Bienvenidos taringueros a mi nuevo post. Lo hice con la intención de que conozcan mi ciudad San Antonio de Areco, llamada "la cuna de la tradición" argentina. Espero que lo disfruten como yo disfrute haciendolo..


Mi ciudad San Antonio de Areco

San Antonio de Areco es una ciudad de la provincia de Buenos Aires ubicada a 113 km. de la ciudad de Buenos Aires. Según el último censo del 2010 contaría con una población algo superior a los 20 mil habitantes.

Buenos Aires

Nacida de la fe, la devoción y de una promesa, la Capilla en honor a San Antonio de Padua fue en 1730 fundadora del pueblo. Casi tres siglos después, lugares típicos, costumbres criollas, personajes del pago y de la historia argentina son parte del llamado “Pagos del Gaucho”.

El poeta y novelista argentino Ricardo Güiraldes, autor de Don Segundo Sombra y ganador del Primer Premio Nacional de Literatura, vivió en esta población. Varios historiadores y la población sostienen que el personaje estuvo inspirado en la figura de Segundo Ramírez, un gaucho del lugar. Quienes dijeron haber conocido a Ramírez afirmaron que fue resero y que arreó para la estancia de los Güiraldes, que allí vivió un tiempo, unos años en la Estancia "La Fe", también de Güiraldes y, finalmente, antes de irse a vivir al pueblo, en el Puesto "La Lechuza", camino de por medio con esta última estancia. Se le solía ver en los boliches de las afueras y en los locales partidarios del Partido Conservador; uno de éstos, frente a la Plaza Ruiz de Arellano, donde era habitual su presencia.

En 1857 se construyó el Puente de los Martínez, que con el tiempo tomó el nombre actual de Puente Viejo. Se cobraba peaje para pasar por él: en una casilla en una de sus cabeceras se encontraba el cobrador.

En 1999 fueron declarados Monumento Histórico Nacional por la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos de la Secretaría de Cultura de la Nación: El Puente Viejo, el Parque Criollo Ricardo Güiraldes y Museo Gauchesco de la Provincia de Buenos Aires, la Pulpería "La Blanqueada", la Iglesia Parroquial de San Antonio de Padua, la casa de la Intendencia Municipal y el casco de la Estancia "La Porteña".

El camping y el balneario son muy atractivos en verano, a orillas del río Areco, a la altura del histórico y rosado Puente Viejo.

Hay paseos guiados por el pueblo y visitas a talleres de artesanos. Se puede disfrutar de un viaje en piragua por el Río Areco o realizar cabalgatas por el campo. Se realizan almuerzos criollos al aire libre, guitarreadas y bailes y hay spa en lugares rodeados de verde y aire puro.

A 300 metros del Puente Viejo se encuentra el Museo Ricardo Güiraldes, en el cual se puede apreciar el patrimonio cultural criollo. Tiene siete salas de exposición, una recreación de la centenaria pulpería "La Blanqueada" y objetos pertenecientes a importantes personajes de la historia argentina.

Hay canchas de polo, golf, turismo rural y un zoológico llamado Carlos Merti.

En San Antonio se hace lo posible para conservar las costumbres criollas. El Día de la Tradición, el 10 de noviembre, se festeja como es difícil verlo en otros lugares. Todos los años, al aproximarse esa fecha, se realiza la Fiesta de la Tradición: hay domas, jineteadas, exposiciones, bailes tradicionales y desfiles de gauchos a caballo.


Don Segundo Sombra

Resulta obligada la asociación de ideas: La Novela "Don Segundo Sombra" y el Pago de Areco.
La novela está narrada en forma autobiográfica y en episodios que se ajustan a la estructura del viaje. Este viaje es una búsqueda y un destino y como la mayoría de las novelas de viaje, también un aprendizaje: Ya que el protagonista, Fabio, se vuelve hombre al superar distintos obstáculos y pruebas. Fabio se convierte de guacho a gaucho.

Don Segundo no es una figura realista, a pesar de estar inspirada en una persona real, sino que esta idealizada, es una síntesis de valores. "Es más una idea que un hombre" dice el narrador.

