Testimonios de víctimas de la violación

Testimonios de víctimas de la violación


Introducción


Uno de los argumentos que más se utilizan para justificar el aborto (incluso por muchas personas que se oponen a éste en las demás circunstancias), es el caso de la mujer violada, o el de la jovencita que también sin culpa propia concibió un hijo por incesto, o sea, por relaciones sexuales con su padre u otro pariente. Motivados quizás por un mal entendido sentido de compasión, alegan los que proponen la "solución" del aborto, que ellas no debían tener que sufrir el trauma adicional de dar a luz al hijo del violador, o la vergüenza de tener un hijo de su propio padre, hermano, etc.

Pero, ¿Es cierto que el aborto es la mejor "solución" al problema de los embarazos producidos por incesto o violación? Veamos el asunto, desde el punto de vista de las propias víctimas y estaremos en mejor posición de juzgar por nosotros mismos. A continuacion presentamos algunos testimonios personales de mujeres violadas.

Testimonios de víctimas de la violación


Testimonio de Kay Zibolsky

personas


Fui violada a punta de cuchillo a menos de una cuadra de casa, cuando tenía solo 16 años. Mi asaltante desconocido se perdió en la noche, dejándome herida después de haberme amenazado para que no lo dijera a nadie. Por 27 años no lo conté nunca, excepto a mi esposo muchos años después. Concebí y di a luz una niña después de la violación, ella era preciosa, y es lo único bueno que resultó de ésta.

Cuando Robin tenía 18 meses la di en adopción, pero Dios tenía un plan especial. Después de mi propio proceso de sanación, me había preparado y nos conocimos cuando ella tenía 27 años. Sus primeras palabras para mí fueron: ‘Caramba, me alegro muchísimo de que no te hayas hecho el aborto'. Robin resultó ser una parte importante del proceso de sanación y le doy gracias a Dios hoy en día, porque no hice nada en mi juventud por lo cual hubiera tenido que sufrir el resto de mi vida, ya que no le hubiera dado la oportunidad a mi niña de decirme aquellas conmovedoras palabras. El mal llamado aborto 'legal y seguro' la hubiera silenciado para siempre.

Hoy en día Robin tiene 33 años y está muy contenta de estar viva. Ahora yo estoy trabajando para ayudar a otras víctimas, llevándoles la verdad y el poder de sanación que sólo Jesús da. Dios conoció a Robin cuando era formada en mi vientre y conoce a todos los demás que han sido concebidos a través de la violencia, de la violación y el incesto. Aún en estas circunstancias son todos preciosos para El y tienen un destino tan importante como el tuyo y el mío, si sólo les das la oportunidad de probarlo. También tengo una hija concebida de mi matrimonio y nadie que no lo sepa, puede decirme cuál de mis hijas fue concebida en el acto de la violación. El aborto es la segunda violación, pero más traumática aún porque es un pecado y la violación no lo es (para la víctima) y más tarde o más temprano tenemos que dar cuenta de nuestros pecados."

Fuente: Testimonio de la Sra. Kay Zibolsky, durante la conferencia televisada "Unity 90" en EE.UU. Kay fundó la organización "Life After Assault League" (LAAL) para ayudar a las víctimas de la violación. Ella escribió un libro titulado "The Sorrow of Sexual Assault and the Joy of Healing" (en inglés), en el cual relata su violación a los 16 años y cómo logró curarse de esa horrible experiencia. Para obtenerlo puede dirigirse a la editorial Bridge Logos, www.bridgelogos.com , teléfono 1-800-631-5802 (en EE.UU.) o directamente a la autora: LAAL, 1336 W. Lindbergh, Appleton, Wisconsin, 54914 USA; Tel. 920-739-4489; Fax. 920-739-1990

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Testimonio de Jackie Bakker


"Cuando tenía 19 años fui violada a punta de pistola, me sentí sucia, usada y robada de toda mi dignidad. Menos del uno por ciento de las mujeres que son violadas salen embarazadas, pero yo fui una de ellas. Primero me negaba a creerlo, pero mi cuerpo comenzó a sufrir cambios y me di cuenta de que ya no podía ocultarlo por más tiempo: estaba embarazada. Pensé que tenía que haber un modo de salir de ésto.

