Sale esta noche, asi que mañana acomprar!!!

“Nunca usé mi prestigio para chapear”
Es el CEO del portal de internet “Taringa!”, que recibe casi tres millones de visitas por día, y de “Poringa”, con material pornográfico.





Por Juan Bautista Torres López



Hernán Botbol asegura que conoció a Alberto Nakayama en una fiesta que organizó una chica medio dark, que ese día bajó un poco las luces y colgó telas de araña en las paredes para recibir a sus invitados. “Yo jamás estuve en un lugar así” desmiente Alberto, que en cambio dice haberlo visto por primera vez en la casa de Matías Botbol, el hermano mayor de Hernán (quien terminará aceptando la versión de su compañero). Fue el primer encuentro de los futuros socios y amigos: en el 2006 compraron a 5.000 dólares el 90% de una web llamada “Taringa!” –creada en el 2004 por Fernando Sanz–, y que por entonces recibía unas 30.000 visitas diarias. Hoy, a casi tres años de esa transacción que se concretó por MSN, su página –de impreciso valor, aunque se sabe que la cifra asciende con comodidad a los seis ceros– recibe casi tres millones de visitas por día.

Además de ser el más joven, Hernán es el CEO –en zapatillas y remera– de “Taringa!”, aunque prefiere escaparles a los rótulos porque, al igual que sus socios, se considera un empleado más. Hernán aún conserva la humildad de su Haedo natal, y las ganas de hacer “Taringa!” más por un placer personal que por el exclusivo ánimo de lucrar: su web es hoy el motor de polémicas y discusiones que, quiera él o no, también lo envuelven.

Noticias: ¿Cómo le explicaría a Doña Rosa qué es “Taringa!”?

Hernán Botbol: Diría que es un lugar en que la gente, a través de su computadora, se conecta y comparte con millones de personas cualquier cosa que le suceda o que le parezca interesante: desde noticias hasta fotos de sus vacaciones, recetas de cocina, o cómo instalar un programa.

Noticias: Doña Rosa podría contestar que no es del todo legal compartir un CD con copyright o un libro entero…

Botbol: No creo que Doña Rosa lo vaya a entender (risas). En “Taringa!” sólo hay enlaces (links), que pueden o no contener cosas protegidas por derechos de autor. Nosotros no subimos ninguna de las entradas que están en el sitio. Es más: recibimos a diario mails de bandas under que quieren compartir su material con otros usuarios. Si bien a todo el mundo le gusta la plata, el deseo principal de los que creamos algo es que eso se haga conocido. No distribuimos archivos, no tenemos información.

Nakayama: “Taringa!” es una herramienta, un comodín, es lo que vos querés que sea. Nosotros sólo brindamos la plataforma. Lo que está en el sitio es lo que a la gente le gusta.

Noticias: Pero dentro del amplio concepto de “lo que a la gente le gusta” puede violarse el derecho de autor.

Matías: No, porque la ley habla de que se está en infracción sólo cuando uno obtiene un lucro de ese derecho de autor.

Noticias: Cualquiera podría decir que ustedes tienen publicidad, y que con eso lucran.

Botbol: Sí, pero más allá de la publicidad, hay una cuestión que tiene que ver con el funcionamiento de internet. Lo mismo pasa con lo buscadores: la relación se establece entre el sitio y el usuario; “Taringa!”, en ese plano, ya no tiene nada que ver. Volviendo al tema de la “piratería” –que para mí está mal usado: piratas son lo que roban camiones en la Panamericana–, hay tantos datos subidos que jamás podríamos saber qué es pirata y qué no. No hay forma de saber si quien lo pone a disposición de la comunidad es el dueño o tiene permiso para hacerlo. Además, hay bandas reconocidas que no tienen problema, es más, están a favor de esas prácticas, como Radiohead.

Más allá del folklore del conflicto, lo concreto es que en nuestro país no hay legislación que regule el tráfico en internet. En Suecia condenaron a un año de prisión a los cuatro responsables del portal “Pirate Bay”, similar a “Taringa!”.

Alberto explica que “en ese caso es distinto: ‘Pirate Bay’ empuja a que se realicen dichas prácticas, tienen todo dividido en secciones y los dueños son conscientes de lo que publican”. Hernán -que pone desde su iPod un tema de Depeche Mode- sostiene: “Si llega a implementarse una ley que prohíba el intercambio de links, se termina internet”.

Un altísimo porcentaje de lo que circula en la web es pornografía, y no ajenos a esto, en el 2007, los tres jóvenes crearon “Poringa!” -Alberto lo define como “el sótano de ‘Taringa!’”-, con material exclusivo para adultos. En el último mes, el sitio recibió más de 11 millones de visitas: otro éxito en ascenso.

Noticias: ¿Qué piensa su pareja de que usted sea uno de los dueños de “Poringa!”?

