Factores de La Familia


Factores protectores en la familia

Muchos padres tienen dudas en torno al momento de empezar a preocuparse por las conductas de sus hijos, desconociendo qué es parte de un lógico proceso de aprendizaje y a qué habría que ponerle atención más inmediata. En esta pauta de auto evaluación te damos algunas luces.

Basado en una guía de un programa de prevención, desarrollada por Claudia Romagnoli, psicóloga social, Vania Kuzmanic, psicóloga social y Luis Caris, psiquitra. 2006.

Prevenir problemas como el bullying y la violencia escolar es sin duda fundamental para el desarrollo de nuestros hijos. Los adultos significativos como los padres y profesores, tienen una gran influencia en el desarrollo de la identidad infantil, y son claves al momento de realizar prevención temprana de conductas de riesgo (como el bullying, consumo de alcohol y drogas, sexualidad prematura, problemas tipo anorexia y bulimia, entre otros). La relación que se establece con los padres y profesores, basada en el cariño y el respeto, es un vínculo intensamente significativo y protector frente a futuras situaciones problema, propias del desarrollo de niños y jóvenes.

Toda familia puede ser protectora, por el solo hecho de generar lazos de afecto; aunque cada una tiene su estilo particular. La historia de la familia, la forma de demostrar el cariño, los valores que transmite, etc., constituyen la identidad, y ésta es protectora en la media que podemos reconocerla, apreciarla y nutrirnos de ella.

A través de esta pauta los invitamos a conocer cuáles son los principales factores de la familia que previenen la aparición de problemas en el desarrollo de nuestros hijos, entre éstos el matonaje o bullying. También les permitirá evaluar cómo están como familia, cuáles son sus fortalezas y cuáles sus debilidades, pudiendo mejorar aquellas áreas más deficitarias. Gran parte de los factores protectores son posibles de desarrollar, así que ¡manos a la obra!

FACTORES PROTECTORES EN LA FAMILIA

Por favor responda las siguientes preguntas, tratando de centrarse en cómo es usted actualmente con su hijo/a. Es una pauta de autoevaluación, de uso personal (no se solicitará su devolución), por lo que sea lo más exacto en sus apreciaciones, las cuales luego le entregarán información valiosa para que usted y su familia valoren sus fortalezas y también detecten aquellas áreas más débiles que debieran mejorar.

Esta escala es sólo para obtener una apreciación general, no arroja un resultado formal. Lo que busca es ayudar a la toma de consciencia y reconocimiento de los recursos familiares que se dispone y de aquellos que sería positivo desarrollar más.

Conteste rellenando con el lápiz el casillero correspondiente, siendo 1= nunca; 2=casi nunca; 3=a veces; 4=casi siempre; 5=siempre. (Auto evaluacion).


Preguntas . AutoEvaluacion

Fortalecimiento y desarrollo de habilidades personales y sociales en los/as hijos/as.

1. Estimulo la autoestima de mi hijo/a. Reconozco y le comunico reforzándolo, sus habilidades, talentos y logros.






2. Tengo expectativas positivas respecto de mi hijo/a, y se las hago saber.










3. Estimulo a que busque solución a sus problemas.










4. Estimulo su autoconfianza y autonomía, permitiendo que haga cosas por sí mismo, de acuerdo a su edad.










5. Lo/a estimulo a que reconozca y exprese sus sentimientos.










6. Lo/a estimulo a que dé su opinión en temas familiares y otras áreas; y la respeto aunque sea diferente a la mía.










7.Ayudo a mi hijo a cultivar amistades.













