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Megapots para salir y conseguir mujeres

5 tragos ideales para seducir a una mujer

Tragos que parecen livianos, pero no lo son. Ellas beben y se desinhiben. Lo demás está en tus manos.

Megapots para salir y conseguir mujeres

¿sos timdo con las mujeres? lee esta nota
No queremos hacer apología del delito, pero está claro que el alcohol, reconocido por la sabiduría popular como el mejor “lubricante social”, es el método más efectivo para conseguir el sí de una chica. Sé sincero y hacé memoria. ¿Cuántas de esas bellas (y no tan bellas) mujeres que han pasado por tus brazos hubiesen accedido a ello si no fuese por la seguidilla de tres Cosmopolitan al hilo que bebieron en la barra?

También es verdad que muchas de esas femmes fatales que caminan por allí son reacias al sabor seco y difícil del alcohol. Pero por suerte, hay cocktails que gustan a la mayoría de las mujeres. Tragos que parecen suaves pero que no lo son. Que tras su azúcar, su frío y su ingenua seducción llevan como polizonte la cola alcohólica del diablo. Cocktails que, cual flecha de Cupido, surcan el aire de bares y discotecas en búsqueda de su feliz víctima. Aquí, nuestra selección.

1. White Russian: Clásico de clásicos, es un trago muy alcohólico, que engaña a cualquiera. Parece un capuccino, pero tiene poder e intensidad, además de una mística tradicional en bares de todo el planeta. Nivel de alcohol: alto.

2. Margarita: El poder de la lima y la fruta dulce del Cointreau anulan los vestigios alcohólicos del tequila. Un trago con onda y perfecto aperitivo para una comida étnica (mexicana, china, peruana, viet, o lo que sea). Nivel de alcohol: alto.

3. Sea Breeze: Otro trago clásico de la coctelería, nacido en los años 60 y que no resulta tan conocido. Es una gran alternativa al ya trillado Cosmopolitan. Vas a quedar como un duque, y a ella le va a encantar. Nivel de alcohol: medio.

4. Daiquiri de maracuyá: Popular entre las chicas, el tradicional trago vuelve a las barras de la mano del producto de moda: el maracuyá. Lo llaman “la fruta de la pasión” y tiene fama de ser afrodisíaco. Sean ciertos o no sus poderes, con este verso la conquistás seguro. Nivel de alcohol: medio.

5. Frozen Mojito: Lo bueno de los frozen es que se puede agarrar casi cualquier trago, meterle mucho hielo y licuadora, y quedará fresco y fácil de beber. Pero en las mezclas que llevan ron, esta máxima se da todavía mejor. Si no nos creés, hacele probar a tu chica este Mojito. Nivel de alcohol: medio.


¿Cuál es el mejor trago para cada tipo de mujer?

Girly drinks: un trago para cada tipo mujer

Se terminó la época en que las chicas sólo pedían Cosmopolitans, Daiquiris, y mezclas dulzonas.

alcohol

A mí traeme un daiquiri de frutilla”. Esta frase se ha escuchado millones de veces en los bares de todo el mundo. Y en un 95% de los casos, este pedido salió de la boca de una mujer. Durante décadas, la combinación de ron, azúcar, frutillas y hielo fue el fetiche alcohólico femenino, pero hoy las chicas se cansaron de ese cocktail empalagoso y medio kitsch, emblema de lo que muchos insisten en llamar “tragos de minas”.

A muchos tragos se los ha catalogado así. Desde el Margarita, al Sex on the Beach, pasando por el Tequila Sunrise y cualquier mezcla que lleve Baileys. También, particularmente en la última década, se ha dicho esto del Cosmopolitan que hicieron famoso las chicas (ya demodé) de la serie Sex & the City. La característica común es la de una mezcla más bien dulzona y no demasiado alcohólica, pero ahora, tal vez un poco aburridas, ellas han cambiado y buscan beber tragos diferentes.

¿Qué tomar un martes al atardecer cuando el destino de la noche es aún incierto? ¿Qué beber cuando en menos de dos horas querés estar metida en una habitación con el hombre que tenés al lado? ¿Qué pedir cuando él eligió un Manhattan y querés seguirle la corriente pero marcando tus diferencias? ¿Para empezar la noche? ¿Y para terminarla? En cada momento, una mujer distinta. Y para cada tipo de mujer, hay un trago indicado. Estas son algunas de ellas. Y éstos, los cócteles que eligen.

