Un heroe nacional, el Dr. Favaloro
René Favaloro

Sus primeros años de vida
Nació y se crió en el barrio “El Mondongo” en La Plata, Argentina. A pesar de haber tenido una infancia muy humilde, aprendió a amar el fútbol, y se hizo un hincha fanático del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata.

René Favaloro siempre estuvo comprometido con el conocimiento, gracias en parte a su abuela materna, que le transmitió su amor por la naturaleza y la emoción al ver cuándo las semillas comenzaban a dar sus frutos. A ella le dedicaría su tesis del doctorado: "A mi abuela Cesárea, que me enseñó a ver belleza hasta en una pobre rama seca".
En 1936, después de examinar, Favaloro entró en el Colegio Nacional de La Plata. Allí, docentes como Ezequiel Martínez Estrada y Pedro Henríquez Ureña le infundieron los principios con base humanística.
Al finalizar la escuela secundaria ingresó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. En el tercer año comenzó las concurrencias al Hospital Policlínico y con ellas se acrecentó su vocación al tomar contacto por primera vez con los pacientes. Nunca se limitaba a cumplir con lo requerido por el programa, ya que, por las tardes, volvía para ver la evolución de los pacientes y conversar con ellos.
Mientras cursaba las materias correspondientes a su año, se entremezclaba con los alumnos de sexto año de las cátedras de Rodolfo Rossi o Egidio Mazzei, ambos titulares de Clínica Médica. También se escapaba a presenciar las operaciones de los profesores José María Mainetti, y Federico E.B. Christmann, de quien aprendió la simplificación y estandarización que aplicaría después a la cirugía cardiovascular, quizás la mayor contribución de Favaloro a las operaciones sobre el corazón y los grandes vasos.
El hecho fundamental de su preparación profesional fue su posición de residente en el Hospital Policlínico, centro médico de una amplia zona de influencia. Allí se recibían los casos complicados de casi toda la Provincia de Buenos Aires. En los dos años en que prácticamente vivió en el Hospital, Favaloro obtuvo un panorama general de todas las patologías y los tratamientos pero, sobre todo, aprendió a respetar a los enfermos, la mayoría de condición humilde. Como no quería desaprovechar la experiencia, con frecuencia permanecía en actividad durante 48 o 72 horas seguidas.
En 1949, apenas recibido, se produjo una vacante para médico auxiliar. Accedió al puesto en carácter interino y a los pocos meses lo llamaron para confirmarlo. Le pidieron que completara una tarjeta con sus datos, pero en el último renglón debía afirmar que aceptaba la doctrina del gobierno y se lo obligaba a afiliarse al partido peronista que gobernaba el país en esos años, lo que no admitió.
Por ese entonces llegó una carta de un tío de Jacinto Aráuz, un pequeño pueblo de 3.500 habitantes en una zona muy rica de La Pampa. Explicaba que el único médico que atendía la población, el doctor Dardo Rachou Vega, estaba enfermo y necesitaba viajar a Buenos Aires para su tratamiento. Le pedía a su sobrino René que lo reemplazara aunque más no fuera por dos o tres meses. Favaloro se encontró ante una decisión difícil, pero con la esperanza de que la situación política del país cambiaría en algunos meses aceptó la oferta.
Llegó a Jacinto Aráuz en mayo de 1950 y rápidamente trabó amistad con el doctor Rachou quien falleció unos meses después debido a un cáncer de pulmón.

Al poco tiempo se sumó a la clínica su hermano, Juan José, médico también.

Se integró muy pronto a la comunidad por su carácter afable, su gran capacidad de trabajo y dedicación a sus pacientes. Juntos pudieron compartir la labor e intercambiar opiniones sobre los casos más complicados.
Durante los años que ambos permanecieron en Jacinto Aráuz crearon un centro asistencial y elevaron el nivel social y educacional de la región.

