Cosas que escribo.

Hola T!.
Llevo más de 5 años en la comunidad, y éste es mi primer post sobre mi pasatiempo favorito.

No hago esto para solicitar elogios, menos para exhibirme, solo quiero compartir con ustedes lo que pienso, lo que cada situación me motiva a escribir.

De más está decir que todos pueden hacer esto. Solo deben arriesgarse. A diario les dirán que es bueno o malo, pero tranquilos, nadie puede escribir algo de agrado para todos. Los grandes escritores de la historia fallaron en ello.

Sin más, debo decir que agradezco por todas las críticas, pero ojalá todas las hagan desde el marco literario y no desde los gustos personales.

¡Aquí vamos!

El siguiente corto lo escribí cuando tenía 12 años para una tarea escolar, hace poco encontré el cuaderno donde lo escribí y lo transcribí tal y como aquella vez nació.

Miércoles por la noche.

Cuenta la leyenda, que todos los martes a la media noche, el silbido fúnebre de un ave desconocida por las ciencias, ponia de manifiesto el inicio de un ritual tan pintoresco como enigmatico: a varios kilometros de distancia, un viejo conquistador en la epoca de 1800, llevaba consigo una carga de oro tan pesada, que 25 negros, acompañados por 50 indios cargaban con apuro.
La noche de ese martes, 5 de los lideres cargueros, provenientes de una familia de brujos Utus, decidieron aprovechar la Luna llena de Marzo para dar la carga como ofrenda por su liberación.
Los indios que los acompañaban no pudieron hacer mas que huir, al ver como, en medio de la noche, un destello multicolor abrió la tierra, tragandose la carga de oro. El conquistador, Francés de nacimiento, criado en Gales, de donde tuvo qure huir a los 22 años por asesinar a su padrasto no quiso perder su botín. Se lanzó sobre él, intentando sacarlo. La tierra se cerró y la tranquilidad de la noche tropical veraniega volvió.
Luego de esto, los esclavos huyeron en distintas dircciones, esparciendo con ellos, una historia que hasta el dia de hoy, se mantiene en el caribe Colombiano.
Dicen los que lo han visto, que todos los miercoles de luna llena, por los lados de Ciénaga, se ve a un anciano, envuelto en llamas milticolor, intentando sacar del fondo de la tierra su preciado tesoro. Quienes alcanzan a verlo, saben que durante 5 minutos, despues de pasado el espectáculo todo el oro sacado por el fantasma que un ser humano toque, no se convertirá en polvo.


El siguiente corto fue escrito hace más de 2 años, debo aclarar que la historia central fue real y que el alto contenido de modismos y formalismos Colombianos, tal vez sea complicado entenderlo para quienes no sean de acá, sin embargo se los mostraré. El Viejo Melquiades existió y tuve la fortuna de conocer su historia, el corto decidí escribirlo luego de volver de su entierro.

La Ciénaga y los Bagres.

