la verdad sobre la mentirosa leche desoja

la verdad sobre la mentirosa leche de soja

Sí. La llamo mentirosa porque ha sido nombrada como la ‘salvadora’, la ‘sustituta’ de la leche de vaca. Muchos pediatras están recomendando a las madres con bebés intolerantes a la lactosa (azúcar de la leche) o ‘por estar de moda’, sustituir la de vaca por la de soja, ya que creen que tiene las mismas propiedades que ésta. Sigue siendo aconsejada a personas adultas con alergias a los lácteos y muchos vegetarianos son adictos a ella.
Pues bien, si nos adentramos un poco más, podremos ver que todo ésto ha ocurrido por un acuerdo entre la industria alimentaria, la industria dietética y la agricultura masiva de soja transgénica. Otra vez, como siempre, nos están tomando el pelo con publicidad engañosa y ganando millones de euros a nuestra costa. Ya habréis comprobado por vosotros mismos que encontramos leche de soja hasta en lamisma leche de vaca, soja de todos los colores, soja en todas partes, en los supermercados convencionales y en las herboristerías, muchas de ellas con omega-3, omega-6, vitamina A y todo un surtido de sustancias químicas que nos engatusan poniendo que son minerales y vitaminas naturales. Una falacia más, otra mentira.

Verdad

Me voy a centrar en la leche de soja, tal cual. Se obtiene remojando la soja (legumbre), haciéndola puré, filtrándola, hirviéndola y colando su líquido, finalizando con otro hervor rápido. Si se hiciera este mismo proceso con otra legumbre como la lenteja o el garbanzo, ¿cómo crees que te sentaría? Vamos, sería una bomba de relojería para tu estómago. Es como tomar la legumbre por sí sola, sin cocinar y ésto es imposible de asimilar, generando una cantidad de gases importante y muchos efectos como:
- Reducirá la temperatura corporal de nuestro cuerpo, creando expansión y distensión en nuestro estómago.
- Hinchará nuestros intestinos creando diarreas, flatulencias e impidiendo la absorción y asimilación de los otros alimentos.
- A raíz de todo lo anterior, nuestro cuerpo reaccionará con problemas de piel, problemas en el sistema respiratorio como asma, resfriados y mucosidades, muchas mucosidades.

Si, has leido bien, son los mismos síntomas que se pueden tener al tomar leche de vaca.
La gente asidua a tomar esta leche pero que toma a menudo carne ( u otro alimento contractivo), no notará los síntomas anteriores tan agudos, porque esta leche (alimento expansivo) contrarestará sus excesos.
Referente a los más pequeños de la casa, se han dado casos de bocio (carencia de yodo en la dieta) en niños alimentados con leche de soja, ya que elimina el yodo del organismo.
Todos conocemos el valor proteico y sus cualidades nutritivas de la soja, pero sólo es capaz de trasmitirnos salud y curación si la tomamos de diferente forma como el tofu, tempeh (soja fermentada), tamari (salsa de soja no comercial), miso y de vez en cuando sus germinados. Tengo que recordar que la soja verde, la que se vende como legumbre, se debe cocinar muy bien para que el organismo pueda asimilar su riqueza nutritiva. Así como el tofu y el tempeh, por ejemplo, debemos hervirlos durante 15 minutos antes de utilizarlos para hacerlo a la plancha o en un estofado. En cambio, nunca debemos hervir ni el miso ni el tamari, hay que utilizarlos siempre al final de la cocción de lo que estemos cocinando, darles calor para que se empiecen a activar sus enzimas nutritivas.
Sé también, que muchos están acostumbrados a su vaso de leche por las mañanas, a su té o su café con leche…Pues deciros que hay otras alternativas como la leche de arroz, la de avena, la de almendras o avellanas caseras (las comerciales de estas dos últimas, utilizan muchos edulcorantes). Aquí van dos recetas para que no tengáis excusas y dejéis definitivamente la leche de soja y la de vaca:
- Leche de avena (no recomendable en resfriados, mucosidades o cándidas)
1 vaso de avena; 3 litros de agua; 1 rama de canela o 1 palo de vainilla; 1 pizca de sal marina.
Ponemos en la olla presión todos los ingredientes. Dejamos en ebullición 60 min. Luego sin que esté muy caliente filtrar con un colador el líquido obtenido. Conservar en botella de cristal. Con el líquido sobrante, podemos hacer un pastel de avena o croquetas.

soja

- Leche de almendras
Utilizaremos almendras crudas que pelaremos fácilmente escaldándolas en agua hirviendo Troceamos y mézclamos con agua mineral (aprox. 1 taza por cada 2 cucharadas de almendras troceadas). Batimos con una batidora potente, insistiendo hasta que el líquido resultante sea blanco y las almendras estén totalmente trituradas. Pasamos la leche resultante por una gasa estrujando. Para extraer un poco más, volvemos a mezclar la pulpa de las almendras con un poco más de agua y repetimos la operación hasta que el líquido ya no salga blanco. Podemos endulzar, si queremos, con un poquito de azúcar de rapadura, melaza de arroz o sirope de savia. Guardar en la nevera y en botella de cristal.

Aunque, ¿por qué tomamos leche (cualquier tipo) en la edad adulta?, ¿la necesitamos realmente?, ¿qué cuerpo la necesita?, ¿el físico o tal vez el emocional?.
Hagámosnos mayores y dejemos el biberón de una vez por todas, ¡leche!
Salud y Buenos Alimentos.
yodisasi
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