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Analizando la tercera temporada de Prison Break

Analizando la tercera temporada de Prison Break


The Art of the Deal puso el candado a la tercera temporada de Prison Break. Fríamente, mirando los registros de audiencia, Prison Break se ha mantenido con cifras razonables. Si lo analizamos con el corazón, Prison Break ha perdido su magia, su esencia, desviándose de una idea magnífica que ha ido degenerando hasta llegar a Sona. Es momento de hacer balance. ¿Qué aciertos y qué fallos nos ha dejado la temporada? ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Qué hemos echado de menos? Vamos a analizar la tercera temporada, ¿te apuntas?

Para empezar voy a hacer un pequeño homenaje al trabajo que hemos hecho en Todo Series desde que empezó la tercera temporada. Para los nostálgicos, para los fanáticos de la serie o para quien tenga una pizca de tiempo libre, os dejo nuestras reviews de todos los episodios. Si le echamos un vistazo veremos que la tercera temporada ha sido una montaña rusa de sensaciones.

Para empezar voy a hacer un pequeño homenaje al trabajo que hemos hecho en Todo Series desde que empezó la tercera temporada. Para los nostálgicos, para los fanáticos de la serie o para quien tenga una pizca de tiempo libre, os dejo nuestras reviews de todos los episodios. Si le echamos un vistazo veremos que la tercera temporada ha sido una montaña rusa de sensaciones.

* Review de Orientation: Prison Break regresa cargado de dudas
* Review de Fire/Water: Scofield toma el mando
* Review de Call Waiting: Sona no da miedo
* Review de Good Fences: Nunca es tarde...
* Review de Interference: Demasiadas interferencias
* Review de Photo Finish y Vámonos: La fuga chapucera
* Review de Bang and Burn: Mis latidos se aceleran de nuevo
* Review de Boxed In: Acelera un poco más...
* Review de Dirt Nap: ¿Quién es Whistler?
* Review de Under and Out: El paso final
* Review de Hell or High Water: Good bye Sona
* Review The Art of the Deal: Venganza incompleta

Evaluando globalmente la temporada no podemos decir que haya sido mala. El eterno problema de Prison Break es que tiene unos precedentes casi inmejorables. La primera temporada fue sublime, al igual que muchos momentos de la segunda. El desembarco en Sona es una chapuza y entender la trama de la Compañía se ha convertido en el principal reto de la serie. Los continuos giros, traiciones y pactos no han contribuido demasiado a centrar las tramas principales. Vamos a ver lo mejor y lo peor de la temporada:

Lo mejor de la tercera temporada

* El carisma de Michael Scofield, intacto después de pasar por Fox River, de ser un fugitivo y de entrar y salir de Sona. El protagonista principal de Prison Break engancha, aunque no sea por su expresividad o por sus grandes actuaciones. Scofield otorga un salto de calidad a Prison Break.
* La fuga definitiva de Sona. Si de algo nos hemos quejado esta temporada es de los planes chapuceros que iba creando Michael para escapar. La fuga definitiva funcionó porque el grupo de Michael obtuvo la libertad y porque T-Bag, Lechero y Bellick cayeron en la trampa. Exceptuando las escenas debajo de los coches, la fuga tenía sentido y resultaba creíble.
* Alex Mahone. Probablemente, el mejor personaje de la serie. Sin más.
* El ascenso de T-Bag, desde que entró en Sona y se agachó a limpiarle los zapatos a Lechero hasta que ha conseguido su trono. Genial.
* El descubrimiento de Whistler. Aunque la mayoría de secundarios no han estado a la altura, Whistler ha conseguido engañarnos durante toda la temporada. Siempre desconfiamos de sus intenciones y siempre nos hizo cambiar de opinión... hasta que en la finale descubrimos su verdadera cara.
* La relación Michael-Sucre. Se han visto 1 minuto durante toda la temporada, pero su amistad no se ha roto. Sucre le debía varias a Scofield y entrando en Sona ha pagado su deuda.
* El octavo episodio, en el que la Compañía decidió sacar su artillería pesada y entrar en Sona. Acción, tensión y velocidad, tres elementos que han brillado por su ausencia esta temporada.
* El final feliz. Porque aunque las últimas escenas de The Art of the Deal no son todo lo felices que quisiéramos, la tercera temporada se ha cerrado con la libertad de LJ, Michael y Lincoln.

Lo peor de la tercera temporada

* La debilidad de la trama principal. La Compañía guió la llegada de Scofield a Sona porque querían que liberara a Whistler. No me creo que una organización de esa magnitud no pueda destruir Sona siete veces seguidas y salvarle el pellejo a Whistler.
* Escasa fuerza de los personajes secundarios. Dejando de lado a Whistler, que sí ha tenido protagonismo, McGrady, Lechero, Susan o Sammy no han tenido el efecto que sí tuvieron en su día Abruzzi, C-Note o Westmoreland.
* La muerte de Sara Tancredi, a mi entender, es un punto de no retorno para Prison Break. Sara era uno de los principales motivos por los que la serie tenía sentido, ya que era la única debilidad de Michael. La muerte de Sara ha restado fuerza a Scofield.
* Los primeros intentos de fuga, lamentables después de haber alucinado con los planes que Scofield tramó en Fox River.
* Sona ha sido mucho más inofensiva de lo que parecía en un principio
* La ausencia de Paul Kellerman, insustituible
* La frialdad de Lincoln Burrows y su torpeza para gestionar las negociaciones con Susan. El personaje es limitado, pero tampoco ha conseguido transmitir nada en momentos que debían ser explosiones de sentimientos: la muerte de Sara Tancredi o el reencuentro con LJ.
* La sensación de que Prison Break podría ser mucho más interesante. El potencial es enorme y da la impresión de que no se exprimen al máximo sus opciones.
* El futuro de la serie, que aparenta ser tan impredecible y tan lioso como siempre

Disculpas por el enorme discurso. Aunque lo parece, esto no es un acto de Fidel Castro dirigiéndose al pueblo cubano. ¿Qué balance hacéis de la tercera temporada? ¿Confiáis en que la serie se recupere en la cuarta entrega? Me gustaría saber qué pensáis...






Capitulo por capitulo



Prison Break regresa cargado de dudas
series



El lunes regresaba una de nuestras series fetiche: Prison Break. Se ponía en marcha una tercera temporada que venía marcada, inevitablemente, por las dos primeras. Después de ver el primer episodio podemos afirmar que la serie ha vuelto llena de dudas, en su planteamiento, en sus tramas y en el desarrollo de los personajes. Y esas dudas también nos han afectado a nosotros. Hay que tener paciencia, porque sólo llevamos un capítulo y porque la serie sigue aportando cosas nuevas, pero las primeras impresiones nos crean cierta inseguridad. Vamos a comentarlo:

Partamos de la base de que Prison Break jamás volverá a ser como en su primera temporada. Fox River dejó el listón tan alto que todo lo que ha venido después ha tenido menor intensidad. Los creadores lo saben y quizás por eso hayan decidido que la serie recupere parte de su esencia con la entrada en Sona. ¿Cuál es el problema? Cuesta creer que Michael, hace sólo dos meses, fuera un ingeniero estructural a punto de atracar un banco porque su hermano, libre de todos los cargos hoy, estuviera esperando ser ejecutado en la silla eléctrica.

Volver a ver a Michael dentro de una cárcel, obviando su pasado más inmediato, es una buena noticia. Sona es una gran idea como ciudad sin ley. Incluso sería estupendo que Michael volviera a planear una fuga, al ritmo que intenta sobrevivir en un ambiente hostil, sin escrúpulos. Pero la sombra de "la compañía" es demasiado alargada. A estas alturas, cuesta creer que una red organizada capaz de matar y secuestrar como quien se come una mandarina proponga un pacto a Scofield porque es incapaz de cazarlo. El juego de intereses entre altas instancias ha superado a Scofield, por muy inteligente que sea nuestro protagonista.