1. PARA LA INTELECTUAL: Bloody Mary
César Aira y la literatura contemporánea argentina, estructuralismo francés y formalistas rusos, el último ciclo de cine de la Lugones, tu último viaje a los museos de Berlín. Cualquiera de estos temas están en tu agenda y en tus charlas en la barra de un bar. Pero nadie podría imaginarlo si te ve con un Fernet Cola. ¿Qué debés beber? Un Dry Martini da muy elegante. Un trago con frutas y sombrillita es muy banal. Y un whisky te tira medio para atrás. Hay un trago complejo, con una historia espesa y que acompaña tus pensamientos y tus charlas. Vos lo asocias rápidamente al libro La Condesa Sangrienta de Alejandra Pizarnik (esa sí que era Bloody). En ella, es sus poemas y es su vida pensás cuando te tomás un Bloody Mary. Picante e intenso, con el vodka camuflado, ideal para beber tanto al mediodía como a la noche, un trago que te sirve para acompañar una charla larga sobre los arduos temas que te interesan. ¿Dónde? En la barra del Hotel Marriot Plaza (Florida 1005, Retiro) preparan un buen Bloody. Sino, andá al Gran Bar Danzón (Libertad 1161, Centro) y de paso ponete a charlar con Ludovico, el barman, una persona con quien tener una verdadera conversación inteligente.

2. PARA LA AMA DE CASA DESESPERADA: Mai Tai
En plan de huida del hogar, las tareas domésticas, los quehaceres con los hijos y los paseos entre góndolas de supermercado, el ama de casa desesperada sueña con un lugar mágico, ideal. Esa playa que sale en el suplemento Turismo de los diarios, donde todos sonríen y beben tragos de muchos colores, con pedazos de fruta y hasta flores. Ese lugar no existe, pero los tragos sí. El ícono máximo de esos cócteles de paraíso oceánico es el Mai Tai (a base de ron, granadina, syrup y jugos de diversas frutas tropicales), un trago que ha sido bastardeado en malas preparaciones pero que si lo prepara un bartender con cariño, paciencia y buenos ingredientes, es una delicia y el pasaporte directo a las fantasías. Podés encontrar uno muy bueno en la barra de la terraza de El Tiki (Honduras esq. Niceto Vega, Palermo). Andá un miércoles o un jueves con tus amigas, tomá un par, cerrá los ojos y comenzá a viajar a tu paraíso propio.

3. PARA LA PROVOCADORA: Dirty Martini
El tipo se cree que porque pide un Dry Martini está en la cima del mundo, que tiene más onda que Frank Sinatra en los años 50, que no hay forma de que una se resista a su cara de póker alzando la copa con una aceituna en el fondo. Doblale la apuesta, mostrale ese lado tuyo que no conoce. ¿Cómo? Acercate a la barra, asegurándote de que él esté cerca (tan cerca como para que pueda escuchar lo que vas a pedir), miralo como de reojo y decí, paladeando cada una de las dos palabras: “Dirty Martini”. O sea, un Dry Martini, pero con el agregado de dos o tres cucharaditas de la salmuera en la que se guardan las aceitunas. El puede salir corriendo, quedarse seco o caer en tus brazos rendido… y vos con el corazón en llamas y la mente dirty. En Doppel (Av. Garay esq. Bolívar, San Telmo) preparan un Dirty Martini lo suficientemente sucio como para perturbar el corazón más puro.

4. PARA LA CARIÑOSA:
White Russian
Osita cariñosa, te gustan los besos largos, quedarte enredada entre las sábanas toda la mañana, que te hagan masajes y que te agarren de la mano. Alguna vez te dejaste seducir por el Baileys o el Amarula, y cada tanto volvés a esos licores cremosos, pero en una barra, luego de deambular por tragos exóticos, descubriste un clásico: el White Russian. Esta mezcla de vodka con licor de café y crema te representa: un corazón de alcohol intenso, el carácter del café y la suavidad de la crema. Debe estar bien servido, con la crema formando una capa uniforme que te moja los labios dejando pasar la mezcla de vodka y licor de café a través de ella. El vodka es el fuego y la crema la caricia. Así sos vos, y así querés que sea él. Te gusta tomarlo después de una cena, en algún bar elegante, como el Oak Bar del Duhau Park Hyatt (Alvear 1661, Recoleta). Desde las mesitas de su terraza podés mirar el jardín, el cielo y las estrellas.