"Recién me habían entrevistado para la posición como azafata, pero más que el riesgo de perder mi carrera, me preocupaba el tener que dar a luz al hijo del hombre que me había violado. Cuando mi hermana sugirió el aborto me sonó como la solución perfecta. El aborto todavía era ilegal, pero mi hermana hizo los arreglos. Conocí a un hombre que me llevó a la oficina de un médico, pero éste me dijo que no me podía hacer el aborto porque tenía una infección tan fuerte en la garganta y que si me llegaba al útero podía morirme. Por lo tanto, me envió a mi casa y tuve que vivir con el hecho de que estaba embarazada y seguir adelante.

"Más tarde me encontré un médico que me ayudó a ver que la vida es valiosa. Comencé a sentir amor y aceptación por mi bebé, especialmente después que lo sentí moverse. Me alegré por la nueva vida que llevaba dentro de mí y casi me olvidé de cómo había comenzado.

"Cuando finalmente se lo dije a mis padres, mi papá se horrorizó de que estuviera embarazada, especialmente de un violador. Otro médico nos puso en contacto con la Paternidad Planificada, donde me dijeron que el aborto era la única solución y no me ofrecieron alternativas. Les creí cuando me dijeron que mi pesadilla pronto acabaría y que podría continuar con mi vida después del aborto como si nada hubiera sucedido. Mis padres me hicieron testificar ante el Fiscal sobre la violación para que pudiera tener un aborto legal, pero cuando fue aprobado ya tenía 22 semanas de embarazo y quería conservar a mi bebé. Sin embargo, sentí una terrible presión de todos, especialmente de mis padres y al final cedí. Me inyectaron una solución salina y 18 horas más tarde…di a luz una pequeña bebita que estaba totalmente formada y era perfecta…esperaba que comenzara a llorar y que estuviera viva.

"Sentí un vacío que nadie puede llenar, los efectos del aborto continuaron mucho tiempo después de los recuerdos de la violación. Por los próximos tres años experimenté horribles depresiones y pesadillas. Por el contrario de todo lo que me habían dicho, era mucho más difícil lidiar con el recuerdo del aborto que con el de la violación. La violación fue un crimen terrible contra mí, una víctima inocente. El aborto fue la matanza de mi hijo inocente y yo participé voluntariamente. Traté de convencerme a mí misma de que tenía una buena razón para abortar después de haber sido violada, pero el dolor no me dejaba pensar sobre ésto. . . ."

Fuente: Testimonio de Jackie Bakker. Publicado en "Raped & Pregnant. Three Women Tell Their Stories", Americans Against Abortion.

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Testimonio de Holly M. Dutton

violadas


"En realidad con todo lo mala que es la violación, perder el bebé es mucho peor… no importa cómo haya sido concebido el niño, escoger la vida es la única manera de salvaguardar la auto-estima de la madre, así como la dignidad del niño por nacer.

"Mi aborto provocado a los 17 años no se debió directamente a la violación que sufrí a los 12, pero fue la explosión de una bomba emocional de tiempo que había sido activada 5 años antes. Yo fui arrebatada de mi propia cama y violada a dos cuadras de mi casa por un extraño. Después de dos horas terribles él me dejó en mi hogar y retorné a mi cama. Al otro día yo estaba tan callada y retraída que al contarle a mis padres lo que había sucedido no me creyeron. Tenía miedo a someterme a un examen médico, por lo que la violación no fue reportada y el violador nunca fue encausado. Puesto que no había podido convencer a mis propios padres de que estaba diciendo la verdad, pensé que más nadie me creería tampoco y no lo mencioné ni siquiera al sacerdote de mi iglesia.

"Debido al deseo que sentía de vengarme de mis padres por no creerme y a que mis ataques epilépticos me impedían tomar drogas, pensé que la única manera de hacerlo era salir embarazada. En febrero de 1973 a los 17 años al fin lo logré, pero casi inmediatamente me recomendaron un aborto, el cual me hice cuando tenía dos meses de embarazo. Lo que siguió fue una pesadilla: el Síndrome postaborto durante 17 años.

