Semana 1-5
La fecha de embarazo se calcula desde el primer día de la última menstruación, FUM (fecha de última menstruación). Por lo tanto, cuando tú te enteras del embarazo, se considera que el feto ya tiene 5 semanas. Para ver los primeros síntomas del embarazo, se aconseja leer el artículo primeros sintomas de embarazo para conocer los cambios del cuerpo, anímicos y funcionales que la madre debe atravesar.


Semana 6
El corazón del bebé ya late. Se están desarrollando los ojos y las orejas de manera rudimentaria; en la ecografía puede apreciarse la circulación sanguínea (Fase de la Lenteja).
Semana 7
Es un período de crecimiento rápido. El bebé tiene una longitud entre 1 y 2,5 cm. Presenta actividad eléctrica cerebral. (Fase de la habichuela).
Semana 8
Todos los órganos principales ya son un esbozo; los ojos presentan un desarrollo marcado, el ritmo cardíaco del corazón es alto, mucho más que el de un niño o adulto.
Semana 9
Aunque no se perciba en el vientre, el bebé ya comienza a moverse; los dedos de las manos se encuentran desarrollados, pudiendo cerrar su puño. El peso es de apróx. 2 gramos. Su cabeza proporcionalmente es gigante con respecto al resto del cuerpo.
Semana 10
En este momento, su tamaño es de 4 cm de largo, y su peso aprox. de 5 gramos. Se está formando el cordón umbilical, a través del cual recibirá el alimento y el oxígeno. La progesterona se produce en altas concentraciones en la placenta. El feto es capaz de mover las piernas y los brazos. (Fase de la Nuez).

Semana 11
El peso actual es de 10 gramos. Los órganos genitales han comenzado a desarrollarse; los órganos principales ya dejaron de ser esbozo. En esta etapa, el nombre adecuado para denominar el estado de crecimiento ha dejado de ser "embrión" para llamarse "feto". Semana 12
Mide 6,5 cm. con un peso de 18 gramos. La cabeza y el rostro se han formado del todo, al igual que los dedos en los cuales comienzan a desarrollarse las uñas. Sigue sin percibirse el movimiento del bebé intrautero. (Fase de la Lima). Semana 13
El bebé se encuentra bastante desarrollado en su aspecto humanoide; a partir de este momento, comienza una etapa de crecimiento. El peso puede alcanzar los 30 gramos.
Semana 14
Aparece el cabello en la cabeza, y las cejas, aunque aún no posee pestañas. El útero de la madre supera la línea de la pelvis, pudiendo sobresalir por el abdomen.
Semana 15
En esta semana, la placenta se encuentra activa y funcionante. El bebé recibe de ella el alimento y el oxigeno. El líquido amniótico se forma por la secreción placentaria, y el bebé puede tanto beberlo como orinar en él. Semana 16
El bebé mide unos 16 cm de largo, y su peso ya es de 35 gramos (fase de la pera). En la ecografía, se evidencian las partes del bebé: cabeza, tronco y miembros. En esta etapa, la madre puede empezar a experimentar los movimientos de su hijo.
Semana 17
El embrión está cubierto completamente por un fino vello llamado "lanugo". Su piel está protegida por una sustancia grasosa protectora del líquido amniótico (imaginese darse un baño de nueve meses, ¿cómo cree que se pondría su piel sin protección?).
Semana 18
El bebé ya tiene 20 centímetros. Se mueve activamente, y esto es notable, tanto para la madre como para terceros. En las ecografías de rutina, pueden apreciarse estos movimientos, al igual que el estruendoso sonido de su corazón. Semana 19
El bebé aún posee un tamaño pequeño en relación a la cantidad de líquido amniótico dentro del útero. Su crecimiento es vertiginoso, tanto en peso como en longitud. La madre puede notar que el bebé experimenta periódos de sueño y de actividad, los cuales se traducen en los movimientos fetales. Semana 20
El tamaño del bebé es de 25 cm aprox., la mitad que tendrá en el día del nacimiento. El peso es de 300 gramos, quizá más. El abdómen de la madre ha crecido en forma notoria, y los movimientos del embrión son cada vez más bruscos y fuertes.
Semana 21
A partir de esta semana, la madre puede notar que el bebé se mantiene dormido mientras ella realiza actividades físicas, pero en el momento en que la madre se relaja, sienta o acuesta a dormir, el bebé se despierta y comienza su propia rutina de ejercicio (moverse, patear, brazear, etc.).
Semana 22
Etapa de pleno crecimiento del bebé. Su peso puede alcanzar los 450/500 gramos. Se mueve libremente dentro del útero, suspendido en el líquido amniótico. No presenta mayores diferencias que en la semana anterior.

