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		<title>Taringa.net - Comentarios para el post: Todos somos Fuentealba</title>
		<description>Comentarios para el post Todos somos Fuentealba de Taringa.net</description>
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					<title>Comentario de VaCelinaEnLaPunta</title>
					<link>http://www.taringa.net/?postid=787176#808122</link>
					<dc:creator>VaCelinaEnLaPunta</dc:creator>
					<pubDate>Sun,8 Apr 2007 22:38:17 -0300</pubDate>
					<description><![CDATA[Y esta cadena me llego por celular:<br />Piden llevar cinta negra en el pecho toda la semana.<br />La educacion está de duelo.<br />Pasenlo. <img src="http://i.t.net.ar/images/smiles/sad.gif">]]></description>
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					<title>Comentario de javiernqn</title>
					<link>http://www.taringa.net/?postid=787176#808996</link>
					<dc:creator>javiernqn</dc:creator>
					<pubDate>Mon,9 Apr 2007 2:33:12 -0300</pubDate>
					<description><![CDATA[<br /><center><embed src="http://www.youtube.com/v/pA8cwEXKMG8" quality=high width="425" height="350" TYPE="application/x-shockwave-flash" AllowNetworking="internal" AllowScriptAccess="never" wmode="transparent"></embed></center><br /><br /><br />Poema escrito por <br />Luis Menéndez, Avellaneda, 07/04/2007<br /><br />a Carlos Fuentealba, docente, asesinado por la policía.<br /><br />La murga de tu muerte talonea el borde de las constelaciones, danza, impúdica y brutal, en los acantilados descubiertos de tu nuca, en ese cuadrante del cráneo donde habita la espera, la esperanza.<br /><br />Chirle, como ceniza por dentro descifrada, estalla jadeante, sin amparos, cerril, tu muerte.<br /><br />Chorrea cápsulas, confisca sueños, cortesana voraz, buscona, comadreja ciega que acecha desde zanjones encubiertos. Vigilante soez, se arrastra bajo lápidas de miedo y vitrales percutidos; mofa, guasa, absurda, miserable.<br /><br />Toscamente bordada de hollín y mugre, tu muerte. Crecida de metal y farsa, azufre y rabia, tu muerte.<br /><br />En los frenillos de uniforme renquea tu muerte embozada en océanos de memorándums, órdenes, crucifijos, declaraciones, seccionales, ministerios.<br /><br />Muerte tuya que restalla invocaciones de apuro, muerte a relámpagos, inabarcable. Muerte sin pancarta ni asamblea, sin balance de actividades ni circular interna, sin reunión, sin propuesta, sin partido ni sindicato Muerte solidaria, la tuya, despojada muerte.<br /><br />Muerte de tiempo en rodillas. Saldo bastardo del terror, desbocado retazo de las horas marchitas. Piel yacente, atravesada por la penumbra del dolor, piel grávida de ausencias.<br /><br />Muerte invicta: abruma hasta el hartazgo de las glándulas, segrega sudarios torvos donde se coagulan las convulsiones de la tiza, donde la verdad nunca se borronea en apuntes, donde el silencio dicta y toma examen, donde labios nacidos para el grito (para el beso) acaban sellados con tigres de cal y espanto.<br /><br />Anda sin compasión el carnaval de tu muerte, sin tímpanos; se arrastra desde atrás, porque la cobardía sólo conserva el lado de atrás.<br /><br />Decir NO es una maravilla que puede costar la vida.<br /><br />Sinuosa muerte que agujerea la vida, agujerea con vértigo, volutas de humo feroz brotan debajo de un pizarrón olvidado y coágulos de sangre y agua y sangre ocultan el cuadriculado de los cuadernos.<br /><br />Antes, no fue posible tu nombre. Par de palabras que la muerte hurgaba.<br /><br />Aunque garabateabas en los andamios valencias de improbables óxidos y alquimias, el balanceo ácido de las revoluciones, los arcoiris de la memoria transeúnte, no supimos, antes, de esa muerte, tuya.<br /><br />¿Cómo descifrar pizarrones de cemento y águila, medusas en tiza colorada, tablados para las piruetas y las confesiones rebeldes? ¿Con qué zapatos escabullirse al lacrimal porfiado, al reloj que arroja desafíos de campanas sobre todo el señorío enmohecido?<br /><br />No supimos hasta ahora de esta muerte tuya. Hasta ahora, cuando es la muerte quien te nombra.<br /><br />Cuando es tu nombre gritando a la muerte que asoma, por detrás; Pica de alpinista, cuña lacerando tu carne, por detrás; granada de mansalva, escopetazo a desgarrón, por detrás; empellón al tiempo, hendidura a garrotazos, por detrás.<br /><br />Por detrás avanza tu muerte como un bulto travestido. Amaga, por detrás, el manotazo hipócrita y feroz, untuoso. Por detrás apunta su lacerado gorgoteo sin capilla. Por detrás te invade, por detrás penetra, perfora, por detrás.<br /><br />El aire huele cárdeno: una hendidura inescrutable, hueco sin fondo para la ternura, noria de sangre, fatiga lágrimas y esgrimas en la palabra ausente.<br /><br />Nuestros ojos encerrados con pólvora y humo arañan vergüenzas de lógicas y placentas. Emboscada en prisiones de amianto va tu muerte. Otra muerte, tuya, nuestra.<br /><br />Nunca sabremos qué hacer con cada muerte nuestra.<br /><br />Alguna lluvia, entumecida, clausurará órbitas y celebraciones con una cruz de acero. Pero la calavera sulfúrica de tu muerte jamás habrá de exhibir crespones negros ni fístulas de indulgencia sobre las solapas.]]></description>
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