Check the new version here

Popular channels

El poroto parlante...

Cuenta la historia que existió una legumbre, mas acertado; un poroto, que poseía la extraña o quizás maravillosa habilidad del habla.
Nacido en una típica granja de cultivos varios su talento deslumbro a la cocinera de la casa mientras esta preparaba un guiso. Ella se acerco a la olla con un puñado de porotos, y este al ver y sentir el hervor del agua saliendo de la cacerola, grito como nunca antes había gritado. La cocinera sobresaltada dejo escapar unos cuantos quienes según el veía, murieron de inmediato y sin piedad.
Él tranquilizo a la señora contando con voz calma su situación extraordinaria, pero ella de todas maneras fue corriendo a lo de su patrón y soltó toda la información sin suspiro...(perdón por interrumpir el relato pero considero este dato muy relevante: la cocinera. Era una mujer de color...Gracias por tu tiempo) Obviamente el patrón la acuso de loca y la condeno a treinta latigazos por interrumpir la reunión en la que este se encontraba.
Luego del incidente de la cocinera nuestro protagonista escapo hacia la ciudad escondiéndose en el camión de provisiones.
Una vez en la ciudad, los empleados comenzarían con la carga de alimentos entre otras cosas. Primero, debían limpiar el fondo del camión. Allí encontraron porotos desparramados entre los que estaba el "poroto parlante" dormido. Los juntaron y los guardaron en una bolsa con mas porotos.
La bolsa fue entregada a un caminante muerto de hambre a cambio de su ayuda en la carga del camion.
Una vez finalizada la jornada, el desamparado muerto de hambre se dispuso a comer los porotos crudos, uno por uno. Muy lentamente el poroto parlante comenzó a despertar, y una vez mas su talento lo saco de un aprieto. El muerto de hambre soltó su bolsa de porotos al escuchar un grito desbordado salir de esta, y corrió vociferando por las calles que un poroto estaba vivo y le había gritado.
El poroto en el suelo de lado sin poder moverse recitaba:
_¡Ay de mi! ¿es una maldición? ¿Es una condena? Yo, quien podría haber deslumbrado a miles con mi talento natural, yo que con mi voz angelical hubiera cantado las mejores melodías... aquí me encuentro solo triste y húmedo, ¡y con lo que la humedad me hincha!...
¿Que depara mi futuro como poroto parlante? ¡y encima poroto parlante desconocido!
A la distancia se vio un caballo con su jinete medio dormido o quizás borracho que mientras el poroto gritaba y lloraba apuro el paso del animal, que de un retobe aplasto al pobre y desafortunado personaje.
Lo ultimo que se escucho de el fue un incompleto ¡AH! y murió inmediatamente.
0No comments yet