Breve reflexión sobre la era de las gripes

En primer lugar quiero aclarar que no quiero que nadie se sienta ofendido por esta reflexión: entiendo el dolor de quien pierde un ser querido por una enfermedad terrible, entiendo la gravedad y el actuar cauteloso con el que debe pensarse la respuesta a un caso (incluso de un caso de potencial) de pandemia. Este post no va a tratar tanto de la gripe porcina sino de el trato mediático, estatal y en gran medida público en todos sus aspectos (rescatando la relevancia de los primeros dos para crear la agenda pública).
Como segundo punto quiero plantear el porque el plural del título: creo que estamos ante una época de erupciones de los males que la sociedad se ha encargado de crear y ocultar. Todas ellas pueden pensarse como "gripes" financieras, ecológicas, militares, energéticas pues no podemos olvidar que si bien en la pantalla te muestran la baja de la bolsa de NY ese número se ha de traducir en muertes humanas.
Como tercero quiero reflexionar sobre la responsabilidad humana en estos temas: la humanidad no es la culpable de la gripe porcina, al menos no la humanidad en sentido amplio y ahistórico. Hace no más de 300 años la visión que la humanidad tenía del mundo y de la ecología era completamente diferente, era imposible por ese entonces pensar en una "explotación de recursos naturales" pues la naturaleza era una (en ese momento este pensamiento se garantizaba por la idea religiosa de la creación que hoy a caído en desuso social).
Los responsables de las catástrofes naturales somos los humanos, o sea nosotros mismos en el sentido estricto de quienes somos humanos hoy día. A este pensamiento llego para reducir esa nebulosa que termina por señalar a todos y a ninguno: somos nosotros con nuestra manera de producir, trabajar, explotar a la naturaleza (no nos olvidemos que los seres humanos también somos naturales, al menos en parte, y por lo tanto también somos explotados por nosotros mismos), comer, hacer política, medir el mundo y creer que somos sus dueños. En nada tiene responsabilidad el campesino del siglo XVII que pensaba la naturaleza como un todo en el cual el se integraba y como tal merecía su mayor respeto. Y allí se ve otro problema por que si bien todos adscribimos a un modelo social (pensando que quienes queremos cambiar la sociedad también debemos haceptar sus reglas de juego) hay quienes tienen mayor responsabilidad. Apunto aquí a pensar que si bien la persona que tira un residuo plastico al suelo está contaminando y no debería hacerlo, eso no puede compararse con las empresas que para reducir costos disponene de sus residuos contaminantes sin el menor de los cuidados afectando en gran medida al ecosistema (pensando que una ciudad también es un ecosistema, social pero ecosistema al fin).
Mientras que evitemos ver sobre el que hacer humano no vamos a poder hacer nada más que quejarnos ante los males desatados por todos. En este lugar entra en juego el rol de los medios que construyen noticias y ocultan otras tantas: no quiero ofender subjetividades pero alguno sacó la cuenta de la cantidad de muertos producidos por la "gripe financiera" o por la "gripe militarista estadounidense", aquí para tomarme de los datos duros que en sí son poco fidedignos, esto, aún, por el bajo nivel de información y confirmación de casos que se manejan, no es una pandemia que amenaza borrar al ser humano de la faz de la tierra. En una perspectiva sociológica la cantidad de casos es pequeña, incluso retomando los brotes de la gripe que se pueden encontrar en el pasado. Esto no quiere decir que la gripe porcina no sea importante, nada más lejos de lo que quiero mostrar.
En todo caso mi punto está en que es más fácil hacernos cargo de los muertos de una gripe "causada por la humanidad" que de actos políticos específicos y claros por parte de "nuestra versión de la humanidad". La falta de prevención, la falta de finalidades ecológicas de las cosas que hacemos, al igual que la falta de control de la economía, la alianza mercado-estatal son las causas de estas muertes (y de las provocadas por las demás gripes). Incluso si pensamos que la idea de "humanidad" en el sentido integrador y global no debe tener más de 200 años (y creo estar siendo generoso) parece que esto de responsabilizar a la historia humana es como inculpar a un niño de un delito que no entiende.
En todo caso tenemos que pensar el porque la noticia es central incluso en países donde, como en Argentina, ya teníamos una epidemia importante, tratable pero no curable, con muchísimos infectados con gran cantidad de casos mortales, asociada directamente con la pobreza, como el dengue. Es verdad que no pensar hoy día en el tema, su prevención, tu tratamiento y su cura solo puede acarrear más muertes para el futuro pero tengamos en cuenta que estar hablando de que hay 4 “““posibles”””” infectados de gripe porcina en Ezeiza no logra que están muriendo menos personas en el noroeste por el dengue (que también es una enfermedad que llega a la Argentina por la destrucción natural que realizamos “nosotros los humanos”). Tampoco hace que suba la bolsa ni que sean menos las personas empujadas a la pobreza extrema, la desesperación y la muerte por inanición.
De esta situación nacen los usos que los Estados de estas informaciones: en gran parte que se hable mucho de algo tiene por efecto (por una condición temporal de gasto de las 24 horas que tiene el día) que no hable de otras cosas y, en fin, de perder una visión que integre muchas problemáticas sociales que ocurren en la actualidad.
Nuevamente, para que no se tome como insulto quiero aclarar que no tengo intención de agredir a las pobres personas que están sufriendo este padecimiento. Pero creo que la idea central de esta reflexión es que el problema no está en la gripe porcina por sí misma, ni en ninguna de estas gripes sociales provocadas por la estructura de la sociedad sino en pensar justamente en que estas son efectos de esa estructura y que en todo caso, para cambiar esta situación no debemos perder el eje de pensarlas integralmente.