¿Te preguntaste alguna vez cómo podés BAJAR de peso SIN esfuerzo?

¿Estas gordito/a? ¡A que No sabes Todo sobre La Mandarina!

Aquí les dejo mucha información sobre esta fruta tan rica e interesante, espero que les sirva. Antes, haciendo un pequeño paréntesis, quisiera decirles que esta información es recopilada y no está dirigida a ninguna persona en especial; es decir, es solamente un aporte, lo cual significa que puede tener errores. No está precisamente dirigida a personas que tengan sobrepeso (personas obesas) ya que esta enfermedad requiere de un seguimiento y control médico. Todos sabemos que las frutas son una opción clave para la Buena Salud, sin embargo depende mucho del organismo de cada persona. Pero nunca está mal saber algo más, no?.
*LA MANDARINA: Es el fruto del árbol Citrus mandarina. Tiene un sabor parecido al de la naranja, aunque algo más dulce que ésta. Sin embargo, posee menos cantidad de ácido cítrico y sales minerales. Es una fruta muy apreciada, que se pela con facilidad. La mejor variedad es la clementina, muy dulce y perfumada.

Propiedades
Como casi todos los cítricos, posee propiedades digestivas y tónicas, y debido a su contenido en bromo, resulta un buen sedante del sistema nervioso. Si se mastica la cascara, estimula el apetito y excita la secreción de los jugos gástricos.
Es altamente refrescante y nutritiva.

La mandarina pertenece a un grupo de frutas cítricas, que son una excelente fuente de vitamina C, que es un antioxidante, que puede ayudar a prevenir el daño causado por los radicales libres y de esa manera proporciona protección contra varios tipos de cáncer. Hay que recordar que los niveles bajos de vitamina aumentan nuestra susceptibilidad a las infecciones.

La mandarina es una fruta deliciosa que se puede saborear al comer cada uno de sus gajos, es necesario que te asegures de comer las membranas que hay entre los segmentos, así como parte de las médulas que se encuentran adheridas a estos, ya que contienen pectina, una fibra que puede ser útil para disminuir el colesterol en la sangre. Las membranas y la médula contienen también bioflavonoides, que actúan de manera semejante a los antioxidantes.
Es por todas estas propiedades y beneficios que te recomendamos consumir sobretodo en invierno esta fruta que va a ayudarte a conservar tu salud en buen estado.
Resulta tan sencillo pelar y comer una mandarina que se ha convertido en una de las frutas predilectas de los más pequeños, si bien, por su sabor dulce y refrescante y por las propiedades nutritivas que nos brinda, se ha de potenciar el consumo en todas las edades. El grato dulzor, su escaso sabor ácido, junto a la suavidad de su pulpa convierten a la mandarina en uno de los cítricos más populares del mundo.

Con la salvedad de que aporta menos cantidad de vitamina C que otros cítricos, sigue siendo una fuente excelente de esta vitamina. Se sabe con seguridad que esta vitamina ejerce una clara acción antiinfecciosa, estimulando la formación de anticuerpos y la actividad de los fagocitos (célula capaz de englobar microbios y células extrañas que son destruidos en su interior). El cáncer, el Sida, las enfermedades infecciosas y las inflamatorias crónicas, como el reumatismo, hacen disminuir la concentración de esta vitamina en el plasma, por lo que es interesante en estos casos asegurar su aporte por medio de la alimentación. Otras situaciones en las que están aumentados los requerimientos son: tabaquismo, alcoholismo, empleo de ciertos medicamentos, embarazo y lactancia, estrés emocional o ambiental y la práctica intensa de deporte. En todos estos casos, está particularmente recomendado el consumo habitual de mandarinas. Y para el resto de la población, comerlas puede reportar más beneficios durante los meses invernales y en los cambios estacionales, cuando son frecuentes los altibajos en el sistema de defensas y se es propenso a contraer catarros o infecciones.

