Los Cinco Ritos Tibetanos


Los Cinco Ritos Tibetanos


Estimados taringueros:

Hace unos diez años me topé con un pequeño libro que hablaba de unos ejercicios tibetanos que eran según el autor, la clave para la eterna juventud y vitalidad: LOS CINCO RITOS TIBETANOS. Dentro de sus páginas se describen cinco ejercicios muy sencillos de realizar por cualquiera que tienen la gran característica de actuar sobre los principales puntos energéticos (centros magnéticos) de nuestro cuerpo conocidos por las culturas de Asia como "chakras". Lo ideal es realizarlos todos los días por lo menos una vez y con repeticiones que variarán según cada persona... por lo general serán como consejo entre 12 y 24 repeticiones de cada rito. No toma más allá de unos 15-20 minutos. MUY RECOMENDABLE


RITOS TIBETANOS LA ETERNA JUVENTUD
El Secreto de la Eterna Juventud se fundamenta en cinco ejercicios o ritos tibetanos, estos potentes
ejercicios tibetanos realizados tal como se explican, activaran tus Chakras rejuveneciendo todo tu ser, a la
vez que experimentaras como cada día aumenta tu flexibilidad física y psíquica y con ello tu optimismo. Estos
Ritos Tibetanos, forman parte de las prácticas que realizamos en los retiros de yoga. Los ejercicios tibetanos
sintetizan la esencia y beneficios de las posturas del Hatha Yoga y Kundalini Yoga, potenciando los efectos
maravillosos de las asanas de Yoga.

EJERCICIOS TIBETANOS
Sucede a todo el que practica estos ritos tibetanos, que tras muy breve tiempo empieza a notar una gran
variedad de cambios favorables en todos los niveles de su vida: flexibilidad, vitalidad, mejoría de la visión,
mejor concentración, sueño tranquilo, mejoría general de la salud, rejuvenecimiento; solo son algunas de las
virtudes que esta sencilla serie de ejercicios tibetanos posee. Debes de comprometerte a practicarlos con
disciplina durante unos días, si así lo haces, observaras espectaculares resultados y te resultara fácil
convertirlos en parte de tu vida cotidiana. Ya que la excusa perfecta para no hacer ejercicio, es la falta de
tiempo, ésta es una manera muy práctica y efectiva de mantenernos sanos, jóvenes y llenos de vitalidad.
Respecto a cuando es mejor hacer los ritos tibetanos, eso no debe de ser problema, se pueden hacer en
cualquier momento del día, a penas se tarda poco mas de diez minutos; eso si, para obtener resultados no
deben de dejarse de hacer ni un solo día.

LOS RITOS TIBETANOS Y LOS CHAKRAS: Alineados en el cuerpo humano existen siete centros energéticos
llamados chakras. Estos chakras o vórtices son potentes campos eléctricos invisibles a la vista física, pero
muy reales y magnéticos. La ubicación de cada uno de estos siete chakras, se centra en una de las siete
glándulas de secreción interna del sistema endocrino del organismo y su función más importante a nivel físico
es estimular la producción hormonal de dicha glándula. Son estas hormonas secretadas por las glándulas las
que regulan todas las funciones del cuerpo, incluyendo la sexualidad y el proceso de envejecimiento.

MULADHARA el primer chakra rige en las glándulas reproductoras: gónadas y ovarios.
SWADHISTHANA el segundo chakra, centrado en el páncreas, en la región abdominal.
MANIPURA el tercer chakra, ubicado en la glándula suprarrenal, región del plexo solar.
ANAHATA es el cuarto chakra, está en la glándula timo, en el pecho o región torácica.
VISHUDDA es el quinto chakra, se halla en la glándula tiroides, en el centro del cuello.
AJNA el sexto chakra se corresponde con la glándula pineal, parte superior del cerebro.
SAHASRARA el séptimo chakra rige en la glándula pituitaria, región anterior del cerebro.

En un cuerpo joven, fuerte y sano, cada uno de estos siete chakras gira a gran velocidad, permitiendo que la
energía vital, el prana o la energía etérea, fluya hacia arriba a través del sistema endocrino en un continuo
bombeo cráneo sacral. Pero si uno o más de estos chakras comienzan a aminorar su velocidad, el flujo de
energía vital es inhibido o bloqueado, y esa es otra forma de llamar a la salud precaria y envejecimiento que
observamos hoy en una mayoría de la población. Estos chakras, centros o vórtices se extienden más allá de
la envoltura del cuerpo en un individuo saludable manifestando el aura, pero en los viejos, débiles, enfermos
o viciosos difícilmente llegan a alcanzar la superficie. Existen miles de estos chakras en todo el cuerpo, pero
hay siete principales. La forma más rápida y efectiva de recobrar la juventud, la salud y la vitalidad es
logrando que estos chakras o centros energéticos giren normalmente otra vez. Hay cinco ejercicios tibetanos
sencillos con los que se puede lograr esta armonía. El beneficio que producen los cinco ritos tibetanos,
consiste en normalizar la frecuencia vibratoria de estos chakras giratorios.

