Por cultura milenaria, ser "cornudo" es una de las más graves afrentas que puede sufrir un hombre. La mujer es parte de las propiedades del sujeto y perderla o compartirla, no sólo empobrece su vida material, lo peor del caso, es que se empobrece su virilidad, su prestigio social y su dignidad.
Por otra parte, la mujer que se comparte entre muchos hombres, es considerada desvergonzada, sucia e indecente. La historia de la canción popular, en cualquier idioma y de cualquier latitud, está plagada de relatos de infidelidades y "cornudos", desde estas dos visiones susodichas.
Pero Serrat no es cualquier compositor, ni hace cualquier tipo de canciones, él sabe captar las visiones alternas de cualquier asunto que aborda. En Por Dignidad presenta la historia de un hombre atrapado entre el amor que por su infiel mujer siente, un amor tan grande y válido, que es más fuerte que la ofensa; y el acoso social que le exige "lavar su nombre" y rescatar su dignidad, castigando de algún modo a la adúltera. Los versos que rezan 'No renuncio a la delicia / de tenerla sugerente / en mi cama cada noche / por prejuicios de otra gente', resumen en forma genial toda la historia.
El texto de la canción está constituido por los argumentos que para justificar la conducta de su pareja, esgrime este hombre, quien gracias al talento Serratiano, termina transformado, de despreciable "cornudo", en un hombre a quien puede comprenderse y que incluso despierta una enorma ternura. Podrán disentir de lo que voy a afirmar, pero, desde mi punto de vista, esta puede ser considerada una gran canción de amor o ¿de que otra forma puede demostrarse mejor el amor ciego, que desde la ignominia?
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