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A la comunidad Antitrotskismo



Comunidad de linea y tematica marxista-leninista y antitrotskista


Permitido


Antitrotskismo (ideología funcional al imperialismo y la derecha para dividir las luchas de liberación de los pueblos del mundo ,enemigo del socialismo y el progreso humano en general)



Trotsky, agente del fascismo, despreciado enemigo del pueblo, y sus no menos despreciados enemigos Zinoviev, Kamenev, Rykov y Bujarin, organizaron en nuestro país una banda de asesinos, saboteadores y espías, que mataron premeditada y bárbaramente al gran revolucionario bolchevique S. M. Kirov, preparando, al mismo tiempo, el asesinato de otros jefes del proletariado. Estos fascistas infames, trotskistas y rykovistas organizaban accidentes ferroviarios, explosiones e incendios en minas y fábricas, deterioraban las máquinas, envenenaban a obreros y perjudicaban por todos los medios que podían. Estos enemigos del pueblo tenían su programa, que consistía en establecer en la URSS el yugo de los capitalistas y de los terratenientes, destruir los coljoses, entregar Ucrania a los alemanes y el Extremo Oriente a los japoneses, preparando igualmente la derrota de la URSS en la guerra."

A. Shestakov, compendio Historia de la URSS




Se acepta material que se relacione con el Marxismo-Leninismo, Unión soviética ,ex países socialistas y actuales.

Prohibido



Racismo, xenofobia, capitalismo, neo-liberalismo, trotskismo

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extra falsificacion de documentos sovieticos



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purismo trotskizante masacre de pueblos



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100 preguntas-y-respuestas-sobre-Corea del norte

http://coreasocialista.blogspot.com.ar/2010/08/100-preguntas-y-respuestas-sobre-corea.html


Staff de la Comunidad

@lajas1974

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@ricardoalvarez16




@pedrobujakiewicz




APUNTES DE FORMACION

Leninismo/Antileninismo (o Trotskismo)
Escrito por “Obrero” (Tomado de Kaos en la Red)

1) Acerca del Partido (vanguardia/ “masas”)

El Planteamiento leninista acerca de esta importante cuestión, la podemos contrastar en toda la abundante y nutrida obra de Lenin, concretamente en el “¿Qué hacer?”, en “Un paso adelante, y dos atrás” o en “¿Por dónde empezar?”, por poner sólo tres pequeños ejemplos.
La concepción leninista del Partido se fundamenta en la necesidad histórica, por parte de la clase obrera, de crear y estructurar una organización de VANGUARDIA, un “Estado Mayor de la clase obrera” que sea capaz de conducir a ésta a la toma del poder político y económico. Una organización de cuadros, de revolucionarios profesionales. Edificar el órgano vital de la clase obrera, a fin de organizar y concienciar a la clase obrera, destinado prioritariamente a la TOMA DEL PODERA esta concepción, respaldada por la historia, se opusieron y oponen; economicistas, mencheviques, liquidadores, bloque de Agosto, oztovistas…Ya fuera porque despreciaran/desprecian la “lucha política” (economicistas/ sindicalismo amarillo), ya fuera porque querían transformar al Partido en un órgano interclasista y reformista (mencheviques/socialdemocracia), ya fuera porque directamente querían liquidar al Partido (liquidacionistas/anarquismo). Debemos recordar que Trotsky, antes de 1917, fue econimicista, menchevique y liquidador. No es casual, pues, que todas ellas SE OPUSIERAN ferozmente a la concepción del Partido DE VANGUARDIA leninista.Y es que la concepción trotskista, heredada delmenchevismo,sebasaenlatesisdel “Partidodemasas”, “movimientista”, “amplio”, “espontaneísta”en el que “cualquier huelguista” (Trotsky dixit) pueda ser miembro del mismo. El antagonismo es absoluto.

¿PARTIDO DE VANGUARDIA leninista o PARTIDO DE MASAS antileninista?
Lenin dijo
Pero no se puede ejercer la dictadura del proletariado a través de una organización que abarque la totalidad de esta clase, porque en todos los países capitalistas y no sólo en el nuestro, uno de los más atrasados, el proletariado está aún dividido, tan degradado y tan corrompido en algunas partes -por el imperialismo, en algunos países-, que una organización que englobe a la totalidad del proletariado no puede ejercer directamente la Dictadura del Proletariado. Sólo puede ejercerla la vanguardia que concentra la energía revolucionaria de la clase. El conjunto es algo así como un sistema de engranajes. Tal es el mecanismo básico de la Dictadura del Proletariado y la esencia de la transición del capítalismo al comunismo".Y añadía;Aquél que reconoce la lucha de clases, pero sigue sin aceptar la Dictadura del proletariado, no puede llamarse marxista”.
Por tanto, lo que tenemos no son dos meras “opiniones divergentes”, sino dos antagonismos claros y evidentes; por un lado la concepción bolchevique de un partido que, abarcando la vanguardia de clase, tenga mil vínculos con las masas. Por el otro lado la concepción menchevique de una organización dónde "todo huelguista" pueda ser miembro del Partido.
Si el partido bolchevique hubiera seguido la concepción trotskista del Partido, es seguro que no hubiera habido revolución socialista en Rusia, pues el Partido hubiera sido destruido mucho antes de 1917.
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2) Acerca de la construcción del socialismo (en un solo país/ Revolución Permanente)

Si volvemos al legado escrito que nos dejó Lenin, concretamente en "El programa militar de la revolución proletaria", de nuevo el líder bolchevique no deja lugar a dudas acerca de sus planteamientos; En tercer lugar, el socialismo triunfante en un país no excluye, de modo alguno, de golpe todas las guerras en general. Al contrario, las presupone. El desarrollo del capitalismo sigue un curso extraordinariamente desigual en los diversos países. No puede ser de otro modo bajo el régimen de producción de mercancías. De aquí la conclusión indiscutible de que el socialismo no puede triunfar simultáneamente en todos los países. Triunfará primero en uno o varios países, mientras los demás seguirán siendo, durante algún tiempo, países burgueses o preburgueses. Esto no sólo habrá de provocar razonamientos, sino incluso el intento directo de la burguesía de los demás países a aplastar el proletariado triunfante del Estado Socialista"
Desarrollo desigual en los ritmos de crecimiento económico, en la expansión política, en la lucha por los espacios y los mercados…Esta es la famosa “Ley de desarrollo desigual”, enunciada por Lenin y verificada empíricamente por la historia, que caracteriza al capitalismo monopolista, al imperialismo. Para los comunistas, para Lenin, esta era y es una ley principal, esencial para entender el actual momento del sistema capitalista.En función de ella se explica el desarrollo a saltos, tanto de los procesos imperialistas como revolucionarios, que la historia se ha empeñado en demostrar. Desde el Imperio Británico como punta de lanza del imperialismo, pasando por Alemania, hasta llegar a EEUU. Es obvio que ha existido una alteración permanente en el "ranking" de los países imperialistas, y eso es lo que ha conducido a las guerras y también a las revoluciones.Esta es, en esencia, la concepción leninista acerca de la “construcción del socialismo en un solo país”, que como venimos repitiendo, ha ratificado el propio acontecer histórico.La tesis trotskista, en cambio, intenta eliminar la concepción y el análisis leninista, bebiendo directamente de las fuentes de Rosa Luxemburgo (curiosamente, esta colosal revolucionaria comunista acabó suscribiendo, punto por punto, el análisis de Lenin), Hilferding y Kautsky, que preferían hablar de "ultra imperialismo".El leninismo afirma rotundamente que en el imperialismo existe una doble tendencia contradictoria, dialéctica: por un lado a la competencia y a la lucha, por otro lado a la monopolización. Y esta monopolización genera ciertos niveles en que los países imperialistas se van emparejando entre sí. Pero justamente esta monopolización y esta tendencia a la nivelación entre los países imperialistas (una tendencia cierta), lejos de suponer la desaparición de las contiendas, agudizaba el fenómeno de la lucha interimperialista, que a menudo acababa en Guerra Mundial. (“ley de desarrollo desigual de los países”).
El trotskismo, en cambio, basándose en los panfletos del “renegado” Kautsky, plantea que “la ley del desarrollo desigual de los países” era más vieja que el imperialismo y que el capitalismo en los distintos países se desarrollaba de manera desigual en extremo. Afirmaba que en el siglo XIX esta desigualdad era más considerable que en el siglo XX. Y que debido precisamente al capital financiero, que era una forma más vieja del capitalismo, el imperialismo desarrollaba más las tendencias "niveladoras" que en el capitalismo pre-monopolista.De ahí fundamentaba Trotsky su exótica teoría de la "Revolución Permanente". Ella debía abarcar al conjunto de países industrializados o, al menos, en forma simultánea (de ahí la consigna de los "Estados Unidos Socialistas de Europa", a la Europa avanzada, occidental y capitalista.

