Ante todo quiero agradecer al Grupo Renacer por habernos recibido de forma tan cálida y amorosa, tanto a mi a mi como a mi señora, luego de pasar por uno de los peores.... no, el peor momento de nuestras vidas, éstas personas supieron contenerno, abrirnos las mentes y ayudado a salir adelante. Si bien hace muy poco que nuestro bebé nos dejo para convertirse en un angelito, ya hemos sentido una mejoria, leve, pero mejoría al fin, cuando nos reunimos con la gente del grupo. Mucha gente no sabe a que se dedica éste grupo, me incluyo también en esa gente porque hasta que no me sucedió esa terrible tragedia, no tenía idea de a lo que se dedicaban en Renacer. Gracias a la valentía de una compañera de trabajo pude contactarme con el grupo y al reunirnos sentí que mi sufrimiento y mi dolor era comprendido por otras personas, que lamentablemente ya habían pasado por ese mismo dolor antes, y aún lo tienen pero aprendieron a convivir con él.
Les dejo una síntesis de porque y como se formó el grupo RENACER y algito mas para todos aquellos padres que perdieron a sus hijos y buscan consuelo, apoyo, contención, etc... También para aquellos con familiares o amigos que estén pasando por ésta situación tan dolorosa, tomen coraje y comentenle sobre RENACER, no los obliguen, no los presiones, solamente coméntelen sobre éste grupo, que lean en su página (http://www.grupos-renacer.com/) los hermosos textos que hay, y si sienten la necesidad de compartir cosas con otros padres que se acerquen al grupo mas cercano.






El primer grupo fue fundado por el matrimonio Berti de Río Cuarto el 5 de diciembre de 1988. A la fecha hay grupos en casi toda Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Panamá, Méjico y España.
Los grupos no tienen asistencia médica, religiosa o psicológica, están constituidos por padres que han perdido sus hijos o todo aquél que sufre la pérdida de un ser querido.

Los padres que han perdido sus hijos, independientemente de la causa que produjo esa pérdida, sea enfermedad, accidente, suicidio u homicidio, viven una crisis existencial muy severa y la experiencia más próxima a su propia muerte. Las preguntas sobre el sentido de la vida, el significado de la muerte, la existencia de Dios, el amor y tantas otras que en la vida cotidiana parecen cuestiones filosóficas, adquieren una importancia extrema y encontrar una respuesta para ellas se convierte en un largo y difícil camino.

Cada respuesta es personal e intransferible y debemos darla nosotros. No somos los que hacemos las preguntas, sino los que debemos dar respuesta a las preguntas que la vida nos hace. El hombre doliente no es un enfermo. Los grupos de ayuda mutua Renacer, constituidos por padres que han pasado o están pasando por esta dolorosa experiencia tienen como orientación general los principios de la logoterapia de Victor Frankl.

La logoterapia más que preocuparse por la solución de los conflictos, insiste en buscar un sentido a la vida por el cuál vivir. El que tiene un para qué, encuentra cómo. Bajo la advocación "Sí a la vida a pesar de todo"; los miembros del grupo Renacer sabemos que "no importa lo que nosotros esperamos de la vida, lo que importa es lo que la vida espera de nosotros". Somos nosotros los que damos un sentido a nuestro sufrimiento. Cuando la partida de nuestros hijos sirve para hacernos más amorosos y solidarios con los que sufren, para convertirnos en mejores personas , nuestro sufrimiento cobra sentido y también la vida de esos hijos que nos precedieron en el viaje evolutivo.

La vida nos ha colocado "anteojos nuevos " para ver y valorar las cosas y las personas, aprovechar la oportunidad no elimina el dolor, le da significado. Los grupos son gratuitos, no pertenecemos a ninguna secta, religión, partido político u organización institucional alguna. Para participar en los grupos es necesario "Querer recibir y dar ayuda".



Objetivos de los grupos


* Buscar el crecimiento espiritual para poder trascender el dolor, encontrándole un sentido a la perdida y un nuevo sentido a nuestras vidas que le imprima la fuerza positiva necesaria para continuar.

* Rescatar el mensaje de amor que nos dejaron nuestros hijos y devolverlo en la medida que somos capaces.
* Aprender a comprender y aceptar la muerte como parte de la vida.

* Reducir el sufrimiento. Tratando de favorecer la adaptación a la nueva vida, luego de la partida de un ser querido.

* Grupo existencial. Como escuela de vida, apoya a los padres en el proceso de hacer el análisis de su existencia, rescatando todo lo bueno e intentando ayudar a cambiar donde deba hacerlo.