Vayamos con Sona. Antes de nada, comentar el papel de Lechero. No recuerdo si en el episodio se menciona su nombre, pero Lechero es el capo de la prisión, el que dicta las normas y el que atemoriza a los reclusos con su crueldad. Scofield se ha convertido en un icono mediático y Lechero parece que no lleva muy bien que alguien pueda eclipsar su liderazgo. Si quisiera matarlo, ya lo habría hecho, pero Lechero empieza a tenderle trampas para que otros acaben con él. Su papel se parece al que Bellick tenía en Fox River, con la diferencia de que el capo de Sona no debe rendir cuentas a nadie. La primera impresión es que Michael no saldrá de la cárcel o, al menos, no saldrá vivo.

Del interior de la prisión nos quedamos con la nueva imagen de Bellick, Mahone y T-Bag. Bellick representa el escalafón social más bajo dentro de Sona. No ha establecido lazos con nadie y le tocará realizar las tareas más desagradables. T-Bag entró al final del episodio para recordarnos que será absolutamente necesario en la tercera temporada. Teddy es tan salvaje como inteligente, por eso al final del episodio ya lo vemos a la derecha de Lechero. Y finalmente está Mahone, el que más ha tenido que cambiar su forma de ser. Alex es una víctima más de la compañía, que tiene todos los números para ganarse el respeto de Sona por su condición violenta y sus habilidades en la batalla. Mahone también se ha convertido en indispensable y su unión con Scofield, si Michael olvida parte del pasado, resultaría orgásmica.

El problema de la serie, a mi juicio, está en el exterior de Sona. Lincoln ha dejado claro que no será tan hábil para ayudar a su hermano. Los contactos con la embajada forman parte de la lógica y todo se sucede de una forma racional hasta que regresa la compañía. La escena del secuestro justifica que Michael colabore dentro de Sona, pero parece una trama muy forzada. ¿Por qué Scofield es tan importante para la compañía? ¿Es creíble que la compañía quiera que Michael colabore en la fuga de otro recluso? ¿Han guiado la llegada de Scofield a Sona?

Muchas dudas sobre la trama principal de Prison Break, que corre el riesgo de convertirse en una serie incoherente por todo lo que hemos comentado. Eso sí, celebramos que la serie no haya perdido esa capacidad para crear tensión y seguimos confiando en la riqueza de sus personajes. La recomendación es que nos sentemos a ver la serie intentado olvidar lo sucedido hata el momento, que disfrutemos con las escenas de cárcel y que no tratemos de entender los planes de la compañía. Sin comentarios sobre la doble que se utiliza para representar a la doctora Tancredi. Medio minuto me hizo falta para recordar que la presencia de Sarah Wayne Callies en Prison es incuestionable. Prison Break necesita a la doc, incluso más que Michael Scofield.

Confiamos ciegamente en que todas nuestras dudas se conviertan, más pronto que tarde, en halagos a la serie. Este es nuestro primer análisis de Prison Break, pero esperamos acudir a esta cita semanalmente. Y a vosotros, ¿qué os ha parecido el inicio de la temporada? ¿Os lo esperábais de esta manera? ¿Echáis tanto de menos a Tancredi como nosotros? Aunque Prison Break nos vuelva a enganchar, ¿creeis que la serie puede resultar incoherente?



Review de Fire/Water: Scofield toma el mando

prision break





Olvidadas las dudas del estreno de la tercera temporada, el segundo episodio de Prison Break nos ha vuelto a enganchar. Tal vez sea la sensación de haber recuperado al mejor Scofield o de ver a Mahone y Bellick arrastrarse por el barro de Sona, la cuestión es que la serie empieza a despegar. Whistler ha visto la luz y Michael ya se ha ganado su confianza, además de la de Lechero, indispensable para moverse por el infierno panameño. Incluso Lincoln parece haber aprendido a desenvolverse en el mundo exterior...

Quizás fuimos demasiado duros con el estreno de Prison Break. La serie lucha, inevitablemente, contra su genial primera temporada. Es una batalla contra sí misma que nunca ganará. Conscientes de esta realidad, podemos asegurar que el segundo episodio ha encontrado varios ingredientes de la receta que le dio el éxito. A tener en cuenta: la integración de Michael en Sona, el ascenso imparable de T-Bag, el despertar del lado más inteligente de Lincoln y la recuperación de Sucre.

Michael sabe que sólo podrá salir de Sona con los pies por delante arrastrado por presos, véase muerto, o ayudando a Whistler a saltar el muro que lo conduce a la libertad. Whistler ha salido de las cloacas, ayudado por el temple de un Scofield inteligente que ha encontrado en McGrady un aliado (aparentemente) fiel. Además, ha conseguido ganarse el respeto de Lechero, que vivía sus horas más bajas con el 'motín del agua'. Tiene 10 días para montar un plan de huída. El reloj corre en su contra y debe empezar a estudiar los planos de la prisión para trazar una fuga. ¿Se le unirá algún preso en su lucha por salir? No tenemos ninguna duda de que Mahone, Bellick, McGrady, T-Bag y Lechero buscarán su parte del pastel.

Seguimos en Sona, donde T-Bag también se está ganando a Lechero. 'Teodoro' aguantará cualquier humillación de los que mandan para acercarse al trono de Sona. Odia a Scofield, lo considera una serpiente capaz de picar por la espalda, y no dudará en hacerle la vida imposible. No esperamos menos de él. En el interior de la prisión, Mahone ha perdido su oportunidad de huir con la cabeza de Whistler y Bellick ha conseguido algo de ropa y de comida que lo alejan del grupo de los apestados. Es una buena noticia no tener que ver más a Bellick con esos calzoncillos...

Mientras tanto, en el exterior, Lincoln ha conocido como se las gasta esa tal Susan, tan bella como cruel. Burrows parece haber tomado nota del repertorio de recursos de su hermano, ya que fue capaz de seguir a la novia de Whistler y robarle un libro de pájaros. ¿Qué información vital puede contener un libro de aves? Todavía no lo sabemos. Eso sí, Lincoln fue hábil al comprarse una réplica exacta del libro, intuyendo que Susan lo habría seguido. Después de correr durante una temporada entera delante de 'La compañía' parece que el salvaje Burrows ha aprendido la lección.

Seguimos con las buenas noticias: la recuperación de Sucre. El latino ha cesado en su lucha por estar con Maricruz. Sucre es consciente de que en Panamá es libre, pero en Chicago tiene escasas opciones para estar con su chica y su hijo, ya que está perseguido porla justicia. El sentido común se ha impuesto al amor. Debe ayudar a Lincoln para sacar a Scofield de Sona, aunque sea por lo vivido entre ambos en Fox River. La pareja Lincoln-Sucre no se destapará como la más inteligente, pero seguro que aportarán grandes dosis de acción.

En general, creemos que el capítulo ha superado al primero con creces. Las tramas empiezan a tener un sentido, o quizás nos cuestionamos menos el por qué de las cosas. Seguimos viendo en Scofield a ese ídolo con sangre helada. Y Whistler tiene muy buena pinta, ya que parece alejarse del resto de bárbaros de Sona. ¿Algo que objetar al episodio? Alguna que otra duda sobre el papel de Mahone y sus posibilidades de huída. ¡Ah! Y Tancredi, Tancredi, Tancredi, Tancredi...



