Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que se propagan por contacto sexual. A excepción de los resfriados y la gripe (influenza), las enfermedades venéreas son las enfermedades contagiosas (que se propagan fácilmente) más comunes en Estados Unidos, donde suceden millones de casos nuevos cada año. Aunque hay algunas enfermedades venéreas que responden a tratamiento y se curan, otras no.
La prevención es la clave para combatir las enfermedades venéreas. Si conoce los hechos, usted puede tomar medidas para proteger su propia salud. Este folleto le dará más información sobre:Los síntomas de las enfermedades venéreas
Los tipos de enfermedades venéreas
Los riesgos de contraer una enfermedad de transmisión sexual
Cómo prevenir las enfermedades venéreas



Toda mujer debe saber cómo protegerse y proteger a sus compañeros contra las ETS.

Acerca de las enfermedades de transmisión sexual

Cualquier persona que tenga relaciones sexuales vaginales, anales u orales con otra persona puede contraer una enfermedad de transmisión sexual. Es posible que las personas no sepan que tienen una enfermedad de transmisión sexual. A menudo no hay síntomas. Pero eso no significa que no le esté afectando la salud.

Las enfermedades de transmisión sexual pueden causarle daños graves al cuerpo—incluso la muerte. Aunque no tenga síntomas, una persona con una enfermedad de transmisión sexual puede transmitírsela a otras personas mediante el contacto con la piel, los genitales, la boca, el recto o los líquidos del cuerpo.

Los síntomas de una enfermedad de transmisión sexual varían de irritación leve a dolor intenso. A menudo, los síntomas se presentan únicamente si la enfermedad llega a una etapa más avanzada. En la mayoría de los casos, los problemas médicos a largo plazo pueden evitarse con tratamiento en las primeras etapas de la enfermedad. Las enfermedades de transmisión sexual son causadas por infecciones bacterianas o virus. Las enfermedades de transmisión sexual causadas por bacterias pueden tratarse con antibióticos. Las causadas por virus no pueden curarse, pero se pueden tratar los síntomas.

Cualquier persona que esté activa sexualmente puede quedar expuesta a una enfermedad de transmisión sexual. Aunque no haya síntomas, pueden realizarse pruebas para diagnosticar la infección.

Cómo usar un condón o profiláctico
El uso apropiado de condones ayuda a protegerla a usted y proteger a su compañero contra las ETS, así como de quedar embarazada. Debe usar un condón de látex cada vez que tenga relaciones sexuales vaginales, orales o anales con un hombre que pueda tener una ETS.

íšnicamente lubricantes a base de agua pueden usarse de manera segura con un condón. No es seguro usar aceites ni lociones, como aceite de oliva o crema para remover el maquillaje.

El tipo más común de condón es el condón para hombres que se coloca sobre el pene. También existe un condón para mujeres que cubre el cuello uterino y la vagina. Los condones para mujeres pueden proporcionar cierta protección contra las enfermedades venéreas.

Para usar el condón para hombres, coloque el condón enrollado sobre la punta del pene erecto. Sostenga el extremo del condón para dejar un poco de espacio en la punta. Luego, desenrolle el condón sobre el pene.

Inmediatamente después de la eyaculación, sostenga el condón por la base del pene a medida que lo retira. Deseche el condón. Nunca debe volver a usarse.

Para usar el condón para mujeres, apriete la argolla interior entre los dedos e introdúzcalo en la vagina hasta donde pueda. Empuje la argolla interior hasta que quede justo detrás del hueso del pubis. Aproximadamente una pulgada del extremo abierto debe colgarle fuera del cuerpo.

Inmediatamente después de la eyaculación, apriete y tuerza la argolla exterior y sáquelo cuidadosamente. Deseche el condón. Nunca debe volver a usarse.



Gonorrea y clamidia

La gonorrea y la clamidia son causadas por bacterias. A menudo, estas dos enfermedades ocurren al mismo tiempo. Muchas mujeres y hombres con gonorrea y clamidia tienen pocos síntomas o no tienen ninguno. Si aparecen síntomas, sin embargo, los mismos pueden aparecer de 2 días a 3 semanas después del contacto con una persona infectada. Los síntomas pueden incluir:

Secreción de la vagina de una mujer o el pene de un hombre
Orinar con dolor o frecuentemente
Dolor en la pelvis o el abdomen
Ardor o comezón (picazón) en el área vaginal
Enrojecimiento o hinchazón de la vulva
Sangrado vaginal entre los períodos menstruales
Tanto la clamidia como la gonorrea pueden causar enfermedad inflamatoria de la pelvis (EIP) en las mujeres. La enfermedad inflamatoria de la pelvis es una infección del útero, las trompas de Falopio y los ovarios. Es una causa común de esterilidad. Los síntomas de la enfermedad inflamatoria de la pelvis son fiebre, náuseas y vómitos, además de dolor en el abdomen. Puede resultar en dolor pélvico a largo plazo.
Virus del papiloma humano

El virus del papiloma humano (VPH) es una de las ETS más comunes en Estados Unidos. Se han identificado más de 100 tipos de este virus. Algunos tipos se propagan de persona a persona por contacto sexual.

