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Chris Marker - Filmografía online

Chris Marker

Unos dicen que nació en Neuilly-sur-Seine (Francia), y que se llamaba Christian François Bouche-Villeneuve, pero que se cambió el apellido porque le fascinaban los rotuladores permanentes "marker". Otros dicen que, en realidad, nació en pleno corazón del mundo tuareg, en la enigmática Tombuctú (Mali). Quién sabe. Y sobre todo, qué más da. Su obra, firmada bajo el nombre de Chris Marker, tiene un lugar propio en la historia del cine, y a nadie le importa si ese era o no su nombre.
Fue también escritor y fotógrafo, y supo como nadie mezclar esas disciplinas con el cine. Sus obras oscilan entre el documental subjetivo, el ensayo y el videoarte. El hermetismo de parte de sus trabajos siempre se relacionó con la opacidad con la que se mostraba en público. Le gustaba jugar con su identidad y era frecuente el uso de nombres falsos (Jacopo Berenzini, Michel Krasna, Chris and Magic Marker, Hayao Yamaneko, etc.). Muchas veces, cuando un festival o una publicación le pedían una foto suya para la promoción de alguno de sus trabajos, Marker les enviaba una fotografía de su gato. Se negaba con tozudez a conceder entrevistas, y se divertía dando versiones contradictorias de sus años de juventud. La vida y la obra de Marker formaron parte de un puzle infinito, en el que nunca tuvimos la seguridad de tener todas las piezas necesarias encima de la mesa.




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Le Souvenir d’un avenir

Chris Marker - Filmografía online


Dirección: Yannick Bellon, Chris Marker.
Guión: Yannick Bellon, Chris Marker.
País: Francia
Año: 2001
Duración: 41 min.



A partir de los archivos de la fotógrafa Denise Bellon (1902-1999), Chris Marker y Yannick Bellon, hija de la fotógrafa, reviven sus retratos de la Francia de preguerra, de la África colonial, de sus protagonistas célebres y anónimos, de sus contiendas y revoluciones... Una mirada lúcida sobre la memoria de la historia a partir de los excepcionales retratos de una fotógrafa que supo mirar un presente convulso que contenía las huellas de su porvenir.


Entre la amplia y, sobre todo, multiforme obra de Chris Marker, se puede acudir a Recuerdos del porvenir (Le souvenir d’un avenir, 2001). Tras ese precioso e intrigante título se esconde otra película realizada con la misma estructura que su célebre La jetée (1962): un montaje de fotografías con una voz en off que, más que narrar o describir al modo de un documental, elabora un ensayo lleno de hallazgos.


documental



Las fotografías, magníficas todas ellas, pertenecen a una artista, Denis Bellon, que las realizó entre 1937 y 1956. Marker rebusca entre más de 2.500 fotos y elabora con ellas una narración que no es biográfica, en principio, sino como una consecuencia: la vida y las inquietudes de Bellon acaban aflorando a retazos y se revelan en su obra organizada por Marker.

La película, revela muy bien la insólita capacidad de Chris Marker para relacionar ideas, la base del montaje cinematográfico, aunque lo haga con fotografías. A pesar de que el origen sea el contrario, parece que Marker encuentra una imagen perfecta para cada una de sus ideas. La primera de ellas es extraordinaria: cómo esas fotos de los años 30, recogen la herencia de la guerra pasada (la Gran Guerra que iba a acabar con todas las guerras), pero también predicen de alguna forma la Segunda Guerra Mundial. Marker elabora un acercamiento tan somero como preciso a algunos de los grandes acontecimientos del siglo por medio de pequeñas ideas que nada tienen que ver con el repaso histórico-enciclopédico. Y parece que Denise Bellon siempre estaba en el lugar adecuado para documentar esas ideas del porvenir de Marker. Aunque en realidad fuera al revés, claro.


chris


Desde una exposición de los surrealistas en París, hasta la expo universal de 1937 en la que estuvieron frente a frente los pabellones de Alemania y Rusia que Marker ‘descubre’ en la lejanía de una foto de la Torre Eiffel, el Frente Popular, la Ocupación, los juegos olímpicos de Helsinki…todo está conectado en las fotos de Bellon ‘leídas’ por Marker. Y no sólo ese tipo de acontecimientos históricos: Marker descubre que Bellon hizo la única foto existente de la bañera de la casa de Henri Langlois llena de latas de películas; así comenzó el primer archivo de preservación del cine del creador de la Cinemateque Française, inicio y modelo de todas las filmotecas del mundo. Todo fluye, todo está conectado en esta memoria futurista de Chris Marker. (...)



link: http://www.youtube.com/watch?v=wVAuUDvEA4M&feature=youtu.be





À bientôt, j'espère

marker

Dirección: Chris Marker, Mario Marret
Produce: SLON
Formato: Blanco y Negro, 16mm.
Año: 1967
País: Francia
Duración: 44 min.