5. PARA LA FIESTERA: Caipi de maracuyá
El maracuyá arrancó su carrera en los restaurantes de Palermo, llegó a las heladerías y ahora aparece por todos lados, hasta en las golosinas. Parte de su popularidad debe a su exotismo y su sobrenombre: fruta de la pasión. La fiestera no aprendió esto en Utilísima, ni en una nota de Para Ti. Lo aprendió en las playas de Brasil, en esos veranos de los que nunca muestra las fotos. Esos días en que tomás la primera caipi a las 11 de la mañana y tenés que seguir de fiesta hasta bien entrada la noche. El vodka mezclado con el maracuyá, la lima y poca azúcar te mantienen al filo de la locura sin tirarte al abismo de tu propio acantilado. Lo mismo pasa en la noche porteña: es larga y no da para caer antes que la fiesta llegue a su punto álgido. Con una caipi de maracuyá en la mano, la fiestera se mantiene en vilo, motivada y atenta a todo lo que pasa a su alrededor. Las caipis y las chicas se pueden ver juntas en los alter office y las noches de jueves en Godoy (Paraguay 4905; Palermo), Mute (Báez 243, Las Cañitas) o en Sabbia (Ayacucho 1240, Barrio Norte).

6. PARA LA LOBA CON PIEL DE CORDERO: Rusty Nail
“El whisky es de hombres”, comentan en secreto miles de bebedores. Casi todos ellos, hombres. Muchos también lo piensan cuando piden su scotch, sentados en un bar frente a una mujer, como si al tener un vaso de whisky marcaran un territorio infranqueable, como si se enjaularan en un coto privado de caza. A ellos, dejalos asomarse a tu alma salvaje sin dejar de sonreír como una corderita. Pedí un Rusty Nail, un cóctel clásico puede llevar el mismo whisky que toma él, pero lo envuelve en la suavidad melosa del Drambuie. Una mujer con un vaso old fashioned en la mano es una de las cosas más sensuales que uno puede encontrar en una barra. Algo dulce al principio, el Rusty Nail parece un corderito pero te puede transformar en una fiera salvaje sin que te des cuenta. Ese es el misterio, esa es la clave. Si ya aprendiste a prepararlo con tus propias manos, sabés que el secreto es el twist de limón al final, le da un toque cítrico letal. Si tenés que elegir un buen Rusty Nail porteño, jugatela segura y andá a 878 (Thames 878, Villa Crespo).

7. PARA LA DOMINADORA: Vodka Tonic
Te gusta elegir. Vos marcás las pautas y el camino. Nunca te dejaste engañar por la dulzura cremosa del Baileys, ni por la trampa del jugo de cranberry del Cosmopolitain, menos aún por las burbujas del champagne. Podés hacer una fogata abajo del agua o detectar a tu presa en un bar lleno de gente con sólo una mirada rápida. Y sabés que el hombre que elijas, será tuyo. Así que no andás con vueltas para elegir qué beber: lo tuyo es el vodka tonic, como el que pide Charlotte, el personaje de Scarlett Johansson en Perdidos en Tokio. La tónica, le saca el golpe alcohólico y lo transforma en un trago refrescante y seco, que te deja una vibración efervescente en la boca. Luego de la bebida elegís el lugar, tu coto de caza. Algunas noches es Isabel (Uriarte 1664, Palermo), otras L´Abeille (Arroyo 872, Recoleta), de vez en cuando el Library Lounge del Hotel Faena (Martha Salotti 445, Puerto Madero). En ninguna de las tres barras te dejas seducir por sus cócteles complejos, vos sabes lo que querés, vos sabes cómo exigirlo y ellos saben que están en tus manos.


Bueno aca te dejo algo mas por si te interesa....

Platos para comer antes, durante y después de beber para que no te estalle la cabeza.


tragos


Existen varios remedios para el dolor de cabeza cuando te pasate de copas. El más infalible, obviamente, es el control a la hora de tomar. Pero si no es tu caso, tenemos una solución: comiendo estos alimentos reducís el efecto de la borrachera. La clave está en ingerir unos antes, otros durante o después de beber. Acá van:

Antes: frutas, hamburguesas y papas fritas
El alcohol es un diurético que no sólo elimina líquido de tu cuerpo, sino también nutrientes esenciales para tu organismo. Así que en la previa asegurate de hacer una base tomando uno o dos vasos de agua o comiendo frutas para estar bien hidratado, además de ingerir alimentos calóricos. Si tenés comida en tu estómago, la entrada de alcohol en el torrente sanguíneo es más lenta. Los carbohidratos complejos y alimentos ricos en grasas -una hamburguesa con queso o papas fritas, por ejemplo- son los más efectivos.

