Food, Inc. es un documental estadounidense dirigido por el cineasta ganador de un Emmy Robert Kenner. El film está ligeramente basado en el bestseller de no ficción del 2001 Fast Food Nation, de Eric Schlosser, y The Omnivore's Dilemma de Michael Pollan.


El primer segmento del film examina la producción industrial de carne, llamándola inhumana y económica y ambientalmente insostenible.


Elsegundo segmento se centra en la producción industrial de grano y verduras, etiquetándola de económica y ambientalmente insostenible también.


El tercer y final segmento trata sobre el poder económico y legal de las grandes compañías de producción de alimentos (que según los autores se basa en ofrecer comida barata pero contaminada y en el uso de químicos basados en el petróleo, sobre todo pesticidas y fertilizantes) y la promoción de hábitos de consumo de comida insalubre hacia el público.




link: http://www.youtube.com/watch?v=GQyERH_KbQo



El largometraje documental "Food Inc." muestra el funcionamiento de la industria alimentaria de EE.UU y los procesos que se ocultan al consumidor con el consentimiento de las agencias reguladoras y de control gubernamentales. Revela que el suministro de alimentos de EE.UU está controlado por un puñado de corporaciones que a menudo anteponen los beneficios a la salud del consumidor, al sustento de agricultores y granjeros y a la protección del medio ambiente.


En Norteamérica, cinco compañías de comida rápida determinan, con su poder de compra masivo, las reglas del juego para todo el sector agroganadero (condicionando incluso a los pequeños granjeros): desde qué cultivos monopolizan la producción hasta cómo se engorda y faena al ganado. El resultado es un sistema en el que la comida rápida, más barata que la saludable, ha copado restaurantes y supermercados, provocando daños a veces letales y augurando un futuro de obesidad y diabetes generalizado, mientras crece sin control un sector de empleo barato y desprotegido y el lobby que mantiene a raya a las entidades gubernamentales que deberían estar fiscalizándolo.


Apoyado en las investigaciones de Eric Schlosser para su 'bestseller' "Fast Food Nation" y en el libro de Michael Pollan "The Omnivore's Dilemma (El dilema del omnívoro)", el documental saca a la luz datos estremecedores sobre lo que comemos y cómo se produce y su efecto en la actividad económica y la salud del consumidor. Aunque este documental investiga la situación de la industria alimentaria en Estados Unidos,
sus revelaciones hablan de una clara tendencia global.




link: http://www.youtube.com/watch?v=g3ODZayDX5M


10 simples medidas que pueden adoptar los consumidores para presionar a las compañías a que modifiquen sus hábitos nocivos:


1. Dejar de consumir bebidas gaseosas u otras bebidas endulzadas.
2. Comer en casa en vez de comer en un restaurante.
3. Apoyar leyes que obliguen a los restaurantes a informar a sus clientes sobre el contenido nutricional de sus platillos.
4. Obligar a las escuelas a que dejen de vender refrescos, comida chatarra y bebidas deportivas, ya que la obesidad infantil se ha incrementado dramáticamente en pocos años.
5. Lunes sin carne. Dejar de comer carne un día a la semana. Cerca del 70_ de los antibióticos producidos en los Estados Unidos son utilizados en animales de granja.
6. Consumir alimentos orgánicos o sustentables sin pesticidas.
7. Proteger las granjas familiares. Visita tu mercado de productores locales.
8. Leer las etiquetas. Conocer de dónde viene nuestra comida.
9. Informar a nuestros representantes de que la seguridad alimentaria es muy importante para nosotros.
10. Exigir medidas para beneficiar a los campesinos del campo y a los pequeños productores de comida, como salarios justos y buenas condiciones laborales.

El documental pone en manos del auditorio la decisión final sobre cómo asegurar su derecho a la salud, a la soberanía alimentaria y a un desarrollo humano y sustentable del campo.

Luego de ver Food Inc, uno no desea saber más de las hamburguesas que venden las grandes cadenas de comida chatarra, o disfrutar un trozo de carne o un muslo de pollo proveniente del vecino país. Es la virtud de la película: mostrar la realidad, aunque no nos guste. Y que se vive en muchos otros lugares donde utilizan dioxinas y otros compuestos modernos en la cría de aves, ganado y cerdos. Por ejemplo, en Alemania. En diciembre pasado fueron clausuradas 5 mil granjas en la Baja Sajonia, pues la carne de cerdo y aves proveniente de ellas contenía dioxinas por arriba de lo que permite la legislación sanitaria. Algunos países (China a la cabeza) prohibieron la importación de carne de cerdo alemana, que cada año exporta 2.3 millones de toneladas.