Como en el caso de muchas ETS, a menudo no hay signos del virus del papiloma humano genital. No obstante, algunos tipos de este virus causan verrugas. En las mujeres, estas verrugas pueden aparecer en la vulva, la vagina, el cuello uterino y el ano. En los hombres, pueden aparecer en el pene, el escroto, el ano o en cualquier otro lugar del área genital.

Algunas veces, las verrugas desaparecen por sí solas. Si no desaparecen, hay varios tratamientos disponibles para las verrugas. No obstante, los medicamentos para verrugas disponibles sin receta nunca deben usarse en las verrugas genitales.

Aun después de desaparecer las verrugas es posible que el virus esté presente. El virus puede permanecer en el cuerpo por semanas o años sin mostrar ningún síntoma.

Algunos tipos del virus del papiloma humano están vinculados con el cáncer tanto en mujeres como hombres. Se sabe que ciertos tipos son una de las principales causas de cáncer del cuello uterino. Sin embargo, muy pocas mujeres con el virus del papiloma humano presentan ese tipo de cáncer. El cáncer del cuello uterino puede prevenirse con detección temprana y tratamiento. El virus del papiloma humano también puede estar vinculado con el cáncer del ano, la vulva, la vagina y el pene.

Las enfermedades de transmisión sexual y el embarazo
Tener una ETS durante el embarazo puede perjudicar al bebé si se le transmite.

Tanto la gonorrea como la clamidia pueden causar problemas de salud en el bebé, desde infecciones de los ojos hasta pulmonía.
La sífilis puede causar abortos naturales o el parto de un niño muerto.
La infección por VIH puede ocurrirle al bebé.
Si está embarazada y usted o su compañero han tenido—o tal vez tengan—una ETS, infórmeselo a su médico. Su bebé puede correr riesgo. Las pruebas para detectar algunas ETS se ofrecen rutinariamente durante la atención prenatal. Es mejor dar tratamiento en las primeras etapas de una ETS para reducir las probabilidades de que su bebé también contraiga la enfermedad.
Sífilis

Un tipo de bacteria denominada espiroqueta causa la sífilis. Si no recibe tratamiento, la sífilis puede infectar muchas partes del cuerpo, ocasionando graves problemas médicos—incluso la muerte.

La mayoría de las personas no tiene síntomas de sífilis. La primera señal de sífilis puede ser una llaga lisa que no duele en el lugar de la infección. En su etapa temprana, la sífilis tiene tratamiento fácil. Otros síntomas de sífilis son verrugas y salpullido.

La sífilis se transmite de persona a persona por contacto directo con una llaga de sífilis. Las llagas brotan a menudo en los genitales, o en la vagina, el ano o el recto. Las llagas también pueden brotar en los labios y la boca.

Es posible que los síntomas desaparezcan sin tratamiento, pero la enfermedad permanecerá. Años después, puede regresar de forma muy grave.

Herpes genital

Millones de estadounidenses son portadores del virus del herpes genital. El síntoma más común del herpes es una llaga en los genitales o alrededor del área. Estas llagas aparecen como manchas rojas, ronchas o ampollas. Pueden durar de varios días a varias semanas.

Los síntomas desaparecen por sí solos, pero el virus permanece en su cuerpo. Las llagas pueden volver a aparecer en cualquier momento, normalmente en el mismo lugar donde aparecieron por primera vez. El tratamiento puede ayudar a sanar las llagas, pero no puede eliminar el virus. Por lo tanto, una vez que contraiga herpes, es posible transmitirles la infección a otras personas sin saberlo.

Infección por VIH

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es el virus que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). La tasa de infección por VIH aumenta progresivamente entre mujeres que tienen relaciones sexuales con hombres.

El VIH entra al torrente sanguíneo por medio de los líquidos del cuerpo, normalmente sangre o semen. Una vez que está en la sangre, el virus invade y mata las células del sistema inmunológico—el sistema de defensa natural del cuerpo contra las enfermedades.

El VIH debilita el sistema inmunológico, lo que puede resultar en SIDA. Con SIDA, el sistema inmunológico de una persona está tan debilitado que otras enfermedades potencialmente mortales, como infecciones o cáncer, pueden surgir. Aun que no hay cura para el VIH, el tratamiento puede prevenir o retrasar el comienzo del SIDA, el cual puede ser mortal.