Trotsky decía textualmente que;
"el triunfo de la revolución socialista es inconcebible dentro de las fronteras nacionales".
Y al fundamentar una visión que en definitiva era derrotista – aislamiento de la URSS, en los años 19 y 20, luego del reflujo y de la derrota de la Revolución en Hungría y en Alemania-, insistía en esta visión, no había alternativa; o revolución en el conjunto de Europa o destrucción de la Revolución en un país aislado.Afirmaba que "la división mundial del trabajo, la subordinación de la industria soviética a la técnica extranjera, la dependencia de las fuerzas productivas de los países avanzados de Europa respecto de las materias primas asiáticas, hacen imposible la edificación de una sociedad socialista independiente en ningún país del mundo".
Lenin apostaba firmemente por la Revolución Socialista Proletaria Mundial, con un criterio netamente internacionalista, pero basándose en realidades materiales, no en utopías esquizofrénicas. Lenin, los bolcheviques, pronto entendieron que este avance de la revolución tenía que ser a saltos, rompiendo las cadenas por los ESLABONES MÁS DÉBILES, primero en algunos puntos antes que en otros. Y mantuvo firmemente una posición no derrotista, de ofensiva, aún en los años en que la URSS quedó completamente aislada.
Frente a estas concepciones, el trotskismo elucubró las suyas, mamadas del ultraimperialismo kautskyano, sobre los Estados Unidos Socialistas de Europa. Y claro, cuando estas alocadas ideas no se hicieron realidad (como casi siempre les pasa a los seguidores de Trosky), ellos mismos, con el maestro a la cabeza, se tornaron profundamente derrotistas, giraron sin sutilezas a la derecha, apostaron por posiciones liquidacionistas, y aseguraron y perjuraron que las posibilidades y perspectivas de que el nuevo régimen soviético se pudiera consolidar eran nulas. Y la historia volvió a dar la razón a Lenin, y la historia volvió a refutar con contundencia a Trotsky.
La paz de Brest-Litovsk es un ejemplo claro de este asunto, dónde vuelven a chocar frontalmente los principios leninistas (de Lenin) y los antileninistas (o trotskistas) en este asunto. Incluso Trotsky llegó a llamar “traidor” a Lenin (y Stalin) por firmar un armisticio con la belicosa Prusia, mientras el Petrogrado obrero resistía a duras penas…el infantilismo es incurable para algunos.
El problema surge cuando el “bienintencionado” infantilismo da lugar a la “malintencionada” PÉRDIDA DE TERRITORIO SOVIÉTICO Y A LA MUERTE DE SOLDADOS Y CIUDADANOS SOVIÉTICOS. Quizá ahí, el infantilismo deja de ser tal para convertirse en CONTRAREVOLUCIÓN abierta.

3) Acerca del campesinado (Alianza Obrero-campesina/ Estado Obrero)