La historia de esta novela está vinculada con las estadas de Ricardo en "La Porteña", la estancia paterna. El padrino (el resero Don Segundo) y el ahijado inician un viaje por campos y huellas de la llanura bonaerense. Es un viaje de enseñanzas tomadas de la vida ruda del hombre de campo. El primer párrafo describe un paraje del pueblo: "A unas diez cuadras de la plaza céntrica, el puente viejo, tiende su arco sobre el río uniendo las quintas al campo tranquilo". Después, en la pulpería "La Blanqueada", también de existencia real, como el puente.

Don Segundo Sombra, el gaucho de Areco

Varios historiadores se disputan la certeza del lugar natal de "Don Segundo". Su verdadero nombre sí era Segundo pero el apellido era Ramírez. Para la leyenda, fue y será Don Segundo Sombra, el gaucho del Pago de Areco que un día, Ricardo Güiraldes llevó a la estampa en una obra que recorrió el mundo como idea argentina.

san antonio de areco

Quienes lo conocieron dicen que fue resero, que arreó para la estancia de los Güiraldes, que allí vivió un tiempo, unos años en la Estancia "La Fe", también de Güiraldes y, finalmente, antes de irse a vivir al pueblo, en el Puesto "La Lechuza", caminó de por medio con esta última Estancia. Se solía ver en los boliches de las afueras y en los locales partidarios del Partido Conservador; uno de estos frente a la Plaza Ruiz de Arellano, donde era habitual su presencia.


El Puente Viejo

tradicion

Con la caída de Rosas en Caseros, ocurrida en febrero de 1852, comienza en el país una etapa de divisiones. La provincia se organizó en municipalidades cuya misión era administrar y guardar los intereses de cada una de estas jurisdicciones. Es así que, el 22 de mayo de 1856 se instala la municipalidad de San Antonio de Areco, que queda a cargo del Juez de Paz Don José E. Martínez.

Una de las obras de mayor importancia que realizó fue disponer el tendido de un puente sobre el Río Areco que facilitara las comunicaciones entre ambas costas. Primeramente se le llamó "El Puente de los Martínez", para después tomar el nombre con que llega a la actualidad: El Puente Viejo. Todo hace suponer que toma ese nombre cuando se construye el puente de madera seis cuadras mas adelante río abajo y que se denominó El Puente Nuevo hasta su bautismo actual como "El Puente Gabino Tapia".

El legendario Concolocorvo, el relator de viajes e historiador de aquella época, sita en su libro "El Lazarillo de Ciegos Caminantes" escrito 80 años antes de la construcción, la necesidad de un puente en ese lugar, paso obligado del camino real al alto Perú.

El puente fue construido en 1857, los fondos se reunieron con la emisión de acciones que fueron tomados por vecinos que constituyeron un cuerpo de administración. Se tiene por cierto que es uno de los primeros puentes del país en los que se cobro derecho de peaje. Funcionaba durante el día y había una casilla en una de sus cabeceras con el guardián que era el cobrador del peaje. Al caer la noche, el acceso era cerrado con cadenas. Varios accionistas donaron sus recaudaciones de inversión a la municipalidad, hasta que en 1858, se entregó la administración del puente al municipio.

En la margen izquierda del río, a trescientos metros campo adentro estaba la pulpería "La Blanqueada", lugar de aprovisionamiento doméstico y ocio del paisanaje. Del lado opuesto, se encontraba la posta de Don Florencio Moyano, que podía aprontar unos doscientos caballos y en sus fondos funcionaba una tahona y una carnicería. Esta dio lugar a la formación de un pequeño núcleo urbano con humildes ranchos de adobe y techos de tejas y pajas en lo que actualmente son las calles moreno y Alsina, y Lavalle y Zerboni.

Además, el puente está mencionado en el primer párrafo de "Don Segundo Sombra", la obra máxima de Ricardo Güiraldes. Él lo describe poéticamente: "En las afueras del pueblo, a unas diez cuadras de la plaza céntrica, el puente viejo tiende su arco sobre el río, uniendo las quintas al campo tranquilo".