Review de Call Waiting: Sona no da miedo

Analizando la tercera temporada de Prison Break




¿Qué le pasa a Prison Break? Aunque cada lunes estoy deseando ver el episodio, la serie no me engancha como en su primera temporada. Y eso que acepté ver la tercera entrega olvidándome de todo lo que había sucedido hasta el momento. Sona me convence, me atrae la idea de una prisión sin reglas. Scofield no ha perdido ni un gramo de carisma y los secundarios son de lujo: Mahone, T-Bag y Bellick en especial. Sin embargo, la trama cada vez resulta menos creíble y la serie se acerca peligrosamente al caos más absoluto. Vamos a comentar el tercer episodio porque tiene varios errores de libro:

El capítulo de esta semana no pasa de entretenido, con un final apoteósico pero con un cúmulo de incoherencias preocupante. Me explico. Las explicaciones que Whistler le da a Scofield sobre por qué le busca la Compañía no son creíbles. ¿Un pescador australiano que transportó a un hombre clave pero invisible para la Compañía? ¿Whistler vale todo lo que la Compañía está llevando a cabo? Sin duda, la historia del pescador tiene poca fuerza. Apuesto más porque Whistler sea uno de los cabecillas de la Compañía y estén engañando a Lincoln y a Michael.

Segunda incoherencia. ¿Nadie de la Compañía se da cuenta que Michael y Sarah están hablando en clave? Lo digo porque no le pregunta a la doc qué tal está, si le han hecho daño y esas preguntas habituales de cuando te secuestran, sino que empiezan a hablar de la medianoche, de su posición a las 3 a.m. Si tan listos son en la Compañía, ¿por qué tardan tanto en ponerle la pistola en la cabeza a Sarah? Ni entro en lo absurdo que supone tener secuestrado a alguien a escasa media hora del que quiere recuperarlo.

Aún hubo más acciones inexplicables. Lincoln consigue llegar al lugar donde están Lj y Sarah. Se quita de encima a uno de los que vigila la puerta, llega a la habitación donde están lo secuestrados, le pegan, se cae al suelo y en esos dos segundos que tarda en levantarse y correr, Sarah y Lj ya están subidos en una camioneta. Es posible que sean expertos en los "imprevistos en secuestros", ¿pero Lincoln no busca un medio de transporte para seguir la camioneta? Quizás no había ninguno alrededor por la zona en la que estaban, pero ¿tampoco corre a interrogar a los otros miembros de la Compañía que no se han subido a la camioneta? Sé que Lincoln no es un lumbreras, pero eso se le ocurre a todo el mundo, más aún si estás preocupado por volver a ver a tu hijo.

Dejando a un lado estos errores de peso, el episodio tuvo momentos geniales. Scofield tiene bien pillado por los huevos (con perdón) a T-Bag. Era cuestión de tiempo que Michael utilizara el pasado pedófilo violador de Teodoro para presionarlo. Yo, desde luego, fue lo primero que pensé cuando entraron en Sona. La historia del teléfono nos recordó a los mejores momentos de la primera temporada. Es cierto que todo tiene un grado menor de tensión, pero ese sí parece el camino para mantenernos enganchados. A mi la escena del teléfono me generó ese mismo cosquilleo estomacal que tuve durante toda la primera temporada.

Por lo demás, interesante acercamiento de Whistler y Michael a Mahone. Magnífico el policía corrupto exigiendo sus drogas, era cuestión de tiempo que perdiera los nervios. Genial T-Bag ganándose la confianza de Lechero. Desde que vi la jerarquía de Sona intuí que T-Bag acabaría en el asiento de Lechero o, al menos, a su derecha. Por cierto, a Bellick le veo una pata de gallo en la almohada de su cama en menos de dos episodios. Y pésima imagen de Sucre, acudiendo a Lincoln no para ayudarle a sacar a Scofield sino para ¡pedirle parte del botín de Westmoreland! No se puede ser más rastrero y más desagradecido.

Y llegamos al final que merece mención especial. A mi gusto, un buen final, ya que queda abierto a las especulaciones. ¿Cuál es el problema? Que tenemos mucha información sobre el futuro de Sarah Wayne Callies en la serie o, mejor dicho, el 'no futuro'. No sé qué contendrá la caja, pero mi apuesta es que la cabeza de Sarah Wayne Callies ha sido separada de su cuerpo... ¿Será el final de la doctora en la serie? Si es así, ¿seguirá Michael luchando por sacar a Whistler si pierde su única motivación? Quizás Lincoln no le informe a Michael de lo que ha visto, para que no se eche atrás e intentar luchar por LJ. Todavía no me hago a la idea de no volver a ver a Tancredi...



Review de Good Fences: Nunca es tarde...
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Evitaré hablar del contenido de la caja, porque no lo entiendo y porque, por ahora, tampoco lo quiero entender. Sin conseguir el nivel de tensión de épocas doradas, el episodio de ayer fue de lo mejorcito de la tercera temporada de Prison Break. Y a ello contribuyó notablemente Mahone, que borda su papel de adicto a las pastillas. La aparición de Patoshik, aunque sea vía alucinación de Alex, es un punto que se marca la serie y que nos ha sorprendido a todos. Scofield también se sumó a la fiesta recordándonos que él solito burló a todo Fox River y que en Sona tampoco lo van a detener. Y finalmente la redención de Sucre. Nunca es tarde...

Cuarto capítulo de la tercera temporada. A estas alturas, en temporadas anteriores, me estaría mordiendo los dedos, a falta de uñas, por el nerviosismo que me producía la situación de Scofield y Lincoln. La tercera sesión es distinta. No hay tanto nerviosismo, pero sí más curiosidad por saber cómo se las ingeniará Michael para salir de Sona. No es ni mejor ni peor, es otra temporada. Cuatro capítulos para situar la trama son más que suficientes. Ahora que todo está en orden, exijo acción y tensión.

Michael ya ha tramado el plan de fuga: ha conseguido la celda que necesitaba, se está ganando el respeto de Lechero, tiene controlado a Whistler, Mahone y Bellick y su ex compañero de celda en Fox River, Sucre, se ha convertido en la pieza clave que Scofield necesitaba para salir del infierno panameño. Como decía, todo en orden para que en los próximos días empiece a cavar, a meterse por los pasillos de Sona, a esconderse de Lechero y a cortarnos la respiración con su sangre fría.

No sé si estarán de acuerdo conmigo, pero Good Fences ha ensalzado la figura de Mahone. Interpreta a la perfección su papel de adicto, ha perdido los nervios en varias ocasiones, tiene alucinaciones muy curiosas en forma de Haywire, pero sigue siendo temible. Y da miedo por su inteligencia y porque siempre hemos visto en él la figura de Scofield en el lado equivocado. Ahora los dos visten la misma camiseta y tienen un objetivo común: huir. Y nos encanta seguir viendo a Patoshik, otro que encaja como un guante en su papel de loco.

Mientras tanto, T-Bag se ha cobrado a su primera víctima y sigue escalando posiciones hasta el trono de Lechero. ¿Alguien duda todavía de que será el próximo patrón de Sona? Bellick sigue arrastrándose para dejar de ser la escoria, pero no tiene demasiada fortuna. Incluso empezaba a darme pena cuando le tiran el café ardiendo en la espalda, pero rápidamente recordé lo tirano que había sido en Fox River y deseé que la taza fuera tamaño desayuno.

La trama pierde interés cuando sale de Sona. Lincoln está hundido, se ve constantemente superado por la Compañía y empieza a perder la fe. Sucre se ha unido a la causa, no sé si por necesidad o por mostrar un mínimo de agradecimiento a la persona que lo sacó de la cárcel. Michael tenía habilidad para luchar contra la Compañía, pero Lincoln es mucho más torpe, menos reflexivo y llega un minuto tarde a la acción. Su reacción ante la muerte de Tancredi me pareció excesivamente fría. Por supuesto, no le dirá nada a Michael, que cuando salga de Sona se pillará un rebote de campeonato.

Buen capítulo, a mi gusto, si no fuera porque la maldita caja contenía el único motivo de Michael para seguir luchando. Trato de entender por qué los guionistas pueden prescindir de Sarah Wayne Callies. No tengo explicación. ¿Alguien me puede ayudar?