BENEFICIOS DE LOS RITOS TIBETANOS
Estos cinco ejercicios tibetanos hacen girar los chakras a la velocidad y ritmo adecuado para una mujer u
hombre vigoroso y saludable de no más de 25 años. En una persona que reúne estas condiciones, los siete
chakras giran a su adecuada velocidad y sincronía. Contrariamente, si la gente pudiera ver los chakras de
cualquier persona de alrededor de 35 años de edad, percibiría que algunos de ellos han reducido
alarmantemente su velocidad. En la persona promedio, todos los chakras giran a una velocidad diferente,
este desequilibrio es causa de que ninguno trabaje armoniosamente. Podemos observar como los chakras
más lentos causan el deterioro de la zona del cuerpo correspondiente, mientras la aceleración de los chakras
más rápidos, crea desequilibrios nerviosos, ansiedad y agotamiento. No cabe ninguna duda de que es
debido a la condición anormal de los chakras, la salud anormal, el deterioro del organismo y el
envejecimiento prematuro que experimentan hoy día muchas personas. Durante la práctica de estos
ejercicios, es conveniente realizar la respiración rítmica y profunda del modo que se indica en cada uno.
También mientras se descansa un instante entre ejercicios es muy beneficioso ponerse de pie con las
piernas algo separadas y poniendo las manos en las caderas respirar en forma rítmica y profunda por la
nariz media docena de veces.

RITOS TIBETANOS PRIMER RITO
1. Sitúate de pie, bien derecho, con los brazos extendidos en cruz y horizontales al suelo.
2. Sin desplazarse del punto de partida, se de debe girar en dirección de las agujas del reloj sobre sí mismo
cobrando velocidad y hasta completar 21 vueltas.
3. Al finalizar fijamos la vista en un punto frente a nosotros, separamos las piernas flexionando un poco las
rodillas y apoyando las manos en los muslos respiramos largo y profundo por la nariz durante unos
segundos.

Rito N°1

tibet


RITOS TIBETANOS SEGUNDO RITO
1. Tumbate sobre una alfombrilla en el suelo, en posición boca arriba con los brazos a los costados, las
palmas hacia el suelo y los dedos muy juntos. Estira bien piernas y espalda.
2. Eleva la cabeza del suelo sin levantar la espalda, lleva la barbilla hacia el esternon a la vez inspiras
profundo por la nariz.
3. Mientras retienes la respiración en Kumbhaka, sube las piernas, con las rodillas rectas, hasta una posición
vertical. Si te es posible, lleva tus piernas más allá, hacia la cabeza, pero no dobles las rodillas ni separes los
riñones del suelo.
4. Seguido, exhala mientras bajas lentamente la cabeza y las piernas sin flexionar, con las rodillas rectas,
hasta el suelo. Repite todo el ejercicio 21 veces.

Rito N°2

salud


RITOS TIBETANOS TERCER RITO
1. Arrodillados, derechos sobre ambas rodillas con el tronco bien recto. Las manos colocadas en la parte
posterior de los muslos, con los brazos estirados.
2. Inclinar la cabeza hacia delante, tocando el pecho con la barbilla, mientras se exhala profundamente.
3. Con firmeza, inhala profundamente mientras mueves la cabeza y el cuello hacia atrás todo lo que puedas,
al mismo tiempo, te inclinas hacia atrás arqueando la columna. Al arquearse se apoyan los brazos y las
manos en los muslos para sostenerse.
4. El ejercicio se realiza 21 veces de modo rítmico.

Rito N°3

bienestar



RITOS TIBETANOS CUARTO RITO
1. Sentado en el suelo, estira las piernas frente a ti hasta tenerlas bien rectas, separa los pies a la anchura
de los hombros. Con el tronco recto, coloca las palmas de las manos en el suelo con los dedos hacia delante
a los lados de los glúteos.
2. Exhala mientras llevas la barbilla hacia el pecho.
3. Lleva la cabeza hacia atrás todo lo que puedas. Al mismo tiempo, inhala profundamente por la nariz
mientras levantas el cuerpo, de forma que las rodillas se doblen y los brazos queden rectos, debes de estar
apoyado sobre las plantas de los pies y de las manos adoptando una posición semejante a una mesa. El
tronco formara una línea con la parte superior de las piernas, horizontal al suelo. Y los brazos y parte inferior
de las piernas quedarán rectos, perpendiculares al suelo. Tensa todos los músculos del cuerpo mientras
retienes la respiración un instante.
4. Regresa a la posición inicial exhalando profundo, repite todo el proceso 21 veces.