El documental retrata de manera directa la huelga ocurrida en la planta textil de Rhodiaceta, en la localidad de Besançon, en marzo de 1967. Es el antecedente más directo de las producciones de los colectivos cinematográficos que se expandirán al calor de los sucesos de mayo de 1968.

À bientôt, j’espère (1968), de Marker y Mario Marret (fundador del grupo Dynadia, luego rebautizado Unicité), una visión militante de la huelga en la fábrica textil Rhodiacéta de Besançon, especie de ensayo general de los acontecimientos revolucionarios que sacudirían Francia un año más tarde.

subt


Desde 1967 hasta 1976 Chris Marker era un miembro de SLON (Company for the Launching of New Works). Uno de los varios grupos que surgieron en los años en que los cineastas, militantes, y otros se reunieron en una base de cooperación, en paralelo, SLON se basó en la idea de que el cine no se debe pensar únicamente en términos de comercio. 1967 fue también el año en una importante huelga estalló en Rhodiaceta, una fábrica textil propiedad de la compañia Rhone-Poulenc en la ciudad de Besançon, Francia. La huelga fue inusual en las formas, porque los trabajadores se negaron a disociar el conflicto laboral a partir de una agenda social y cultural. Las demandas de los trabajadores en cuestión no era sólo cuestión de salarios y seguridad laboral, sino también del estilo de vida que les impone la sociedad. Por lo tanto, era natural que Chris Marker, junto con otros técnicos y miembros de SLON, visitara a Besançon para documentar la huelga, las vidas y las actitudes de los trabajadores.

Los momentos más importantes de la película se componen de las conversaciones con los trabajadores y sus esposas. Ellos creen que la clase obrera está cada vez más a merced de un sistema que no les da ningún poder, un sistema que le gustaría que siguan sin poder. Y así fue que sus demandas locales se convirtieron en preguntas sobre el sistema político más amplio. Los huelguistas finalmente regresaron a trabajar con pocas ganancias, pero se habían dado cuenta su verdadero poder, lo que ayudó a sentar las bases de Mayo del 68, cuando Francia se vio sacudido por las protestas revolucionarias. Completado y mostrado por primera vez ese año, A bientôt, j'espere (Be Seeing You), es un documento del año, de un momento de verdad, cuando todo estaba en entredicho."



link: http://www.youtube.com/watch?v=pswaIh0Qa-g





December Seeds

alain resnais

Título original: Δεκεμβριανοι Σποροι (Dekemvriana Spora)
Dirección: Chris Marker
Guión: Chris Marker
Año: 2010
País: Francia
Duración: 29 min.



Esta obra circula con la interesante duda, ¿es una obra de Chris Marker o es la obra Panagiotis Karagiorga?, un realizador amigo del asesinado Alexis Grigoropoulos, a quien va dedicada esta obra en homenaje, a el y a todas las semillas rebeldes de la Grecia incendiaria y revolucionaria de los últimos años, desde luego también podría ser un homenaje a Marker, pues sea o no de el, esta plagada de referencias hacia el cine del francés, una manifiesto político experimental, un cóctel molotov audiovisual diferente a lo que nos tiene acostumbradas el cine militante. Sin duda la obra es de por si interesante, pero además se le suma la polémica de ser o no ser una obra de Marker, porque si no lo fuese, desde luego, el merito de usar su nombre como parte de la bomba arrojadiza para llamar la atención y que llegue a mas publico consigue sus propósitos, y hasta webs de información cinematográfica como FilmAffinity han picado y la referencia como su ultima película.

Solo queda que la vean y saquen sus propias conclusiones, porque la importancia de esta obra radica en su mensaje y sus formas, tanto de realización como de difusión.
Mediante el relato en primera persona de un joven en busca de las semillas de las cuales ha de germinar una revolución todavía por llegar, y usando figuras literarias y tropos la pieza documental trata de evocar en el/la espectador/a las ilusiones y la rabia desbordada que inundaron los corazones de las decenas de miles de personas que salieron a las calles a vengarse por la muerte de Alexis convirtiendo tanto los distritos comerciales más exclusivos como los suburbios más lúgubres en poco más que gas lacrimógeno y ceniza.