"Me obsesionaba la culpa, el dolor era abrumador y aunque los médicos habían recomendado el aborto por mis ataques de epilepsia, todavía me sentía culpable de haber matado a mi bebé, porque mi inmoralidad había traído esta tragedia. Pensé muchas veces en suicidarme, pero temía a la muerte por miedo al castigo Divino. Con la ayuda de Carol Everett pude encontrar el perdón de Jesús...el Señor lentamente fue liberándome de más de 20 años de tensión debida a la violación y el aborto".

Testimonios de víctimas de la violación


Testimonio de Mary Jean Doe


"Yo fui víctima del abuso sexual infantil. Antes de cumplir los 13 años fui sexualmente abusada por mi hermano mayor y por un amigo de la familia que era universitario. A los tres o cuatro meses de haber comenzado el abuso me faltó la regla…acudí a mi maestra de religión para que me ayudara y cuando le dije que quizás estaba embarazada (a los 12 años), ni siquiera pestañeó. Me dio un abrazo y me dijo que fuera a la clínica de Paternidad Planificada y que uno de mis hermanos mayores me llevara y no se lo dijera a mis padres. Nunca me preguntó quién era el padre ni por qué yo estaba sexualmente activa a esa edad ".

"Por lo tanto, mi hermano mayor me llevó a la Paternidad Planificada… allí nadie me preguntó quien era mi compañero sexual, nadie expresó preocupación ni asombro, ni siquiera se interesaron en el motivo por el cual una niña de 12 años podría necesitar una prueba de embarazo. Solo me hablaron mucho sobre cómo actuar con "responsabilidad" y "tomar el control de mi cuerpo". Alguien me dio un montón de preservativos a la salida e hizo una broma sobre los colores: rojo, azul y amarillo. Mi hermano mantuvo silencio todo el tiempo, nadie le hizo una sola pregunta. Dos días más tarde me llamaron para decirme que la prueba era positiva y que debía volver el próximo sábado en la mañana.

La persona que llamó nunca utilizó la palabra embarazada o aborto. No acudí a esa cita ya que la regla me bajó aquella noche".

"Recuerdo el horror que sentí cuando me di cuenta de que me habían hecho una cita para abortar. Recuerdo que también pensé sobre quién hubiera pagado la cuenta –posiblemente mi hermano- y por qué ellos pensaban que yo era una persona tan horrible que debía hacerme un aborto…Le doy gracias a Dios porque la regla me bajó".

"La actitud que tiene la Paternidad Planificada hacia el sexo es un grave factor, que impide que se descubra el abuso sexual de las jóvenes. Si alguien me hubiera mostrado la más mínima preocupación yo le hubiera dicho la verdad y le hubiera pedido ayuda. Todos a mi alrededor aceptaban como normal el que una niña de 12 años pudiera y debiera estar sexualmente activa (mientras fuera responsable y usara el preservativo). El aborto a petición hace más fácil el que continúe el incesto y el abuso sexual de los niños. El aborto para las víctimas de incesto parece compasivo, pero en la práctica es simplemente otra arma violenta y otro engaño en las manos del que comete el abuso sexual".

Fuente: Escrito por Mary Jean Doe, miembro de la organización Feministas pro vida, publicado en el boletín Sisterlife de dicha organización, Otoño de 1990.

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Testimonio de Lianne Azevedo


"Me engañaron haciéndome creer que el aborto pondría fin a mi pesadilla… porque en realidad el aborto era una cosa muy difícil. Fue el comienzo de una pesadilla para mí. Odié al hombre que me había hecho ésto. Pensé que lo que él hizo era terrible y cruel, me había violado. Pero inmediatamente después que aborté a mi hijo me di cuenta de que lo que yo había hecho era aún más cruel. Yo había creado una nueva víctima y era la única persona responsable por ello. Me sentí mucho más culpable por el aborto ya que éste no me borro el recuerdo de la violación, solamente me dejó con otras cosas a las que tuve que enfrentarme".

Fuente: Lianne Azevedo, programa de televisión de Sally Jessy Raphael, julio 17 de 1989.)

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Testimonio de Lucy Vertruse


Un testimonio que llega desde la guerra en Bosnia-HerzegovinaSoy Lucy, una de las jóvenes religiosas que ha sido violada por los soldados serbios. Le escribo, Madre, después de lo que nos sucedió a mis hermanas Tatiana, Sandria y a mí.