Rito N°4

chacras


RITOS TIBETANOS QUINTO RITO
1. Tiéndete boca abajo en el suelo, las palmas de las manos junto a los hombros y los pies flexionados, con
los dedos apoyados en el suelo. Los pies y las manos deben de estar separados aproximadamente la
anchura de los hombros; brazos y las piernas deben permanecer rectos y bien estirados.
2. Comienza apoyado sobre las manos, con los brazos rectos perpendiculares al suelo y la columna
arqueada de modo que el cuerpo quede combado a la vez que espiras profundamente por la nariz y llevas la
cabeza hacia atrás todo lo que puedas.
3. Inclinando el tronco y doblando las caderas, coloca el cuerpo en la posición de “la montaña”, semejante a
una “V” invertida. Al mismo tiempo lleve la barbilla hacia delante, pegándola al pecho. Mientras realizas todo
este proceso inspira profundo.
4. Regresa a la posición original y comienza sin pausa otra vez el ejercicio hasta completar un total de 21
repeticiones.

Rito N°5

ritos tibetanos


ADICIONAL: RITOS TIBETANOS SEXTO RITO

NOTA: Estos ejercicios se han hecho famosos, fácilmente pueden encontrarse en otros sitios escribiendo en tu
navegador "ritos tibetanos", "los cinco tibetanos", o "ejercicios tibetanos". Los cinco ritos anteriores, tienen como
objetivo restaurar la salud y la vitalidad de la juventud. Aunque te puedo asegurar en verdad, que los cinco
anteriores ejercicios no pasan de ser una excelente gimnasia, si ignoramos este sexto ejercicio y pasamos por alto
o no cumplimos sus requisitos. Si de veras deseas recuperar completamente la salud y la apariencia de cuando
eras joven, hay un sexto rito que debes practicar. Tampoco obtendrás todos sus maravillosos beneficios y
capacidad rejuvenecedora sin realizar los ajustes necesarios en tu alimentación, considerando lo que se expone
mas abajo.
Vemos como en el hombre y la mujer promedio una gran parte de la fuerza vital que alimenta a los siete
chakras se canaliza en energía sexual y reproductora. La mayor parte de ésta energía se disipa en el primer
chakra y nunca tiene la posibilidad de llegar a los otros seis. Para convertirse en un súper hombre o una
súper mujer esta poderosa fuerza vital se debe preservar y enviar hacia arriba, de forma que pueda ser
utilizada por los demás chakras, especialmente por el séptimo.
Dicho de una manera mas clara, es necesario la abstinencia sexual, (al menos referente a la sexualidad tal y
como la practica la mayoría), de manera que la energía reproductora trasmutada, pueda ser recanalizada y
utilizada en un fin más provechoso y elevado. El ejercicio número seis es la clave energetica del cuerpo. El
requisito es que se debe practicar solamente cuando uno sienta un exceso de energía sexual. Hay que
realizar este ejercicio siempre, en el momento en que se sienta el impulso.

centros magnéticos


EJECUCIÓN DEL SEXTO DE LOS RITOS TIBETANOS
Con el cuerpo bien derecho y los pies separados unos 60 cm. dejamos salir lentamente todo el aire que
contienen los pulmones. Mientras exhalamos hay que inclinarse hacia delante y colocar las manos sobre las
rodillas. Forzamos a salir el último vestigio de aire que nos quede en los pulmones y luego, con los pulmones
vacíos, volvemos a enderezarnos. Llevando las manos a las caderas ejercemos presión sobre ellas para
elevar bien arriba los hombros. Realizamos Mula Bandha. Comprimiendo el abdomen con el diafragma,
succionamos las vísceras hacia adentro y arriba bajo las costillas haciendo Uddiyana Bandha y a la vez que
subimos el pecho y cerramos Jalandhara Bandha. Mantenemos sin respirar esa posición el mayor tiempo
posible.
Cuando no podamos aguantar más con pulmones vacíos, hay que inspirar profunda y largamente el aire a
través de la nariz. Así como los pulmones estén llenos, exhalamos a través de la boca en un soplo
prolongado. Mientras exhalamos, se deben relajar los brazos dejando que cuelguen a ambos lados del
cuerpo de forma natural. Antes de repetir el ejercicio hay que inhalar por la nariz y exhalar por la boca varias
veces. Todo el proceso hay que repetirlo un mínimo de tres veces. Este ejercicio número seis se practicará
independientemente de los otros cinco, pues para que resulte efectivo, resulta absolutamente necesario que
la persona tenga un impulso sexual activo.
El o ella no podrán transmutar la energía sexual o reproductora si tienen poco o nada que transmutar. Nadie
debe de tratar de hacer el rito número seis, a menos que se sienta genuinamente motivado a hacerlo. Nunca
debe de hacerse este ejercicio si nuestro deseo es causado por lujuria o se es una de esas personas
viciosas que para excitarse recurren a lo peor de los más bajos instintos. Hacer caso omiso de esto no
acarrearía sino consecuencias muy negativas. El sexto ejercicio es sólo para aquellos que se sienten
sexualmente satisfechos desde el genuino Amor y que tienen un deseo verdadero de avanzar hacia metas
diferentes, que proporcionan la recompensa del verdadero dominio y la espiritualidad.