Review de Interference: Demasiadas interferencias
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Estaba convencido de que Interference se convertiría en el capítulo cumbre de la tercera temporada de Prison Break. Aposté fuerte, compré palomitas y alguna otra guarrada para disfrutar a lo grande, sin complejos. Incluso vi el episodio en un descuido de mi madre, que está tan enganchada como yo (si no más...), porque los grandes placeres siempre se disfrutan más en soledad. Pero volví a quedarme a medias. Sí, el capítulo está bien, pero el plan de Michael podría haberlo inventado cualquier niño de cuarto de primaria. Menos mal que pudimos disfrutar de algunas escenas de tensión con la entrada de los militares y el 'robobo' del microondas. ¡Ah! Y gracias a William Fichtner, el grandioso Mahone, soberbio en su papel de yonki inteligente angustiado y sobrepasado por los acontecimientos. ¿Nos han cambiado a Michael Scofield?

Nos han cambiado a Michael Scofield. Es la única explicación que encuentro a que su plan de fuga sea tan limitado. Bajar por la ventana, evitar a los guardas y saltar la valla. ¿Hacen falta siete días y una cabeza de Sarah Tancredi para crear ese plan? Porque yo me imagino una clase de cuarto de primaria, jugando a polisy ladrones y el niño que hace de ladrón, en un alarde de ingenio, dice que él se escapa de la cárcel descolgándose por la ventana, escodiéndose de los guardias y saltando la valla para coger un coche. ¿No creen que es un plan algo cutre? Planear una fuga en un lugar como Sona, en una semana, bajo presión, no debe ser sencillo, pero conociendo a Michael nos esperábamos algo mejor. Al menos yo.

No todo fueron chascos. Me gustó que entraran los guardias en Sona. Sí, sabía que no apretaría el gatillo que miraba a la cabeza rapada de Michael, pero me generó tensión. Y a estas alturas de temporada, eso es mucho. La escena del microondas tampoco estuvo mal, aunque viendo huir a Michael con el aparato me recordó un poco al Oro de Moscú, esa película homenaje a los humoristas españoles llena de despropósitos. Scofield es un genio, o eso nos contaron en la primera temporada, así que lo mínimo que pensé cuando cogió el micro es que construiría un helicóptero. Al final sólo generó una serie de interferencias que le servirán para despistar a uno de los guardias. Bueno, espero que tenga la tele encendida el día que quiera escaparse.

Sigo dentro de Sona. Bellick cada vez tiene menos protagonismo, pero ha tenido un primer acercamiento al 'nuevo', que no es ni la mitad de primo que él. El nuevo me da mala espina. Creo que se va a meter en la acción porque forma parte de la Compañía o tiene una cuenta pendiente con Whistler. Y voy con Whistler. Parece inteligente y tiene argumentos para convertirse en aliado de Michael, pero no se tragan. La desconfianza entre ambos es evidente y no lo acabo de entender. Los dos se quieren largar de Sona lo más pronto posible, ¿por qué evitan colaborar (o ayudarse un poco más)? En resumen, pocos avances en la trama de la huída.

Quería hacer un apunte especial para William Fichtner. Me encantó su actuación. No era fácil cambiar su imagen de poli corrupto de la segunda temporada. Lo llegué a odiar por cargarse a Abruzzi y Tweener. Pues bien, en tres capítulos de tercera temporada ya me ha convencido de que está arrepentido. No tengo buena memoria, pero su imagen de yonki ha borrado por completo las balas que le 'regaló' a los fugados de Fox River. ¿Soy al único al que le parece que Mahone se supera cada día con sus actuaciones? Para mí, el mejor de la tercera temporada. Aprovecho para reforzar mi idea de que T-Bag, otro que borda sus actuaciones, cada vez está más cerca del asiento de Lechero... si Sammy no se cruza antes en su camino.

Del exterior, poco que destacar. ¿Qué cojones hay dentro de la nevera que entierra Lincoln? Se admiten apuestas. Aquí mi compañero de redacción dice que está la mochila del dinero de Westmoreland. Yo apuesto más por la cabeza de algún miembro de la Compañía. Del insípido Lincoln hay tan poco que destacar que lo que más recuerdo (y vi el episodio hace escasas horas) es que se quedó mirando fijamente al escote de Sofía. Después de tres temporadas celebro que las hormonas de algún personaje se hayan alterado. En momentos de tensión, el sexo siempre es el mejor remedio. ¡Ah! Se me olvidaba. Al final del episodio, cuando Mahone descubre lo del vaso del guardia, ¿para qué les puede servir? Llámenme poco hábil, pero lo único que entendí es que si el vaso entra en Sona por la puerta, el guardia también. ¿Están pensando eliminar al guardia o es que piensan escaparse a la hora del café? Supongo que lo veremos en el próximo capítulo.

Balance final. ¿Qué ha sido lo mejor del episodio? Mahone, primero. Conocer que el plan de huída se llevará a cabo en el próximo episodio. El imparable ascenso de T-Bag, que comerá toda la mierda que le tiren hasta que llegue su día. Y las hormonas de Lincoln, yo también me quedaría mirando a Sofía, lo siento. ¿Lo peor del episodio? El plan de Michael es demasiado cutre. Sucre es un personaje, por ahora, totalmente inútil en la tercera temporada. Y Sona, que parecía que tendría una batalla a vida o muerte por día y se pasan el día jugando a cartas. ¿Todavía tiene crédito Prison Break? Nosotros se lo damos ilimitado, pero la Fox no sé si tendrá tanta piedad...



Review de Photo Finish y Vámonos: La fuga chapucera
Analizando la tercera temporada de Prison Break




Engalanado para la ocasión, con el tic-tac del corazón acelerando y con la sensación de que me enfrentaba al momento culminante de la tercera temporada de Prison Break. Play. 3x06 rodando. ¿Primera valoración? El capítulo no aporta nada destacable más allá de la reivindicación de Lincoln como el ser más tonto del planeta. Mantengo la esperanza, vamos con el 3x07. No me lo puedo creer. ¿Eso es la fuga que tiene preparada el cerebro que dejó en evidencia al sistema americano en la primera temporada? Estoy encendido amigos...

Se me está agotando la paciencia. Siete episodios de margen me parecen más que suficientes como para que en la serie pase algo coherente y para que Michael Scofield monte una fuga decente. Sé que no tiene la preparación que le permitió humillar al sistema americano con su fuga de Fox River, pero Sona tiene otras facilidades que no ha aprovechado. Para empezar, en Panamá se mueve con total libertad por la cárcel, tiene contacto con otros presos y con el extrerior. Su fuga no puede ser tan chapucera, tan patillera, tan improvisada... ¡no puede ser que una nube dé al traste con todo el plan!

Lamento ser cruel con una serie que me ha agitado el corazón, pero el doble episodio de ayer me hundió. Veníamos de un 3x05 bastante interesante, con incongruencias, pero con momentos de tensión en el interior de Sona. Ayer, cuando Michael soltó la escalera por la ventana para largarse ya vi que habíamos cambiado un Rolls Royce de lujo por un cuatro latas del 66 averiado. ¡Una nube impide que Whistler baje por la escalera! Por favor, que alguien me engañe y me diga que subido en aquella nube había uno de los vigilantes de Sona. Miéntanme, pero no jueguen más con mi inteligencia.

El capítulo ya empezó con el inútil (con perdón) de Lincoln metiendo la pata con Susan. El salvaje Burrows necesitaría diez vidas para poder enfrentarse a esos ojos azules. Sofía parece la única que no se entera de nada, pero también va tres pueblos por delante de Lincoln y Sucre. Por cierto, ¿qué ha pasado con Sucre? Era uno de los personajes más carismáticos, con mejor corazón, pero su trama está absolutamente olvidada y da la sensación de que molesta, de que en cualquier momento una de las balas de la Compañía le impactará a él. Redención para Sucre, por favor.