Permítame no entrar en detalles del hecho; hay en la vida experiencias tan atroces que no pueden confiarse a nadie más que a Dios, a cuyo servicio, hace apenas un año, me consagré.

Mi drama no es tanto la humillación que padecí como mujer, ni la ofensa incurable hecha a mi vocación de consagrada, sino la dificultad de incorporar a mi fe un evento que ciertamente forma parte de la misteriosa voluntad de Aquél, a quien siempre consideraré mi Esposo divino.Hace pocos días que había leído "Diálogos de Carmelitas", y espontáneamente pedí al Señor la gracia de poder también yo morir mártir.

Dios me tomó la palabra, pero ¡de qué manera! Ahora me encuentro en una angustiosa oscuridad interior. Él ha destruido el proyecto de mi vida, que consideraba definitivo y exaltante para mí y me ha introducido de improviso en un nuevo designio suyo que, en este momento, me siento incapaz de descubrir.

Cuando adolescente escribí en mi Diario: Nada es mío, yo no soy de nadie, nadie me pertenece. Alguien, en cambio, me apresó una noche, que jamás quisiera recordar, me arrancó de mi misma, queriendo hacerme suya...

Era ya de día cuando desperté y mi primer pensamiento fue el de la agonía de Cristo en el Huerto.

Dentro de mí se desencadenó una lucha terrible. Me preguntaba por qué Dios permitió qué yo fuese desgarrada, destruida precisamente en lo que era la razón de mi vida; pero, también me preguntaba qué nueva vocación El quería indicarme.

Me levanté con esfuerzo y mientras, ayudada por Josefina me enderezaba, me llegó el sonido de la campana del convento de las Agustinas, cercano al nuestro, que llamaba a la oración de las nueve de la mañana. Hice la señal de la cruz y recité mentalmente el himno litúrgico: En esta hora sobre el Gólgota, Cristo, verdadero Cordero Pascual, paga el rescate de nuestra salvación.

¿Qué es, Madre, mi sufrimiento y la ofensa recibida, comparados con el sufrimiento y la ofensa de Aquél por quien había jurado mil veces dar la vida?

Dije despacio, muy despacio: "Dios mío, que se cumpla tu voluntad, sobre todo ahora que no tengo dónde aferrarme y que mi única certeza es saber que Tú, Señor, estás conmigo".

Madre, le escribo no para buscar consuelo, sino para que me ayude a dar gracias a Dios por haberme asociado a millares de compatriotas ofendidas en su honor y obligadas a una maternidad indeseada.

Mi humillación se añade a la de ellas, y porque no tengo otra cosa que ofrecer en expiación de los pecados cometidos por los anónimos violadores y para reconciliación de las dos etnias enemigas, acepto la deshonra sufrida y la entrego a la misericordia de Dios.

No se sorprenda, Madre, si le pido que comparta conmigo un "gracias" que podría parecer absurdo.

En estos meses he llorado un mar de lágrimas por mis dos hermanos asesinados por los mismos agresores que van aterrorizando nuestras ciudades, y pensaba que no podría sufrir más; qué tan lejos estaba de imaginar lo que me habría de suceder!

A diario llamaban a la puerta de nuestro convento centenares de criaturas hambrientas, tiritando de frío, con la desesperación en los ojos. Hace unas semanas un muchacho de dieciocho años me dijo: Dichosas ustedes que han elegido un lugar donde la maldad no puede entrar. El chico tenía en la mano el rosario de las alabanzas del Profeta. Y añadió en voz baja: Ustedes no sabrán nunca lo que es la deshonra.

Pensé largamente sobre ello y me convencí de que había una parte secreta del dolor de mi gente que se me escapaba y casi me avergoncé de haber sido excluida.

Ahora soy una de ellas, una de las tantas mujeres anónimas de mi pueblo, con el cuerpo desbastado y el alma saqueada. El señor me admitió a su misterio de vergüenza. Es más, a mí, religiosa, me concedió el privilegio de conocer hasta el fondo la fuerza diabólica del mal.