Tricomonas

Trichomonas vaginilis es un parásito microscópico que se propaga por contacto sexual. Puede curarse con tratamiento. Muchas personas no tienen síntomas de tricomonas. Cuando suceden, los síntomas incluyen secreción de la vagina, así como comezón (picazón) y enrojecimiento vaginal.

¿Corre usted un riesgo?
Usted corre mayor riesgo de contraer una ETS si:

Tiene o ha tenido más de un compañero sexual
Tiene un compañero que tiene o ha tenido más de una compañera sexual
Tiene relaciones sexuales con una persona que tiene una ETS
Tiene un historial de ETS
Usa drogas intravenosas (que se inyectan en una vena) o su compañero usa drogas intravenosas

Hepatitis

La hepatitis es una infección grave del hígado causada por un virus. Dos tipos de hepatitis, B y C, pueden ser transmitidos por contacto sexual. Pueden propagarse por contacto directo con los líquidos del cuerpo (sangre, semen, líquidos vaginales) de una persona infectada. Existe una vacuna para prevenir la infección por hepatitis B. No existe una vacuna para prevenir la infección por hepatitis C. Muchas personas infectadas con hepatitis B o hepatitis C se recuperan completamente. No obstante, algunas personas desarrollan infecciones crónicas del hígado, las cuales pueden conducir a problemas médicos a largo plazo.

Cómo protegerse de las enfermedades de transmisión sexual

Los factores indicados en el cuadro aumentan el riesgo de una enfermedad de transmisión sexual. Si cualquiera de ellos le corresponde, protéjase. Hay muchas maneras de reducir su riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual:

Conozca a sus compañeros sexuales y limite su número—El historial sexual de su compañero es tan importante como el suyo. Mientras más compañeros tengan usted o sus compañeros, mayor será su riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
Use condones (profilácticos) de látex—Usar un condón de látex cada vez que tenga relaciones sexuales vaginales, orales o anales reduce las probabilidades de contraer una infección. No se ha demostrado que usar condones lubricados con espermicidas reduzca el riesgo de contraer enfermedades venéreas en mayor medida que cualquier otro condón. De hecho, algunos espermicidas pueden causar irritaciones genitales, las cuales pueden aumentar el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
Evite las prácticas sexuales arriesgadas—Los actos sexuales que desgarran o quiebran la piel conllevan un riesgo mayor de contraer una enfermedad de transmisión sexual. Aun pequeñas cortaduras que no sangran permiten que los gérmenes se propaguen. El sexo por el ano presenta un riesgo mayor porque los tejidos del recto se desgarran fácilmente.
Vacúnese—Existe una vacuna que ayuda a prevenir la hepatitis B.
Por último...
Toda mujer debe saber cómo protegerse y proteger a sus compañeros contra las ETS. Si usted piensa que tiene una enfermedad de transmisión sexual, busque atención médica para evitar problemas de salud a largo plazo.

Glosario

Enfermedades de transmisión sexual (ETS): Las enfermedades propagan por contacto sexual.

Enfermedad inflamatoria de la pelvis (EIP): Una infección del útero, las trompas de Falopio y las estructuras pélvicas adyacentes.

Esterilidad: Una condición en la que una mujer no ha podido quedar embarazada al cabo de 12 meses sin usar ningún método anticonceptivo.

Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA): Un grupo de signos y síntomas, normalmente de infecciones graves, que ocurren en una persona cuyo sistema inmunológico se ha visto afectado por una infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Trichomonas vaginilis: Un tipo de infección vaginal causada por un parásito propagado por contacto sexual.

Virus de inmunodeficiencia humana (VIH): Un virus que ataca ciertas células del sistema inmunológico del cuerpo y causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

Virus del papiloma humano (VPH): Un virus de transmisión sexual que puede ocasionar pequeñas verrugas, denominadas condilomas o verrugas genitales, en o alrededor de los genitales.

Este Folleto Educativo para Pacientes se elaboró bajo la dirección del Comité para la Educación de Pacientes de American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos). Diseñado como ayuda para pacientes, brinda información actualizada y opiniones sobre temas relacionados a la salud de la mujer. El nivel de lectura promedio de la serie, basado en la fórmula de Fry, corresponde a los grados escolares 6–8. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de Materiales (Suitability Assessment of Materials, SAM) clasifica al folleto como "superior". Para asegurar que la información es actualizada y verídica, los panfletos se revisan cada 18 meses. La información que figura en este folleto no especifica un tipo de tratamiento exclusivo ni procedimiento a seguir y no debe considerarse como excluyente de otros métodos de práctica aceptables. Pueden ser apropiadas diversas variaciones que tengan en consideración las necesidades de la paciente, y los recursos y limitaciones específicos de la institución o tipo de práctica.