Me contó el viejo Melquiades, octagenario pescador de las riveras Ayapelenses, que por alla  por los años 60, la suba de Bagre Pintado que comenzó en Caño pescao atrajo a las riveras de la cienaga a cientos de pescadores San Marqueros. Entre ellos venía Julio Montes, un viejo cabisbajo y gruñon de unos 50 años, hábil con el remo y campeón imbatible flechando mojarras. El viejo Julio, como le decían por cariño, propuso colgar toldos en un manglar cerca de Pto Zorgo. Al dia siguiente, a las 4am salieron a Remo para la boca del caño de Cecilia. Al amanecer ya estaban sacando la primera tira. El trasmayo estaba tan cargado, que 40 hombres de cada lado no podian sacar la carga.
Julio decidió que jalaran por un solo lado, dejando libre la carga que peleaba en el centro de la trampa que el trasmayo forma con la tierra. Luego de tres horas, la carga estaba por fin en tierra. Segun los calculos, habían sacado mas de 1000 arrobas de bagre. Todos celebraban su triunfo. Se mandó a traer sal de Ayapel. 10 bultos serían suficientes.
La alegría fue tal, que junto con la sal, mandaron traer 100 botellas de ron blanco y los mandaron a pagar con Bagre fresco.
Al final del dia, solo la mitad de la carga estaba salada. La otra parte comenzaba a blanquear el ojo, lo cual devaluaba su precio en el mercado. Al amanecer, el viejo Julio junto a 4 pescadores seguian salando Bagre, el resto del grupo se habia ido caño abajo persiguiendo  un fandango que escucharon en Cecilia. Al medio dia solo 650 arrobas de Bagre pudieron ser saladas por Julio y sus compañeros.
El viejo subió a remo en busca de la canoa grande y los aparejos dejados en el manglar. A las 5 estaba de vuelta, cargaron la pesca y se fueron caño abajo hasta Cecilia, dejando por fuera de los amarres 10 arrobas de Bagre que cambiarian por viveres y Gasolina en Cecilia para poder regresar a San Marcos.
Los compañeros del viejo Julio regaron en Cecilia la historia sobre la gran carga de Bagre que bajaría ese dia.
El padre de Melquiades, Nicanor Bustamante, Veterano pescador con guinda del caño de Cecilia se acercó a comprobar la magnitud de la carga. Dice Melquiades, que su padre contó que jamás en su vida vio tanto Bagre salado, asi como tampoco vio tanto Bagre podrido cuando comenzó a bajar por el caño la estela de Bagre dejado arriba. La pudrición era tan grande, que Cecilia se tornó invivible por mas de una semana.
Esas son las cosas que castiga Dios -dijo Cornelio Galviz, un viejo curandero Ceciliano.
Cuando los goleros se comieron los últimos Bagres que quedaban enredados en el taponar que se forma frente al pueblo, la gente pudo regresar a sus casas. Un huracán se llevó las tres canoas que quedaban en el manglar. 95 pescadores andaban a la deriva, maldiciendo al viejo Julio Montes por traicionarlos. despues de eso, 5 de ellos se quedaron a vivir en Cecilia, 10 mas se fueron a pie para la Sierpe, donde planeaban encontrar medio de transporte a San Marcos. Serian 3 o 4 dias de camino. Para ello solo llevaban 2 botellas de ron y 10 libras de Bagre salao. Los demás alquilaron una canoa y salieron en busca de sus aparejos.
Cuenta Melquiades, que a las 7 de la noche del dia que cruzó por cecilia, vieron al viejo Julio entrar a la cienaga de San Marcos, pero nunca se supo dónde arrimó. La canoa con la mitica carga de Bagre nunca tocó puerto en San Marcos. Se especuló que se fue Rio abajo, buscando llegar a Magangué y huir de sus compañeros.
La tarde en que salieron, los viajeros que buscaban la Sierpe se perdieron en algun lugar entre Corea y El Totumo; se comenta, que se les vio ordeñando una vaca cimarrona en los alrededores de Alfonso Lopez (Tiesto).
Unos dicen que se casaron en ese sector, otros dicen que se escucharon historias cerca de Guaranda de unos pescadores que llegaron allá. El último que podía dar mención de ello, era Jacobo Martínez quien aseguraba haberlos visto trabajando de macheteros en una finca en  Colorado.
El grupo grande se perdió en una tormenta de la ciénaga, nunca mas se supo de ellos  hasta el año 83,  cuando un verano intenso dejó ver en las raices de un mangle lo que sería la proa de la canoa que Gilberto Villegas les alquiló. Se leía "Marianita", el nombre de la canoa del viejo Gilberto.
Yo estaba pescando por allá, cuando nos dijeron que habian aparecido los borrachos. Me cuenta Melquiades, quien faenaba en los caños aledaños a la cienaga junto a sus primos.
Todos saben que en epoca de Invierno la cienaga se agita; cada vez que hay suba de Bagre se amontona en el muelle un taponal que hace intransitable la orilla de la cienaga.
Al tercer dia se forma una fuerte tormenta, quienes quedan atrapados en ella cuentan que escuchan llantos de hombres que piden auxilio y maldicen a Julio Montes.
Tiempo después, Melquiades presenció una tormenta, estaban desenredando el chinchorro que se les amarró en un firme cerca de Caño fístola. Al volver ya era muy tarde y se los cogió la tempestad; en ésta no se escuchaban llantos, ni zozobras. Sonaba una parranda, cantaban canciones de  Alejo Durán y pedian a Julio que sacara otra arroba de Bagre para cambiarsela al turco Chajul por Ron Blanco y comida.