La película (elaborada con imágenes de archivo obtenidas en la red o tomadas directamente de informativos de televisión) se desenvuelve en un estilo que se define en el término medio entre el documental de autor/a (acercándose a obras como Level 5), y el cine disidente, dada su pronta realización y los pocos recursos empleados en ésta, así como su distribución, la cual tuvo y tiene lugar principalmente a través de canales de carácter militante y anti-autoritario.

En este docu incendiario, el asesinato policial de Alexandros Grigoropoulos sirve de piedra angular cilíndrica en torno a la cual se presentan una serie de diálogos que la fantasmagórica narración establece con ciertas figuras retóricas como la Libertad, en busca de un film no realizado del propio Marker que simboliza esas semillas diseminándose y devolviendo la esperanza a esta naturaleza muerta, como el presagio de lo inevitable, es decir, una nueva forma de concebir la revolución basada en la destrucción de las relaciones de dominio y la comprensión crítica y posterior transformación de nuestra realidad circundante recuperando la esperanza en un cambio con la construcción paulatina de dicho cambio en nuestro presente y no en futuros hipotéticos y autocomplacientes que nunca llegan, lejos de discursos y prácticas de corte mesíaco contextualizadas en un futuro onanista que no existirá mientras no empecemos a crearlo.



link: http://www.youtube.com/watch?v=gjZX6m8tTz8





Level Five

Yannick Bellon


Dirección: Chris Marker
Guión: Chris Marker
Música: Michel Krasna
Fotografía: Yves Angelo, Gérard de Battista, Chris Marker
Reparto: Catherine Belkhodja, Kenji Tokitsu, Nagisa Oshima, Ju'nishi Ushiyama, Kinjo Shigeaki
Productora: Les Films de l'Astrophore / Argos Films
País: Francia
Año: 1997
Duración: 104 min
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Laura recibe el encargo de finalizar el guión de un videojuego dedicado a la batalla de Okinawa (una tragedia prácticamente desconocida en Occidente pero cuyo desarrollo desempeñó un papel decisivo en el fin de la Segunda Guerra Mundial, y, como se verá, en la posguerra y hasta el presente). Juego muy singular, sin duda pues, a diferencia de los juegos de estrategia clásicos, cuyo objetivo es revertir el curso de la Historia, Level Five sólo permite reproducir esta historia tal y como fue. Pero, al trabajar sobre Okinawa, Laura se topará con una misteriosa red paralela en Internet de informadores y testigos de la batalla. Así, acumulará los vestigios de la tragedia que empezarán a interferir en su propia vida. Como todos los videojuegos, Level Five avanza por niveles. Laura y su interlocutor, intoxicados por su misión, acabarán por componer una metáfora de la vida, distribuyendo los "niveles" a todo lo que les rodea. ¿Alcanzará Laura el Nivel Cinco?


Chris Marker - Filmografía online



Carpeta Chris Marker (IV). Gato y lechuza. Mirando desde la oscuridad ("Level Five", 1996)


documental


Chris Marker, el último pensador metafísico, nos invita a asisitir a un extraño ritual funerario. En él, el recuerdo personal y la memoria colectiva se entremezclan a distintos niveles, o juegos de lenguaje, de tal forma que el límite entre realidad y ficción, entre documento y juego se pierde irremediablemente, quién sabe si para siempre. El sufrimiento de Laura/Catherine Belkhodja, por la pérdida de un ser querido, se vuelca una y otra vez sobre el horror de la guerra y su doloroso legado. Okinawa y su trágico destino en la Segunda Guerra Mundial entran en Laura, y en el hueco dejado por aquel a quien ha amado y que ha perdido, para llenarlo con la angustia de una pregunta. De no haberse producido el sacrificio de Okinawa, es muy probable que no hubiera existido el holocausto nuclear de Hiroshima y Nagasaki y, de seguro, la historia del siglo XX habría sido otra muy distinta. Marker reconstruye, gracias a la memoria, el mosaico de aquello que fue, y restituye, gracias a la distancia, nuestra capacidad de comprensión, más allá de la explicación de unos hechos. Así lo expresa Christa Blümlinger: "El mecanismo regulador de una cultura del recuerdo precisa algo más que el mero documento, algo más que la referencia a un acontecimiento histórico o a una circunstancia".