Durante: quesos y nueces
En esta etapa, más que comer, prestá atención a lo que estás tomando. Alterná un vaso de agua entre ronda y ronda para mantenerte hidratado y evitá las bebidas energizantes, que provocan aún más deshidratación. En su lugar, intentá mantener el azúcar en sangre bebiendo tragos frutales. Decíle no a los snacks como papas fritas, pretzels y nachos. Pueden ser muy tentadores pero al ser salados sólo te dan sed y estarás más propenso a tomar. En cambio, los quesos y las nueces son ricos en grasas y proteínas, que hacen lenta la absorción del alcohol.

Después: pizzas, pastas y hot dogs
¿Te morís por comerte un hotdog con lluvia de papas y 3 salsas diferentes? No te reprimas. A esta hora es mejor satisfacer cualquier antojo de alimentos grasos. Las grasas y proteínas alentarán la absorción de alcohol que todavía circula por tu sistema y aseguran que no te levantes muerto de hambre la mañana siguiente. Las pizzas o pastas son una buena opción, ya que tanto el queso como los carbohidratos son una fuente rica de aminoácidos. Una Gatorade antes de acostarte también ayuda.

La mañana siguiente: tostadas y sándwich de jamón y queso
Si todavía te sentís mareado (¿qué diablos estabas bebiendo?), reponé tus reservas con una mezcla de carbohidratos, grasas y proteínas. Un desayuno completo con tostadas con queso crema o un sándwich de jamón y queso acompañados con un vaso de naranja o ananá pueden ser la solución. Por más que tus instintos te pidan café, ¡no lo hagas! La cafeína exacerba los síntomas de abstinencia alcohólica. Por último, si te quedan fuerzas, calzate las zapatillas y andá a moverte al gym para sudar todos los vicios de la noche anterior.


Si querés demostrar tu hombría nunca pidas estos tragos

5 tragos que un verdadero macho jamás debe beber

Si vas a un bar y querés demostrar tu hombría, nunca pidas estos tragos.

metodos

No es lo mismo ver a un hombre que agita elegantemente los hielos de su vaso de whisky escocés, que a uno que mediante una ridícula pajita le da sorbos ruidosos a un daiquiri.
Así como la ropa no es sólo un abrigo, tampoco un trago es sólo sabor. Un cocktail comunica; le dice a los demás cómo sos. Y si estás en un bar y querés demostrar tu hombría, hay algunos tragos que no debés pedir. Si evitás ponerte un jean apretado, o zapatillas color rosa, también evitá que te vean bebiendo los siguientes cocktails.
1. Cosmopolitan. No sólo es un trago de chicas, sino que es, además, un trago de chicas demodé. Su femeneidad está expresada en el color violáceo que le aporta el dulce jugo de arándanos pero también en el hecho de que es el trago que solían beber las chicas de Sex & the City. Mientras la serie televisiva duró, se consumió de a litros en los bares de todo el mundo. Ahora, el viejo Cosmo espera un remake que le devuelva el glamour perdido.
Lo que el verdadero macho debería beber en su lugar es un Dry Martini bien seco y preparado con gin (en lo posible marca Beefeater o Tanqueray, más potentes que el aromático Bombay). Nada de vodkatinis, ni cosas por el estilo.
2. Frozen Daiquiri de frutilla. Nada menos viril que ese copón colmado de un granizado rosaceo, con los bordes coronados de azúcar y decorado con una frutillita abierta al medio. El daiquiri oculta todo signo de hombría: es frozen, es dulce, es rosa y se bebe con pajita. Todo mal. Si una chica te ve con un trago de estos, inmediatamente induce que la tenés chiquita.
Lo que pide el verdadero potro semental argentino es un Daiquiri de limón según su receta original, es decir, batido en coctelera y servido en copa cocktail. Mucho más sobrio que su afeminada versión frozen.
3. Frozen Margarita. Se aplica el mismo criterio que en el caso anterior con un agravante: se suele pedir en restaurantes mexicanos donde el trago (¿se lo puede llamar así?) pasa horas, sino días girando en pequeños tambores plásticos, por lo que queda diluido y al momento de servirse no es más que hielo triturado con menos sabor y menos alcohol que las aguas frescas que vendía el Chavo del 8 en su vecindad.
En esta situación, para acompañar sus tacos ultra picantes, lo que toma el verdadero varón forzudo es un Margarita on the rocks, con los bordes del vaso coronados con sal. Como debe ser.
4. Sex on the Beach. Tal vez de adolescente este trago te parecía rico por ser dulce y por contener la palabra Sex, algo lo que sólo podías acceder a leyendo la revista Penthouse. Creciste, man: esa mezcla de licor de durazno, jugo de naranja, granadina y vodka te posiciona como un pendeviejo sin ambiciones.
En su lugar, el auténtico Charles Atlas de las pampas, ordena un clásico pisco sour. Está de moda y hoy por hoy no es el cocktail más original, pero al menos no se te va a notar el acné.
5. Piel de Iguana. ¡Ah bueno! Pediste un Piel de Iguana. Ya está, flaco: andate a tu casa a ver soft porn. ¿Cómo se te ocurre andar por el boliche con ese trago verdoso que le dice a todo el mundo “soy frágil”? Recordá que este brevaje no sólo tiene un nombre ridículo, sino que encima lleva licor de kiwi, piña colada, gaseosa lima limón y tequila.
Para el caso, el verdadero mulo latinoamericano de pelo en pecho que quiere tomar tequila, pedí eso: tequila, con limón, sal y al buche. Qué joder.