Hoy, Melquiades falleció, cuentan que se quedó dormido después del almuerzo, comió Bagre salao en viuda con platano verde y suero.
Murió Feliz. 



A continuación les comparto una historia que decidí escribir luego del suicidio de un amigo. En palabras menos, él era malo para socializar y sus allegados siempre lo seguíamos con la intención de, mayormente evitar que se hiciera daño. Su novia de esos días resultó ser bisexual y eso lo hirió. Su libro favorito, ni más faltaba, era Rayuela.


... Y lo viste tarde.

De aquella lluvia devastadora solo queda una brisa fria, fría por las pequeñas gotas de agua que empuja contra tu cara. Bajas por una calle sola, desierta, muda. Miras a lo lejos intentando no pensar; el brillo del agua en los adoquines, ¿o es el brillo de los adoquines con el agua? caminas cuesta abajo, doblas a la derecha y comienzas a subir. Un gato tiembla montado sobre el tanque de la basura. ¿será desdichado o temblar es su dicha? Las gotas caen al piso desde los desagües superiores, el trafico comienza a sonar. Tocas debajo del abrigo un paquete de cigarros, enciendes uno. Te detienes por un momento a ver el rumbo del humo que sale de tus pulmones, es espeso, pesado, no se quiere ir. El gato camina en tu dirección. Sigues caminando. No quieres pensar. Sientes el frio en tu cuello, te tocas y está húmedo. Subes tu bufanda. No quieres pensar.
Todo está vacío. Mientras caminas lo confirmas, incluso por momentos tus pulmones lo están. El humo comienza a huir con fuerza de ti, tal vez conocerte por dentro lo asusta y huye despavorido o solo es la brisa. Te da igual, ambas son posibles. Tropiezas con un adoquín que está fuera de nivel. Un relámpago mejora la iluminación, el frio acecha con mas fuerza, tus huesos lo sienten. Ahora solo te queda correr, huir lejos de él, meterte debajo de una enorme cobija que te venda la falsa idea de que estás a salvo. El cigarro se acaba, enciendes otro. La calle se hace mas empinada, las paredes parecen de otro lugar, la lluvia y el frio les cambian el humor. Se les ve pálidas, fúnebres, frias. Te detienes y miras detrás de ti. El gato sigue ahí, se detiene a lo lejos. Está mojado, tiembla. Lo miras, pero no lo ves. Sigues tu camino sin pensar en él. No quieres hacerlo.
Al llegar a tu puerta, miras a la ventana de la vecina, la bonita vecina que siempre te ha gustado, está sentada en el balcón, detras de la ventana, sostiene un mug rojo en una mano y un libro en la otra. Alcanzas a ver el título:RAYUELA.
Mira al fondo, sonrie, cierra a Cortazar, coloca el Mug sobre él, se levanta y besa con aquella ternura que derrite corazones de piedra a otra chica. Sonríes.
Al abrir la puerta, sabes que todo en tu vida está claro. Entras a la sala, le subes el volumen al maximo al estéreo, suena 'Solo' de LUDOVICO EINAUDI. El gato se cuela por una ventana. las notas, la brisa y tu afán no te permiten notarlo. Te quitas la ropa y te metes a la tina, un ultimo sorbo de Jack Daniels, uno de los mayores placeres que encontraste en la vida. Tomas la cuchilla y cortas tu muñeca en horizontal; el corte vertical algunas veces falla. En la mano cortada sostienes la botella, mientras te desangras, te terminas la botella; la matas con placer. Ambos liquidos terminan. Mientras se te cae  la botella vacía, ves a lo lejos, en la sala, al gato. El único amigo que pudiste haber tenido en la vida... y lo viste tarde.