(...)
chris

Otra pregunta nos asalta. ¿Podemos decir que sigue viva esa concepción de lo audiovisual ahora mismo? ¿No será ese existir audiovisual un concepto marchito y moribundo? Probablemente sí. Lo audiovisual ya no existe. Hemos franqueado una nueva frontera, adentrándonos en el plano de lo virtual, lugar donde la imagen y la palabra, lo fílmico y el audio, ya no son una representación sino que son su realidad latente hecha ilusión microtécnica. Lo cibernético, que está condenado a morir, como Cocoloco, el loro mecánico que se queda sin respuestas ante Laura, marca la pauta técnico-estética, es su vanguardia. Y Marker, vanguardista y experimentalista a conciencia, se ha convertido en un poeta digital. Sin embargo, en Marker, al contrario de lo que pasa con el movimiento Dogma 95, Lars von Trier a la cabeza, los nuevos tratamientos que se abren hacia la imagen y el sonido no son nunca una respuesta nerviosa ni maniquea a los conflictos que los personajes suscitan, sino que se interpone entre ambos, personajes y conflictos, el lúcido filtro de la reflexión conceptual y de la serenidad expositiva. Además vale recordar que el Dogma 95, en su aparente y rabiosa modernidad, no es más que una versión reducida y simplificada de aquel otro movimiento de los años 60, hoy ya casi olvidado o dócilmente asumido, que se llamó cinéma-verité, del que precisamente Chris Marker es uno de sus principales representantes tanto a nivel teórico como práctico, junto a Jean Rouch o, un poco más tarde, Alain Cavalier. Pero claro, también hay un elitismo de las formas y mientras el comercial Dogma 95 llena las salas, los restos del naufragio del cine-verdad se vacían de público, y eso con suerte de que lleguen a estrenarse estas obras, significativamente siempre en circuito especializado, ya sea vía filmoteca, festival o anacrónico cine-club. Curiosamente, lo que de válido tiene el Dogma 95, y otra vez con von Trier como su apostol más claro, es la reformulación de los principios del cine-verdad que conlleva su propuesta.




link: http://www.youtube.com/watch?v=YlOY-6nstzs





Les statues meurent aussi

marker


Año: 1953
País: Francia
Dirección: Chris Marker, Alain Resnais
Guión: Chris Marker
Operador de cámara: Ghislain Cloquet
Duración: 30 min.
Intervienen: Jean Négroni, François Mitterrand, Sugar Ray Robinson
Formato: 35 mm, B/N.



Cuando los hombres están muertos, entran en la historia. Cuando las estatuas están muertas, entran en el arte. Esta botánica de la muerte, es lo que nosotros llamamos la cultura.” Así comienza este documental de controversia que cuestiona la diferencia entre el arte negro y el arte real; pero sobretodo la relación que tiene el Occidente con este arte, al cual apunta a destruir sin darse cuenta.

Un ensayo sobre el arte escultórico africano permite a Chris Marker y Alain Resnais denunciar el colonialismo francés, el racismo y el declive de una expresión artística que , por la demanda de los coleccionistas europeos, se convirtió en artesanía sometida a las exigencias comerciales. Los inteligentes y agudos comentarios de Marker, en la voz de Jean Négroni, acompañan las imágenes desnudas y de gran belleza formal. Un documental prohibido durante más de diez años y cortado por la censura francesa en un tercio de su duración original.

En Las estatuas también mueren Resnais y Marker filman estatuas africanas y sobre los planos combinan un discurso, hasta que en un momento llegan los hombres de África, luego los blancos, y el material de archivo y el registro de las estatuas culminan en una meditación lúcida sobre la finitud de la especie, o cómo el arte es un intento fallido pero sublime de conjurar la muerte. Este filme inaugura un estilo, y de esta obra maestra surgirán otras películas magistrales, entre ellas, Noche y niebla (1955).



link: http://www.youtube.com/watch?v=XKClu7eVPqs&feature=youtu.be


link: http://www.youtube.com/watch?v=YLCxOpbEs5Q&feature=youtu.be


2084

subt

Año: 1984
Duración: 10 min.
País: Francia
Director: Chris Marker
Guión: Chris Marker
Fotografía: John Metcalfe
Cortometraje


