en una parte del cerebro que se conoce como la amígdala. En este lugar se encuentran las regiones que tienen que ver con las emociones y con el comportamiento social. De hecho, estas regiones también están vinculadas al desorden infantil conocido como autismo.

Pero también la oxitocina es una hormona que podría promover la empatía de los varones y su capacidad para comprender los gestos de aprobación o desaprobación de las otras personas.

A dichas conclusiones llegó un estudio realizado por investigadores del Instituto Cambridge Babraham (Reino Unido) y la Universidad de Bonn (Alemania), que analizaron el efecto de la oxitocina sobre la sensibilidad masculina.

Se sabe que tiene el control de iniciar y estimular la producción de leche materna y su aparición en la madre y el niño afianza mucho más la unión entre ambos.

Esta hormona es generalmente se asocia a las mujeres ya que desencadena el trabajo de parto y contribuye a fortalecer el vínculo entre una madre y su hijo.

A su vez, la oxitocina se vincula a sentimientos como el amor y la confianza, y se libera en grandes cantidades durante el orgasmo.

La respiración se acelera y un sudor casi imperceptible se pronuncia en axilas y en las ingles. El mismo cerebro reclama, vía la actividad de las cortezas pre-frontales, un módico cierto de control y, entonces, empezamos a segregar endorfinas y encefalinas que consienten una sensación de paz, calma y seguridad, a la vez que estimulan toda suerte de fantasías eróticas.

En este respecto, expertos italianos de la Universidad de Pavía han demostrado cuan inestable es esta situación del enamoramiento, que nos hace dormir poco, comer menos y pensar constantemente en la otra persona hasta culminar el proceso, en el mejor de los casos, con una relación sexual. Entonces, la oxitocina liberada durante el orgasmo acaba llenar su función ancestral.

Ahora se demuestra por primera vez que modula la empatía emocional.

Los resultados fueron publicados en la revista Journal of Neuroscience.

Los investigadores trabajaron con 48 voluntarios. La mitad de ellos participó bajo el efecto de una buena dosis de oxitocina en spray nasal, mientras que el resto recibió un placebo. Todos observaron fotos con una fuerte carga emocional, como un niño gritando y un hombre llorando, y luego explicaron qué sintieron por las personas retratadas en las imágenes.

Hurlemann subrayó que los hombres bajo el efecto de la oxitocina demostraron niveles de empatía emocional significativamente mayores que los registrados para el grupo placebo.

En un segundo experimento, los participantes (nuevamente divididos entre los que recibieron dosis de oxitocina reales y los que usaron un placebo) completaron un test en una computadora. Cuando sus respuestas eran correctas el monitor mostraba un rostro de aprobación, mientras que ante los errores surgía una cara de desaprobación.

Una vez más, el grupo con la oxitocina respondió claramente mejor a la respuesta de los rostros, en comparación con los voluntarios que recibieron el placebo

Los investigadores aventuraron que, en el futuro, este conocimiento podría servir para desarrollar una medicación útil para las enfermedades como la esquizofrenia, que suelen generar un menor acercamiento social.


Fuente: http://www.maracodigital.com/?PAG=Vernota&claveseccion=secciones.id=2&clavecontenido=contenidos.id=16013