Talento in blue



A poco más de dos años de comenzar sus estudios de piano, mi alumna Mariana Montañez se presentó como solista en piano con sólo once años de edad. Con su vestido azul, su sonrisa y su talento, cautivó a los espectadores.




Mariana Montañez: La más pequeña de los grandes

El Zonda, 5 de diciembre de 2010

San Juan.- Se trata de una joven de once años que ha sido seleccionada para tocar junto a la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de San Juan en el ciclo de conciertos de 2011.

Talento in blue

Como todos los años, hace poco se llevó a cabo el Concurso “Maestro Vicente Costanza”, a través del cual, y teniendo como jurado a distintos profesores de la Escuela de Música dependiente de la Facultad de Filosofía, se elige a distintos alumnos de la institución para que acompañen a la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de San Juan, como solistas en un concierto del año siguiente.

En este ciclo hubo una particularidad, una de las cinco ganadoras dentro de la categoría de pre-universitarios fue una niña de apenas once años, que con la frescura de su talento cautivó a los profesores que decidieron darle el tan merecido lugar en el ciclo de conciertos de 2011. Tímida, un poco vergonzosa pero con algunas frases de adulto, Mariana asegura ser merecedora del puesto tan ansiado por todos los estudiantes. Además el logro ha sido doble, no sólo por la corta edad de la pianista, sino por el breve plazo en el que lleva estudiando. Comenzó su carrera musical en 2008 con otra conocida de la Escuela de Música, Emilia Zavala, con quien sentó las bases que más tarde explotaría junto a su actual profesora, Ana Inés Aguirre. En un primer momento, Mariana empezó a ensayar un nuevo concierto que le propuso su maestra, pero no fue hasta bastante tiempo después que se enteró de las intenciones de la educadora de presentarla en el concurso.

“Decidí ofrecerle este desafío, no esperando ganar, sino simplemente para que tuviera la experiencia de tocar en el Auditorio que es algo muy distinto a lo que ella estaba acostumbrada”, explicó Aguirre. Después de que tomaron la gran decisión no perdieron ni un día de ensayo, y ocuparon todos los espacios que pudieron, la casa de Mariana, la de Ana, la Escuela de Música y en algunos casos el Auditorio.

La preparación duró un poco más de dos meses, pero finalmente rindió sus frutos. “No me fue difícil porque me entusiasmé con la propuesta, sobre todo por el hecho de tocar en el Auditorio. No estaba tan nerviosa porque me había preparado mucho. Además mi familia me fue a ver, y cuando terminé, sabía que lo había hecho bien”, comentó la niña. Hay veces en los que la música se hereda por sangre, y aunque éste no fue precisamente el caso, el ambiente ayudó. Es que el padrastro de Mariana es el fantástico guitarrista sanjuanino Juan Olguín, y aunque no se dediquen al mismo instrumento, ambos interpretan la música con la misma pasión.
En cuanto al futuro, no piensa demasiado en eso, sólo sabe que le gustaría seguir con lo mismo toda su vida, y que por ahora es suficiente con la oportunidad que tiene entre manos.


Fuente: http://www.elzonda.info/index.php/Mariana-Monta%C3%B1ez-La-m%C3%A1s-peque%C3%B1a-de-los-grandes.html