Coincidiendo con la celebración de la obra de Orwell 1984, el realizador elabora esta pequeña pieza futurista, imagina tres hipótesis posibles, justo en el año que predica este título. La primera incide en un mundo arruinado por una crisis económica. La segunda, la creación de un escenario en la que la tecnología sustituye a la ideología. La tercera, un sueño de un mundo abierto que se expande hacia nuevas ideas que permitan luchar contra la ignorancia, es decir una vuelta al humanismo. El cine por tanto debe explorar nuevos caminos, nuevas formas de agitación que superen esas dos primera hipótesis


link: http://www.youtube.com/watch?v=A43uWpGvIxU





Chats perchés

alain resnais

Año: 2004
Duración: 58 min.
País: Francia
Director: Chris Marker
Guión: Chris Marker
Música: Michel Krasna
Fotografía: Chris Marker



Un cineasta sale a la calle con su cámara a tratar de descubrir el misterio de unos gatos sonrientes que comienzan a aparecer dibujados en las paredes de París. Pero el misterio no es quién los hace, sino qué es lo que quiere decir ese gato. Y qué es lo que sucede en esas calles, esa ciudad y ese mundo en los que el gato se manifiesta.


link: http://www.youtube.com/watch?v=ITwo6FYu8nU





Le mystère Koumiko

Yannick Bellon

Año: 1965
Duración: 54 min.
País: Francia
Director: Chris Marker
Guión: Chris Marker
Fotografía: Chris Marker


En los Juegos Olímpicos de Tokyo, el cineasta Chris Marker conoció a la misteriosa Koumiko, con la que dialogó sobre varias cuestiones, mezclando el análisis sociológico con un juguetón, pero respetuoso, sentido del humor, que impregna la obra de Marker. El resultado es un mediometraje fresco, de lo más sugestivo, que muestra una vez más su curiosidad, perplejidad y amor por Japón.

El cineasta, según nos cuenta el filme, encuentra a Koumiko por azar durante los Juegos Olímpicos de Tokyo, e incluso se nos presenta una posible representación de ese encuentro, con el rostro de Koumiko destacando entre la masa de espectadores. En realidad, Koumiko es una amiga de los ayudantes de producción, y en la pantalla asistimos ante una mezcla de la Koumiko real y de una creación markeriana. Reconocemos, de hecho, el inconfundible estilo literario de Marker en las palabras de Koumiko. Marker nos ofrece uno de sus habituales juegos de máscaras, donde resulta extremadamente difícil precisar quién nos habla en el filme, y desde qué lugar. Algo que, en todo caso, forma parte de las estrategias del cineasta a la hora de diseñar estructuras que apelan directamente al espectador. En El misterio Koumiko, una vez más, se adopta el género epistolar como referente, de modo que, como ha señalado Josep María Català, “el espectador no puede evitar estar situado en medio de una estructura comunicativa que lo envuelve”. Que lo envuelve al tiempo que lo acerca a la intimidad de Koumiko, involucrándolo en una posible conversación privada. Lo íntimo está también en una cámara que se enfrenta al rostro de Koumiko, que lo interroga y lo escruta en sus mínimos gestos y expresiones. El rostro como pregunta, como máscara, y el filme como retrato de una singularidad irreducible, de una mujer que “no es un ejemplo de nada, que no es un caso, no es una causa, no es una clase. Es como las mujeres que no se parecen a otras mujeres”. Una mujer, podríamos añadir, como las que proliferan en el cine moderno contemporáneo, de la Monica Vitti de los filmes de Antonioni a la Anna Karina del primer Godard. Como estas, Koumiko es imprevisible, indecisa, y la cámara se distrae siguiendo su vagabundeo por las calles de Tokyo, con tantas dificultades para integrarse en su entorno como sus equivalentes europeas. El misterio Koumiko es, como buena parte del mejor cine de la época, un cine del malestar.
Pero El misterio Koumiko es, por encima de todo, un filme sobre la distancia: la distancia que separa, por un lado, cineasta y sujeto filmado, y por el otro, a este último y su entorno, a la que habría que añadir la que separa al cineasta y el Japón. El misterio Koumiko es el primer acercamiento de Marker al mundo japonés, lugar donde transcurre parte de la memorable Sans soleil, cuyo fragmento japonés es siempre citado en los textos que se ocupan de la imagen del Japón urbano y por extensión sobre las relaciones de cine y ciudad. El misterio Koumiko nos acerca a un Tokyo que camina hacia la modernidad tecnificada deSans soleil. Las imágenes de las calles de Tokyo y de sus tradiciones aparecen constantemente atravesadas por las que provienen de la televisión, así como por la publicidad o los ya familiares neones, y la banda sonora la forman capas diferentes de sonido (radio, televisión, ruidos urbanos,…) que en ocasiones se convierten en una cacofonía indescifrable. (4) Respecto a la presencia de los media como fuente de información del filme, hay algo que conviene destacar. La mayoría de las emisiones (tanto radiofónicas como televisivas) provienen de Francia. Marker no es otra cosa que un turista más (según se nos relata, el último que marcha) que acude a Tokyo con motivo de los Juegos Olímpicos, y los instrumentos que tiene para entender Japón provienen de Europa. Un instrumental que consiste en encuestas y estudios sociológicos, que –comentario irónico de Marker– no son capaces más que de ofrecernos cifras que no nos explican absolutamente nada sobre la cultura a la que sondean, más que una serie de tópicos que refuerzan el exotismo de lo diferente. En esta dialéctica entre proximidad y lejanía al otro es donde se sitúan los puntos fuertes del filme
(..)