ACA TE TRAIGO ALGO MAS

Drink & Send: la peligrosa moda de emborracharse y mandar mensajes de texto

El alcohol y el SMS es un maridaje peligroso, que brinda una esperanza a los ebrios solitarios que pueblan barras y boliches.

mas

"Quiero dejarte el pito como un arco iris”.

Santiago recibió este mensaje de texto un domingo a las siete y media de la mañana. Se lo mandaba una ex novia, con la que había cortado seis meses antes. Entre la confusión y el sueño, optó por apagar el celular y seguir durmiendo. Esa tarde recibió un llamado de la chica pidiéndole perdón, diciendo que al momento de mandar aquel mensaje estaba borracha, que no sabía lo que hacía y dando mil excusas para explicar el mal momento.

Situaciones como éstas hoy son moneda corriente en las alcohólicas madrugadas de Buenos Aires. Con cuatro tragos encima y escudados por esa falsa sensación de anonimato que brinda el SMS, mujeres y hombres aprovechan el teléfono celular para decir animaladas que jamás dirían estando sobrios. ¿Cobardía? ¿Espontaneidad? ¿O algo que aún requiere de horas de diván para ser desentramado y definido? Más allá de las causas, el problema, como se ve, son las consecuencias: cuando se le pasa el pedal y, en medio de la resaca, el emisor chequea la bandeja de mensajes enviados y se da cuenta de que metió la pata bien hasta el fondo.

Hoy en la Argentina hay más teléfonos celulares que personas. Y cada año aumenta la cantidad de mensajes de textos enviados desde estos coquetos aparatitos. Tanto es así que hoy nuestro país figura en el top 10 de los que más SMS manda por persona: un promedio de 80 por mes. Lo que esta estadística no contempla es cuántos de estos mensajes funcionan como botellas al mar nocturno arrojadas desde la ebriedad. Algunos son cariñosos, como ‘Te extraño’, otros directos, como ‘Veníte a casa que tengo champaña’, algunos disimulados, como ‘¿En qué andas?’. Y después están los guasos, tipo ‘Te voy a partir como a un queso’, y los que rozan la ilegalidad: ‘¿Cuánto me va a salir?’.

VNS A KSA?
Alguien dijo que los Martinis son como las tetas, nunca menos de dos, nunca más de dos. Esa persona sabía que el tres era el número al que no había que llegar. Qué cruzando esa frontera uno podía terminar lanzando llamados extraños a destinatarios indebidos. En cuanto ese límite se atraviesa, lo aconsejable es apagar el teléfono, bloquearlo, dárselo a un amigo, tirarlo debajo de un colectivo. Sino te puede pasar lo que le pasa a Wally, que siempre termina haciendo lo mismo: borracho, de madrugada, envía mensajes vacíos, sin texto. Anzuelos sin carnada en busca alguna pecesita hambrienta. “Eso sí, como suelo tirar no menos de cinco mensajes al mismo tiempo, el problema es cuando responde más de una”, dice. “Una vez, borracho, le dije a dos que se vengan a casa. Estaba en la cama con la primera cuando empezó a sonar el timbre: la otra había llegado, eran las 4 de la mañana. No sabía qué hacer, le dije a la chica que estaba conmigo que esto pasaba siempre, que era un vecino que siempre se quejaba de los ruidos”, recuerda, sin aclarar por qué no se animó a proponer un trío.