Con la ayuda de los maestros, los representantes de las iglesias, los empleados de comercio y las comadronas, de a poco fueron logrando un cambio de actitud en la comunidad que permitió ir corrigiendo sus conductas. Así, lograron que casi desapareciera la mortalidad infantil de la zona, redujeron las infecciones en los partos y la desnutrición, organizaron un banco de sangre viviente con donantes que estaban disponibles cada vez que los necesitaban y realizaron charlas comunitarias en las que brindaban pautas para el cuidado de la salud.
Favaloro y su pasión por la cirugía torácica
Favaloro leía con interés las últimas publicaciones médicas y cada tanto volvía a La Plata para actualizar sus conocimientos. Quedaba impactado con las primeras intervenciones cardiovasculares. Poco a poco fue renaciendo en él el entusiasmo por la cirugía torácica, a la vez que iba dándole forma a la idea de terminar con su práctica de médico rural y viajar a los Estados Unidos para hacer una especialización. Quería participar de la revolución y no ser un mero observador. En uno de sus viajes a La Plata le manifestó ese deseo al Profesor Mainetti, quien le aconsejó que el lugar indicado era la Cleveland Clinic.
Si bien al principio tuvo dudas con respecto a dejar su profesión de médico rural pensó que al regresar de Estados Unidos su contribución a la comunidad podría ser aun mayor. Con pocos recursos y un inglés incipiente, se decidió a viajar a Cleveland. Trabajó primero como residente y luego como miembro del equipo de cirugía, en colaboración con los doctores Donald B. Effler, jefe de cirugía cardiovascular, F. Mason Sones, Jr., a cargo del Laboratorio de Cineangiografía y William L. Proudfit, jefe del Departamento de Cardiología.
Al principio la mayor parte de su trabajo se relacionaba con la enfermedad valvular y congénita. Pero posteriormente se interesó en otras áreas. Todos los días, apenas terminaba su labor en la sala de cirugía, Favaloro pasaba horas y horas revisando cinecoronarioangiografías y estudiando la anatomía de las arterias coronarias y su relación con el músculo cardíaco. El laboratorio de Sones, padre de la arteriografía coronaria, tenía la colección más importante de cineangiografías de los Estados Unidos.
A comienzos de 1967, Favaloro comenzó a pensar en la posibilidad de utilizar la vena safena en la cirugía coronaria. Llevó a la práctica sus ideas por primera vez en mayo de ese año. La estandarización de esta técnica, llamada del bypass o cirugía de revascularización miocárdica, fue el trabajo fundamental de su carrera, lo cual hizo que su prestigio trascendiera los límites de ese país, ya que el procedimiento cambió radicalmente la historia de la enfermedad coronaria. En 1970 publicó un libro llamado Surgical Treatment on Coronary Arteriosclerosis, y editado en español con el nombre Tratamiento Quirúrgico de la Arteriosclerosis Coronaria.
La creación de la Fundación Favaloro
En 1971 Favaloro regresó a la Argentina con el sueño de desarrollar un centro de excelencia similar al de la Cleveland Clinic, que combinara la atención médica, la investigación y la educación.
Con ese objetivo creó la Fundación Favaloro en 1975 junto con otros colaboradores. Uno de sus mayores orgullos fue el de haber formado más de cuatrocientos cincuenta residentes provenientes de todos los puntos de la Argentina y de América latina (Alumni).

Contribuyó a elevar el nivel de la especialidad en beneficio de los pacientes mediante innumerables cursos, seminarios y congresos organizados por la Fundación, entre los que se destaca Cardiología para el Consultante, que tiene lugar cada dos años.
En 1980 Favaloro creó el Laboratorio de Investigación Básica -al que financió con dinero propio durante un largo período- que, en ese entonces, dependía del Departamento de Investigación y Docencia de la Fundación Favaloro. Con posterioridad, pasó a ser el Instituto de Investigación en Ciencias Básicas del Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas, que, a su vez, dio lugar, en agosto de 1998, a la creación de la Universidad Favaloro.

En 1992 se inauguró en Buenos Aires el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación Favaloro, entidad sin fines de lucro. Con el lema "tecnología de avanzada al servicio del humanismo médico" se brindan servicios altamente especializados en cardiología, cirugía cardiovascular y trasplante cardíaco, pulmonar, cardiopulmonar, hepático, renal y de médula ósea, además de otras áreas. Favaloro concentró allí su tarea, rodeado de un grupo selecto de profesionales.
Siguió haciendo hincapié en la prevención de enfermedades y enseñando a sus pacientes reglas básicas de higiene que contribuyeran a disminuir las enfermedades y la tasa de mortalidad. Con ese objetivo se desarrollaron en la Fundación Favaloro estudios para la detección de enfermedades, diversidad de programas de prevención, como el curso para dejar de fumar, y se hicieron varias publicaciones para el público en general a través del Centro Editor de la Fundación Favaloro, que funcionó hasta 2000.
Para el 2000 la Argentina estaba ya sumergida en una crisis económica y política y la Fundación Favaloro estaba endeudada en unos US$75 millones por lo que Favaloro pidió ayuda en repetidas ocasiones al gobierno sin recibir una respuesta oficial. Por tal motivo, el 29 de julio del mismo año toma la trágica decisión de quitarse la vida de un disparo al corazón.
Después de su muerte se supo que le había enviado una carta al entonces Presidente de la Nación el Dr. Fernando de la Rúa