Sé que de hoy en adelante, las palabras de ánimo y de consuelo que podré arrancar de mi pobre corazón, ciertamente serán creíbles, porque mi historia es su historia, y mi resignación, sostenida por la fe, podrá servir si no de ejemplo, por lo menos de referencia de sus reacciones morales y afectivas. Basta un signo, una vocecita, una señal fraterna para poner en movimiento la esperanza de tantas criaturas desconocidas.¡Dios me ha elegido! que Él me perdone esta presunción, para guiar a las más humilladas de mi pueblo hacia un alba de redención y de libertad. Ya no podrán dudar de la sinceridad de mis palabras, porque vengo, como ellas, de la frontera del envilecimiento y la profanación.

Recuerdo que cuando frecuentaba en Roma la universidad para la Licenciatura en Letras, una anciana eslava, profesora de literatura, me recitaba estos versos del poeta Alexej Mislovic: Tú no debes morir porque has elegido estar de la parte del día.

Ahora ya todo pasó y al volver hacia atrás tengo la impresión de haber sufrido una terrible pesadilla. Todo ha pasado, Madre, pero,no; es ahora cuando todo empieza.

En su llamada telefónica, después de sus palabras de aliento, que le agradeceré toda la vida, usted me hizo una pregunta concreta: ¿Qué harás de la vida que te han impuesto en tu seno?

Sentí que su voz temblaba al hacerme esa pregunta, pregunta a la que no creí oportuno responder de inmediato; no porque no hubiese reflexionado sobre el cambio a seguir, sino para no turbar sus eventuales proyectos respecto de mí.

Yo ya decidí. Seré madre. El niño será mío y de nadie más. Sé que podría confiarlo a otras personas, pero él, aunque yo no lo quería ni lo esperaba, tiene el derecho a mi amor de madre.

No se puede arrancar una planta con sus raíces. El grano de trigo caído en el surco tiene necesidad de crecer allí, donde el misterioso, aunque inicuo sembrador le echó para crecer.

Realizaré mi vocación religiosa de otra manera.

Nada pediré a mi congregación que ya me ha dado todo. Estoy muy agradecida por la fraterna solidaridad de las hermanas, que en este tiempo me han llenado de delicadezas y atenciones, y particularmente por no haberme importunado con preguntas indiscretas.

Me iré con mi hijo, no sé adonde; pero Dios, que rompió de improviso mi mayor alegría, me indicará el camino a recorrer para hacer su voluntad. Volveré pobre, retomaré el viejo delantal y los zuecos que usan las mujeres los días de trabajo y me iré con mi madre a recoger en nuestros bosques la resina de la corteza de los árboles...

Alguien tiene que empezar a romper la cadena de odio que destruye desde siempre nuestros países.

Por eso, al hijo que vendrá le enseñaré sólo el amor. Este mi hijo, nacido de la violencia, testimoniará junto a mí la única grandeza que honra al ser humano, que es el perdón.

testimonios


¿Qué hacer en caso de violencia sexual?


La violencia sexual tienen múltiples formas:


Acceso u hostigamiento en la calle, en el trabajo, en la casa, en el colegio, en la escuela, en la universidad, etc.

Violación
Explotación sexual, turismo sexual, trata de personas con fines sexuales
Abuso sexual de niños y niñas
Manipulación
Corrupción
Prostitución
Pornografía
Mutilación o daño en los genitales


Es de gran importancia tener en cuenta las siguientes recomendaciones con el objeto de preservar las pruebas contra el o los agresores:

1. Denuncie ante alguna autoridad: Policía Nacional, Unidades Judiciales, Oficina de quejas y Contravenciones, DAS, Unidades de Reacción Inmediata del C.T.I., Unidad de Delitos Sexuales y Menores C.T.I., Unidad de Delitos Contra La Libertad Sexual y La Dignidad Humana de la Fiscalía, Comisarías de Familia.

2. No se cambie de ropa, en caso contrario, llevar las prendas a la autoridad que recepcione la denuncia, porque en ella pueden quedar evidencias indispensables en la investigación.

3. En lo posible, conserve elementos que se utilizaron para llevar a cabo la agresión (cuchillos, cuerdas, palos, armas de fuego, etc.) y entréguelos a las autoridades.