En el año 1999, la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos de la Secretaría de Cultura de la Nación declaró al Puente Viejo como Monumento Histórico Nacional junto a: El Parque Criollo Ricardo Güiraldes y Museo Gauchesco de la Provincia de Buenos Aires, La Pulpería “La Blanqueada”, la Iglesia Parroquial de San Antonio de Padua, la casa de la Intendencia Municipal y el casco de la Estancia “La Porteña”.

Argentina
gauchesco


Primera Fiesta de la Tradición

Güiraldes

Un día de julio de 1926, salieran de las prensas arequeras de Don Francisco A. Colombo, la novela gauchesca "Don Segundo Sombra" de Ricardo Güiraldes. Así, el Pago de Areco, comenzaba a transitar por los primeros tramos de una huella que desembocaría en la creación del Día de la Tradición.

En 1939, ya estaba inaugurado y en funcionamiento el Parque Criollo y Museo. Ese mismo año, por iniciativa del intendente municipal de San Antonio de Areco, Don José Antonio Güiraldes y el gobierno de la provincia de Buenos Aires, Dr. Manuel Fresco, instituyó en su territorio el Día de la Tradición. Una ley ordena su celebración en San Antonio de Areco y Luján. En 1984 la legislatura provincial, agregó un artículo a esa ley y dispuso que San Antonio de Areco sea sede permanente del Día de la Tradición.

La Primera Fiesta
La primera fiesta del Día de la Tradición en 1939, se realizó en la intimidad pueblerina, con la participación de los estancieros y paisanos de los alrededores.
El Parque Criollo carecía de las instalaciones y de la infraestructura de las que dispone en la actualidad. No existía la Playa de Doma y Destreza, la jineteada de potros reservados se realizaba delante o entre un público espectador al que se lo separaba del animal montado solamente la distancia prudente. Un palco municipal de madera, servía de lugar de ubicación privilegiada.
El desfile o paso de los gauchos no estaba en el programa. Ese año inaugural de la fiesta asistió un amigo del intendente municipal, un estanciero del sur, portaba una bandera argentina de buen tamaño, pero no tuvo mayor aceptación. Sin embargo, la calidad de huésped del abanderado y el don de gente de los organizadores hicieron que ese gaucho de ricas prendas y regia apostura pasara entreverado en los grupos con la bandera.

Al año siguiente la fiesta se celebró en La Plata. Pero en 1941, volvió a ser sede San Antonio de Areco. Entonces, ocurrió algo tan imprevisto como insólito, enfrente a la intendencia se habían reunido autoridades e invitados para ver pasar a los gauchos rumbo al parque criollo. Un empleado de la municipalidad vio venir a los jinetes y recordó lo ocurrido en 1939. No vio a nadie con bandera y corrió al interior de la casa del que volvió con una bandera atada en su asta, dejada allí por una escuela. Se la entregó al primero que encontró, y éste, al primer gaucho de a caballo que tuvo cerca.
Desde entonces, se instaló una costumbre, que ya es un rito: el jinete pre abanderado y su escolta sale rumbo al desfile y llega al palco oficial, donde lo espera la autoridad de mayor rango quien entre los aplausos de la concurrencia, le entrega la bandera de desfile que recién entonces lo convierte en abanderado.

Los primeros desfiles se hicieron alrededor de la Plaza Principal. Los asados se servían en los fogones instalados en la antigua quinta de Guerrico. Allí se guitarreaba y se bailaba. A la noche, la fiesta culminaba en el Hotel Plaza, en la esquina de Don Segundo Sombra y Ruiz de Arellano.

ricardo guiraldes
puente viejo
dia de la tradicion


Parque Criollo y Museo Guchesco Ricardo Güiraldes

segundo sombra

Fundado y construido por el gobierno de la provincia. El nombre original de este instituto era Parque Criollo Ricardo Güiraldes y Museo Gauchesco de la Provincia de Buenos Aires, denominación oficial que le impuso el gobierno de la provincia de Buenos Aires, de quien dependió desde su fundación hasta que en la década del ´80 fue transferido a la municipalidad de San Antonio de Areco.

Las instalaciones se levantan en un predio de casi 90has en las afueras del pueblo pasando el Puente Viejo. Allí se encuentra La Pulpería "La Blanqueada".

