Check the new version here

Popular channels

Bloodborne: El genocidio del Castillo olvidado de Cainhurst

El genocidio del Castillo olvidado de Cainhurst




Antaño, antes de sucumbir al olvido de todos, había un gran castillo conocido como el Castillo de Cainhurst donde residía la reina Annalise junto a sus fieles que se componían tanto de nobles aristócratas como de lacayos. Allí también se practicaba la medicina sanguínea que utilizaban para prolongar sus vidas lo que los llevó a sentir una fuerte adicción a la sangre, con el tiempo dieron rienda suelta a su sed de sangre y comenzaron a dar muerte a los cazadores para satisfacer su lujuriosa y vil necesidad. Fue así como se convirtieron en los vampiros conocidos como Vileblood (sangre vil) cuya reina había alcanzado la inmortalidad a fuerza de utilizar la sangre de sus víctimas.

Cuando esto llegó a oídos del Maestro Logarius el odio y una gran sed de venganza se apoderó de él, por lo tanto este decidió formar un grupo de verdugos fanáticos que compartían esa violenta sed de venganza posiblemente se tratase de miembros de la Iglesia de Sanación que seguían con gran convicción las creencias de Logarius entre los que se encontraba Alfred.

No se sabe a qué hora, pero aquel día Logarius junto a su grupo de cazadores fanáticos vestidos con sus túnicas blancas y grandes campanas de oro como cascos, asediaron el castillo y masacraron a todos o casi todos sus habitantes, fue tal la violencia con la que se dio caza a estos vampiros, que hasta el día de hoy sus almas en pena rondan los pasillos del castillo sollozando.

Habían llegado a la recta final, se acercaban a paso ligero hacia Annalise Reina de los Vileblood, Logarius junto a sus fieles la enfrentó y descubrió lo peor… la reina había alcanzado la inmortalidad por lo tanto no había forma de acabar con su vida y lo que es más la reina tenía el poder para matar a todos, es entonces cuando el Maestro Logarius se convierte en un Mártir, decidiendo anteponer la vida de sus súbditos a la suya, para evitar que la reina masacre a sus seguidores este ordenó a todos que huyeran y utilizando una corona como catalizador para un poderoso hechizo ilusorio aprisionó a la vil reina, para asegurarse de que no escapase se sentó en un trono perpetuo protegiendo o más bien custodiando la prisión ilusoria que contenía el poder de la reina.


Cuenta la leyenda que hasta el día de hoy el espíritu del mártir Logarius se niega a abandonar su cuerpo y sigue en su trono a la espera de quien intente disipar la ilusión. 

0
0
0
0
0No comments yet