Alguien me dijo alguna vez, que detrás de cada situación incómoda hay una conclusión, un discurso que brota de tus entrañas y pocas veces sale a ver la luz, muchas veces por miedo decides quitarle ese privilegio, otras veces solo sabes que no vale la pena, así, a secas.
El siguiente poema nació luego de que la novia de un amigo malversara una situación incómoda y simplemente él decidió creerle y negarme el beneficio de la duda.



Amigo menos.

Que fuerte lo controlas.
Lo manejas a tu antojo
Ignorando el oprobio lo vuelves contra los suyos
No descarto tu inteligencia, rechazo tus motivos
Pisas la confianza
Defecas en el humanismo
Te aman por ser victima
Me odian por victimario
Tu mayor error fue subestimarme
Tu recompenza es mi silencio
No por darme por vencido
Si no
Por verte caer desde lo alto de tu orgullo.
Hoy te llevaste de mi lado a un aspirante a amigo
Gracias por ello, no necesito caras falsas.
Quedatelo, mujer.
El es mas femina que amigo
Mas infante que mis primos
Plastilina para tu antojo.


El siguiente escrito nació luego de tratar de responder una pregunta incómoda en un Blog sobre desarrollo Humano en la Universidad donde estudio.


Vivires...

¿para que más se vive si no es para disfrutar de los pequeños detalles del dia a dia?
No hay posesion material tan valiosa como las sonrisas sinceras, el amor apasionado, las amistades verdaderas y las historias imborrables.
No corramos tras el viento, demos la vuelta y disfrutemos de él golpeando en nuestra cara, acariciando con locura todo nuestro ser. Es mejor sonreirle al oprobio que llorar de amargura.
Tal vez si me hacen caso existirán dentro de poco mas circos que ancianatos, mas parques que cárceles, mas amigos que empleados... tal vez, si estoy en lo cierto, la vida se convertirá en una maraña de improperios que no haran nada, salvo hacernos felices.


Un día un profesor me pidió que le explicara por qué odio al "sistema"... Esto lo envié a su correo.

La cobardía.

Somos unos cobardes.
Corremos a escondernos de los errores y al bajar la marea, salimos nuevamente a equivocarnos.
Criticamos el establecimiento mientras amamos disfrutar de el.
El cinismo vive en nosotros. Somos déspotas en el amor, desperdiciamos su poder.
Corremos tras el viento en un afán desesperado por lograr aquello que nos venden como bueno.
¿es bueno pasar todos los dias de tu vida haciendo cosas que odias?
Nos sentamos a sufrir mientras llega el tan anhelado momento de gloria, ignorando al final del dia lo pateticos que fuimos al preferir sentarnos frente a un escritorio que pararnos a perseguir nuestros anhelos; anhelos que se van con el ultimo flash mental del dia y vuelven con el crujir escandaloso del pequeño demonio que grita puntual en nuestros oidos, el comienzo de otra amarga dosis de vida. De patética vida.
No causa gracia ver como la tele nos vende con honor ponzoñoso el último producto inservible para por fin curar el angustioso problema inexistente. La angustia de los dias llega, al descubrir que el cuerpo, cansado de ser sodomisado, comienza a decir "¡basta de basura!". Ese dia, rodeado de aparejos creados por el mismo demonio que nos enfermó, entendemos que nos dejamos llevar a la mierda, por la mierda.


Bueno gente, es todo por ahora. Les quedo debiendo los Haikus y los demás poemas.


Buena suerte y buena mar.