La mandarina es una de las frutas que más carotenoides presenta en su composición, aporta beta-criptoxantina y beta-caroteno en cantidades sobresalientes. La actividad antioxidante de estos elementos fitoquímicos y de la vitamina C, proporcionan al alimento propiedades fisiológicas que van más allá de las nutricionales propiamente dichas. Los antioxidantes combaten la acción nociva de los radicales libres, sustancias responsables del desarrollo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer.
En caso de anemia ferropénica, es muy útil consumir mandarinas acompañando a los alimentos ricos en hierro o a los suplementos de este mineral, ya que la vitamina C que aporta aumenta la absorción de hierro y esto acelera la recuperación.
Para los deportistas, por su contenido en potasio, vitamina C, carotenoides y otros nutrientes, constituye una buena alternativa para reponer los minerales y el líquido perdidos después de la actividad física y para minimizar el riesgo de lesiones y potenciar las defensas. Su zumo mezclado con agua, bicarbonato y azúcares puede hacer perfectamente las funciones de bebida rehidratante durante la competición en deportes que tengan una duración mayor a 90 minutos, en los que las pérdidas de glucosa, agua y electrolitos son más acusadas.
El elevado contenido en agua, potasio y ácido cítrico (alcaliniza la orina, ayuda a combatir las infecciones y potencia la acción de la vitamina C), convierten a las mandarinas en frutas con efecto diurético, beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis renal (favorece la eliminación de ácido úrico y sus sales).
Por su abundancia de ácido fólico o folatos, vitamina imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular que tienen lugar en los primeros meses de gestación, su consumo resulta adecuado o interesante para las mujeres embarazadas para prevenir la espina bífida, alteración en el desarrollo del sistema nervioso (tubo neural) del feto.
Para eliminar ácido úrico. El elevado contenido en agua, potasio y ácido cítrico (alcaliniza la orina, ayuda a combatir las infecciones y potencia la acción de la vitamina C), convierten a las mandarinas en frutas con efecto diurético, beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis renal (favorece la eliminación de ácido úrico y sus sales).
Para los deportistas, por su contenido en potasio, vitamina C, carotenoides y otros nutrientes, constituye una buena alternativa para reponer los minerales y el líquido perdidos después de la actividad física y para minimizar el riesgo de lesiones y potenciar las defensas. Su zumo mezclado con agua, bicarbonato y azúcares puede hacer perfectamente las funciones de bebida rehidratante durante la competición en deportes que tengan una duración mayor a 90 minutos, en los que las pérdidas de glucosa, agua y electrolitos son más acusadas.
Para hipertensión arterial. Por su elevado contenido en potasio y bajo en sodio, resulta recomendable que las consuman los que sufren hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. No obstante, el consumo de mandarinas deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, a quienes toman diuréticos que eliminan potasio y a las personas con bulimia, debido a los episodios de vómitos autoinducidos que provocan grandes pérdidas de dicho mineral, les conviene el consumo de esta fruta.
Para el estreñimiento. La mandarina es fuente natural de fibra, esencial para combatir el estreñimiento ya estimula la motilidad intestinal, la mayor parte de la cual se encuentra en la pulpa blanca que hay debajo de la piel y entre los gajos y que no conviene desechar. Esta sustancia, asimismo favorece el tránsito del contenido fecal a lo largo del colon, disminuyendo el tiempo de contacto entre sustancias nocivas y la pared del aparato digestivo, ayuda a disminuir la absorción de grasa y colesterol, al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre) y tiene un efecto saciante, por lo que resulta una fruta indicada para las personas con hipercolesterolemia, diabetes y exceso de peso.

El ácido oxálico que contienen las mandarinas puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.

La mandarina es más jugosa cuanto más pesada sea, ya que eso significa que está llena de líquido. La piel debe estar lisa y bien pegada. Cuanto más dulce huela, más rica sabrá.



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