RITOS TIBETANOS LA FUENTE DE LA ETERNA JUVENTUD:
Para obtener el máximo beneficio de los Ritos Tibetanos o Ejercicios Tibetanos y para prevenir cualquier reacción adversa, deben observarse algunas reglas y principios básicos:
Previo a la práctica de los cinco ritos tibetanos, tome un “medio baño”. Un “medio
baño” se toma así: primero, se lavan los genitales; después la parte inferior de las piernas, de las rodillas
hacia abajo; luego, de la misma manera, la parte inferior de los brazos, desde los codos hasta las manos.
Llenar la boca con agua y arrojarse agua en el rostro con los ojos abiertos, doce veces, luego escupir el
agua de la boca. Realizar luego un lavado nasal, haciendo pasar el agua por la nariz, escupiéndola después
por la boca.
La persona que encuentre mucha dificultad para hacer el lavado nasal como se indica, se le recomienda la
siguiente técnica: llenar un vaso u otro recipiente de boca ancha con agua natural, a la que se le agrega una
cucharadita de sal. Inhalar un poco de aire, y luego introducir la nariz en el recipiente, inhalando muy
lentamente para permitir que el agua se introduzca suavemente por las fosas nasales. Continuar hasta
sentir el agua en la garganta; luego, eliminar por la boca. El agregado de sal al agua hace que esta tenga la
misma densidad que los humores del cuerpo y evita la sensación desagradable que se produce cuando el
agua pura entra en contacto con la mucosa de la nariz.
El “medio baño”, se continúa introduciendo el dedo medio de la mano derecha en la garganta, a fin de limpiar
la mucosa acumulada (lavar las manos con jabón antes de esta práctica). Después, lavar las orejas, el cuello,
y el resto del rostro. Todo esto debe realizarse con agua fría. En los lugares muy fríos, o para personas
demasiado sensibles, se puede utilizar agua tibia, pero a temperatura siempre inferior a la del cuerpo.
Cuando uno se acostumbra, todo el proceso lleva unos pocos minutos.
El efecto de arrojarse agua con los ojos abiertos es muy saludable, pues mediante este enfriamiento pueden
evitarse algunos trastornos causados por el exceso de calor. El hacer pasar agua por la nariz y la garganta
es también una excelente práctica que ayuda mucho en caso de congestión y sinusitis, limpiando las fosas
nasales, evitando la acumulación excesiva de mucosa. Así se previenen también los resfríos y las afecciones
en la garganta. Las zonas detrás de las orejas y la nuca, son lugares que irradian bastante calor, y el
mantenerlos fríos produce una sensación agradable y refrescante. Esta práctica limpia el cuerpo, lo refresca,
relaja y revitaliza, potenciando los efectos de la práctica espiritual, tal como los ritos tibetanos, las asanas y
la meditación. En el “medio baño”, el uso del jabón no es requerido.

FUENTE: Extracto de un artículo encontrado en:
http://www.yogallimite.com/t3/page2.asp?Id=58338&Rf=74&Rt=2


Aquí un pequeño resumen:
http://www.academia-herpa.com/ritostibetanos.pdf




Algunos videos:


link: http://www.youtube.com/watch?v=cZLHIY06mqo&NR=1


link: http://www.youtube.com/watch?v=QzfhqnsdUFc&NR=1


link: http://www.youtube.com/watch?v=hp1pGpayTKM&feature=related

COMENTAR ES MEJORAR! Saludos y Buena Salud a todos