Matías: Algunas “poringueras” disfrutan del portal viéndolo con sus novios, pero no es nuestro caso (risas). Una madrugada estaba viendo desde mi casa las denuncias que llegan al mail –porque cualquiera que sienta un agravio puede manifestarlo y se quita de donde está–, y una chica denunciaba que había fotos de ella en el sitio. Tenía el mail abierto y mi mujer, muy indignada, me dijo: “¿¡Qué hacés viendo ‘Poringa!’ a esta hora!? Sos un desubicado”. Le expliqué que era mi trabajo, y entendió. Igual, tampoco me parece que “Poringa!” sea un pecado.

Noticias: ¿Alguna vez le sirvió el sitio para salir con una mujer?

Botbol: Hace unos años una “poringuera” me agregó al MSN. Me porté como un caballero, hasta que en un momento le di el gusto y le dije que sus fotos me parecían de lo más simpáticas. Guardé la conversación en el portapapeles, y mi novia la encontró y la leyó. Se enojó bastante: tuve que dar explicaciones. Pero nosotros ya estamos retirados. De todas formas, nunca me interesó la fama, jamás utilicé mi prestigio para chapear con nadie. Es verdad que ahora es más sencillo negociar con los anunciantes: llamás y al otro día viene la gente de marketing. Antes nos bicicleteaban.

Hernán todavía recuerda su primera PC, cuando tenía 14 años: pasó de los juegos de estrategia a elaborar planes que sostienen el nivel y la calidad de “Taringa!”. Si bien está convencido de que sus cafés –trae la segunda ronda– no son tan malos, le ha ido mejor como CEO: estudió Economía dos años en la UADE y cambió a Administración de Empresas.

Todavía se ilusiona con dar las últimas cuatro materias que le faltan. Mientras estudiaba conoció a un profesor de Emprendimientos, ***, que puso la mitad del dinero –2.500 dólares– para comprar “Taringa!”.

Noticias: ¿De dónde sacaron los otros 2.500 dólares?

Botbol: Lo teníamos de nuestra empresa de hosting (Wiroos). Invitamos a Mancuso más que nada para aprender de él. Su idea de “Taringa!” era trabajarla y venderla a tiempo, y nosotros queríamos continuar con el sitio. Por una serie de discrepancias decidimos comprar su parte para que se desvinculara. Después él sacó un “podcast” difamándonos, e iniciamos una acción judicial.

Noticias: ¿Cuánto estiman que sale “Taringa!”?

Botbol: Todos dicen que si se vendiera como Fotolog –a 10 dólares por usuario– serían unos 20 millones. Pero ese cálculo es agarrado de los pelos. Nadie sabe cuánto vale, y trabajamos en el proyecto porque nos gusta.

Cuando se planteó la posibilidad de comprarlo, pensamos “qué loco poder continuar con el sitio del cual uno es fanático”. No lo vimos con ojos comerciales. Es como que un admirador de Maradona invitara a comer a Diego y él asistiera.

Noticias: Al principio se resistían a confesar a cuánto habían comprado la web.

Botbol: Por cuestiones de ética. Una de las cosas que acordamos al hacer la transacción –por MSN, ya que el entonces dueño, Fernando Sanz, estaba en Costa Rica– fue no decir jamás a cuánto adquirimos la página. Después Mancuso rompió con su palabra: nosotros nunca lo habíamos dicho.

Ahora Hernán ofrece una porción de torta que compró en la panadería. En el último tiempo, tiene más de una razón para estar satisfecho: hace unos meses abrieron “Taringa!” en Brasil, portal que crece a un nivel estable de 200% mensual.

Noticias: Taringa es una ciudad de Australia -Sanz asegura que cuando creó el sitio, no lo sabía-, ¿Le gustaría conocer el lugar?

Botbol: Me da curiosidad ver cómo es. Gracias a un usuario que viajó y posteó las fotos en “Taringa!”, pudimos ver de qué se trataba. Ese post fue muy visitado por todos los usuarios.

Noticias: Además de ser dueño, ¿sigue siendo usuario?

Botbol: Entro varias veces por día, aunque ya no lo veo de la misma manera. Hoy estoy pendiente de miles de cosas que determinan el funcionamiento. De todas formas, cada tanto me meto y disfruto del sitio. Me gusta mucho ver imágenes, videos y sobre todo leer los comentarios de los usuarios. Eso es lo más interesante de la “experiencia taringuera”.

Noticias: “Experiencia taringuera”… ya es todo un culto.

Botbol: Con la locura del día a día no sé si soy del todo consciente de lo que hicimos. Me pegó fuerte la vez que fui al recital de Roger Waters y había 60.000 personas. En su momento, “Taringa!” tenía un tráfico parecido. Los veía a todos amontonados e imaginaba que ellos eran los usuarios. Eso fue algo muy loco, y me gustó aunque también asusta: me da miedo perder identidad. ¿Viste cuando vas a bailar y todos levantan los brazos en la coreografía? Bueno, yo soy de los que le escapan al pasito del verano.


Fuente: http://www.revista-noticias.com.ar/comun/nota.php?art=2086&ed=1694