La consigna que sintetizó esta tesis leninista fue la de; "gobierno democrático-revolucionario de los obreros y campesinos", consigna extraída del certero análisis leninista acerca del imperialismo y los “eslabones débiles”, Más si cabe en un país como la Rusia de 1917, dónde 160 millones de ciudadanos soviéticos eran campesinos y sólo 2 millones obreros.
Pero de nuevo Trotsky prefería otras consignas antagónicas a las de Lenin, guiándose por sus limitadas asimilaciones del “ultraimperialismo” kautskyano. Así rezaba Trotsky; “Sin zar, por un gobierno obrero”.Y es que el trotskismo considera “errónea y reaccionaria” la consigna leninista, contrastada una vez más por la historia, de la necesidad de una Alianza obrero-campesina. De hecho, el propio Trotsky llega a afirmar lo siguiente; "La tendencia de la Internacional Comunista de imponer actualmente a los pueblos orientales la consigna de la dictadura democrática (obrero-campesina), superada hace años por la historia, no puede tener más que un carácter reaccionario".Su concepción antileninista, no distinguía ETAPAS dentro de la Revolución, lo que le llevaba a afirmar que “el campesinado es una clase reaccionaria”. Su oposición frontal a dicha Alianza, propuesta por Lenin y los bolcheviques, llevará al trotskismo a afirmar que todo aquél que abogue por su formación (importando poco el contexto económico, político o demográfico del país en cuestión-antimarxismo), “renuncia al socialismo”. Hay que destacar en este punto, que los “renunciadores al socialismo”, según el trotskismo, serían Lenin, Fidel, el Che, Mao, Ho Chi Minh, Daniel Ortega, etc,etc,etc… en definitiva, todos los procesos revolucionarios que incluyeron programáticamente la “Alianza obrero-campesina” propuesta por Lenin.
“Trotsky mantiene su ´original´ teoría de 1905, negándose a reflexionar sobre las causas por las cuales durante 10 años la vida ha pasado de largo ante esta magnífica teoría. La ´original´ teoría de Trotsky copia de los bolcheviques el llamamiento al proletariado a una lucha revolucionaria resuelta y a la conquista del poder político, y de los mencheviques, la negación del papel del campesinado" (…)"Se trata de que (el poder soviético) no es un Estado completamente obrero. Aquí es donde el camarada Trotsky comete uno de sus errores fundamentales. En primer lugar el nuestro no es, en realidad un estado obrero sino un estado obrero y campesino".
Insistimos, en un país como la Rusia de los años 20, donde existía una abrumadora mayoría de campesinos, la tesis trotskista era un simple suicidio para la revolución obrera y bolchevique. Afortunadamente las tesis leninistas se impusieron con amplias mayorías, lo que permitió la supervivencia de la Revolución.Por todo ello, el jefe de la revolución soviética hizo concesiones a los campesinos y al partido de los campesinos (Socialistas Revolucionarios). Y no sólo lo hizo en el contexto prerrevolucionario, sino que cuando la Revolución Obrera tomó el poder, una de las primeras acciones que realizó fue la aprobación del Decreto sobre la Tierra (tal y como ocurrió en Cuba, China…). Ese fue el primer Decreto del nuevo poder soviético. Posteriormente vendría el Decreto de la Paz, que firmaron Lenin y el Consejo de Comisarios del nuevo Gobierno del Pueblo. Todo ello obedece a la consigna bolchevique; “Pan, paz y tierra”, netamente influenciada por la Alianza obrero-campesina, que atrajo a millones de campesinos pobres (mujik) al lado de la Revolución. (unos porque veían que el nuevo Gobierno realmente les otorgaba tierras, otros porque por fin volvían de la masacre de la I GM).
La alianza obrero-campesina que Lenin aplicó con acierto, sostuvo e hizo avanzar a la propia Revolución. Tuvo una línea para los campesinos, sobre todo después de tomar el poder, gracias a lo cual se pudo mantener el poder soviético en momentos en que se desarrollaban extremas dificultades ocasionadas por la intervención extranjera, la Guerra Civil, el bloqueo y la injerencia militar contra el naciente poder soviético.Una vez más, ésta no es una mera cuestión “teórica”, sino de principios, práctica y trascendente. La historia se encargó, nuevamente, de cargar razones a los leninistas y refutar al trotskismo. He aquí la coherencia programática de Lenin y los bolcheviques respecto a este punto (y el resto). Ya fuera en el “¿Qué hacer?”, ya fuera en las “Tesis de Abril”, Lenin y los bolcheviques dejan clara la postura de los comunistas; La necesidad vital de una Revolución Democrática y de un Gobierno Obrero y Campesino.
La dualidad de poderes creada en Rusia, en Febrero de 1917, dónde por un lado estaba el Gobierno provisional de Kerensky (burguesía) y por el otro los soviets (de obreros, campesinos y soldados), que culminó con la consigna bolchevique “todo el poder para los soviets” y “alianza obrero-campesina”, demostró la validez irrefutable de los planteos de Lenin.
Mientras, el totskismo prefirió jugar al aislamiento, al sectarismo, al debilitamiento de la clase obrera, en lo que se convirtió en la típica y tópica postura pequeñoburguesa “izquierdista”. Y es que en el fondo de lo que se trata es de una confrontación frontal entre la Revolución por ETAPAS leninista y la Revolución “DEL TODO O NADA” trotskista. No se conoce caso alguno de revoluciones que no hayan atravesado en su lucha esa etapa preparatoria de la revolución socialista en base a aquella Alianza obrero-campesina que tanto repugnaba a Trotsky. Absolutamente todas las revoluciones que hubo hasta ahora, incluso en algunos casos como el de Rusia, que no era un país típico del Tercermundo, colonial o semi-colonial, SIEMPRE hubo ETAPAS.

ACERCA DEL FRENTEPOPULISMO

Si Trotsky y sus escasos seguidores, se oponían a la unión con el campesinado, ¿imaginan cuál era la reacción de estos señores respecto a la estructuración de Frentes Populares antifascistas, en plena expansión nazi, que incluían a obreros, campesinos y a la pequeña burguesía antifascista?En oposición a los planteos de la III Internacional, Trotsky dijo, en pleno año de 1938; "La primera condición necesaria para la lucha revolucionaria contra el fascismo es el desenmascaramiento de la teoría y práctica del Frente Popular". "Los frentes populares por una parte y el fascismo por otra, son los últimos recursos políticos del imperialismo en la lucha contra la revolución proletaria".De nuevo la historia demostró que los Frentes Populares, lanzados por la KOMINTERN LENINISTA, sirvieron eficazmente para luchar contra el fascismo. Así se probó en España, China, Vietnam, Europa Oriental. Estos Frentes no sólo eran antagónicos con el fascismo, también eran antagónicos, una vez más, a los postulados suicidas de Trotsky. Y para muestra un botón:Nos situamos en plena Guerra Civil española (1936), en una República burguesa y progresista amenazada militarmente por el fascismo. Fijémonos en los que decían los leninistas (comunistas), lo que decían los trotskistas y lo que decían los fascistas;
-Leninistas; El PCE opta por el Frente Popular y la unión inquebrantable de todos los antifascistas para enfrentar la barbarie fascista. Lanza la consigna;
“¡Contra el fascismo, defendamos la República!”CONSECUENCIA; El PCE multiplica su militancia, nutriéndose de numerosos cuadros pequeño burgueses que se ponen al servicio del Partido de la clase obrera, aumentando las posibilidades de hacer frente al fascismo..Trotskistas; El POUM (un Partido fantasmal con una militancia ridícula), sigue las premisas de su maestro Trotsky. Lanza la consigna;“¡Abajo la República burguesa”!
CONSECUENCIA; El POUM queda completamente aislado, llegando a echarse en brazos de la inteligencia franquista.
-Fascistas; La gran burguesía y sus aparatos militares, con Franco a la cabeza, lanzan la consigna;
“¡Abajo la república!”
CONSECUENCIA; El objetivo FASCISTA que pretende derrocar militarmente a la República, es el mismo que grita el trotskismo.

La historia no dejará nunca de sorprendernos…

De la caída de la URSSEl socialismo, y por tanto la URSS, inició su debacle interna con la celebración del XX Congreso del PCUS, en 1956. A partir de aquí, con Stalin muerto por cierto, la URSS degenera hasta desaparecer. Basta hacer una cronología histórica para percatarnos que jamás la URSS y el movimiento obrero y comunista internacional tuvieron mayor influencia que en el período 1917-1956;

-Primera revolución socialista de la historia (1917-1921)

-Inicio de la construcción socialista (1929-1936)

-Derrota del fascismo internacional (1936-1945)

-Aparición de multitud de Repúblicas socialistas y movimientos de liberación nacional (1945-1956)

-Poderoso crecimiento de los PC occidentales (1939-1956)


Esta es una verdad histórica, objetiva, basada en hechos contrastables.
Después de todo ello, sólo nos queda AFIRMAR con rotundidad que el trotskismo no sólo es ajeno al socialismo, al comunismo, al movimiento obrero y revolucionario… ¡sino que se opone a todos ellos!El trotskismo es una “teoría” (jamás practicada en ningún país), que se opone frontalmente no sólo al leninismo, también al marxismo, y que por tanto es esencialmente ANTICOMUNISTA.Importa poco que Trotsky y sus escasos seguidores sigan utilizando burdamente la figura de Stalin para negar al propio Lenin.Cuando se contradice y niega en términos absolutos los fundamentos esenciales del marxismo-leninismo, como hemos visto, la vacuna del comunista ya está inoculada. Cuando el trotskismo se opone visceralmente a cualquier proceso revolucionario, repitiendo la misma propaganda anticomunista heredada de la burguesía (“burocracia”, “falta de bienestar material ydesarrollo económico”, “totalitarismo”, “crímenes de cientos de millones”…), ya estamos vacunados.Antileninistas en TODOS sus postulados programáticos, antimarxistas en todas sus acepciones, contrarrevolucionarios en todos los procesos revolucionarios que han existido y existen (desde la URSS a la RPDC, pasando por Cuba, Vietnam, China, Nicaragua…), sectarios y subjetivistas en sus planteos “táctico-estratégicos”.