Finalmente, la idea de Mahone de sedar al vigilante que toma café ha sido la más brillante de la temporada. ¿Michael qué ha pensado en esta fuga? ¿Que el sol le dé en la cara al otro vigilante? ¿A hacer escaleras con cuerdas? Por favor, tú hiciste tambalear una Compañía entera, tú hiciste dimitir a la presidenta de los Estados Unidos, tú libraste la seguridad de una cárcel de máxima seguridad americana, ¡tú eras un ídolo! ¿Y no se te ocurre pensar que el día de la fuga puede estar nublado? ¿No hay un plan B?

Como habéis observado, si es que alguien ha llegado a este punto, todavía no he mencionado a la doctora Tancredi. Sí, ella sigue en la memoria de todos porque ella daba sentido a la fuga. Ella dejó su "privilegiada" vida por ayudar a Scofield, que no le ofrecía nada más que un amor imposible. Ella estuvo al borde de la muerte durante varios capítulos, cuando debía estar atendiendo a pacientes. Ella perdió a su padre y lo perdió todo por irse a Panamá a empezar una nueva vida. ¿Y ese tímido amago de lagrimilla es toda su reacción? ¿Y lo único que se le ocurre luego es retar a Whistler para aprovechar el despiste y largarse? Si matan a la persona de la que estoy enamorado, creo que no tendría fuerzas ni para levantar la pata de pollo, no sé vosotros...

Y para colmo, T-Bag tiene escasísimas apariciones y Mahone deja Sona en otra de esas tramas imposibles de la Compañía y el gobierno yanqui que he desistido de entender. ¿Qué le ha pasado a Prison Break? Sé que es culpa de los guionistas, pero están consiguiendo que odiemos a los buenos y ensalcemos a los malos. ¿Alguien más quería que Susan se cargara a LJ? Lo han conseguido. Espero que T-Bag ocupe el asiento de Lechero, que Mahone regrese al FBI y siga matando a gente (empezando por su 'amiga' Lang), que Lincoln mate a Sucre por equivocación y acabe en Sona, junto a Michael. Y que cada noche les visite el fantasma de la doctora Tancredi, sin cabeza.

Lamento la ira que se desprende de mis palabras. Mientras escribía me he dado cuenta de lo mucho que me ha dado esta serie. El problema es que la tercera temporada está borrando todos esos recuerdos a marchas forzadas. Y lo más curioso es que está haciendo buena la segunda temporada. Respiro profundamente. Me he desahogado y ya estoy mejor. ¿La semana que viene otro capítulo, no? Ya lo estoy deseando.


Review de Bang and Burn: Mis latidos se aceleran de nuevo
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Se llevan a Scofield de Sona, hundimos a negro y... a esperar 2 meses. Concretamente, hasta el 14 de enero. El lunes pasado acabó la primera tanda de episodios de Prison Break con éxito, a nuestro gusto, recuperando sensaciones pasadas. La receta no era tan complicada: darle acción a Sona, que Michael active su cerebro, que Lincoln no la líe demasiado en el exterior (incluso parece tener un plan), despertar a Sucre del letargo y traer de vuelta al calvo, que da mucho más miedo que Gretchen (antes Susan 'ojos azules'). ¡Ah! Y acción a la altura de la Compañía, que Prison la pedía a gritos. 3x08 ha tenido fallos, pero se han compensado con grandes aciertos...

Empezaremos por los fallos, que siempre son mucho más fáciles de destacar. Para nuestro gusto, la trama de la Compañía sigue siendo demasiado confusa. El regreso del calvo evidencia que solo él dirige la Compañía y que Susan era uno de sus brazos ejecutores. Correcto, pero ¿qué función tiene Whistler dentro del organigrama? A estas alturas, deberíamos saber cuales son sus intenciones y qué lugar ocupa en la jerarquía. Susan no nos acaba de convencer como malísima, en cambio todos le hubiéramos comido los ojos y el corazón a bocados al Kellerman de la primera temporada o al Bill Kim de la segunda.

Otro de los errores que comete la serie es olvidarse de uno de los personajes más carismáticos: T-Bag. El renovado Teodoro parece inofensivo dentro de Sona. Tengo la sensación de que a los guionistas les sobra, porque no han sabido encajarlo en ninguna de las tramas. Cuando aparecía en épocas pasadas era sinónimo de peligro, de muerte, de que algo oscuro estaba a punto de suceder. Ahora prepara su asalto a Sona, pero creo que se quedará en el camino, porque Sammy no le va a pasar ni una.

La situación de Mahone no tengo muy claro si colocarla como fallo o como acierto. La realidad es que Mahone sigue totalmente yonki, con problemas de autoestima y de personalidad que afectan directamente a su capacidad intelectual. En el juicio demostró que tiene mucho que decir, pero las gotas de sudor que helaban su espalda acabaron por silenciarlo. William Fichtner merece todos los reconocimientos por su espectacular actuación. Ha bordado su deterioro personal con el tema de las drogas. ¿Y cuál es el fallo, entonces? En cada episodio da la sensación de que algún puñal se clavará por su espalda... y eso sí sería una pésima noticia.

Vamos con los aciertos, que no por esperados deben ser menos reconocidos. El 3x08 tuvo lo mejor de la primera temporada. Michael Scofield inspeccionando los puntos más interesantes de Sona para planear una huída. Eso es un plan, no una escalera por la ventana y un resol como excusa. Cuando lo vi en aquel subterráneo me recordó que estaba delante de un ingeniero estructural brillante. No sé cómo se lo montará para excavar hasta la superficie, pero eso sí tiene pinta de huída. La ayuda de Lechero, mientras sea capaz de aguantar en el trono, será un facotr determinante para poder escapar. ¿Cuánto tiempo le quedará al capo en el poder?

Me posiciono totalmente a favor de la entrada de la Compañía 'a saco' en Sona. ¿Cuánto tiempo lo llevamos diciendo? Una Compañía de esa magnitud, con influencias en todos los estamentos, con material de guerra, ¿es incapaz de colarse en una prisión panameña? Sí, nos demostraron que son muy capaces. Dos helicópteros, fura escrúpulos y a por Whistler. Luego, el plan puede salir bien o no, pero queda claro que tienen recursos como para destrozar Sona si les da la gana y Scofield sólo es un pequeño grano donde más molesta.

Otra noticia genial es la recuperación de Sucre. ¿Cuántas frases había dicho en los primeros siete episodios? No las hemos contado, pero eran insuficientes. Tengo grabada la imagen de la segunda temporada en la que casi atrapan a Scofield intentando sacar a Sucre atrapado en un río. Ahí había amistad, había un cariño especial por lo vivido en Fox River. No entendía como Sucre podía pasar tanto del tema. La lógica se ha impuesto y el latino participará en el rescate de Michael y, esperemos, también en la huída posterior.

Lincoln también se ha redimido. Aunque casi la vuelve a liar llamando por teléfono a Sona, como si llamara a su madre, parece que intenta tramar un plan. Me encantó verlo junto a Sucre repartiendo puñetazos a los de la Compañía. Burrows es eso, no nos engañemos, fuerza, golpes, ímpetu, poco sentido común y mucho corazón. Alquilar una casa aislada y simular ruido de disparos parece el principio de alguna idea ¿brillante? Por cierto, la escena lésbica entre Susan y Sofía no la entendí muy bien, pero me gustó. Sí, es así...

En conclusión, creo que Prison Break ha recuperado el nivel que merece. Obviamente, no va a ser el de temporadas pasadas, pero sí iba tocando un poco de coherencia y de acción. Ahora lo único que podemos hacer es esperar al 14 de enero con todas las ilusiones renovadas. ¿A dónde se llevan a Michael? ¿Qué pasará con T-Bag, Lechero, Mahone, Whistler y el inexistente Bellick? Las respuestas las encontraremos en un par de meses... ¡Prison Break ha vuelto!