La fundación del Parque Criollo y Museo fue en 1936, siendo intendente municipal de San Antonio de Areco, José Antonio Güiraldes, hermano del escritor. Por su iniciativa se lleva a cabo en el Consejo Deliberante, en la Casa Municipal una Exposición Tradicional. Sus fundamentos fueron: el deber de conservar y adoptar los usos y costumbres de nuestros antepasados como guía de las presentes generaciones y como ejemplo para las venideras. Un pueblo con más de 200 años de existencia y con un acendrado amor a lo nuestro, con sus costumbres típicamente criollas tiene obligación y derecho a exponer sus obras a la consideración de sus connacionales.

El día de la apertura visita la exposición el Ingeniero José María Bustillo, amigo del intendente municipal. Este, amante de las cosas entrañables de su patria, coincide con el pensamiento de sus amigos los Güiraldes, y los vecinos de Areco, y se entrega a imaginar a creación de un parque provincial sobre el modelo de una antigua estancia donde pudieran recrearse la costumbres criollas de antaño y conservarse el patrimonio tradicional que así merezca. Por ese entonces, el gobernador de la provincia Manuel A. Fresco, aprueba el proyecto de su Ministro de Obras Públicas.

El Parque Criollo con el Museo en su interior de inaugura el 16 de Octubre de 1938 con la presencia del gobernador de la provincia. Lleva el nombre de Ricardo Güiraldes en honor del autor de la novela "Don Segundo Sombra", publicada en 1926. Su creador murió en 1927 y sus restos -como los de Don Segundo- descansan en el cementerio de nuestra ciudad. Esta institución ofrece expresiones del pasado argentino que se vinculan con el gaucho, sus costumbres, usos, medios de vida y aportes a la grandeza del país en los aspectos típicos del folklore bonaerense.

La casa del museo
Rodeada por un foso de agua, el cual se cruza por un puente levadizo, se presenta como una fortaleza la Casa del Museo. Así eran las estancias enclavadas en la soledad de la pampa como avanzadas de civilización. La casona reproduce una hacienda del siglo XVIII, con su corredor hospitalario, las dos salientes laterales del edificio, los techos de tejas coloniales, sus blancos muros y sus rejas bajas.

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Estancia La Porteña

Mi ciudad San Antonio de Areco

La Estancia La Porteña se asocia con el recuerdo del escritor Ricardo Güiraldes y su personaje más famoso, Don Segundo Sombra. En un cuarto de la planta alta del casco, Ricardo escribió en los últimos años de su corta vida - falleció a los 41 años, en 1927, sus historias sobre el gaucho, ambientándolas en los Pagos de Areco, en La Pulpería La Blanqueada y en los personajes de estos viejos campos. Pero la historia de estas tierras se remonta a más de un siglo antes, ya que fue una de las estancias fundadoras del Pago de Areco.
Los primeros títulos pertenecieron a Manuel José de Guerrico y datan del 1800.
Siendo presidente del Ferrocarril Argentino, le puso al campo el nombre de la famosa locomotora "La Porteña".

El Apellido Güiraldes se emparienta con la estancia cuando una de las hijas de Guerrico, Mercedes, se casa con José Antonio Güiraldes. Curiosamente, la historia de linajes se entronca con el origen de San Antonio de Areco, ya que uno de los hijos de este último matrimonio, Manuel J. Güiraldes, contrae matrimonio con Dolores Goñi, quien a su vez descendía en forma directa de Don José Ruíz de Arellano, fundador del pueblo en 1730.

Con Manuel J. Güiraldes - Padre de Ricardo - comienza el tramo más importante de La Porteña. Siendo ya intendente de la Ciudad de Buenos Aires, cuya gestión coincidió con el famoso Centenario de Mayo, tenía entre sus cercanos colaboradores al paisajista Charles Thays, quien estaba al frente de la Dirección de Paseos. Güiraldes le encarga al paisajista francés la plantación del parque de La Porteña. Thays además de plantar algunos de sus árboles exóticos favoritos, como cedros del Líbano, robles y eucaliptos, también diseño una avenida de acceso con almes (celtis australis) muy característica de la estancia, de los cuáles aún hoy no se secó ningún ejemplar. Este acceso tan franco desde la tranquera se hizo para generar un atractivo remate visual en la casa, aunque como entrada se usaba sólo en ocasiones extraordinarias, porque normalmente se llegaba por el costado del palenque, pasando por el galpón con la cochera.

