A modo de desahogo y también informativo (para los que tengan que hacer los trámites) les cuento lo que ha sido mi día en el Hospital Rawson - Sede de Medicina Laboral del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Jueves 08/07/2010

05:00 Suena mi despertador. ¿Por qué tan temprano si el turno asignado es a las 7 de la mañana y con taxi estoy en menos de 15 minutos? Porque es bien sabido que el que llega a horario, mejor dicho, al horario que te dan y que te corresponde, tiene que soportar que atiendan a 30 personas antes que él. Por lo que me decidí a ser el primero en llegar.

05:25 Arribo a la esquina de Amancio Alcorta y Ramón Carrillo. Salvo por los vendedores de una masa caliente en forma de prepizza que mucha gente compraba, ¡llegué primero! Primer objetivo cumplido.

05:30 Les pregunto a los guardias de la entrada dónde debo hacer fila y me dicen que me quede fuera del hospital, y que forme en la entrada. Les comento que hoy había 4ºC y un vientito hermoso. Reconozco que me fui munido de mis guantes y mi cuellito para protegerme del frío, pero no fueron suficientes.

05:39 Llega una chica muy bien arreglada, hace lo mismo que yo y después de un rato me pregunta: "¿Sos el primero?". Fue una pregunta algo absurda puesto que no había ni un alma además de nosotros en ese hospital olvidado del cuidado de Dios.

05:40 Llega otra chica con su madre y se colocan en tercera posición.

05:59 Entra un gordo con intenciones de estar él primero, a pesar de que ya habían 3 personas esperando, e interroga a los guardias quienes lo autorizan a ir a esperar en la puerta verde de Medicina Laboral, al fondo de todo, a la izquierda justo después del puesto de diarios. Lógicamente que en la cuadra y media de distancia desde la entrada hasta dicha puerta me volví a poner primero y las chicas que estaban detrás mío conservaron sus ubicaciones. El gordo no tuvo más remedio que quedarse cuarto.

06:00 a 07:00 En plena oscuridad y cagándonos de frío a más no poder empiezan a caer los que no pensaron como yo o subestimaron la fuerza de voluntad de un taringuero que quiere sacarse sangre antes que nadie porque odia esperar por algo desagradable, se lo quiere sacar de encima de inmediato.

07:01 Mediante señas, el guardia de las puertitas verdes nos hace entrar. Nadie nos dice a dónde ir, yo escogía el rumbo y una manada de docentes, auxiliares, no docentes, etc. me seguía como si hiciéramos el trencito.

07:05 Logro dar con el mostrador, pero no sé por qué atienden primero a la chica que estaba en segundo lugar ¿será porque estaba buena?

07:10 Habiendo logrado que me recepcionen los papeles me dirijo hacia los laboratorios y ahí un tipo de unos 50-60 años con delantal blanco y canas me llama a los gritos casi con un deseo ferviente de extraerme mi sangre.

07:11 Nos meten en una salita de 2x2 a mí, a la que estaba fuerte y a la que tercera (la que estaba acompañada por la madre, pero sin ella) y nos encaran a mí el tipo canoso y a ellas un médico joven y una médica amable.
Reconozco que nos trataron para el orto, a mí en lo personal me ponían más nervioso con su mal humor y su mal trato. Encima la que estaba buena decía "No hay problema, es hombre, no le va a pasar nada", y eso me ponía aún más nervioso.

07:15 Lo peor pasó, me sacaron la sangre, entregué el frasquito estéril con mi primera orina de la mañana, me dieron unas cuantas planillas y me mandaron a Radiología (primer piso) con un número en un cartón asqueroso.

De 07:15 a 10:15 (porque perdí la noción del tiempo en un momento)
En Radiología te atiende una conchuda que pide "2 colitas" una para entregar y otra para presentar. Yo seguía conservando mi primer lugar de mi manada, pero ya había 4 personas en una fila para vérselas con la que te daba el turno para hacerte la placa de tórax.
Yo ya estaba algo mareado, por varias razones: no me gustan las citas con agujas, no me gusta que cuando me atiende el médico haya público, no me gusta ser tratado como ganado, no me aguanto estar sin comer luego de que me saquen sangre. Entonces me senté mientras esperaba e intenté llenar una de las planillas que me dio el canoso. Me temblaba un poco el pulso así que no pude hacerlo, pensé "Lo lleno en un rato, total tengo tiempo". Gravísimo error: La conchuda de los turnos me mandó a completarla y me hizo perder mi primer lugar. Ahí perdí ránking a lo loco y quedé como quinto u octavo.