Review de Boxed In: Acelera un poco más...
prision break




...porque me quedo tonto y vamos muy lentos. Ésa es exactamente la sensación que he tenido al reencontrarme con Prison Break. El 3x09 transcurre a cámara lenta, como todo en la tercera temporada. Cada vez más tengo la sensación de que mi corazón se va a acelerar de un momento a otro, pero ese instante, dejando de lado los momentos álgidos del 3x08, todavía no se ha producido. Lentitud, mucha lentitud, que no beneficia nada a la serie. ¿Cuándo nos pondremos a analizar los túneles de Sona? ¿Cuándo veremos un plan de escape? ¿Por qué sigo sin entender ni papa de la Compañía? Éstas y otras dudas NO se resuelven en el interior del post. ¡Pasen!

Reencuentro insípido. Así podríamos titular el regreso de una de las mejores series de los últimos años... hasta que llegó la tercera temporada. Al principio creí que podría mirar el interior de Sona sin pensar en Fox River, en Sarah, en Veronica... ¡no puedo! La serie nos ha guiado hasta aquí por un motivo: La Compañía necesitaba que Michael sacara a Whistler de Sona. Esto es lo único que me ha quedado claro. Bien, llevamos nueve episodios y seguimos teniendo a James dentro de la prisión y no hemos avanzado nada.

Prison es una serie bien hecha y el 3x09 volvió a dejar detalles impresionantes. Entre ellos, la gran actuación de Mahone. Aviso: no me cansaré de ensalzar a William Fichtner, que está un puntito por encima del resto de actores. Me gusta que Bellick y T-Bag ganen protagonismo, porque hace escasos meses ellos eran los seres más odiados de la Tierra. Me encanta que Sammy ponga en duda la hegemonía de Lechero. Se supone que en Sona están los reclusos más peligrosos del país, que lo demuestren. Y me apasiona la venganza grabada eb los ojos de Scofield cuando se encuentra con Gretchen. ¡Sí, mátala! ¡Trocéala! ¡Conviértete en Dexter y dale su merecido! ¡Tienes que vengar a la doc!

El problema es que la serie no tiene acción, no tiene tensión y, dentro de poco, no tendrá ni gente. Ayer murió el general Zavala, después de que Susan nos recordara por qué nos da miedo a pesar de su imagen dulce. LJ sigue atado y, por lo que parece, nadie lo va a desatar hasta el episodio 3x13. Sucre sigue preocupado por su Maricruz y trapichea con el contacto de Sammy en el exterior. Bellick ha superado una prueba de fuego. T-Bag, genial, quería utilizar a Mahone para quitarse de encima a Sammy. Ciertamente, una pelea entre ellos habría sido genial. Y Lincoln sigue escalando posiciones para formar parte de la élite intelectual del país.

En conclusión, si os pregunto qué ha sucedido en Sona desde que entró Michael, ¿qué me podéis decir? Aparte de un intento cutre de fuga y la acción del 3x08. Da la sensación de que la serie debe alargarse sí o sí hasta final de temporada. La acción llegará en el 3x13, seguro, porque se supone que es la season finale de la tercera temporada. Para entonces, tal vez sea demasiado tarde...

¿Qué os ha parecido el regreso de la serie? ¿No tenéis la sensación de que no hemos avanzado nada? ¿Por qué se empeñan en alargar la estancia en Sona cuando en el exterior habría más chicha?



Review de Dirt Nap: ¿Quién es Whistler?
Analizando la tercera temporada de Prison Break




¿Quién es Whistler? Es la pregunta que recorre mi hueco cerebro desde que acabó Dirt Nap, el décimo episodio de la tercera de Prison Break. Sabemos que ha utilizado un nombre falso, Gary Miller, con algún fin. Sabemos que la Compañía lo necesita e intuimos que ocupa algún cargo de responsabilidad en la misma o tiene relación directa con algún jefazo. Intuimos que es sincero con Sofía, a la que no quiere poner en peligro. Sospechamos que no es agua clara con Michael y no tenemos ninguna duda de que cuando salga y conozcamos su identidad, más allá de ser pescador, nos sorprenderá a todos. 3x10, buen episodio. De lo mejorcito de la tercera temporada... ¿no?

En Prison Break ha pasado algo y eso, a estas alturas de tercera temporada, es noticia. Dirt Nap es un buen episodio, el mejor de la tercera temporada me atrevería a decir. La fuga toma cuerpo, la necesidad por escapar aumenta y las tensiones y desconfianzas entre los reclusos no se detienen. Whistler es la pieza que nos falta para completar un puzzle gigantesco, el de la jerarquía de la Compañía. Sólo Lincoln él se cree la historia de que era pescador, porque incluso Sofía ha empezado a desconfiar de sus intenciones reales.

En el interior de Sona han pasado muchas cosas. Bellick es alguien. Teniendo en cuenta que empezó limpiando retretes, no podemos negar sus habilidades para escalar socialmente. Se jugó la vida, retando a Sammy, por un hueco en la fuga. La fortuna se alió con él y, si nadie lo impide, formará parte del selecto grupo de presos que dejarán atrás Sona. Entre ellos también estará Mahone, que ha decidido no cuestionarse nada sobre La Compañía, sobre su pasado, sobre Scofield o sobre la calva de Lechero. Quiere salir como sea, y más después de ver la foto de su hijo. Mahone, en su línea, genial.

Volvió el T-Bag de las grandes citas. Convenció a Bellick para que se enfrentara al nuevo capo de la prisión y ha conseguido su puesto en la huída. Tengo muchas dudas sobre si conseguirá escapar. Michael no se perdona a sí mismo que se subiera al carro de los fugados de Fox River, así que hará todo lo posible para que se pudra en Sona. Conseguirá el trono de Lechero, que ha demostrado su poder enseñando los cuerpos muertos de Sammy y sus secuaces. Muerto el rey, viva el rey.

En el exterior, Sucre la ha vuelto a liar. La Compañía sabe dónde está Maricruz y no dudará en extorsionarlo. Mientras veía el episodio tenía la sensación de que Sucre no llegaría a la cuarta temporada. Eso sí, dejó la bomba en el coche de Gretchen. ¿Soy el único que está deseando que explote ya esa señorita? Lincoln estuvo a la altura de las circunstancias e incluso se atrevió a marcarse un detalle con Sofía. ¡Esa Torre Eiffel! Qué pronto hemos olvidado a Veronica... En fin, la figurita fue el desencadenante de uno de los mejores finales de la temporada.

Sofía empieza a retirar la ropa de Whistler de su casa. Es un síntoma de que el amor entre ambos se ha agotado. Mientras busca en el armario encuentra una caja. ¿Qué contiene? Todavía no lo sabemos, pero espero que haya kilos de información sobre el pasado de James Whistler... ¿O debería decir Gary Miller? Me conformaría con que resolviera la pregunta con la que hemos iniciado este post: ¿Quién es Whistler?



Review de Under and Out: El paso final
series




Floté viendo Dirt Nap, el décimo episodio de la tercera temporada de Prison Break, y así os lo hice saber. Confié en el regreso de la mejor versión de la serie y, después de ver Under and Out (3x11), creo que no me he equivocado. A Prison Break le faltaba acción, tensión e incertidumbre y eso sólo se podía conseguir activando una fuga que estaba dormida, como el cerebro de Michael Scofield. Cuando el ingeniero ha puesto en modo ON sus planes de fuga la serie ha puesto la quinta marcha y me atrevo a decir que no se parará hasta el final. Tampoco es arriesgar mucho, porque lamentablemente sólo quedan dos episodios. ¿Qué os ha parecido el 3x11? ¿Lo comentamos?