Semana 23
En esta etapa, la madre puede experimentar intensa acidez estomacal, como así también alteraciones del sueño. Se aconsejan realizar masajes con aceites naturales en el abdomen para evitar la formación de estrías.
Semana 24
El bebé mide unos 32 cm de largo, y su peso supera los 500 gramos. Si la madre apoya las manos sobre el vientre es posible que el bebé responda con movimientos, comunmente interpretados como patadas. Sin embargo, presionar las manos sobre el vientre probablemente lo despertará, interviniendo en sus ciclos normales de sueño/vigilia.
Semana 25
En este momento, se considera que el bebe puede reaccionar a ruidos fuertes o inclusive a la música. Dado el tamaño del útero, éste puede ejercer presión sobre el estómago, generando malestar y acidez, como asi tambien ejercer presión sobre la vejiga, con la consiguiente necesidad de orinar en forma precoz. Semana 26
El bebé sigue ganando peso y tamaño exponencialmente. La piel comienza a afinarse, haciendose cada vez más transparente; los órganos se encuentran practicamente desarrollados. El pulmón, si bien está desarrollado, funcionalmente no es apto para respirar aún.
Semana 27
La proporción entre el líquido amniótico y el volúmen del bebé ha cambiado notablemente. El embrión ocupa practicamente todo el espacio que existe dentro del útero. Los movimientos son perceptibles incluso a ojo y para terceros.
Semana 28
Esta es una semana importante en el desarrollo del bebé. Se considera que a partir de esta semana, el bebé es viable (capacidad de vivir fuera del útero). Esto ocurre a raíz del completo desarrollo de los pulmones, que ya secretan factor surfactante, que es un tipo de detergente que permite la entrada de oxígeno a los alvéolos.
Semana 29
Es el comienzo del tercer timestre del embarazo. Los cambios son mayores en la mujer que en el embrión, y muy facilmente comenzará a sentirse cansada y/o desganada. Requiere de cariño y comprensión.



Semana 30
Es posible que la madre comience a producir calostro a través de los senos; no se recomienda apretar el pezón para extraerlo, ni tampoco lavarlo con jabón, dado que esta sustancia protege al pezón de infecciones. El cansancio se acentúa, volviendose crónico. Se aconseja prestar especial atención a la postura, para evitar lumbalgias.
Semana 31
La cabeza del bebé se encuentra desarrollada y es proporcionalmente más grande que su abdómen. El peso alcanza facilmente los 1800 gramos. Por la ley de los volumenes, la cabeza rotará hacia el extremo inferior de la pelvis, ubicandose en la posición óptima para el parto normal. Semana 32
El bebé se halla completamente formado, restando ganar un poco más de peso en grasas pardas. La madre suele sentir cansancio luego de ejercicios breves. No se le debe exigir demasiado esfuerzo; las tareas deben ser realizadas con tranquilidad, movimientos lentos, y en lo posible sentada.
Semana 33
El bebé es demasiado grande para moverse con holgura dentro del útero. Los movimientos que puede percibir suelen ser contracciones uterinas y no movimientos propios del bebé. La madre debe preparar el ajuar y dejar instrucciones precisas por si se desencadena el trabajo de parto.
Semana 34
En este momento, la madre debe estar preparada para el parto, tanto físicamente como psicologicamente. Se aconsejan las técnicas de relajación y respiración (pueden asistir a cursos de parto sin dolor). En caso de que la madre se sienta incómoda con su abdomen, se recomienda la posición de decubito lateral izquierdo para el reposo.
Semana 35
El bebé se encuentra practicamente maduro; sus medidas alcanzan con facilidad los 45 centímetros, y el peso supera generalmente los 2500 gramos. Las recomendaciones son las mismas de la semana anterior.

Semana 36
El bebé se halla listo para enfrentar la vida exterior. Se recomienda que la madre tenga charlas de asesoramiento con su obstetra o partero, para saber en qué momento debe dirigirse al centro de atención. Es importante que la mujer conozca a qué se denomina "trabajo de parto". Ante cualquier duda debe consultar con su médico de cabecera.