Actitud y comportamientos preventivos frente al matonaje o bullying









8. Soy un modelo positivo, trato de llevar un estilo de vida saludable.









9. Insisto en que mi hijo/a haga ejercicio y tenga hábitos saludables (descanso, dieta, recreación)









10. Soy respetuoso con las demás personas, tengo un buen trato con la gente.









11. Soy respetuoso con las demás personas, tengo un buen trato con la gente.







12. No me comporto violentamente con mis hijos o familiares.






13. No me comporto violentamente con otras personas frente a mis hijos


14. Me gusta y trato de conversar con mi hijo/a acerca de sus intereses e inquietudes.






15. Demuestro interés por sus opiniones y sentimientos, respetando su individualidad.










16. Me doy un tiempo para escuchar, atender con atención y no interrumpir lo que a veces quiere contarme.










17. Trato de ponerme en su lugar y no enjuiciarlo sin antes entenderlo.










18. En nuestra familia hay buena comunicación y confianza entre nosotros.










19. Tenemos buen sentido del humor.










20. Conversamos entre nosotros sobre las cosas que pasan en el barrio, el colegio o el trabajo.








Adecuado estilo de resolución de conflictos










21. Frente a un problema con mi hijo/a suelo no enfrentarlo con descalificación, agresividad o violencia.










22. Trato de entender su postura y le hago ver la mía en un clima de respeto e interés por encontrar la mejor solución.










23. Tendemos a enfrentar los problemas, en vez de ignorarlos o evitarlos.










24. Aliento a mi hijo/a a seguir tratando aún cuando se queje de que algo es demasiado difícil e inclusive cuando fracasa.






Fortalecimiento de los vínculos con el colegio






25. Me intereso por lo que mi hijo/a está aprendiendo en el colegio, le pregunto por sus avances y dificultades.










26. Apoyo a mi hijo/a cuando tiene dificultades de rendimiento o en algún aspecto del colegio, por ejemplo en su integración social.










27. Reconozco los logros escolares (académicos, deportivos, sociales, culturales, etc.) de mi hijo/a, y lo felicito expresamente por ellos.



Fuertes Vinculos al interior de la familia:


1. Soy afectuoso/a con mi hijo/a: lo/a regaloneo y le digo algo cariñoso frecuentemente.










2. Dedico algún tiempo cada día para hablar con mi hijo/a.










3. Dedico un tiempo especial, como por ejemplo, un par de veces a la semana para hacer algo a solas con mi hijo/a (jugar, pasear, conversar).










4. Conozco bastante bien los problemas, intereses y necesidades de mi hijo/a.










5. Celebramos reuniones familiares regularmente.







Padres involucrados







6. Reviso las tareas de mi hijo/a, y le apoyo en sus estudios.










7. Cuando mi hijo/a sale, averiguo bien a dónde fue y con quiénes.






8. Controlo el contenido violento de los programas de TV y los videojuegos de mi hijo/a.






9. Comemos juntos a lo menos 4 veces a la semana, y conversamos de diversos temas de interés para todos.





10. Conozco a los amigos/as de mi hijo/a y a las familias de éstos.





11. Vemos películas y las comentamos en conjunto.



12. En nuestro hogar estamos de acuerdo en las normas familiares.





13. En nuestro hogar comunicamos claramente y hacemos cumplir las normas familiares.






14. Mi hijo/a conoce bien las normas y reglas de la casa (estudio, salidas, horarios, conductas), así como las consecuencias si no las cumple.







15. Las normas se adaptan a la edad de cada hijo/a.






16. Las consecuencias (castigo, quitar privilegio) de no cumplir una norma familiar o realizar un mal comportamiento se adaptan según el tipo de falta o incumplimiento (falta menor = consecuencia o castigo menor ; falta mayor=consecuencia o castigo mayor)






17. Confronto a mi hijo/a cuando sabe que no dice la verdad, aún en una cuestión menor.




Como se habrán dado cuenta las preguntas están en positivo, indicándose lo que ojalá podríamos hacer como padres para estimular mejor el desarrollo de nuestros hijos y prevenir conductas de riesgo. Entonces, mientras más altos son los puntajes que asignan a cada pregunta (por ejemplo: 3, 4 o 5), mejor lo haciendo en ese aspecto. De esta manera, si puntúan con 4 ó 5, pueden sentir que en esos aspectos lo están haciendo realmente muy bien como padre o madre, y que están siendo protectores del desarrollo de su hijo o hija. Las investigaciones muestran que mientras más preguntas las puntúen con números altos, mejor índice de protección tendrá su familia.

En aquellos casos en que puntúan con 1 ó 2, claramente serán áreas donde podrían mejorar. Todos tenemos áreas fuertes y áreas débiles, como personas y como familia, y esta pauta les ayudará de una manera simple y didáctica, a tomar conciencia de cuáles son sus fortalezas y cuáles sus debilidades, justamente para hacer un esfuerzo y mejorarlas. Si son aspectos simples, seguramente podrán mejorarlos con su esfuerzo personal y familiar, pero si son aspectos muy relevantes y sienten que tienen muchas dificultades en ellos, entonces les recomendamos recurrir a un especialista, algún psicólogo, orientador o terapeuta familiar.



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