link: http://www.youtube.com/watch?v=xH3ncUmjxVc





Le fond de l'air est rouge

Chris Marker - Filmografía online

Duración: 180 min.
País: Francia
Director: Chris Marker
Guión: Chris Marker
Música: Luciano Berio
Fotografía: Pierre-William Glenn, Willy Kurant



Se trata de una monumental recopilación de imágenes históricas sacadas de filmes propagandísticos, noticieros, entrevistas, documentales y cine de ficción. Marker terminó esta disección de la condición de las izquierdas del mundo en 1977, cuando dio a su filme el subtítulo : Escenas de la tercera guerra mundial, 1967-1977. "Algunos piensan que la tercera guerra mundial comenzará con un misil nuclear. Para mí que así es como va a terminar", declaró en aquel momento. Marker decidió reeditar esta obra épica de tres horas en 1993, tras la caída de la Unión Soviética. Ese enorme acontecimiento obviamente daba una nueva perspectiva al trágico destino de las izquierdas, así que añadió y eliminó material pero conservó el espíritu de la obra.

La cinta, cuyo objetivo es demostrar que "la disidencia murió con las tiranías", está dividida en dos partes, la primera de ellas : Manos frágiles, debe su título a un letrero en una manifestación parisina que dice, "Los obreros arrebatarán la lucha de las manos frágiles de los estudiantes". Esta parte tiene a su vez dos secciones ; en la primera, "De Vietnam a la muerte del Che", el cineasta nos lleva a una demostración de equipo y técnicas antisubversivas en La Florida que, poco después, vemos aplicadas de nuevo en Vietnam. Un piloto estadounidense comenta lo mucho le divierte bombardear gente mientras pasea en su avión, como una especie de guía de turistas, a un entrevistador sobre el campo de batalla. El cineasta contrapuntea a un grupo de neonazis que se manifiestan a favor de bombardear Hanói, con otro grupo de ejecutivos de Wall Street, que en otra manifestación exigen lo mismo. Pero aparte de las reacciones de la derecha, Marker muestra cómo la guerra de Vietnam se convierte en una fuerza para movilizar y unir a las izquierdas del mundo (comparable a la Guerra Civil Española) pero a la vez para fragmentarlas. Aquí comienza una "revolución dentro de la revolución", un cisma que se radicaliza en 1967, tras la muerte del Che, con el abandono de ciertas causas revolucionarias como las guerrillas venezolanas y bolivianas, y con la aparición de serias divisiones ideológicas entre quienes quieren seguir en el camino de la lucha y aquellos que optan por encontrar un lugar en el sistema.
La siguiente sección es Mayo de 1968 y todo eso. Aquí el realizador nos lleva en una gira por el mundo en esos días que sacudieron al planeta. Vemos manifestaciones violentas y el furor utópico de la era, pero muy significativamente, esta parte culmina con las manifestaciones en contra del festival de artes escénicas de Aviñón, en el cual los jóvenes revolucionarios se comportan de manera semejante a los fascistas al atacar el arte como una expresión burguesa y al querer imponer, por medio de la fuerza, la intimidación y el sabotaje, sus fantasías de un arte ideológico y comprometido.
La segunda parte del filme es Manos cortadas, cuya primera sección es De la primavera de Praga al Programa Común de Gobierno en Francia, donde Marker prueba que "la rivalidad entre las superpotencias se ha transformado en una alianza divina de los ricos contra los pobres y en una co-eliminación selectiva de las vanguardias revolucionarias". Se mira el XIV Congreso del Partido Comunista Checo antes de la invasión soviética, y poco después a Fidel Casto justificando la acción militar, la cual, si bien "no tiene fundamento legal, los socialistas tienen el derecho de mantener su integridad". Jorge Semprún habla de la vieja tradición de comparar toda acción política con una militar y cómo eso corrompió al socialismo en el poder. Trotskistas y estalinistas luchan por conquistar a la clase obrera, cae el grupo Badder-Meinhof y tiene lugar el escándalo Watergate. La última sección del filme es De Chile a ¿dónde ? y muestra la llegada de Allende al poder, el golpe de estado de la Junta, las manifestaciones de desempleados de 1977 y el estado de confusión que se impuso en la clase obrera a partir de entonces.
Marker va más allá de catalogar o lamentar oportunidades perdidas, traiciones a la causa, errores de estrategia y ambiciones mercenarias de quienes tuvieron acceso a alguna forma de poder. Trata de reflexionar respecto de la relación entre la imagen y la memoria, y establecer el papel protagónico de la cámara al registrar la historia. Esto se enfatiza en la sección Manos trémulas, donde la vibración de la cámara es el comentario sobre la infame justificación que hace Castro de la invasión soviética a Checoslovaquia, un momento histórico tan relevante que cualquier opinión adicional resultaría redundante. A pesar de que la historia le ha dado la razón, y que la situación de las izquierdas en 1993 era mucho más desesperada y caótica de lo que era en 1977 (por no hablar del estado catastrófico en que se encuentran hoy, con la vaga esperanza de los movimientos antiglobalizadores), Marker conservó el final de su versión original, en el que muestra a un equipo de cazadores matando lobos desde helicópteros, sobre lo cual comenta, con una dosis de optimismo amargo : "Algunos lobos sobrevivirán". (Naief Yehya, Letras Libres)