Sabemos quién es Whistler. O mejor, sabemos quién no es Whistler. Después de diez episodios dudando de sus intenciones, James es de los buenos, aunque tras el episodio de hoy dé la sensación de que está más en el otro barrio que en éste. Whistler no es un mal tipo, sólo ha tenido la mala suerte de cruzarse con una Compañía que no se detiene ante nada. Ha descifrado las coordinadas, el único motivo que lo mantiene con vida, pero ha decidido arriesgarse para ayudar en la fuga al clan Scofield y, de paso, savarle el cuello a su pseudonovia Sofía. Todo apunta a que Whistler saldrá de Sona, pero si hay cuarta temporada de la serie (que eso es lo que parece) da la sensación de que será sin él y con Sofía junto a Lincoln.

También diez episodios más tarde, todo apunta a que la fuga tiene sentido: cavar un túnel para salir a la superficie, cortar el suministro eléctrico, detener las rondas de vigilancia de los jeeps y correr, correr mucho antes de que se encienda el generador de repuesto. En concreto, 30 segundos antes de que se encienda la luz y alguien tenga que gritar: "No dispare", como intebaba balbucear Bellick. El plan sólo se ha podido realizar sin errores cuando Lechero ha accedido al control total de Sona y Sammy ha quedado fuera de la batalla. Por cierto, McGrady también participará, algo que ya había planeado Scofield hace bastantes episodios. En el fondo, sacar al pobre chaval de allí es un acto para limpiar su conciencia, muy embarrada desde que entró en Fox River.

Como ocurrió en Dirt Nap, volvió el T-Bag de las grandes citas, sacando su ingenio por salvarse el pellejo. En menos de media hora trató de unir a su causa a Mahone, que rechazó, y a Lechero, que acabó convencido. Ellos serán los primeros en poner un pie en el exterior de Sona y, por lo tanto, los únicos que contarán con 30 segundos completos para realizar la fuga. Mi apuesta es que ni Lechero ni Bellick llegarán demasiado lejos. El pobre Bellick, uno de los seres más odiados de la primera temporada (no lo olvidemos) ha entrado en la huída de rebote, no tiene un motivo fuerte por el que luchar y no ha pensado qué hará cuando sea libre. ¿Cuánto le quedará con vida? Probablemente lo mismo que a Lechero, otro que parece tener las horas los minutos contados fuera de prisión. T-Bag es otro cantar, es un superviviente y tiene muy claro qué debe hacer para salvar su cuello. Conseguirá salir... o no, pero seguro que se mantiene con vida. Prison Break lo necesita.

El otro grupo estará formado por Scofield, Mahone, Whistler y McGrady. Michael debe garantizar que James llegue con vida al intercambio para salvar a Sofía y al inédito LJ. Los cuatro deberían sobrevivir a la fuga. McGrady porque se convertirá en un acto de redención para Michael, Whistler por necesidad, Scofield por ser quien es y Mahone porque tiene todo lo que no tenía Bellick: un motivo para luchar (mujer e hijo) y un plan de futuro. Alex, libre de drogas mientras se realiza la fuga, ha pasado desapercibido durante el episodio, pero nos ha dejado una frase mítica que tardaremos en olvidar:

¿Justicia? Si alguna vez hubiera habido una pizca de justicia en este mundo, estarías descansando en una fosa común junto al resto de tu familia. (A T-Bag)

Mahone es un personaje sensacional, por su carisma, por sus actuaciones y por esa capacidad para pasar de odiarlo a quererlo que sólo tienen los genios. Sobre el exterior poco que decir. Susan es tan mala y tan inteligente como pensábamos y Sucre no es tan tonto como creíamos. Pese a que su futuro es incierto, no piensa arriesgar la vida de Maricruz ni tampoco traicionará a Michael. De Lincoln sólo podemos destacar una genial actuación cuando... bien... espera que seguro que me sale... cuando Sofía está... quiero decir... cuando habla con... no, ahí tampoco. Bromas aparte, un aplauso para Lincoln que ha secuestrado un autobús con una navaja de tres centímetros y se ha estrellado contra una farola para cortar el suministro eléctrico. ¿Alguien le podría explicar qué es una sierra eléctrica? ¿O un hacha? En fin, no está tan mal, por un momento creí que tiraría el palo eléctrico a puñetazos.

Matando el tema, creo que Prison Break está en un gran momento, el mejor de la temporada. Aunque jamás perdimos la confianza en la serie sí tuvimos varios momentos de duda. El 3x10 y el 3x11 han llegado como agua de mayo para hacernos recapacitar y para volver a creer en la serie. La fuga sí acelera mi corazón y las batallas entre fugados por coger una buena posición es lo mínimo que esperaba. Hemos retrasado la fecha de salida para el próximo lunes. Será en el 3x12, que esperamos ansiosos. ¡Que empiece la fiesta!

Después del análisis, como siempre, es vuestro turno. ¿Os ha gustado Under and Out? ¿Esperábais más acción? ¿No os convence la tercera temporada? ¿Estáis ansiosos por una cuarta entrega? ¡Decidme que pensáis!


# Review de Hell or High Water: Good bye Sona
prision break




Adiós a Sona. La prisión panameña ya es historia para Michael Scofield, aunque seguirá siendo un foco de atención mientras T-Bag, Bellick y Sucre sigan con vida. Hell or high water, duodécimo episodio de la tercera temporada, ha mantenido el nivel que marcamos después del parón. Prison Break se parece mucho a aquella serie espectacular que nos tensionaba todos los músculos durante 42 minutos, sin descanso. Aunque el episodio ha tenido algunos momentos poco creíbles, la fuga ha salido redonda y la mayoría de personajes encontrarán su destino en la season finale de la semana que viene. ¿Qué os ha parecido el episodio? ¿Lo comentamos?

Todas las cartas estaban puestas sobre la mesa. Los futuros fugados en la línea de salida, esperando a que Lincoln apagara las luces para correr. 30 segundos era el límite de tiempo para pasar la tierra de nadie y ser libres. Nadie se imaginaba lo que sucedería después. Michael Scofield se la había jugado a Lechero, Bellick y T-Bag. Su conciencia jamás le habría perdonado que esos tres seres pudieran correr por el mundo gracias a su astucia. La trampa también se convertía en el primer paso de la fuga de verdad. Ahora sí, ¡nos vamos!

A mi juicio, los instantes debajo de los coches han sido los menos creíbles de la fuga. Parece extraño que entre tanto soldado ninguno vea a cuatro personas, entre ellas McGrady vestido de rojo (ya podía haber elegido la camiseta de Gasol), salir de debajo de los autos, correr hacia la valla, atravesarla y escaparse lo suficientemente lejos como para que no se les vea desde Sona. En cualquier caso, la fuga estaba en marcha y después de ocho episodios soporíferos en la prisión panameña, la historia cogía ritmo.

Los momentos de persecución por la selva me han recordado mucho a la segunda temporada. Una sonrisa se ha incrustado en mi cara recordando cómo Scofield conseguía burlarse siempre de Mahone, ahora compañero de fatigas. Hemos descubierto qué contenía la caja que Lincoln enterró en la arena: bombonas de aire. Momento estelar cuando Lincoln le dice a Mahone que se busque la vida. Alex se ha salvado por el miedo de McGrady al agua y Scofield ha sacado su versión más paternal con el pobre chaval.

Mientras tanto, Sona no había dicho su última palabra y retenía a Sucre, pieza básica para que la fuga tuviera éxito. El futuro de Fernando se presenta más incierto que nunca, sobre todo después de que T-Bag lo delatara. No creo que Scofield lo abandone a su suerte y tampoco lo veo en el interior de Sona danzando al ritmo de T-Bag. La solución en la season finale de la semana que viene. Mientras tanto, en medio del mar Scofield y compañía seguían esperando un barco, que ha llegado con diferente capitán: el padre de McGrady. Momento emotivo el reencuentro entre padre e hijo. No sé qué pecados tendrá McGrady, pero insuficientes como para tenerlo esclavizado en Sona. Merece la libertad, aunque su futuro también se resolverá en la finale.