“También hay que admitir que después de unas copas decís verdades que ni esperando el primer Tequila Sunrise te animás a decir”, comenta Victoria, otra viciosa del Drink & Send, y continua: “Una vez le escribí a mi ex ‘vamos a un telo a tomar champagne’. La verdad que desde que había cortado que tenía ganas de decírselo así, sin tantas vueltas ni palabras empalagosas”. La respuesta fue inmediata, cuenta Victoria: “Terminamos jugando a algo parecido al waterpolo en el jacuzzi de un hotel con dos botellas de champaña y una de sidra”.

Algo similar hizo Natalia, que una noche, en un bar con mucha cerveza y pocas expectativas de sexo citó a su ex en la puerta de un telo. “Estábamos los dos tan borrachos que la cosa duró cinco minutos y el se quedó dormido, así que me levanté y me fui. Desde la calle, le mandé un mensajito diciéndole chau. Nunca nos volvimos a ver”, recuerda, pícara y risueña.

“Para mí es parte de la adrenalina de la noche y de irse de joda, de descontrolarse”, dice Andrés quien recuerda terminar parado a las 3 de la mañana en el palier del edificio de una mina que hacía cuatro años que no veía, mandándole mensajes de texto y dando lástima.

QRO KGRT
Cintia cuenta que una noche, a las 2 de la mañana y borracha en un bar, le envió un mensaje a un amante al que no veía hacía dos años con el texto ‘Llegué bien! Besos’. Esta estrategia es típica: el mensaje equivocado para despertar al amante dormido. Una táctica tan estúpida como, a veces, eficaz. Diego cuenta que una noche, después de una cena familiar aburridísima en la que se bajo una botella de vino entera, y sin ganas de dormir solo, empezó a mandar el mismo mensaje a su ex, a una amiga del trabajo, a la compañera de natación del club y hasta a una prima lejana que se había cruzado en el velatorio de la abuela. Todos decían lo mismo: ‘Dale!’, como si estuviera respondiendo a un mensaje que en realidad nunca había existido. A las dos horas, ya en su casa y sin ninguna respuesta, envió el mismo mensaje pero potenciado: ‘Dale que te gusta!’. Al final terminó en el piso, dormido con el teléfono en la mano. Pero cuando se despertó había una respuesta de su prima: ‘me encanta, yo también siempre te lo quise decir’, decía el mensajito. “Una semana después nos encontramos en el cumpleaños de nuestra tía”, recuerda Diego.

Pero no solo el deseo es motor de un mensaje. Rencores y venganzas también afloran con el correr de las horas y las copas. Mónica cuenta que recién un sábado a las 7 de la mañana y después de unos cuantos gin-tonics se cobró venganza de su ex. ‘En este tiempo me di cuenta de algo: no la tenías tan grande’, escribió. Sutil pase de facturas, humillación íntima. Imaginemos por un momento la cara del destinatario recibiendo ese mensaje mientras desayuna.

CHPME TDA
Muchas veces, el problema aparece en el momento mismo de tipear, operación nada sencilla cuando uno pasa del tercer tequilazo. Julia cuenta que iba montada en un taxi camino a ver a su amante cuando le escribió, ‘entangada estoy, a Mataderos voy’, pero el que recibió el mensaje fue un amigo de su padre, del mismo nombre que el macho que la esperaba en Mataderos. Igual, Julia se hace cargo de algunos mensajes, “por más borracha que una esté, hay algo buscado en esos mensajes. Todas coincidimos en que en el momento de apretar send corre la adrenalina y nos sentimos un poco Juana de Arco”. Paradojas de la historia: la hoguera que te transforma en cenizas, a veces es el mejor fuego para comenzar una relación caliente. Joaquín empezaba a salir con la que hoy es su novia y le gustaba llamarla ‘rubia’. Pero por su impericia en el manejo del teclado, solía escribir ‘sucia’. Sin embargo, lejos de ofenderse, la destinataria tomaba esto como un juego y alentaba: ‘sí, sucia, muy sucia, venite a casa que vas a ver’. La fría tecnología a favor del amor: una corrección ortográfica que enciende el fuego.

