Circuncision femenina - ¿Qué pensar? (por la Dra Halimatou Bourdanne)

La circuncisión femenina es una costumbre ritual muy común en determinados países de Africa, sobre todo en la Costa de Marfil donde yo vivo. Esta práctica la realizan ciertos grupos étnicos y consiste en remover la parte mayor o menor de los labios (los pliegues gruesos de piel en torno a la vagina) y el clítoris de las mujeres y muchachas jóvenes. El clítoris es el órgano equivalente al pene del hombre.

Se realizan cuatro tipos de circuncisión:

De primer grado: en la cual se extrae la parte superior del clítoris (esto es similar a la circuncisión masculina).

De segundo grado: en la cual se extrae el clítoris entero y parte de los labios.

De tercer grado: en la cual se realiza la extracción completa del clítoris, los labios mayores y menores.

De cuarto grado o infibulación: en la cual se cosen los dos lados de la vulva después de haber extirpado el clítoris y los labios menores y mayores. Se deja una pequeña abertura para permitir que escape la menstruación.

Del tipo de circuncisión de segundo grado para arriba ya se está hablando de mutilación. La circuncisión puede causar grandes problemas de salud, especialmente durante el parto.

La edad en la cual se realiza la circuncisión varía según el grupo étnico. Puede ser tan temprano como a los siete días de nacimiento ó tan tarde como en el momento de dar a luz por primera vez. Por lo general, las mujeres más ancianas se responsabilizan de este ritual. Usan objetos afilados como cuchillos, hojas de afeitar o algunas plantas.



Terrible mutilación - Circuncision femenina
Instrumentos para la "operación"




¿Por qué se realiza la circuncisión femenina?

Existen varias razones. Sin embargo, el objetivo principal es mantener a la mujer en un estado de sumisión con respecto al hombre. La circuncisión impide que la mujer disfrute de una vida sexual plena, y por lo tanto, las mujeres llevan una vida sexual de total resignación. Son más dóciles porque sienten menos placer. Algunas personas dicen que aquellas mujeres que no hayan sido sometidas a una circuncisión, no podrán quedar embarazadas.

La infibulación, en cambio, se realiza para asegurar la fidelidad de la mujer. En efecto, cada vez que el marido sale de viaje, cose la vagina de su esposa, y a su regreso abre los puntos de un tirón.

Las complicaciones

Inmediatas…

hemorragia grave, lo que provoca a veces la muerte
daño a los órganos más cercanos como la uretra y el recto
infección a causa de la falta de higiene, siendo el tétano la infección más seria.
Más adelante…

dolor agudo durante las relaciones sexuales
problemas sexuales porque la mujer no siente ni deseo ni placer
sucesivas infecciones vaginales
fístulas.
Riesgos durante el parto

Con las mujeres que han sido sometidas a una circuncisión, muchas veces nos vemos obligados a realizar grandes cortes (episiotomías) durante el parto debido a que la apertura de la vagina es muy reducida. Al hacer esto, corremos el riesgo de dañar el recto o la uretra.

Hubo un caso trágico particular que me afectó mucho en mi trabajo. Un día llegó una joven de 18 años con los primero dolores de parto. Era su primer embarazo. Cuando la examinamos, descubrimos que le habían hecho una circuncisión de segundo grado. Pensamos que el bebé podría nacer en un parto normal porque era pequeño. Sin embargo, cuando los dolores duraron más de lo normal, nos dimos cuenta que había un problema. Visto que no se progresaba, decidimos hacer una cesárea. Desafortunadamente, mientras esperábamos el equipo de operación (por el cual había que pagar) el bebé murió.

La circuncisión había vuelto la piel tan angosta y rígida que era imposible que se llevara a cabo un parto. Cuando retiramos el bebé muerto, la vagina de la madre había quedado totalmente arruinada y la tuvimos que coser. Durante los días del post parto, la madre tuvo pérdidas de orina lo cual nos hizo temer la aparición de una fístula.

Nuestra respuesta

¿Cómo deberíamos reaccionar frente a esta práctica? La circuncisión femenina es un problema mucho más importante de lo que uno cree. Cualquier persona que quiera enfrentar este problema deberá superar varios obstáculos, siendo el más grande de ellos el silencio de las mujeres afectadas.

La circuncisión es un tema tabú, así como lo es cualquier otro tema relacionado con el sexo. Es muy raro que una mujer recurra al médico por cualquier problema relacionado a su circuncisión. Han sido las intelectuales musulmanas las que han comenzado a levantar el velo de esta práctica.

Otro obstáculo, lo constituyen las mujeres que no han recibido una educación formal y que no siempre están de acuerdo con la supresión de la circuncisión. En efecto, a menudo quieren que sus hijas sean sometidas a una circuncisión. Están convencidas de que este acto es beneficioso a pesar del peligro que corren.

Un tercer problema es nuestra propia ignorancia sobre los grupos étnicos involucrados. Cualquier tipo de acción que se tome, tendrá que llevarse a cabo con mucha sensibilidad. Se tendrá que pasar mucho tiempo tratando de comprender sus creencias.

Como cristianos, podemos hacer que nuestras hermanas se den cuenta de los efectos y riesgos que esta práctica significa para la salud. Sabemos que para la pareja cristiana, la sexualidad es un don de Dios para su placer. Con nuestras hermanas no creyentes, sólo podremos abordar estos temas más adelante cuando hayan puesto su confianza en nosotros.

Si el número de mujeres educadas aumenta, es seguro que esta práctica decaerá. La lucha contra la circuncisión será larga pero vale la pena. Será sólo entonces que algunas mujeres podrán conocer la felicidad de la intimidad matrimonial y no arriesgar su salud y la de sus bebés.


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