link: http://www.youtube.com/watch?v=5SDDlEdoPkw


link: http://www.youtube.com/watch?v=G1tLKuZIiLo&list=PLJhZXoBjAkQzQ1ZrwoDad2UVy_0JdXUXc





La Jetée

documental

Dirección y Guión: Chris Marker
Producción: Anatole Dauman
Fotografía: Chris Marker, Jean Chiabaut
Música: selección de stock a cargo de Trevor Duncan
Edición: Jean Ravel
Elenco: Jean Négroni (voz narradora), Hélène Chatelain (la mujer), Davos Hanich (el hombre), Jacques Ledoux (el científico)
Año: 1962
País de producción: Francia
Duración: 28 min
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La película empieza narrando la historia de un hombre que quedó marcado desde la niñez por haber visto morir a un sujeto en el aeropuerto. Años más tarde de este suceso se produce una Tercera Guerra Mundial, y una de las ciudades más devastadas es París. Los habitantes deben refugiarse bajo tierra debido a la radiación que impregna la superficie. Entre estas personas se encuentra el mismo hombre, ya adulto.

En las bases subterráneas se llevan a cabo experimentos con los prisioneros de guerra, aparentemente beneficiosos para los que los hacían. Por fin eligien al protagonista para un nuevo experimento: el viaje en el tiempo, con el propósito de conseguir comida, medicina, fuentes de energía, etc.

El hombre vuelve al pasado y conoce a la mujer que se encontraba presente en el momento de la tragedia del aeropuerto. Entabla una relación amistosa y pasa el tiempo disfrutando del pasado con ella, pero siempre termina volviendo al futuro, y un tiempo después vuelve al pasado, apareciendo y desapareciendo, aunque ella no se ve sorprendida. Tras varias misiones, el protagonista es enviado al futuro, donde los seres humanos más avanzados lo rechazan, pero le entregan una fuente de energía suficiente para reconstruir la industria humana.