La despedida de Mahone es otro de los momentos que no he acabado de entender. Conocemos cómo se las gasta Alex, no tiene ni un pelo de tonto. ¿No hubiera sido más lógico que se escapara en cualquier momento de despiste en lugar de despedirse? Al fin y al cabo, Mahone sabe que se cargó al padre de los hermanitos y que especialmente Lincoln tendría sed de venganza. Por suerte, la huída de Whistler ha impedido que se produjera uno de los momentos más tristes de Prison Break. Sí, Mahone no puede morir, porque aparte de ser el mejor actor y el mejor personaje de la serie, tiene muchísimos datos útiles sobre la Compañía que podrían ayudar a Michael en una supuesta cuarta temporada.

Sobre Whistler poco que decir. Se siente en deuda con Scofield y no quiere arriesgar la vida de Sofía. Me temo que en la finale mataremos dos pájaros de un tiro. Whistler se entregará con las coordenadas (si es que las recuerda, sino T-Bag también tendrá algo que decir) a cambio de la libertad de Sofía y LJ. James no saldrá con vida, limpiará su alma por el daño que le ha hecho a los hermanos y dejará vía libre para que Lincoln se lleve a Sofía a París. Por cierto, en Sona, con Lechero herido, T-Bag tiene vía libre para recoger su trono. El bueno de Bellick ha vuelto a ser el mayor damnificado ya que ha recibido palos por todas partes y su futuro, como el de Sucre, se presenta incierto.

Globalmente creo que el episodio ha estado a gran altura. La fuga se ha producido siguiendo los pasos que había marcado Lincoln, que me ha recordado a sus mejores épocas. Y sin pegarse con nadie. Scofield ha hecho un reset en su conciencia y en el exterior parece que tendrá un papel algo más secundario. Recemos para que así sea, porque al final se nos morirá de una subida de adrenalina. La semana que viene, en la season finale, debe producirse el intercambio. ¿Quién moverá ficha antes? ¡Qué ganas tengo de ver la finale! Y a vosotros, ¿qué os ha parecido el capítulo? ¿Verdad que merece la pena ver Prison Break por episodios como éste? Contadme...


Review The Art of the Deal: Venganza incompleta
Analizando la tercera temporada de Prison Break




C'est fini. La tercera temporada de Prison Break se cerró con The Art of the Deal, un buen episodio en la línea del final de temporada, pero mucho más discreto que las dos season finale anteriores. El capítulo es un final de temporada, aunque en muchos momentos haya tenido la sensación de estar ante el final de la serie. El cerebro de Scofield empezó a funcionar, tomó el mando de las negociaciones y las fichas encajaron, al menos, para los dos hermanos. Final feliz para McGrady y futuro incierto para Sucre y Bellick. Escasa participación de Mahone, que se ha agarrado a lo único que tenía: el traidor de Whistler. ¿Qué os ha parecido The Art of the Deal? ¿Lo comentamos?

Adiós a la tercera temporada de Prison Break, que nos ha dejado más desilusiones que alegrías. La cárcel de Sona ha defraudado y a ello han contribuido la debilidad de los nuevos personajes (Lechero, Sammy, McGrady y Whistler), que nunca han estado a la altura de los clásicos (Abruzzi, C-Note, Tweener). Y por encima de todos ellos, dos ausencias de las que Prison nunca se repondrá: Sara Tancredi y Paul Kellerman. Pero vamos a centrarnos en la season finale antes de evaluar la tercera temporada.

The Art of the Deal es un buen episodio. ¿Está a la altura de la mítica season finale de la primera temporada en la que dejaron atrás Fox River? ¿Se acerca a la tensión de la segunda en la que Michael y Sarah estuvieron a punto de vencer? No, no se acerca y aunque las comparaciones son odiosas, la serie ha competido toda la temporada contra su pasado. The Art of the Deal ha tenido grandes momentos de tensión, protagonizados por Sucre, pero el intercambio Whistler-LJ/Sofía se ha producido dentro de la lógica, con algún pequeño susto que no ha llegado a alterar nuestros latidos. No nos engañemos, a todos nos ha sabido mal que dispararan a Sofía, pero nunca llegará a emocionarnos como la muerte de Veronica Donovan o de la doctora Tancredi.

Todo lo que habíamos dicho de Whistler en los últimos episodios, lo doblamos bien doblado y nos lo tragamos. James es un alto cargo de la Compañía que tiene estrecha relación con Susan y nunca le ha importado la vida de Sofía, mucho menos la de LJ. Las coordenadas parecen una simple excusa, el objetivo era que Whistler no pasara ni un minuto más en Sona, por eso dirigieron la llegada de Michael Scofield.

El cebrero del hermanito pequeño se ha activado, se ha puesto al mando de la operación y ha negociado con Susan a su gusto. El resultado es que durante varios momentos telefónicos he tenido la agradable sensación de estar en mitad de la segunda temporada y he obviado la existencia de una tercera. El espejismo ha durado poco. The Art of the Deal ha echado de menos a Mahone. Siempre creí que Alex se retiraría de la guerra. También me equivoqué. La compañía recupera a uno de sus mejores hombres, de esos que no tiemblan demasiado cuando tienen que apretar el gatillo. Lincoln tuvo la oportunidad de pegarle un tiro, pero se le escapó. Mahone es un superviviente, se arrima al sol que más calienta. Y Whistler le puede ofrecer un futuro.

El gran beneficiado de la season finale, aparte del insípido LJ, es T-Bag. ¿Alguien se creyó que Teodoro ayudaría a Lechero? Va, todos a la vez: ¡Nooooo! Teodoro es un genio de la manipulación y, además de peligroso, también es un tipo muy inteligente. Un pequeño fajo de billetes le ha servido para ganarse la confianza de Sona y quedarse con un trono que llevaba su nombre desde el primer día. Además, parece que la monja que satisfacía a Lechero ha llegado al corazón de Teodoro, algo que nadie había conseguido. Bellick y Sucre estarán a sus órdenes en el caso de que exista una cuarta temporada.

El pobre Sucre ha estado más muerto que vivo en varios momentos del capítulo. En una situación límite, siempre creí que Fernando acabaría cantando, pero se ha mantenido fiel a Michael y ha protagonizado un momento estelar cuando ha cogido el teléfono móvil y lo ha destrozado en honor a las largas horas que ambos pasaron en Fox River. ¡Lagrimilla! No debía acabar en Sona, pero seguro que Scofield también piensa lo mismo y todavía tiene las piernas libres para tatuarse algún que otro esquema de la prisión panameña.

No todo han sido decepciones. La fiesta de bienvenida a McGrady ha acabado de cerrar una historia que en muchos momentos parecía condenada al fracaso. Una vez superadas las escenas del museo, en las que el desconcierto general no ha perturbado los planes de Scofield (¡qué crack!), Sofía ha revelado cierta información importante. Scofield no ha podido consumar su venganza pegándole unos cuantos tiros a Susan, la responsable de que la doc ya no esté en este mundo. Sólo un pequeño comentario respecto a la aparición de Sara: decepcionante, creo que se merecía un momento

4 comentarios - Analizando la tercera temporada de Prison Break

Abaddyus
nada como la estadia en fox river, para mi, el futuro de la serie en general no se ve tan claro, no se de donde pueden sacar una historia que realmente enganche.
jib007
lo escribiste vos??? ta bueno me rei de a ratos!! la verdad que el nivel de la serie cayo maaaal!!! van un par de puntines
Rastaflait +1
Es gracioso como se ven los puestos de panchos y choris adentro de Sona . Buen post para tener a mano mientras miras la serie, confie en que no sea copypaste +5