la cual nunca había sido leída y en la que expresaba su cansancio de "ser un mendigo en su propio país".
Actualmente la Fundación Favaloro es una de las instituciones más grandes de América Latina dedicada al estudio cardiovascular.
Participación en la CONADEP
La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) fue creada por el presidente argentino Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983 para investigar las violaciones a los derechos humanos ocurridas entre 1976 y 1983.
Su investigación, plasmada en el libro Nunca Más que fuera entregado a Alfonsín el 20 de septiembre de 1984, abrió las puertas para el juicio a las Juntas de la dictadura militar.
Fueron sus miembros:
Ernesto Sábato (Presidente)
Ricardo Colombres
René Favaloro
Hilario Fernández Long
Carlos T. Gattinoni
Gregorio Klimovsky
Marshall T. Meyer
Monseñor Jaime de Nevares
Eduardo Rabossi
Magdalena Ruiz Guiñazú
Santiago Marcelino López
Hugo Diógenes Piuci
Horacio Hugo Huarte
nombrado por la Cámara de Diputados de la Nación
Se nombraron además cinco secretaríos
Graciela Fernández Meijide: Recepción de Denuncias
Daniel Salvador: Documentación y Procesamiento de Datos
Raúl Aragón: Procedimientos
Alberto Mansur: Asuntos Legales,
Leopoldo Silgueira: Administrativo
Reconocimientos y distinciones
Favaloro fue miembro activo de 26 sociedades, correspondiente de 4, y honorario de 43. Recibió innumerables distinciones internacionales entre las que se destacan: el Premio John Scott 1979, otorgado por la ciudad de Filadelfia, EE.UU; la creación de la Cátedra de Cirugía Cardiovascular "Dr René G. Favaloro" (Universidad de Tel Aviv, Israel, 1980); la distinción de la Fundación Conchita Rábago de Giménez Díaz (Madrid, España, 1982); el premio Maestro de la Medicina Argentina (1986); el premio Distinguished Alumnus Award de la Cleveland Clinic Foundation (1987); The Gairdner Foundation International Award, otorgado por la Gairdner Foundation (Toronto, Canadá, 1987); el Premio René Leriche 1989, otorgado por la Sociedad Internacional de Cirugía; el Gifted Teacher Award, otorgado por el Colegio Americano de Cardiología (1992); el Golden Plate Award de la American Academy of Achievement (1993); el Premio Príncipe Mahidol, otorgado por Su Majestad el Rey de Tailandia (Bangkok, Tailandia, 1999).
Jacinto Arauz




Breve Historia de la creación del MUSEO HISTÓRICO DEL MÉDICO RURAL DR. RENÉ G. FAVALORO:
Dedicado en reconocimiento a todos los médicos que ejercieron esta profesión en esta localidad. Nuestro museo “Dr. René G. Favaloro”, se crea en honor a la destacada personalidad del mismo en el campo de la medicina cardiovascular quien se inició en Jacinto Arauz y convivió largos años con esta población junto a su hermano Juan José recordándolos llenos de anécdotas y en donde él eligió fueran esparcidas sus cenizas.
A través de una visita guiada se pueden conocer los siguientes lugares relacionados con el Dr. Favaloro durante su estadía en el pueblo sureño de la Pampa:
- la casa que perteneció a sus tíos
- la casa donde habitó con su esposa.
- El consultorio del doctor Dardo Rachou Vega.
- La casa de su hermano Juan José.
- La clínica medico quirúrgica, creada junto a su hermano Juan José.
Se restaura el edificio de la ex-estación ferroviaria que se encuentra junto al Paseo y monumento que también lleva su nombre inaugurado, el 29 de julio de 2001.
¿Que podemos encontrar en el museo?
Sala 1: En la recepción podemos observar el acervo de la llegada del ferrocarril, sus actividades, primeros pobladores y breve reseña de la planta urbana de Jacinto Arauz.
Sala 2: Conferencias, proyección de videos, testimonios reales de las entrevistas al Dr. René G. Favaloro.
Sala 3: Su patrimonio conserva muebles, fotografías, objetos que nos deslizan fugazmente hacia el pasado de quienes ejercieron la medicina en nuetra localidad.
Sala 4: Esta sala evoca la creación de la clinica médico quirúrgica, donde podemos apreciar distintos elementos y objetos personales, documentación, etc.
Actividades que realiza el Museo:
Visitas Guiadas: Por los lugares relacionados con el Dr. René Favaloro durante su permanencia en Jacinto Arauz.
Recorrido duración: 60 segundos.
Un asteroide lleva el nombre del Dr.