Cuando vuelve, es trasladado a otro sector del campamento, pero recibe mensajes de los seres del futuro, que le ofrecen vivir con su civilización pacificada. Sin embargo, él decide volver al pasado, donde está la mujer que ama, y la encuentra en el aeropuerto. Se da cuenta de que su yo más joven estaba allí, pero cuando la ve a ella al final del embarcadero, va hacia donde está. A pesar de esto, reconoce al hombre que lo había seguido desde el refugio subterráneo. Entiende entonces que no puede eludir el tiempo, y el hombre misterioso termina sacando un arma y disparándole. Entonces, se deja claro que el hombre que había muerto en el aeropuerto y que había marcado la niñez del protagonista, era él mismo.

chris



La jetée vs. 12 monos
Imágenes en movimiento. Tres palabras que encierran de manera bastante llana -pero práctica- el punto medular del concepto cine. Si nos atenemos a esta magra definición, La Jetée, cortometraje dirigido por Chris Marker en 1962, no es cine; sin embargo, sí es una película. 12 Monos, filme realizado en 1995 por Terry Gilliam se basa, casi se roba, el argumento de La Jetée pero, no obstante, no se trata de un remake.

La Jetée se ha convertido en un clásico del cine de ciencia ficción, pero ¿cómo lo hizo, si ya dijimos que no es cine? Expliquemos. Chris Marker, realizador radicalmente experimental, crea una fantasía futurista a partir de una obsesión personal: la memoria como escaparate y bastión del tiempo. En este cortometraje conocemos la historia de un hombre que tiene un sueño recurrente en imágenes fragmentadas: un rostro de mujer, un aeropuerto, un niño.

La fragmentación del tiempo es algo recurrente en los trabajos de Chris Marker, de la misma forma que lo es su conceptualización de memoria, que de hecho ya deviene como fragmentaria per se y así lo explican diversos estudios –aceptándolo, también, cineastas como Oliver Stone y Agnès Varda– e inclusive así es entendido por el razonamiento propio: los recuerdos nunca acceden a nuestro cerebro de manera lineal, sino como saltos temporales.
De ahí parte la premisa de La Jetée y posteriormente la que utilizaría Gilliam para su docena de changos y, aunque arrancan desde un mismo punto, ambos realizadores se sitúan en las antípodas para su ejecución. Marker opta por un recurso de fotografía fija en blanco y negro para la elaboración de una historia claustrofóbica –y por qué no decirlo, hasta horrorífica- a la que él mismo gustó de llamar foto-novela.

Francia (y el mundo entero) ha sucumbido después de una guerra nuclear. El escaso número de sobrevivientes debió internarse en el subsuelo para vivir. Experimentos científicos han logrado enviar a personas en viajes temporales hacia el pasado, sin embargo, los “voluntarios” mueren o enloquecen a causa del impacto mental de convergencia de tiempos. Nuestro hombre –del que jamás sabemos su nombre– ha sido seleccionado por tener una fijación fuera de lo común con una imagen del pasado.

marker


El director recurre a una narración en off de todo lo que nuestro hombre logra y observa a través de sus viajes, mientras que en pantalla la sucesión de fotografías da cuenta de ello. Exposiciones en claroscuros de marcado realce poético tanto en rostros como en momentos o de lugares cotidianos. Situaciones y objetos que escapan de la conciencia del hombre: aves, panteones, niños, sol, luz, aire… ella, la mujer de sus sueños.

En La Jetée se desarrolla una aparente relación afectiva entre estos dos personajes, hombre y mujer que paradigmáticamente carecen de un nombre propio, porque son ellos la representación de una humanidad en decadencia. Para Marker el ejercico cognitivo tiene su raíz en la memoria, más en su facultad escolástica (como potencia del alma) que en la mera concatenación de hechos pasados(...)



link: http://www.youtube.com/watch?v=He8uZLPOT7A
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7 comentarios - Chris Marker - Filmografía online

@arejacam Hace más de 1 año
@ZornGottes Hace más de 1 año
Te re enroscaste con Marker... es un tipo genial loco, muy bueno el post.
@StreetHassle Hace más de 1 año +1
La cantidad de cosas que me quedan por ver de Marker... es fascinante todo lo que la hecho.
Muchas gracias por pasar @ZornGottes !
@jasnegro Hace más de 1 año
Excelente post
Muchas gracias
10 R
@pi26no80 Hace más de 1 año
Excelente post!
@dianadkd Hace más de 1 año
A favoritos, para regresar con puntos! te hiciste una , gracias!
@dominanoctis Hace más de 1 mes
Buenisimo, gracias
@TengoSarna Hace 12 días
La Jetée fue lo primero que vi y me encantó. Por cierto ¿alguien sabe de la existencia de algún sitio con buen cine? Enfatizo "buen"

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