Las primeras construcciones del casco se situaron ya en el lugar actual y la fisonomía general se definió por 1860, con algunas paredes asentadas en barro. La descripción de La Porteña está contratada por el propio Ricardo Güiraldes en su obra Raucho.

Fue Manuel J. Güiraldes quien lleva a cabo los trabajos más importantes de ampliación y remodelación. Así lo afirma el Comodoro Juan José Güiraldes, nieto de Manuel J. Y nacido en La Porteña: "nada se tiraba abajo, la idea era que lo que estaba, era por algo, así que seguían construyendo edificios según las necesidades". Por 1920, cuando uno de los hijos de mi abuelo, manolo, volvió de estudiar en Inglaterra, Manuel J. Hizo levantar la parte alta del pabellón donde está el comedor y anexó un pequeño volumen con techos inclinados, estilo inglés. El comedor está donde siempre, hay que tener en cuenta que en La Porteña, como el general en las estancias, no había living sino un hall central, distribuidor de los dormitorios. En las viejas estancias el escenario social era el comedor y para los hombres, también el fogón. Manuel J. Hizo otras ampliaciones, como el cuarto superior de Ricardo, ya entrados los años 20, para que pudiera escribir tranquilo. Creó un acceso independiente por esa ochava de la casa y quedó como testigo de la ampliación la cornisa original a media ventana del piso superior. En los últimos 70 años hasta hoy, la casa se conserva prácticamente sin modificaciones.

Hacia el oeste se abre una galería en "L" que envuelve ese costado, con los mencionados cuadrados pilastrones, que originalmente eran columnas de hierro forjado y luego fueron reforzados con ladrillo. Del otro lado, se abre una pérgola semi octogonal, con un juego de muebles de jardín antiquísimo. En la ex cochera del galpón, que es un pabellón de 20 metros hacia el sur, se dispuso hace unos diez años la sala de estar, que la casa nunca había tenido. De este galpón también se habla en Raucho.

Allí cerca se ubica un jagüel, blanco originalmente y hoy rosado, que guarda una anécdota sobre Ricardo Güiraldes. Había escrito y editado sus dos primeras obras conjuntamente, "El cencerro de cristal" y "Cuentos de muerte y de sangre" y solo había vendido una treintena de ejemplares en Buenos Aires. En su decepción, hizo tirar al fondo del jagüel todo el sobrante, casi dos mil libros. La esposa de Ricardo, Adelina del Carril, lo alentó a seguir escribiendo, Recién en los dos últimos años de vida, Ricardo le dio factura definitiva a "Don Segundo Sombra", pero el reconocimiento llegó recién seis días antes de morir, cuando ganó el Premio Nacional de Literatura.

Para los edificios que fueron escenario de los personales de Güiraldes, el mayor honor llegó el 10 de Diciembre de 1999, cuando el poder ejecutivo dictó una declaración, distinguiendo como Sitios de Valor Histórico Nacional al Puente Viejo, a la pulpería La Blanqueada, al Museo Histórico, ala casa de La Parroquia, a la casa Municipal de San Antonio de Areco y por su puesto a La Estancia La Porteña.


El Ombú Histórico

Buenos Aires

En marzo de 1812 San Martín llega a Buenos Aires procedente de Londres con la idea de agregarse a la lucha por la independencia de América. Ese mismo año el Triunvirato le confía la formación del cuerpo de Caballería. En páginas del boletín Sanmartiniano se consigna el itinerario que realizará San Martín con su regimiento para llegar a San Lorenzo. Debía cruzar el Río Areco. San Martín estuvo en este pueblo y, en particular, en el sitio donde está el ombú.


Parroquia San Antonio de Padua

san antonio de areco

Entre los años 1710 y 1714 hubo varias invasiones de indios, que mataban, destruían, quemaban y hacían grandes estragos sobre las poblaciones de los partidos de Areco y Arrecifes. A consecuencia de ello los pobladores de Areco hicieron la promesa a San Antonio de Padua de construir una capilla en su honor si se veían libres de los malones que los azotaban. Como eso aconteció durante varios años, don José Ruiz de Arellano fundó el primer oratorio en el casco de su estancia.

