Las momias de Guanajuato son el resultado de una reacción natural con los minerales del suelo que seca y momifica los cadáveres, es un accidente fortuito que ha dado al estado una pauta de comunicación y turismo.

Yo le invito a hacerse la siguiente pregunta.
¿Cuándo la exhibición de cadáveres resulta en una falta de respeto a la humanidad?

La exhibición de cadáveres, o replicas de los mismos, se ha dado en muchas partes del mundo y con muchos orígenes. Sin duda alguna, la más relevante son las exhibiciones de cuerpos momificados del antiguo Egipto donde resalta al interés científico, arqueológico y social, las avanzadas técnicas de momificación, la medicina y muchos otros aspectos ligados al conocimiento. Además de la trascendencia religiosa espiritual que le provocaba a la momificación.

Quizás el caso más similar a las momias de Guanajuato es la representación de las personas petrificadas por la explosión del Vesubio en el año 79 en Oplontis, Herculano y Pompeya (sur-oeste de Italia). Este caso en particular es un tesoro arqueológico y social que nos muestra con gran detalle la forma de vida pausada en un segundo, cuando una avalancha piroclástica y una nube de gas ardiente enterró con una terrible furia una ciudad completa.

Como una experiencia más moderna tenemos la exhibición de cuerpos parcialmente diseccionados que muestran una increíble vista anatómica del cuerpo humano. Obviamente un acontecimiento de menor relevancia a Pompeya y Egipto, pero que ha acercado al publico a una comprensión y admiración de la naturaleza humana en un contexto contemporáneo.

¿Pero que nos aportan las momias de Guanajuato?
¿Una experiencia de terror? ¿Una visión un tanto morbosa de la muerte? ¿El estudio científico de las reacciones químicas naturales que las llevaron a ese grado de conservación?

Cual sea la razón, las momias de Guanajuato son y seguirán siendo un atractivo turístico, la curiosidad y necesidad de asombro son un motor importante y atractivo al turista y sin duda una experiencia más que ofrece el estado de Guanajuato entre muchas otras maravillas que tiene que ofrecer.

La dignidad en la exhibición de cadáveres radica en el conocimiento que aportan, en el entendimiento y sensibilización que logran en los seres que les observan para trascender en el quehacer futuro.

Ahora bien, la decisión de ver o no cadáveres deben ser de aquel que tiene el interés y no de aquellos que permiten la publicación de espectaculares en la calle. La imagen no invita, indigna. Y por ello quisiera invitar a las autoridades responsables de Guanajuato a que mediten sobre lo que realmente significa Guanajuato y la responsabilidad de compartir un acervo cultural e histórico tan importante.

A usted lector, con el fin de dignificar mi estado querido, le invito a visitar la página de Guanajuatoexperience.mx para que vea la diferencia y entienda mejor mi indignación.