4. La autoridad que recepciona la denuncia realizará una completa entrevista donde preguntará todas las circunstancias de tiempo, modo y lugar. Posteriormente remitirá a la víctima al Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Si es menor de edad es remitido directamente a la Unidad de menores de Medicina Legal, allí se practican los siguientes exámenes: examen médico para describir todas las lesiones ocasionadas durante la agresión y para determinar la incapacidad médico-legal si es necesaria; examen de laboratorio para toma de muestras de sangre, semen u otras sustancias; evaluación psiquiátrica o psicológica.

5. Preserve la mayor cantidad de evidencias que puedan conducir a la ubicación del agresor: prendas, elementos, sustancias orgánicas, etc.

6. El proceso es remitido a la Unidad Especializada en Delitos Contra La Libertad Sexual y La Dignidad Humana, allí el fiscal cita nuevamente a la víctima con el objeto de que aporte nuevos datos que pueden ser de gran importancia para el avance del proceso y el esclarecimiento de los hechos.

7. La víctima, sus acudientes (en caso de menores de edad) y los testigos son citados por la Unidad de Delitos Sexuales y Menores del C.T.I., en donde se entrevista a la víctima y a los testigos. Si es necesario se realiza intervención por parte del psicólogo quien es el enlace entre la víctima y el investigador en la obtención de información, cuando se trata de menores de edad o de víctimas en crisis. En este estado de la investigación se practican diligencias tales como reconocimiento del lugar de los hechos, trabajo de vecindario, labores de inteligencia, vigilancias, etc. realización de pruebas técnicas con la colaboración de la sección de criminalística (elaboración de retratos hablados, transcripción de cassettes, revelado y ampliación de fotografías) y demás pruebas que sean solicitadas por el Fiscal de conocimiento.


En Santa Fe de Bogotá, las víctimas de estos delitos pueden acudir
al Centro de Atención Integral a Víctimas de Delitos Sexuales,
ubicado en la Dg. 34 No. 5-18 Teléfonos: 2880557, 2324011 o 2322478.



¿Qué es el abuso sexual?
Es toda aquella conducta o comportamiento que atenta contra la libertad sexual y la dignidad humana. En el abuso sexual el agresor es conocido y aprovecha su condición de parentesco, amistad o relación laboral con la víctima.

Se manifiesta con conductas agresivas, temporales, o permanentes que buscan lesionar, humillar, degradar, expresar dominio o presión sobre una persona o personas que se encuentran o se colocan en condiciones de inferioridad. Esta asume muchas formas: físicas y psíquicas.

Por ejemplo cuando alguien:

- Le obliga a tener relaciones sexuales a la fuerza.
- Utiliza el chantaje en la escuela, en la casa y/o en el trabajo para conseguir favores sexuales.
- Le hiere físicamente durante el acto sexual, agrede sus genitales, usa objetos o armas a nivel intravaginal, anal y oral.
- Le obliga a tener sexo con otras personas o le obliga a que vea a otras personas tener relaciones sexuales.
- Le hostiga sexualmente en la calle, en el trabajo, en la casa, en la escuela, en el colegio o en la universidad.
- Le obliga al sexo cuando no está completamente consciente, sin consentimiento o cuando tiene miedo.


¿Qué es asalto sexual?
Se caracteriza por el uso de la violencia y el control de la situación mediante la utilización de la fuerza. El agresor o agresores utilizan armas e intimidación. Se comete frecuentemente en lugares aislados o aprovechando la ausencia de vigilancia. En la mayoría de los casos el agresor es desconocido. Puede ser premeditado o casual. El premeditado se caracteriza porque ha sido previamente planeado; el casual se presenta cuando en la comisión de un delito las circunstancias de control se prestan para llevar a cabo la realización de un delito sexual.

¿Cómo detectar el abuso sexual en menores?
Puede ser definido como la participación del menor en actividades sexuales para las cuales no está preparado y por lo tanto no puede dar consentimiento. El abuso sexual no necesariamente implica relación sexual. En algunos casos la fuerza física no es utilizada, sino que el perpetrador utiliza técnicas de seducción sexual. Las actividades sexuales pueden incluir contacto genital o anal, o sin contacto como el exhibicionismo o la utilización del niño en la producción de pornografía.