El oratorio funcionaba en una de las habitaciones donde los feligreses veneraban la imagen de San Antonio de Padua. En otro de los cuartos vivía el capellán don Roque Ximenes. Tanto él como el oratorio eran sustentados económicamente por el dueño de la estancia.
La fundación de este oratorio fue la piedra fundamental de la creación de nuestro pueblo.

Pasaron los años y entre 1720 y 1728 se construyó la primera capilla. Ésta estaba emplazada en el mismo lugar que la actual, con igual frente, pero ubicada más a la derecha mirándola desde la Plaza. Sus paredes estaban construidas con adobe crudo; su techo era de tejas, con tres puertas de dos batientes y una ventana. La torre fue construida hacia 1759.

El 23 de octubre de 1730, que crearon los seis primeros curatos de campaña, entre los que se encontraba el del Pago de Areco. En consecuencia, la capilla pasa a ser parroquia. Esa fecha es tomada como el día de la fundación del pueblo.

En 1782 se edificó la segunda iglesia, que se levantó inmediatamente a la derecha de la actual. Ese era el lugar antiguo que mencionan los documentos. En esta iglesia se ofició misa hasta 1779, fecha en que mandó a demoler por orden del Obispo de Buenos Aires Fray Sebastián Malbrán Pinto, para construir una nueva.

El nuevo edificio fue habilitado en 1792. Los festejos de inauguración duraron tres días. El nuevo templo tenía el doble del tamaño del anterior, con techo de ripia a dos aguas y cabriada de madera del Paraguay. El piso era de gruesas baldosas fabricadas en el pueblo y su frente no tenía campanario. Funcionó hasta 1868, año en que fue demolida por la misma causa que la anterior, dejándose la sacristía para oficiar misa mientras se construía la tercera y actual iglesia.

El tercer templo se inauguró el 9 de julio de 1870. Fue diseñado y dirigida su construcción por el ingeniero Enrique Hunt, cuando era cura párroco el Presbítero José Matías Cambra. La edificación primitiva tuvo varias modificaciones, siendo la más importante la efectuada en 1940, durante el curato del Presbítero Juan C. Duque. La familia Laplacette fue una de las principales donantes de los recursos para la remodelación.

La piedra fundamental de la actual iglesia fue colocada el 7 de febrero de 1869 y quedó sepultada debajo de la puerta central de entrada. Dentro de ella se colocó una caja de plomo que contiene el acta original escrita en pergamino, periódicos del día, medallas y monedas de la época.

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Argentina


Parroquia San Patricio

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San Antonio de Areco fue residencia de un gran número de inmigrantes irlandeses, a raíz de las invasiones inglesas (1806 y 1807). Los prisioneros tomados durante la misma, fueron enviados al interior de la provincia de Bs. As en calidad de internados. San Antonio fue destino de 14 de ellos.

A partir de 1840, dicha colonia irlandesa adquiere presencia significativa y en 1969 se observa que aproximadamente el 37 por ciento de los irlandeses registrados en Buenos Aires se encuentran en el pago de Areco.

Una de las preocupaciones principales de los nuevos pobladores fue la atención de sus necesidades espirituales y religiosas. Para este fin se fundan en el país las llamadas Capellanías Irladesas. Desde 1840 venía periódicamente desde Bs. As. un sacerdote hasta que en 1867 se funda la Capellanía de San Antonio de Areco que atendía a los feligreses del pueblo. A tal fin, se compró un inmueble que aun hoy existe y que funcionara hasta 1950.

En 1902 una de las benefactoras de San Antonio de Areco, Doña Margarita Mooney de Morgan, hace construir de su peculio la Iglesia San Patricio, en honor al santo patrono de los irlandeses, a cuya congregación dona. A esta dama siempre se la recuerda como una ferviente católica, quien fuera la donante del Colegio Santa María de la Asunción.