Luego de pasar el obstáculo de la conchuda, fui a esperar que me llamara la radióloga para hacerme la placa. Esperé unos 10 minutos y llegó mi turno. Reconozco que es un amor la viejita que me atiendió y es como una caricia que te traten como si fueras gente en un lugar en el que te tratan como ganado.

Luego de eso, de vuelta al primer lugar a donde me tomaron los papeles por primera vez. Allí me atendió un médico que estaba conversando muy cómodamente con su colega médica obesa, café humeante de por medio, y perdía tiempo diciéndome que mi apellido era italiano. Ahí perdí más puestos en el ránking de atención rápida. El doctor burócrata me hizo más papeles, me dio una declaración jurada médica en la que tuve que contestar 30 veces que no (si me drogo, si fumo, si me quise suicidar, etc.) y me dio instrucciones para ir a 4 consultorios más y luego regresar con él.

ÚLTIMOS 4 CONSULTORIOS

Después de sufrir ver que gente que estaba mucho después que yo fuera atendida primero, accedo a ingresar a entrevistarme con la fonoaudióloga que me hizo leer una boludez y me dijo que me cuidara porque tenía voz ronca.

Una vez soportada la cara de culo y la indiferencia de la fonoaudióloga, me dirijo hacia la puerta de la médica clínica que me asignaron para revisarme "íntegramente" (un chiste).
Reconozco que fue un amor la doctora viejita que me tocó y me trató bárbaro, hasta ahora ella y la que usa los rayos X son las 2 que rescato de ese infierno.

Luego de eso, me dirigí a una puerta, exactamente puerta 5 para hacerme el electro, justo opuesta a la del canoso que me sacó sangre (de hecho me lo crucé y me hizo otro chiste de mal gusto, porque se acordaba de mí).
Esperé unos 10 minutos y me atiende la encargada de hacer el electrocardiograma que es realmente macanuda y obtiene el premio junto a la radióloga y la clínica.

Para finalizar mi travesía, me dirijo al 2do. piso para hacer el test psicológico. Me administraron el HTP (Casa, Árbol, Persona) y uno que no me acuerdo cómo se llama, pero consiste en copiar unos dibujos. Con respecto a la profesional que me atendió tengo que decir que no se ha portado de manera práctica y mutuamente nos agredimos en tonterías que hicieron que estuviera mucho tiempo en dicha instancia. Espero que no piense que estoy pirado.

¿Cómo termina todo? Retornamos al mostrador del principio de todo y presentamos el último papelito que nos quedó y LISTO, se acabó la tortura del examen preocupacional.
Los pobres tipos que no llegaron a hacerse los rayos x hasta las 9 de la mañana deberán concurrir en otro día (tal vez dentro de 2 meses porque te dan los turnos rápido), así que si vos tenés que hacer todo el tour asegurate de que puedas pasar por todos los consultorios y de manera veloz.

ÚLTIMO MOMENTO

Miércoles 21 de julio de 2010 (13 días después de la odisea): Me llamaron del 4304-5572 a las 15:31 para decirme que yo "no me había hecho el electrocardiograma" y que tenía que concurrir la semana próxima para hacérmelo.
No me sorprendió en absoluto el ridículo llamado, puesto que es la lógica que hagan las cosas mal. Lo que me da gracia es que no sólo me hice un electro, sino que me hice 2 porque la que me atendió se copó y me hizo uno adicional para presentar a mi médico de cabecera para que me firme el apto físico para entrar al gimnasio.
La cagada es que en el Infierno del Rawson no te dan ningún papelito, ninguna constancia de nada, o sea que si te perdieron los papeles (como en mi caso) no te queda otra que ir como un boludo a morirte de frío y hacerte todo de vuelta. Es cómico porque me hice 2 electros y el tipo que me llamó (muy de mal modo) me dijo que yo no me había hecho ninguno y que si no concurro la semana próxima perderé la tramitación de mi ficha municipal.