Lenin dedicó 400 páginas a criticar a Trotsky (“Contra el trotskismo” -Lenin).

Importa poco, ellos insistirán en vapulear a Stalin como “enemigo de Lenin y Trotsky”, precisamente porque no pueden soportar que Stalin ¡fuera implacable en la defensa de los fundamentos del marxismo-leninismo!
"Trotsky representa únicamente sus vacilaciones personales, y nada más. En 1903 fue menchevique, abandonó el menchevismo en 1904, volvió al menchevismo en 1905, haciendo gala de una fraseología ultrarrevolucionaria; en 1906 se apartó de nuevo; a fines de 1906 defendió los acuerdos electorales con los Kadetes (es decir, de hecho estuvo de nuevo con los mencheviques). Y en la primavera de 1907, dijo en el Congreso de Londres que divergía de Rosa Luxemburgo más sobre ´matices individuales de las ideas que sobre tendencias políticas´. Trotsky plagia hoy los bagajes ideológicos de una fracción, mañana de otra y como consecuencia, se proclama ubicado por encima de ambas fracciones. En teoría Trotsky no está de acuerdo en ningún punto con los liquidadores y otzovistas, pero en la práctica está en un todo de acuerdo con ellos".mas...los servicios secretos del imperialismo japonés tratan constantemente de minar nuestro Partido y de hacer que, disfrazados de activistas, se infiltren en él colaboracionistas, trotskistas, elementos pro japoneses, degenerados y arribistas”Han sido muchos los lideres marxistas-leninistas que expulsaron a los elementos trotskistas de distintos partidos comunistas en todos los continentes del mundo, en todos los rincones, en todas las naciones y en todas las revoluciones considerandolos como la quinta columna del fascismo y del imperialismo.Trotsky y en consecuencia el trotskismo, han representado la peste reaccionaria, el cancer y la degeneracion del marxismo y la traicion contra el marxismo-leninismo en el mundo. Por eso es facil comprender que el trotskismo se haya agarrado al fascismo, al capitalismo y la CIA para luchar contra el marxismo-leninismo en el mundo.
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adoptar modales de jefe. Además, tal como un Carlos (Dujovne) aún programado por el disco interno lo escribió en sus papeles, “sólo se comenzaron a adoptar medidas extraordinarias de resguardo de su persona cuando la oposición trotskista pasó a la lucha conspirativa y a los atentados terroristas”.Así pues, los recibió en la sede del Comité Central, gran edificio moderno, de cemento, que daba sobre una callejuela tranquila, al frente de la muralla de Kitai Gorod. Mostrando su carnet, el último de los afiliados podía entrar allí como perico por su casa.” (Alicia Dujovne Ortiz, “El camarada Carlos”)En su auto panegírico, “Mi Vida”, Trotsky califica el ascenso y consolidación de su enemigo en el liderazgo soviético, como el resultado de una dictadura previamente instalada. Pero si se depura su relato de las adjetivaciones, los hechos desnudos, que él mismo pone en juego, lo desmienten.
Propaganda en Página 12:Los medios sugieren a la juventudquién es el verdadero revolucionario
¿Cómo se coartaría concretamente la democracia en la vida soviética en aquella década del 20, que es el tiempo del ascenso de Stalin a la condición de primer dirigente comunista?
Así se expresa Trotski:A la campaña intelectual venía a sustituir la mecánica administrativa: orden telefónica de enviar la burocracia del partido a las reuniones de las células obreras, concentración de los automóviles de los burócratas delante de los locales en que las reuniones se celebran, pitidos de las sirenas, silbas y protestas clamorosas, magníficamente organizadas en cuanto aparecía en la tribuna algún representante de la oposición. La fracción gobernante se imponía por el terror, mediante su mecánica de poder, a fuerza de amenazas y represalias. Antes de que la masa del partido hubiera tenido tiempo a averiguar, comprender o decir algo, se la atemorizaba con la perspectiva de una escisión o de una catástrofe. La oposición no tuvo más remedio que emprender la retirada.” (Trotski, Mi Vida, Última fase de la lucha dentro del partido)
Abstrayendo del texto sus calificaciones, puede apreciarse que “amenazas, represalias, temor a la escisión, silbidos…” habrían sido el frugal menú represivo ante el cual la oposición “revolucionaria” “no tuvo más remedio que emprender la retirada”En sus dichos no se computan presos, no hay torturas, no hay crímenes políticos…no hay siquiera una escaramuza con algún golpe de puño. veamos, siempre a través de Trotski, hasta dónde habría llegado la represión cuando el enfrentamiento encuentra su climax.“En varios lugares de Moscú y Leningrado celebrábanse reuniones secretas de obreros, obreras y estudiantes, en que se congregaban de veinte a cien, y a veces doscientas personas, a oír la voz de un representante de nuestras filas. Yo solía asistir a dos o tres, y en ocasiones hasta a cuatro reuniones de estas, en un día. Generalmente, se celebraban en casas de obreros. Imagínense dos habitaciones pequeñas abarrotadas de gente y al orador dirigiendo la palabra desde la puerta por la que las dos habitaciones se comunicaban. A veces, los concurrentes se sentaban por los suelos, aunque lo frecuente era que estuviesen de pie, por falta de sitio. De vez en cuando, se presentaba un delegado de la Comisión de vigilancia e intimaba a los reunidos a que se disolviesen. En tales casos, lo que se hacía era invitarle a que tomase parte en la discusión. Y si molestaba, se le ponía de patitas en la calleReuniones “secretas” en presencia del “represor”, que “si molestaba, se le ponía de patitas en la calles”En el pico de la represión, que sería el destierro de Trotski, el relato de su arresto, a cargo de la mujer de Trotski, da una medida de lo poco contundente que habría sido ese “terror”: No abrimos. Dieron un mazazo a la puerta y un trozo de ella saltó hecho astillas. Asomó una manga de uniforme. -¡Dispare usted contra mí, camarada Trotsky, dispare usted! -gritaba, todo excitado, Kitchkin, un antiguo oficial que había acompañado a L. D. muchas veces en sus viajes al frente. -¡No diga usted tonterías, Kitchkin-le contestó serenamente L. D.-, que nadie pretende disparar contra usted, pues sabemos que no hace más que cumplir las órdenes que le dan! Abrieron la puerta y entraron al cuarto, todos excitados y confusos.” (Op.cit)tampoco el envío de Trotski a Siberia parecería haber inaugurado la noche totalitaria. Siguió haciendo política, empleando, por fuera de los métodos clandestinos, al propio correo oficial.
“Desde abril hasta octubre de 1928, expedimos desde Alma-Ata unas ochocientas cartas políticas, algunas de ellas con trabajos bastante extensos, y hacia quinientos cincuenta telegramas. Las cartas recibidas ascendieron a mil, en números redondos, incluyendo las grandes y las pequeñas, y los telegramas a setecientos, la mayoría de ellos colectivos. Esta correspondencia se cruzó, principalmente, dentro de la zona de los desterrados, pero éstos se encargaban de hacerla circular también por el país. En los períodos más favorables recibíamos a lo sumo la mitad de las cartas que se nos dirigían. Además, recibimos desde Moscú unas ocho o nueve veces, por medio de propios, envíos secretos; es decir, material y cartas clandestinas, y otras tantas veces hicimos nosotros envíos semejantes con destino a la capital. Estos envíos nos informaban de todo, y nos permitían adoptar una actitud frente a los sucesos más importantes, aunque con un retraso considerable muchas veces.” (Op. Cit)Finalmente llega el destierro. Trotsky se rasga las vestiduras como peregrino en el “planeta sin visado”. Lo que no dijo entonces, pero se le escapó años después, es que la “mano de hierro ” le entregó u$s 2.500 (algo así como u$s 250.000 actuales) para la subvención de él y su familia en el extranjero.declaro categóricamente: la única suma que he recibido del tesoro soviético desde mi destierro de Rusia fueron 2.500 dólares que me fueron entregados por un agente de la GPU en Constantinopla para la sobrevivencia de mi familia y la mía. Dicha suma se me dio con toda legalidad y el agente obtuvo un recibo de mi parte.” (Trotsky, Tomo V ob.cit. pag. 458)
c) En esta autobiografía, Trotsky no denuncia fraude electoral, ni ha encontrado objeción alguna a la legalidad de su arresto, destierro y expulsión del país, tópicos todos que ignora por completo, a pesar de que serían centrales en su historia personal y esenciales a la hora de denunciar con hechos concretos una dictadura.
d) El aislamiento político de Trotsky por esos años se manifiesta también en el 6º Congreso de la Internacional Comunista. Dice Trotsky: “Pero sabemos que de cada cien votos aproximadamente no se han pronunciado por las tesis de Preobrachensky más que unos tres...” (Op. Cit)
e) Trotsky mismo, termina por desvanecer a ese paródico terror de estado que construye como causa de su caída, y reconoce de hecho que esta se opera por una pérdida de su crédito político en la sociedad.¿Autocrítica? ¿Errores suyos? No. Las masas y el partido lo abandonan porque, según él, las masas y el partido abandonan la Revolución.
Dice Trotsky: “Muchas veces me han preguntado, y aun es hoy el día en que hay quien me pregunta: "¿Pero cómo dejó usted que se le fuese de las manos el Poder?" Y generalmente, parece como si detrás de esta pregunta se dibuja1se la representación simplista de un objeto material que se le resbala a uno de las manos; como si el perder el Poder fuese algo así como perder el reloj o un carnet de notas. Cuando un revolucionario que ha dirigido la conquista del Poder empieza, llegado un cierto momento, a perderlo-sea por vía "pacífica" o violentamente-, ello quiere decir, en realidad, que comienza a iniciarse la decadencia de las ideas y los sentimientos que animaran en una primera fase a los elementos directivos de la revolución, o que desciende de nivel el impulso revolucionario de las masas, o ambas cosas a la vez.” (Op. Cit., Muerte de Lenin y desplazamiento del poder)
f) Trotsky no los menciona, pero hay hechos históricos que no podrían obviarse en una composición de lugar sobre la correlación de fuerzas en 1927, sobre sus respectivos arraigos partidarios y de masas:> trotsky no fue una de las figuras claves de la organización del partido bolchevique, que lideró la Revolución.Trotsky combatió el liderazgo bolchevique hasta agosto de 1917.En el momento clave, Se votó por la inmediata toma del Palacio de Invierno, que dio comienzo a la Revolución.Trotsky votó en contra. Encargado de las Relaciones Exteriores, Trotsky, con su consigna “ni paz ni guerra”, provocó la catástrofe diplomática de Brest-Litovsk, con cuantiosas pérdidas humanas, económicas y de territorio.Sobre las negociaciones de Brest-Litovsk, Se apoyó la posición de Lenin, que los hechos demostraron ser la correcta, opuesta a la de Trotsky. Los méritos militares de su enemigoen la guerra civil generaron una iniciativa popular por la que se aplicó el nombre de Stalingrado a la ciudad de Tsaritsyn.Al frente del Ejército Rojo en Polonia, Trotsky fue responsable de una ofensiva sobre Varsovia que terminó en un desastre histórico. En la política rusa, la expresión “ofensiva a Varsovia” se hizo habitual como sinónimo de iniciativa temeraria de funestos resultados.