Esta capilla fue administrada por los sacerdotes del Clero Secular Irlandés, clérigos venidos de Irlanda. Con la muerte del capellán Rvdo. R. Garrthy, en 1932 la administración pasa a la Comunidad Palotina. A partir de 1950, los padres palotinos, dejan de residir en la antigua Capellanía Irlandesa para hacerlo en el Colegio Clonmacnoise.
En 1967 pasa de Capilla a Iglesia Parroquial, siendo su primer párroco el Padre Alfredo Kelly, quien ejerció hasta 1973, año en que fue trasladado a la ciudad de Buenos Aires. "Alfi" fue uno de los cinco religiosos asesinados durante la dictadura militar instalada 1976 en el acto criminal "La Masacre de los Curas Palotinos". En esta trágica jornada cayó como victima junto con un joven seminarista de San Antonio, Emilio Barletti. A la entrada del pueblo, en la plazoleta Alvear, una cruz recuerda a estos cinco mártires.

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Pulpería La Blanqueada

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La Blanqueada es el local de una auténtica pulpería restaurada de más de 150 años de vida. Además, tiene su historia propia: Ricardo Güiraldes usa el lugar en un pasaje de ficción en su "Don Segundo Sombra". Hace que en su interior se desarrolle el primer encuentro de Don Segundo con Fabio.

Una reja separa el interior del patio. A través de ella, y como prevención, el pulpero servía a los forasteros desconocidos, los parroquianos conocidos tenían acceso al interior y allí se les servía y se les daba lugar para jugar a los naipes y conversar. En el interior, interpretado por medio de muñecos de cera, un grupo de gauchos juega a los naipes ante la mirada del pulpero. Estos llevan botas de potro y chiripá y en la cabeza lucen un pañuelo colorado, típico de los paisanos en el período Rosista. Todo recrea el ambiente, la reja, el mostrador, el botellerío, los muebles.

En el año 1999, la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos de la Secretaría de Cultura de la Nación declaró a la Pulpería "La Blanqueada" como Monumento Histórico Nacional junto a: El Parque Criollo Ricardo Güiraldes y Museo Gauchesco de la Provincia de Buenos Aires, El Puente Viejo, la Iglesia Parroquial de San Antonio de Padua, la casa de la Intendencia Municipal y el casco de la Estancia “La Porteña”.

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Solar Natal de Hipólito Vieytes

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San Antonio de Areco es el lugar natal del Secretario de la Junta Grande de Gobierno, autora del Pronunciamiento del 25 de Mayo de 1810. Este prócer fue Don Juan Hipólito Vieytes. La historia lo recuerda como el dueño de la jabonería. Nacido en nuestro pueblo, el 13 de agosto de 1762. Su lugar natal fue una modesta casa levantada a la vera de la calle Real, actualmente con el nombre de Ruiz de Arellano. Su biografía nos dice que vivió aquí hasta los 11 años. En el solar donde se levantara la casa natal en 1757 y que fuera demolida en 1900, una estela señala el lugar donde vio la luz uno de los fundadores de la nueva nación.


Parque de Fauna y Flora Autóctona Carlos Merti

Mi ciudad San Antonio de Areco

Carlos Merti fue un vecino de Areco de excepcional personalidad. En 1943 se creó en San Antonio de Areco, en un modesto local, el Museo Escolar de Ciencias Naturales, su finalidad era fomentar la enseñanza de la historia natural de las escuelas primarias. En 1952, fue creado como un anexo del museo de Ciencias Naturales, el zoológico y botánico autóctono que hoy se visita.

El zoológico funciona sobre la calle Zerboni, frente al Río Areco. Se ha especializado en la exhibición de pequeños mamíferos, aves y reptiles, fundamentalmente de la llanura chaco - pampeana. Su particularidad es que se dedica a la llamada "fauna menor", es decir aquellas especies que a pesar de ser comunes y de amplia distribución, son poco conocidas por el público.

En complemento con la fauna, el parque ha sido diseñado con añosos ejemplares de tipas, jacarandáes, palos borrachos, ombúes, timboes, lapachos, ceibos, talas, espinillos y una gran variedad de arbustos silvestres de distintas regiones del país.


Buenos Aires


De verdad espero que les haya gustado este post, que es en verdad una pequeña muestra de la belleza de mi ciudad. Saludos!!