1. Estilo de Vida
  2. »
  3. Educación

El matrimonio: diseño inteligente, el hombre lo corrompe


El matrimonio

Para bien o para mal


“En tiempos bíblicos, un pacto era obligatorio y permanente. Puesto que Dios diseñó la alianza matrimonial como un compromiso sagrado, que se hace para toda la vida, es un juramento permanente… ‘hasta que la muerte los separe’ ”

I. DEFINICIONES

El concepto del pacto está entretejido a lo largo tanto del Antiguo como del Nuevo Testamentos. Forma la trama del amor leal que no se acaba entre Dios y su pueblo. Los votos matrimoniales reflejan la misma noble devoción… son la expresión de un compromiso entre dos personas y Dios.

“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra”.
(Éxodo 19:5)


A. ¿Cuál es el modelo de Dios para el matrimonio?

• El matrimonio es un convenio pactal en que el hombre y la mujer quedan unidos tanto legal como espiritualmente y vienen a ser marido y mujer.

“…ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud”.
(Malaquías 2:14–15)

• El matrimonio es la “unión legal del hombre y la mujer; alianza, casamiento, enlace”.
—Casamiento
Es la palabra común que se usa para hablar de la ceremonia nupcial, generalmente la que incluye formalidades y festividades, como la fiesta de bodas de Caná.
(Lea Juan 2:1–11.)
—Matrimonio
Es sinónimo de casamiento. Generalmente, esta palabra se refiere al que se realiza en una ceremonia dentro de un templo

“Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”.
(Mateo 19:6)


B. ¿Qué piensa Dios del matrimonio?

PACTOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO

• La palabra hebrea beriyth, se usa más de 280 veces en el Antiguo Testamento. Con frecuencia se traduce como “pacto”, que significa “acuerdo obligatorio”.
• Los pactos obligatorios para ambas partes se realizaban entre personas y eran confirmados con un juramento hecho ante Dios. David y Jonatán hicieron un pacto de protección mutua entre ellos y Dios.
(Lea 1 Samuel 18:3; 20:8–42.)

“…Jehová esté entre tú y yo, entre tu descendencia y mi descendencia, para siempre…”
1 Samuel 20:42


El pacto matrimonial no es sólo entre dos personas, sino entre las dos personas y Dios.

• Dios inició y guardó los pactos con Noé, Abraham y otros.
(Lea Génesis 9:11–17.)
“Estableceré mi pacto con vosotros (Noé), y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra”. (Génesis 9:11–13)

“Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera”. (Génesis 17:2)

También establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canaán, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron. (Éxodo 6:4)

Aun cuando los israelitas fallaron al obedecer el pacto como habían prometido en Éxodo 24:7–8, Dios se rehusó a terminarlo.

“… por cuanto menospreciaron mis ordenanzas,… aun con todo esto, yo no los desecharé, ni los abominaré para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos; porque yo Jehová soy su Dios”. (Levítico 26:43–44)


Si usted quiere ser un fiel cumplidor del pacto, debe rehusarse a abandonar su alianza matrimonial aunque su cónyuge haya sido infiel en algún momento.

• La frase “hacer pacto” se refiere a la antigua costumbre hebrea de sellar el vínculo de un convenio sacrificando un animal. Cuando Dios estableció su pacto con Abraham, le ordenó que cortara los animales del sacrificio por la mitad.
(Lea Génesis 15:8–18.)

“Juntadme mis santos, los que hicieron conmigo pacto con sacrificio”. Salmo 50:5


Para guardar el pacto matrimonial es necesario morir al “yo”.


PACTOS DEL NUEVO TESTAMENTO

• La palabra griega diatheke, que se traduce como “pacto” o “testamento, tiene la idea de un testamento legal, de la última voluntad y testamento de una persona. Es la promesa de la herencia y distribución de sus bienes según los deseos de un individuo.

• Aunque la palabra pacto significa un trato de obligación mutua entre dos o más personas, diatheke denota un convenio, juramento o promesa hecho por un solo individuo.

[Cristo es] mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna”.
(Hebreos 9:15)


Si usted quiere cumplir con el pacto, usted es el responsable de mantener ese convenio de amor y lealtad aun si su cónyuge no actúa como usted quisiera.

• Así como Dios el Padre utilizó la sangre de los animales del sacrificio para sellar el pacto en el Antiguo Testamento, él selló el nuevo pacto con su pueblo por medio de la muerte sacrificial y el derramamiento de la sangre de su Hijo Jesucristo.
“Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada”. (Marcos 14:24)


El cumplimiento del pacto matrimonial requiere “morir al yo” y tomar la decisión de hacer muchos sacrificios personales muy dificiles.

• Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento declaran que Dios llamó a su pueblo para que cumpliera con el pacto, pero sólo el Nuevo Testamento nos promete que tendremos el poder de permanecer fieles a nuestro compromiso. Ese poder viene a través de la presencia de Cristo en cada creyente.
“… y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí” (Gálatas 2:20)


La fortaleza de carácter que se requiere para cumplir un compromiso matrimonial que dure toda la vida consiste en un proceso continuo de someter la voluntad a Dios, permitiéndole que desarrolle en nosotros el carácter de Cristo.


C. ¿Cuál es el patrón divino para el matrimonio?

“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban”.
(Génesis 2:24–25)

Estos dos versículos de Génesis establecen los cuatro elementos del perfecto diseño de Dios para el matrimonio.

Separación—
“Dejará el hombre a su padre y a su madre”.

Tanto el esposo como la mujer dejan la autoridad de sus padres y forman un nuevo núcleo familiar. En el matrimonio, la lealtad a los padres nunca debe anteponerse a la lealtad al cónyuge.

Unión—
“Y se unirá a su mujer”.

Por un acto de la voluntad, un hombre y una mujer se vinculan en un compromiso mental obligándose a una relación fiel y permanente con el cónyuge sin importar las dificultades.

Unidad—
“Y serán una sola carne”.

La unidad física es la consumación de la unión sexual. No obstante, para lograr la unidad perdurable, ambos deben buscar la forma de complacer al otro. Pregúntense con franqueza lo que les causa placer y aparten tiempo para disfrutar uno del otro.

Intimidad—
“Y no se avergonzaban”.

Se propicia la intimidad emocional cuando decidimos ser vulnerables, transparentes, y compartir honestamente con el otro las frustraciones y fracasos, así como las decepciones y deseos más íntimos.
La intimidad espiritual se logra cuando los cónyuges siguen compartiendo sus necesidades insatisfechas, orando por el otro y compartiendo lo que Dios está haciendo en cada una de sus vidas.


D. ¿Cuáles son los propósitos de Dios para el matrimonio?

Dios tiene un propósito singular para el pacto matrimonial. La relación de casados nos da la maravillosa oportunidad de modelar la relación de Cristo con su esposa (la iglesia). De la misma forma en que Cristo se dio a sí mismo a la iglesia, usted y su cónyuge deben estar dispuestos a sacrificar sus deseos individuales por el bien del compromiso marital.

“El que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová”.
(Proverbios 18:22)

• Compañerismo
Dios ha unido a usted y a su cónyuge para ser compañeros toda la vida. El verdadero compañerismo crece dentro de la relación matrimonial cuando existe la unidad emocional, espiritual y física.
“¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (Amos 3:3)

• Placer
La relación matrimonial y su cónyuge son regalos especiales de Dios para usted. El disfrute verdadero de la compañía de su compañero(a) surge del dominio propio y de un corazón de servicio.
“Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud”.
(Proverbios 5:18)

• Paternidad
El primer mandamiento de Dios que se encuentra en las Escrituras es “creced y multiplicaos”. El anhelo de Dios es que la tierra se llene de vástagos piadosos.
“Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread…” (Génesis 1:28)

• Perfeccionamiento
En la íntima relación matrimonial, descubrimos las debilidades de nuestro cónyuge. ¡Y él también descubre las nuestras! Dios utiliza tanto nuestras debilidades como nuestras fuerzas para hacernos mejores y conformarnos a nosotros y a nuestros compañeros a la imagen de Jesucristo.
“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo…”. (Romanos 8:29)


E. ¿Cuál es el diseño de Dios para el matrimonio?

• Monogamia—Significa estar casado con una sola persona

“Mi esposo murió hace varios años. ¿Debo evitar casarme para honrar su memoria?”

No. La palabra de Dios dice que usted es libre de casarse de nuevo siempre y cuando sea con un creyente.
“La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor”. (1 Corintios 7:39)

• Bigamia—casarse con una persona mientras sigue legalmente casado(a) con otra(o)

“¿Por qué es mala la bigamia si algunas culturas la aceptan?”

Aunque las leyes civiles cambian, la Biblia enseña que el pacto debe ser entre una mujer y un hombre.
“pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido”. (1 Corintios 7:2)

• Poligamia—estar casado(a) con dos o más personas a la vez.

“¿Por qué retiró Dios su aprobación a la poligamia del Antiguo Testamento y apoya la monogamia del Nuevo Testamento?”
Dios no cambia. Desde el principio su diseño original para el pacto matrimonial fue la monogamia.
“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda [no dijo ayudas] idónea para él…Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer [no a sus mujeres], y serán una sola carne”. (Génesis 2:18, 24)
0
0
0
0No hay comentarios