Los Procesos de Moscú: La confesión de Piatakov

Publicado en la Prensa de los años 30: La expresión “Juicios teatrales”, para referirse a los Procesos de Moscú, provienedel nazismo. Su vergonzante origen no impidió que se consagrara hoymediáticamente en todo Occidente, sin ninguna discusión.El prestigio inapelable conferido a esta “letra de molde”, desnudaría su artificio si,a la vista de la opinión, apareciera la cobertura viva que la prensa no fascista brindaba de los juicios, en el instante en que tenían lugar, reflejando un tremendodramatismo que no cabría tras la banal etiqueta de “show”.La noticia, dada por el New York Times: Complot en combinación con el Reich y Japón fueron confesados en el juiciosoviético.Trotsky planeaba provocar la guerra, voltear el régimen y crear dos regiones depoder, dijo la acusación. La totalidad de los diecisiete admitieron toda suculpabilidad.Cable especial para el New York Times Por Walter DurantyMoscu, 23 de enero de 1937.- Con una clara y descolorida voz, tan precisa ydesapasionada como la de un profesor dictando su clase, Gregorio Piatakov,ex Comisario Asistente de la industria pesada, liquidó su vida y la vida de susdieciseis compañeros acusados, tan pronto comenzara su enjuiciamiento comoconspiradores contra el régimen soviético.Lució como un profesor, con su ancha frente de erudito, anteojos de armazónnegro, barba corta y rojiza y cabello ondulado hacia atrás, todo salpicado porel gris de las canas. Pero lo que expuso fue un relato negro de traición, en acto y en intención.Aquí, por cinco largas horas, no existió la histérica confesión de un fanático desesperado, pero sí un pormenorizado relato de acción conspirativa, pocomenos terrible y más convincente que la acusación, cuya lectura ocupó la primerahora de esta sesión de apertura del juicio.Muy breve y sumariamente, la acusación enunció cinco cargos: un intento de derribar el gobierno soviético y restaurar el capitalismo, un pacto con estadosextranjerosenemigos –Alemania y Japón- para provocar la guerra, invasión yapoderamiento de territorio soviético, espionaje, sabotaje y el intento decometer actos de terrorismo, incluídos el asesinato de líderes soviéticos.Todos los acusados se declararon culpables de los cinco cargos de la acusación, cualquiera de los cuales sería suficiente en este país para condenar a pena de muerte siete, setentao setecientas veces a los diecisiete conspiradores.Solamente el sabotaje y el espionaje fueron hechos consumados, pero Piatakovdejó en claro que la voluntad por todo lo demás estaba presente, aunque surealización fue imposible. Todo esto, dijo, fue por órdenes directas de León ysu exposición llegó al climax con la descripción de una visita secretasuya a Trotsky en Oslo, Noruega, en diciembre de 1935.En este punto, la audiencia entera de 500 personas –diplomáticos extranjerosreporteros y altos funcionarios rusos, con muchos oficiales uniformados peropocas mujeres- se inclinó hacia adelante con concentrada atención.El juicio se desarrolló en un pequeño hall del ex Club de Nobles, un largo salónbajo, con paredes de verde claro, rematado en un friso blanco como una calzade madera china. Es la primera vez en cualquier juicio al que este cronistahaya asistido aquí, que el estrado de los jueces estuvo decorado en verde en lugar de rojo. El presidente del tribunal, Vassili M. Ulrich y sus dos colegas estabanuniformados, porque ésta es una suprema corte marcial, contra cuya decisiónno existe apelación, y cada media hora, guardias de alta estatura, de uniformecaqui con sus bayonetas inmóviles y cascos con visera de lana azul oscuro seencuadraban en postura rígida como de estatuas al lado de la barra que rodeabael escenario, donde los acusados estaban ubicados escuchando las palabras que significaban su muerte segura.Piatakov estaba contando ahora que se había entrevistado con un emisariotrotskista, a través del corresponsal del periódico Izvestia en Berlín, Bukhartsef,quien luego testificó en confirmación de esto y dió el nombre del emisario, alque identificó como Gustav Stimmer.A la mañana siguiente, continuó Piatakov, se fué temprano al aeropuerto deTempelhof, donde el emisario se encontró con él y le dió un pasaporte alemán,a nombre supuesto, con una visa noruega y a las tres en punto de la tarde seubicó velozmente en un avión, en el cual él era el único pasajero, hasta elaeropuero de Oslo, desde donde raudamente se dirigió en auto hasta laresidencia de Trotsky.¿Cómo fué arreglado todo esto?”, preguntó el fiscal Andrei Vishinsky.Piatakov se encogió de hombros, pero Bukhartsef, quien también está bajoarresto y que ha admitido haber sido parte de la conspiración, señalóinsipidamente sobre la misma cuestión: “Stimer conocía la gente capaz dearreglar las cosas para encausar esto”.

apendice

Con motivo de un conflicto con los trabajadores del transporte, Trotsky planteó un grave recorte a la democracia socialista, la subordinación administrativa de los sindicatos al estado, provocando una crisis política. El partido acompañó a Lenin en la denuncia de la propuesta, calificada de burocrática y autoritaria. Un repudio generalizado, expresado en categóricas votaciones obreras, obligó a Trotsky a retirar sus tesis. No es extraño, con estos antecedentes, que el crédito partidario y popular se le negara a Trotsky, ante su pretensión rectora de la URSS y con esas proporciones:1927

Stalin 724.000 votos
Trotsky 4.000 votos


1.- a) “Trotsky, aunque en esta sesión (10-10-1917) no votó abiertamente contra la resolución de C.C., presentó una enmienda a ella que, de haberse aceptado, habría reducido a la nada y hecho fracasar la insurrección. Propuso que ésta no comenzase hasta la apertura del II Congreso de los Soviets…” (Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, Compendio, capítulo VII, punto 4)
b) “Esperar al Congreso de los Soviets sería una perfecta estupidez, pues significaría perder semanas en momentos en que semanas, y aun días, lo deciden todo”. (Lenin, La Crisis ha madurado, punto VI.)
c) A horas del asalto al Palacio de Invierno, Trotsky mantenía su postura: “Lenin se había vuelto nuevamente apremiante, y el 6 de noviembre escribía: “Se hallan a la orden del día cuestiones que no pueden resolver conferencias ni congresos (aunque fuesen éstos congresos de los soviets), sino únicamente los pueblos, la masa, la lucha de las masas en armas”. No se podía esperar, en contra de la opinión de Trotsky, a que se reuniera el segundo congreso de los soviets.” (Jean Bruhat, Lenin, Cap. III, 4 de noviembre)
d) No podemos encontrar en Trotsky, ni en su autobiografía (Mi Vida), ni en su Historia de la Revolución Rusa, cuál fue su voto personal sobre la insurrección propuesta por Lenin. Este silencio es sugestivo, por cuanto estos escritos de Trotsky son fuertemente anecdóticos, aluden sistemáticamente a la evolución de los posicionamientos individuales de los dirigentes y no escatiman la auto mención personal.
2.- “Justo es que ahora reconozcamos que no éramos nosotros los que teníamos razón." (Trotsky, Mi Vida, La Paz)
3.- “Es indudable que en nuestra ofensiva se cometió un error al avanzar con excesiva rapidez casi hasta Varsovia” (Lenin, Informe al X Congreso del PC (b) R, 8 de marzo de 1921)
4.- Lenin, Los Sindicatos, la situación actual y los errores del camarada Trotsky, discurso del 30 de diciembre de 1920;
" El error de Trotsky consiste…en que trata, al parecer por inercia, de trasladar los métodos militares del ejército a los sindicatos, a la clase obrera”

