Abusos en consultorios ginecológicos

Abusos en consultorios ginecológicos

Abusos en consultorios ginecológicos


El abuso sexual también puede suceder en el consultorio ginecológico. Tres casos, de Neuquén, Santa Fe y Olavarría, se sumaron a las denuncias de esta índole ante la justicia. Si bien estos hechos parecen muy difíciles de probar, los escraches aparecen como una modalidad efectiva. Las organizaciones de mujeres y la web son el punto de encuentro y referencia para afrontar estas circunstancias.

El caso que dio el puntapié inicial a las denuncias fue el de una profesora de la Universidad Nacional del Comahue, de 27 años, que en febrero de 2009 denunció ante la Fiscalía General de Neuquén a uno de los tocoginecólogos más reconocidos de esa ciudad. Tras ser sobreseído en primera instancia, la mujer decidió hacer público el hecho. La Cámara de Apelaciones de Neuquén decidió entonces revocar el sobreseimiento y ordenó que se profundice la investigación del episodio denunciado en diciembre del año pasado.

La mujer, tenía en ese entonces 27 años y se atendía con el médico desde los 14. Ella relató ante la Fiscalía General que el profesional le frotó el clítoris insistentemente mientras le preguntaba si se excitaba y le hacía otros comentarios de alto contenido sexual que no tenían ninguna relación con la consulta. El profesional fue absuelto rápidamente por el juez de instrucción en lo Criminal y Correccional, Mauricio Zabala. En el fallo que despertó la polémica, el magistrado sostuvo que la mujer pudo 'malinterpretar' las 'maniobras médicas' y la culpó precisando que 'pese a su sensación de víctima de abuso y pese a la confianza de años, nada dijo a su médico ni tuvo la mínima voluntad de poner coto a la situación'. La sentencia fue recurrida por los abogados de la joven y se reabrió la investigación.

Olavarría

Se trata del médico y profesor universitario en la carrera de Enfermería, Jorge Ariel Lescano, que fue detenido el 4 de mayo de este año. Un juez de garantías le concedió una excarcelación extraordinaria, que fue apelada por el fiscal y las abogadas querellantes. Tras 14 días fue liberado y contó con una marcha de apoyo. Varios testimonios lo incriminaron y se le imputaron tres casos de abuso sexual agravado.

Existió una cuarta denuncia contra Lescano que fue desestimada por el Fiscal debido a que se consideró que el ginecólogo habría actuado de manera antiética pero sin incurrir en delito. A las acusaciones se sumaron testimonios de médicos que dijeron tener conocimiento del rumor que involucraba a Lescano.

Con el avance de los días, la justicia parece ir desestimando las declaraciones de las mujeres. Recientemente el abogado defensor, Néstor Di Giano, aseguró que sólo existe una denuncia en la mira y precisó que 'hay otras cuatro personas que han denunciado hechos que no han sido considerados configurativos de un delito y que en forma increíble se han considerado testimonios que abonan el dicho de una víctima'.

'En relación a lo decidido por la Justicia, en el caso en particular en que estoy interviniendo, la Cámara solamente le otorgó la libertad pero ello no significa que se haya terminado el proceso. El proceso sigue y de hecho se están llevando a cabo pruebas consistentes en pericias psicológicas y declaraciones testimoniales' precisó a Artemisa Noticias la abogada querellante en el caso Elda Beatriz Donatelli, abogada, egresada de la facultad de Derecho de la UBA.

Por otra parte Donatelli recordó que en estos casos como profesional 'una tiene que darle a la persona no sólo el asesoramiento técnico sino a la par y fundamentalmente contención para que pueda contar lo sucedido y luego de ello mantener esa contención para poder afrontar el proceso, puesto que, insisto, son situaciones por demás humillantes que a nadie le causa ‘placer’ ni vivirlas ni tener que contar que las ha vivido'.

Los casos denunciados ocurrieron entre fines del año pasado y principios de éste. Según especificaron las fuentes, el ginecólogo realizaba a sus pacientes un examen normal durante la consulta inicial y en la segunda cometía los abusos.