FACEBOOK
Otra herramienta peligrosa para borrachos en celo es Facebook. “El otro día estaba bastante borracho, mi novia se fue a dormir y me quedé boludeando en Facebook. Mina que veía con una linda foto, mina a la que le escribía. Pero no me di cuenta que les dejaba mensajes en el muro y comentaba sus fotos. A la mañana me levante y mi chica había visto todo lo que yo había escrito”. Este testimonio es real y le ha ocurrido a más de uno desde que FB se convirtió en una suerte obligación en ciertas esferas sociales. Este infierno publico y voyeur que es Facebook abre más y más puertas para hundirse en noches de copas. Tan frecuente es sincerarse trago de por medio, que FB tiene un grupo llamado “Mando mensajes de texto que no debería cuando me emborracho”, que cuenta con más de 4300 miembros, en tanto que “Prohibido mandar mensajes borracho” suma cerca de 500. En los foros de debate, los cultores del Drink&Send aseguran que el mensaje de texto más común que se envía desde la ebriedad es “¿Donde estás?”. Sin embargo, casi todos admiten que los mensajes que mandan son tan subidos de tono que no se animan a confesarlos en la red. Y un dato que puede resultar curioso: la mayoría de los miembros del grupo son mujeres.

MAIL GOGGLES, PARA NO INCINERARSE
Para los borrachos incontinentes, Gmail creó una aplicación que muy pocos conocen pero que te puede salvar del infierno. Se llama Mail Goggles y funciona sólo los fines de semana y de noche. Con esta aplicación, a partir de cierta hora tenés que resolver cinco operaciones aritméticas en menos de un minuto para que se te habilite el botón de Send. Si no lo lográs, tenés que esperar hasta el día siguiente. Sobrio, tendrás la mente clara para darte cuenta de que está mal escribir a secas “¿Estás para un polvito?” en medio de la noche. Así quedarás a salvo del papelón. Políticos y correctos, en Gmail no hacen mención al alcohol, pero todos sabemos que de eso se trata. Los usuarios de Gmail pueden ajustar su correo para activar el programa Goggles y determinar en qué momento debe activarse. El nombre se deriva del término popular en inglés beer goggles, que se refiere al efecto que causa el alcohol sobre la capacidad de apreciar la verdadera naturaleza de las cosas. El verbo goggle en inglés significa mirar algo o a alguien con los ojos desorbitados, y beer es cerveza.


BUENO ESPERO LES GUSTE MI POST
SALUDOS TARINGEROS

By: goN_cav
Por si les interesan mis otros post pasense

http://taringa.net/perfil/goN_cav/posts

y

12 comentarios - Megapots para salir y conseguir mujeres

wimpac
conCegir??????????????????
Conseguir...!!!
0Facundo0
conseguite un diccionario pedazo de asno

chicas
0Facundo0
goN_cav dijo:perdon vieja... hay lo arregle


Lo tuyo no tiene arreglo!!!... en que grado abandonaste tu escolaridad???
leothelapone +1
quedate tranquilo el post esta bueno......q d los errores c aprende
TOPHIHAT
Esta bueno el post, pero si te soy sincero, soy de clase media. Y cuando salgo a un bar no hay muchas alternativas... Fernet con Coca, Vodka con algo, Tequila, Whisky, Cerveza.
Lo mas cercano a esto es cuando compramos jugos y distintas bebidas acoholicas, y empezamos a mezclar.
Te agarras un pedo terrible, y una resaca parecida.
Igual lo que hay que comer antes y despues esta bueno. Buen post
B3ll1tt1
TOPHIHAT dijo:Esta bueno el post, pero si te soy sincero, soy de clase media. Y cuando salgo a un bar no hay muchas alternativas... Fernet con Coca, Vodka con algo, Tequila, Whisky, Cerveza.
Lo mas cercano a esto es cuando compramos jugos y distintas bebidas acoholicas, y empezamos a mezclar.
Te agarras un pedo terrible, y una resaca parecida.
Igual lo que hay que comer antes y despues esta bueno. Buen post


IDEM, ademas te doy un consejo para agarrar minas...SALI Y ENCARALAS!!!