La entrevista, que se extendió por dos horas, fue asombrosa, a menos que
Piatakov hubiera mentido, porque Trotsky, de acuerdo con Piatakov, comenzó por decir que se había reunido y realizado un pacto con Rudolf Hess, ministro alemán sin cartera y uno de los cancilleres de Adolfo Hitler, jefe de sus partidarios, quién garantizó el apoyo alemán al grupo zinovietista-trotskista.Gregorio Zinoviev, León Kamenev y otros catorce fueron sentenciado el pasado agosto, como consecuencia de haberse declarado culpables de los cargos de
conspiración para matar y derribar el régimen soviético.En compensación, testificó Piatakov, los trotskistas, siempre y cuando ellos hubieran obtenido el poder, entregarían a Alemania la Ucrania –no quizá en forma absoluta , pero sí bajo la forma de un gobierno burgués semiautónomo,
al estilo del de Hetman Skoropadsky en 1918- y todas las facilidades para las
inversiones de capital germano en Rusia y para su acceso al oro, hierro, petroleo,
carbón y manganeso y al mercado de demanda ruso, en resumen, una virtual alianza entre Hitler y Trotsky.Además, de acuerdo con Piatakov, Trotsky dijo:Cuando la guerra comience –y esto, desde luego, es inevitable- nosotrosdebemos hacer lo máximo posible para coordinar nuestro esfuerzo conAlemania y quizá Japón para el sabotaje y la acción terrorista de todo tipo.
“Nosotros debemos hacer esto incluso ahora, en el interregno, pues es elúnico camino para derribar el gobierno sovietico (aquí Piatakov hizo unapausa para explicar que Trotsky nunca se refirió al gobierno soviético comotal, sino al gobierno estalinista) y tomar el poder para nosotros”.
“¿Qué está usted significando?” , preguntó el Sr. Vishinsky en medio de untenso silencio, “¿que este fue el programa que Vd. adoptó o el quesimplemente Trotsky aconsejó?”
Piatakov vacila“Trotsky explicó que cualquier intento de trabajo en las masas era imposible,
porque éstas estaban hipnotizadas por el progreso soviético en la agricultura y
la industria y por lo tanto nuestra única espectativa era una acción desde arriba, por pequeños grupos de altos dirigentes, que podría organizar el terrorismo, asesinatos y sabotaje en
una gran escala, además de dar a los amigos extranjeros muy valiosa información.
“Quiero significar”, dijo, “que estas fueron las instrucciones deTrotsky, sí, y que éste fue nuestro programa."Piatakov agregó que él fue personalmente responsabilizado para la organización de la conspiración, porque su posición como Vice Comisario para la Industria Pesada y la posterior como presidente del complejo industrial químico, lepermitía nombrar trotskistas en puestos claves para la preparación y el lanzamiento del sabotaje.Testificó que Karl Radek, una opinión muy autorizada por sus artículos enel periódico Izvestia, y Gregorio Sokilnikov, ex Vice Comisario de AsuntosExtranjeros y Embajador en Londres, eran quienes entre los acusados tenían en sus manos lo referido al espionaje y el contacto con los amigos extranjeros, al comienzo con los alemanes y luego con los japoneses. Piatakov fue más lejos y declaró que Sokolnikov había tenido una conversación sobre la materia con un embajador extranjero aquí.Ante la audiencia atónita, el juez Ulrich hizo sonar el timbre y dijo repentinamente “¡No mencione nombres!”, mientras el fiscal Vishinsky exclamó: “Esto será discutido en sesión cerrada”, la primera señal, que en éste como en otros casos anteriores similares, parte del juicio seráconducido a puerta cerrada.Una vez que Piatakov reiterara “todo esto fueron instrucciones de Trotsky, las cuales, dijo, habían sido elaboradas en coordinación con el EstadoMayor Alemán”, el juez Ulrich interrumpió diciendo “omita la cuestión internacional” y el Sr. Vishinsky lo cortó arremetiendo con esta severa pregunta, repicada con el sonido de un timbre funerario, “Vd. hizo esto, Vd. planeó esto, ¿no fué esto un crimen contra el Estado?”En un primer momento, Piatakov perdió el dominio de sí mismo ante esta despiadada exclamación: “Vd. cometió sabotaje”. El fiscal lo apremió: “¿ No fué esto un crimen contra el Estado?”. “Y el espionaje, ¿no es eso un crimen?”. “Vd. planificó muertes. ¿No fué eso un crimen?” “Vd.ofreció a los enemigos parte de nuestra patria. ¿No es eso un crimen '? Piatakov, abatido, se encogió como empequeñeciéndose. Con un hilo devoz repetía a cada pregunta: “Sí, yo lo hice, sí, eso fue un crimen.”¿Con qué objeto?”, el Sr. Vishinsky gritó. Pero entonces ya no hubo respuesta.Este periodista cree que para un hombre como Piatakov, con una trayectoria exitosa y brillante, de quien Lenin habló tan elogiosamente, no podrá haber momento más amargo que este día, y de aquí en más sólo suspirará con alivio en el último segundo, cuando los rifles se alineen comolanzas frente a su pecho.El veredicto de este juicio será mucho más convincente para la opiniónextranjera que el del juzgamiento de Kamenev-Zinoviev.El fiscal declaró que uno de los acusados, I.A. Kniazev, estaba comprobadamente en posesión de documentos que establecían más alláde toda duda una conexión con los militares japoneses del servicio de inteligencia. Esta prueba, presumiblemente, será realizada.La fiscalía fue también afortunada en la capacidad de su “estrella” Piatakov, cuyas palabras aportaron convicción a los oyentes más incrédulos.Uno de los más experimentados diplomáticos extranjeros dijo a este periodista, a la noche, “si esto es mentira, entonces yo jamás he visto una verdad”Por lo demás, los otros acusados nombrados por Piatakov, en lugar de negar lo que éste dijo, como ocurriría en cualquier juicio, confirmaron plenamente todo y sin alterarse.Finalmente, habrá testigos, no muchos y no enteramente independientes,como Bukhartsev y Vladimir Romm, corresponsal de Izvestia en América, quien, según Radek dijo, trajo las primeras cartas de Trotsky para él y llevaba sus contestaciones.Ellos están bajo arresto, o en cualquier caso, “retenidos como testigos materiales”. Pero ellos constituyen evidencia, sin embargo, que se suma a las confesiones.