Carta escrita por el Dr., sin ninguna contestación
Programa homenaje al Dr. René Favaloro en TN titulado "Golpe al Corazón"
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=RHAeaHvQERs
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=I4LPK3pfDzc
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=GBJqBj7jiXM
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=kDp-Etme-_k

Letra del tema de ataque 77 al Dr. en homenaje titulada western
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=PETMKZXoMAs
Qué esperás, producción descomunal?
Qué esperás, Hollywood no existe más
Qué esperás, Sudamerica es así
Qué esperás? Esto es pura realidad
Qué esperás? Solución en el final?
Superman nunca viene por acá
Qué esperás? Nuestro héroe es de verdad
Nacional, bien anónimo y mortal
Es la historia de cada día,
Siempre el mismo guión,
Trabas y burocracia, que frustración!
Lo de siempre, lo normal, todo gris….
Sin final feliz, en este film…los buenos mueren
Observa, no te pierdas el final!
Que fatal, paradoja singular!
Nunca más nuestro héroe volverá
Se marchó, por la puerta de atrás,
Decidió evitar la corrupción,
Decidió y ahí nomás se suicidó
Y pensar que fue maestro del by pass
Y murió, de un disparo al corazón
Favaloro en televisión
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BACRsGPYa0U
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=KsEF4BXpHak
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=xrJgKHvxrCY
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=St53qCq9vzc
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=CBRiHeFPIzE
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43 comentarios
muy completa la info
Aguante el DR. Lobo
Esta muy bastardeada esa palabra. Cualquier sorete tiene el titulo de heroe a esta altura.
Heroe, pasion... que palabras de mierda.
La palabra Heroe le queda chica a Favaloro.
martinchin2289 | 07.06.2007 17:41:56 dijo:
los heroes no se suicidan, mueren en la lucha
Y vos que hiciste martinchin? Salvaste a alguien ya para cuestionar un suicidio? Cuando tengas los huevos para suicidarte veni a hablar. Los mas cagones son los que tildan al suicidio como un acto de cobardia... solo para elevar su propio espiritu, ya que saben muy bien que nunca podran hacerlo.
Los puntos que me quedan a este post.
Un capo el doc. Mis 12
Ahora, me parece que lo que hizo estuvo muy mal porque si quería ayudar podría haber seguido adelante y tratar de conseguir ayuda de otra manera y no matarse privar a toda la humanidad de un genio, una persona fuera de serie, un distinto y cuánto calificativos encajen con lo groso que fue...
Suicidarse no es tener \"huevos\", al contrario, suicidarse es producto del miedo a afrontar la vida.
Los \"cagones\" son aquellos que frente a los problemas que la vida les pone adelante, decide dar un paso al costado.
Coincido con elpuma, no cuestiono a Favaloro como profesional y como benefactor del pueblo, es un grande, pero antes de suicidarse y dejar su fundacion a merced de los acreedores, deberia haber enfrentado la situacion.
Te cuento ademas que personalmente el padre de un amigo muy cercano hizo lo mismo, se suicido debido a problemas financieros. Hoy el hijo y su flia. estan peor que mal, ... y no guardan un recuerdo muy lindo del padre.
Al tipo ya no sabian como decirle que se quede en el primer mundo... le ofercian hasta lo que nunca imaginó (cualquiera de nosotros en su lugar habria aceptado las ofertas...) y sin embargo vino para aca a pelearla contra todas las adversidades y el poder politico de turno... Desde mi humilde punto de vista hay que sacarse el sombrero... Argentinos como el ya no hay... adhiero totalmente a aldebaran52
Saludos Dr. !! por lo menos yo, lo voy a extrañar siempre...
Favoloro tenia las pelotas tan bien puestas como San Martin. Es un honor ser igual de argentino que ellos.
Solo quiero recordarles algo, quizas les parezca trival, pero para la epoca q el gran DOC tenia q mendigar para mantener a flote una institucion medica, el club atletico racing club (y no tengo nada en contra de dicho club, ok?) tenia una deuda semejante, ADIVINEN A QUIEN AYUDO EL GOBIERNO ECONOMICAMENTE??????
si senores, al pueblo pan y circo.
me da tanta verguenza como orgullo ser argentino.
saludos.
coincido con vos man!!
Totalmente de acuerdo... +10
Y pensar que hay tantos boludos como yo que idolatran a un boludo que patea una pelota. Tendría que ser el ejemplo para más de uno un tipo así.....
MARADONA? vale la aclaracion!!
muy buen post, tiene sus pro y sus contras, pero muy buen trabajo!
Gracias por los comentarios
ahi van puntooss!!!
Un groso realmente, salvo a millares de personas igual lo siguen criticando, no se entiende...