En lo referente a las marchas a favor de los médicos la doctora Donatelli opinó que 'el descalificar a la mujer que hace la denuncia es muy común cuando se trata de delitos contra la libertad sexual, puesto que si hacemos una comparación nadie descalificaría ni dudaría de la veracidad de por ejemplo un comerciante que denunciara haber sido víctima de un robo. Sin embargo la primer herramienta a la que se echa mano en casos de delitos contra la libertad sexual es la de descalificar y poner en tela de juicio la veracidad de la denunciante'.

Cinco Saltos

Otro caso ocurrió hacia fines de octubre de 2006. El ginecólogo Carlos Anzaldo fue detenido en Cinco Saltos (Río Negro), luego que la Cámara Segunda del Crimen de Cipolletti lo condenara a 10 años de cárcel y el mismo período de inhabilitación como docente y médico. Lo consideraron autor del delito de 'abuso sexual con acceso carnal en forma continuada, agravado por ser el encargado de la educación de la víctima', que tenía entonces 17 años. Varias de sus alumnas (dictaba Biología en colegios secundarios) lo denunciaron tras años de sufrimiento. En apoyo a las denunciantes y para hacer más visible al caso mujeres vestidas de negro marcharon durante todo el proceso, pidiendo que se lo condene. El abusador, mientras transcurría el tiempo para llegar al juicio, seguía atendiendo en su consultorio.

Poder e impunidad

La licenciada Susana Velázquez, psicóloga, psicoterapeuta y autora del libro 'Violencias cotidianas, violencia de género' especificó a Artemisa Noticias que 'esos avances sexuales constituyen abuso físico y mental de la mujer por parte de un médico, apoyado en su poder y una supuesta impunidad, posicionándola a ella en una situación de perturbación y confusión. O sea, más vulnerable, desprotegida y subordinada al poder que el profesional ostenta. Mientras él saca 'ventajas' de la situación abusiva, incurriendo en graves faltas éticas, quien es abusada 'pierde terreno'. De esta forma se viola uno de los derechos humanos fundamentales: el derecho a un trato digno'.

Velázquez considera que es importante que las mujeres que han padecido abuso sexual en el consultorio 'hagan la denuncia, que también es una forma de hacer algo por sí misma y evitar que se reproduzca la violencia de género en otras mujeres. Esto es, denunciar a estos profesionales en los ámbitos de justicia, en los centros asistenciales en los que ellos trabajan y en los colegios y asociaciones profesionales correspondientes'.

Escraches y Revueltas

'Siempre tuvimos un caso disparador que nos llevó a contactar a más mujeres o muchas más se acercaron para pedir información' contó Liliana Papa, integrante de la Colectiva Feminista La Revuelta a Artemisa Noticias. Desde esta ONG se organizaron jornadas de 'gineco abusos' y tuvieron un gran repercusión a lo largo de 2009. Las acciones de la Revuelta han permitido que muchas mujeres comiencen a hablar, Liliana Papa recuerda 'nos ha pasado de escuchar ‘me pasó esto hace 10 años pero pensé que me había pasado sólo a mí’. Creen que les pasa a ellas solas, se culpan por haber provocado esta situación en el que ginecólogo avanza y abusa.'

Los hechos de abuso en los consultorios ginecológicos, demuestran que las mujeres están desinformadas y a su vez desprotegidas frente al profesional en caso de haber irregularidades. 'Cuando hacemos públicas esta irregularidades, las corporaciones médicas salen a defenderlos' cuenta Papa.

'Mientras las mujeres no salgamos a la calle organizadas, la justicia seguirá tomando las mismas decisiones, en los lugares en los que se avanza es porque las mujeres se unieron y salieron a hacer una denuncia pública. Nosotras hacemos escraches sistemáticos, por ejemplo a (Carlos) Anzaldo (caso de Cinco Saltos) le hicimos alrededor de 25. Hoy venimos, mañana también… el escrache queda instalado, todos lo recuerdan, el del kiosco los y las vecinas' precisa la integrante de la Revuelta.

Fuente: Carolina Escudero (ARTEMISA) - en argenpress.info -

4 comentarios - Abusos en consultorios ginecológicos

@ramotah
buen post!

mira

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