La confesión de Piatakov en un informe al Departamento de Estado

El carácter secreto del siguiente documento le quita la sospecha de “discurso para plaza pública”. Está destinado a orientar la política real del gobierno norteamericano y no a fines propagandísticos. Tratándose del informe de un funcionario a su superior, existe una obligación legal de decir la verdad. Moscú, febrero 17 de 1937. “AL HONORABLE SECRETARIO DE ESTADO JUICIO RADEK POR TRAICION (Enero 23-30) Estrictamente confidencial
“Señor: Tengo el honor de informar lo siguiente con respecto a ciertos rasgos
salientes e impresiones personales relacionadas con el llamado juicio Trotsky-Radek por traición…Los principales acusados eran Piatakov, Radek, Sokolnikov, Serebriakov
y Muralov. Piatakov fue el primero en declarar y se situó ante el micrófono, de frente al fiscal, y se dirigió a él como un profesor que dicta su lección. Había sido Asistente del Comisario del Pueblo para la Industria Pesada; tenía la reputación de ser uno de los que lograron el triunfo del Plan Quinquenal y declaró que provenía de una antigua familia de fabricantes. En detalle, calmo y desapasionado, procedió a la narración de sus actividades criminales. A medida que continuaba (como se realizó también con los otros) su testimonio debió ser interrumpido por el fiscal, quien preguntó a varios de los otros acusados para corroborar ciertas afirmaciones específicas que el describía. En algunos casos modificaron o discutieron acerca de algunos hechos, pero en general, corroboraron el crimen cometido. Todo esto lo realizaban los acusados con el máximo de indiferencia…La declaración desapasionada, lógica y detallada de Piatakov y la expresión de sinceridad con que la emitió denotaban convicciónHe hablado con muchos, si no con todos los miembros del Cuerpo Diplomático de ésta y, con posiblemente una sola excepción, todos eran de opinión que las actuaciones establecían claramente la existencia de un complot y conspiración política para derribar al gobierno.En el Cuerpo Diplomático no existe unanimidad de opinión con respecto al testimonio cuando se refería al alegado acuerdo de Trotsky con Japón y Alemania. La argumentación de dicho plan, tan calmosamente discutido y defendido por Sokolnikov y también por Radek, era aceptada por algunos, que señalaban que el mismo estaba de acuerdo con la conducta de Lenin alconquistar el poder mediante el uso del militarismo germano en 1917 y la ascensión de lossocialdemócratas en Alemania de las cenizas de la guerra. Para otros, esa parte de la prueba había que descartarla. Pero todos convenían en que el estado había probado un caso de conspiración contra el actual gobierno…”
Para Trotsky, deshacerse de la pesada carga que le representaban los procesosde Moscú y su difusión, equivalía a un grosero descalificarlo todo: no sólo a los protagonistas –acusadores y acusados (a éstos los presenta inocentesde los cargos, pero quebrados y traidores)- sino también a la jerarquía del entorno de sus testigos presenciales. Dice en 1936: “¿Los extranjeros? Diplomáticos indiferentes que desconocen el idioma ruso, o periodistas como Duranty, que ya tienen sus opiniones preconcebidas.” (ob. cit.pag. 37)Sin embargo, y exactamente al contrario de lo que allí asevera Trotsky, los procesos, como sucesos políticos de primera magnitud, acaparaban la atención de los diplomáticos acreditados en la URSS; así se acaba de ver en la anterior cita de “Misión en Moscú”, el célebre libro del embajador norteamericano Joseph Davies.
En cuanto a Duranty, que firma el despacho del New York Times arriba visto, no podría decirse, en 1936, que sus ideas sobre Rusia fueran preconcebidas: los archivos del periódico muestran que, por lo menos desde 1923, realiza una frondosa tarea periodística desde el país de los soviets. Este brillante periodista, escritor premiado (O. Henry 1928),fue galardonado con el Pulitzer (1932) precisamente por su trabajo en la Unión Soviética. Su huella es una espina que aun duele, no sólo al trotskismo, sino a la derecha norteamericana y mundial. En su momento, Trotsky lo catalogó como “amigo de la URSS”, lo que, en boca suya, equivalía a dura denostación. Pero a décadas de su fallecimiento, en tiempos de campaña por la reelección de Bush, los republicanos reclamaron se lo despoje post mortem del Pulitzer. El New York Times se negó a devolverla estatuilla. A la cruzada se agregó la embajada de Ucrania en la Argentina, que anunció la junta de firmas con igual propósito desde noviembre de 2008. Congresistas norteamericanos que se entrevistaron con Raul Castro fueron consiguientemente fustigados “por actuar en la isla a lo Duranty, ver lo que habían deseado ver”.Las Actas Taquigráficas de los Procesos fueron publicadas en distintos idiomas y el contenido de esas actas pudo cotejarse con las crónicas periodísticas, así como con las memorias de Joseph Davies. El resultado es que nadie objetó la autenticidad de estas constancias. Ningún impugnador de los procesos ha podido negar que Bujarin o Piatakov dijeron lo que las actas dicen que dijeron.