El abuso sexual puede generar daño ano-genital o ser acompañado por otras señales de abuso físico como hematomas o de negligencia como anti-higiene. Las víctimas de un abuso sexual normalmente experimentan efectos a largo plazo en su bienestar psicológico y social y son vulnerables a ser nuevamente víctimas en un futuro. Generalmente son manipulados para que mantengan el incidente en secreto.


Comportamientos del menor abusado
Las reacciones varían según la edad, madurez emocional, naturaleza del incidente, duración de la presión, historia del menor. El menor puede demostrar:

- Actitudes extremas (hiperactividad o recogimiento)
- Manifestar baja auto-estima
- Expresar sentimientos de pena y culpabilidad
- Dibujar cuerpos humanos distorsionados
- Manifestar comportamientos agresivos

Tener enuresis (presencia de orina involuntaria en el día o en la noche asociado con un sentimiento de miedo) y encopresis (presencia de materia fecal involuntaria en el día o en la noche asociado con un sentimiento de miedo).

- Aparecer asustado o fóbico especialmente hacia los adultos
- Mostrar comportamientos pseudo-maduros
- Desmejorar su desempeño académico
- Manifestar comportamientos de provocación sexual
- Abusar sexualmente a un hermano, amigo u otro menor
- Práctica de masturbación compulsiva
- Volverse promiscuo sexualmente
- Embarazarse o huir
- Intentar suicidarse

Señales y síntomas específicos

- Dolor rectal o genital
- Hemorragia rectal o genital
- Enfermedades transmisibles sexualmente
- Comportamiento sexual precoz persistente

Señales físicas

- Hematomas o abrasiones de los genitales exteriores
- Distorsión o atenuación del himen
- Alteración del tono ano-rectal
- Enfermedades de transmisión sexual particularmente en menores pre-pruberes
- Embarazo

Tomado de la Asociación Médica Americana, Médicos dedicados a la salud americana
Diagnóstico y guía de tratamiento sobre abuso sexual en menores


violadas


Para mi Los Violadores son gente enferma...en las noticias aparece Violaron a Niña de 7 años y yo digo...como puede ser eso?..como van a violar a una criatura...pero bue...a esa gente ay que matarla...espero recomienden el Post para que otros se informen


Testimonios de víctimas de la violación

22 comentarios - Testimonios de víctimas de la violación

@M4RX310 -2
Me da paja leer :/
@TheLinkForce -2
recomendoado! luego lo leo, voy a comer! ejejeje
@ArCoBrO15 -4
lo miraba y decia " no de nuevo no" no de nuevo decia
@homer64 -3
chinga me desc8ubrieron
@Miss_Burns +1
no digo que este bien, pero no todas las mujeres tienen la fortaleza de continuar con un embarazo producto de una violacion..y mucho menos una menor..en estos casos creo q hay que darles la oportunidad de elegir, ya que ellas no tuvieron eleccion al momento de ser violadas..quizas no todas aborten, pero por lo menos van a tener la posibilidad de tratar de continuar con sus vidas casi con normalidad..
@Gregoryhouse92
ArCoBrO15 dijo:lo miraba y decia " no de nuevo no" no de nuevo decia

testimonios
es imposible no leer este comentario sin imaginarse las voces de esos tipos jajajaja
@Music_Asesor +2
homer64 dijo:chinga me desc8ubrieron

no...!!! Ya sabíamos que sos un pelotudo!
@emalomas10 -1
Si esto pasa en taringa por unos hijos de puta le dijieron a una chica usuario de taringa q es camila_matos le dijieron queres puntos veeni a esta direccion chupame la pja por una cosa virtual mira lo que hacen (AHORA se enculo con migo y no me quiere ablar)
@ragnarok16
que fuerte leer esto esta buena la info reco + publicacion
PD. haceme el gran favor de borrar comentarios...
@aticuss
emalomas10 dijo:Si esto pasa en taringa por unos hijos de puta le dijieron a una chica usuario de taringa q es camila_matos le dijieron queres puntos veeni a esta direccion chupame la pja por una cosa virtual mira lo que hacen (AHORA se enculo con migo y no me quiere ablar)

El hijo de mil puta sos vos, escribí bien! tanto te cuesta reventado de mierda, escribí bien!