El diálogo que sigue confirma y perfecciona el relato periodístico y contribuye a corroborar la espontaneidad que informa la crónica, dada la psicología sutil que acompaña las réplicas entre el fiscal y el acusado.VYCHINSKI: ¿Pero usted se daba cuenta de que todo cuanto hacía era un
crimen de Estado muy grave?
PIATAKOV: No lo tenía claro en el transcurso de aquella conversación.
VYCHINSKI: En 1931, cuando usted recibió la orden de emprender el
camino del terrorismo, ¿era o no era éste uno de los más graves crímenes de
Estado?PIATAKOV: Sí, seguramente.
VYCHINSKI: En 1932 le fue confirmado esta orden y usted se encargó de
llevar a cabo esta tarea. ¿Era esto uno de los más graves crímenes de Estado?
PIATAKOV: Exactamente igual.
VYCHINSKI: ¿Es decir?
PIATAKOV: Era uno de los más graves crímenes contra el Estado.
VYCHINSKI: ¿La orden de sabotaje le fue transmitida por mediación de
Radek o bien directamente?
PIATAKOV: Me la transmitieron a mí personalmente.
VYCHINSKI: ¿Y la aceptó?
PIATAKOV: Sí.
VYCHINSKI: ¿Cómo califica usted esto?
PIATAKOV: Exactamente igual.
VYCHINSKI: ¿Es decir?
PIATAKOV: Como uno de los más graves crímenes contra el Estado.
VYCHINSKI: ¿Recibió la orden de cometer actos de diversión?
PIATAKOV: Sí.
VYCHINSKI: ¿Cómo califica usted esto?
PIATAKOV: Exactamente igual.
VYCHINSKI: ¿Le dieron alguna orden sobre terrorismo?
PIATAKOV: Sí.
VYCHINSKI: ¿Cómo califica usted esto?
PIATAKOV: Exactamente igual.
VYCHINSKI: ¿Le dieron una orden sobre espionaje? ¿Cómo lo califica
usted?
PIATAKOV: Exactamente igual.
VYCHINSKI: ¿A favor de quién?
PIATAKOV: No voy a decir aquí a favor de quién.
VYCHINSKI: ¿A nombre de quién y con qué finalidades políticas? Cuando
aceptó en 1931 la orden sobre sabotaje, cuando aceptó la orden sobre los
actos de diversión, cuando aceptó la orden sobre espionaje y las relaciones
con los servicios de espionaje de ciertos Estados extranjeros, ¿estaba todo
claro para usted o bien no sabía adónde conducía todo esto? ¿Cómo califica
esta serie de hechos?
PIATAKOV: Si lo hubiera visto todo claro, es probable que las cosas
hubiesen sucedido de otro modo.
VYCHINSKI: Sin embargo, ya es usted un hombre mayor. Procedamos en
sentido inverso. Al aceptar la orden sobre terrorismo, ¿no comprendió que se
trataba del asesinato de los dirigentes de nuestro Partido?
PIATAKOV: Lo comprendí, por supuesto.
VYCHINSKI: ¿Y no es esto uno de los mayores crímenes contra el Estado?
PIATAKOV: Evidentemente, claro está.
VYCHINSKI: ¿Por qué dice entonces que esto no estaba claro para usted?
PIATAKOV: No se trata de este aspecto de la cuestión.
VYCHINSKI: Es este aspecto el que me interesa como Fiscal. ¿Cómo
puede decir que esto no estaba claro? ¿Qué hay en ello de oscuro: va a la
U.R.S.S., organiza allí grupos terroristas, organiza el asesinato de los
dirigentes del Partido y del Gobierno. ¿Está claro o no?
PIATAKOV: Evidentemente, está claro.
VYCHINSKI: ¿Qué es, pues, lo que no está claro para usted?
PIATAKOV (calla).
VYCHINSKI: Para mí está muy claro, igual que para todo nuestro pueblo y,
probablemente, para usted también.
PIATAKOV: Pero ya le he dicho que lo vi claro más tarde.
VYCHINSKI: Es lo que le pregunto: ¿está claro para usted?
PIATAKOV: Es evidente que está claro.
VYCHINSKI: ¿Existía la orden de precipitar la guerra?
PIATAKOV (calla).
VYCHINSKI: Ayudar al agresor, ¿es ayudar al fascismo?
PIATAKOV: Sí.
VYCHINSKI: ¿Quien ayuda al fascismo es un agente del fascismo?
PIATAKOV: No siempre.
VYCHINSKI: ¿Y en este caso?
PIATAKOV: En este caso, completamente.
VYCHINSKI: ¿Está, pues, esto claro? No tengo más preguntas que hacer.
Fuente: Pierre Broue, Los Procesos de Moscu, Editorial Anagrama, Web
El autor es uno de los más conocidos historiadores trotskistas.




















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