About Taringa!

Popular channels

Historia de los Juegos Olímpicos: Antigua Grecia [Reseña]


Atleta, jarro griego

Los Juegos Olímpicos que conocemos hoy en día,
son una reencarnación de las Olimpíadas celebradas
por los griegos en la antigüedad y ofrendados en honor
a los dioses del Olimpo. Se jugaban en el Santuario de Olimpia,
en el Peloponeso, en honor de Zeus y se disputaban
en un estadio de la vecina ciudad de Élide.
Conozcamos su historia que se remonta al 776 a.C.




El deporte en la vida de un griego hace tres mil años, no era una elección. El convencimiento de que el ejercicio físico estaba directamente conectado con el entrenamiento mental, fue una máxima que se ejecutó en la educación de los niños: la mente no puede existir sin el cuerpo. La práctica de la gimnasia, que involucraba todas las disciplinas deportivas, incluso se consideraba como un elemento importante en la formación moral de las personas.



La inculcación de una cultura deportiva apuntaba a que el griego tuviese una vida saludable. Platón esperaba que la medicina fuese un recurso secundario, ya que el agilizar y fortalecer el cuerpo, acompañado por una alimentación correcta, podían conseguirlo. La vida saludable también se consideraba un aspecto bastante práctico: la cantidad de conflictos bélicos era considerable y constantemente se requería la presencia de varones para el servicio militar. Por esta razón, en la educación de los niños se consideraba la lucha, el boxeo, el pankration (arte marcial), carrera, salto y lanzamiento de disco y jabalina.

El Discóbolo, escultura de Mirón

El palaestra, que significa “el lugar donde se lucha”, era un centro bastante popular, al que asistían hombres de todas las edades para socializar y ejercitarse. Los jóvenes, fuesen o no a participar en justas deportivas, debían asistir a estas escuelas de lucha para ser preparados por exigentes entrenadores, que no sólo buscaban la perfección en los ejercicios, sino que se realizasen con armonía. De hecho, muchas veces se acompañaban las sesiones con música, como si se tratara de danza.

El arte no estaba alejado del deporte, existía una conexión natural ante la importancia de la educación física en el ideal de belleza que obras del periodo buscan representar. El Discóbolo, obra esculpida por Mirón en el 450 a.C., es una evidencia palpable de esta unidad.
En las obras escritas, las referencias al deporte cruzan a autores que van desde Homero, hasta las comedias de Aristófanes.La religión abrazaba esta cultura deportiva en los antiguos griegos, tanto así que las principales competencias se celebraban en honor a los dioses. Zeus, máxima figura entre las deidades griegas, era honrado en la festividad más grande de todas: los Juegos Olímpicos.


ORIGEN DE LOS
JUEGOS OLÍMPICOS


Pese a todos los esfuerzos de investigadores enfocados en el periodo de la Antigua Grecia, nunca se ha logrado definir con exactitud la fecha en que los Juegos Olímpicos se iniciaron, aunque muchos apuntan al 776 a.C. Qué inspiró la realización de esta legendaria competencia, tiene más respuestas.

Una de ellas cuenta la historia del héroe griego Pélops, hijo de Tántalo, que aceptó el desafío que había anunciado el Rey Enomao: quien lo derrotase en una carrera de cuádrigas (carros), se ganaría el derecho de desposar a su hija, Hipodamia. Trece pretendientes fallecieron en el intento, hasta que llegó el turno de Pélops. Su victoria conllevó al suicidio de Enomao, aunque Hipodamia cumplió con la promesa y aceptó convertirse en su esposa. Las fiestas se llevaron a cabo en Olimpia, donde en su honor se iniciaron los Juegos Olímpicos. Desde entonces, siempre se realizó una ofrenda sobre la tumba de Pélops, considerado el primer campeón olímpico.

Otro relato de carácter mítico pone como protagonista al dios Zeus (dios del Olimpo), aún un infante, que compitió en la primera carrera a pie jamás realizada contra su propio padre, Cronos. Su triunfo le valió el control del mundo y, además, la realización de las justas deportivas olímpicas en su honor. Esto justifica que los juegos se celebrasen siempre en honor a los dioses, ya que todas las victorias eran ofrendadas a Zeus.

Los Juegos Olímpicos no eran los únicos de su tipo. En otras ciudades de Grecia existían celebraciones similares, pero que nunca llegaron a tener la relevancia de los que se realizaban cada cuatro años en Olimpia, al sudoeste de Grecia, que era el centro religioso más antiguo de aquella civilización. Los Juegos Píticos en Delfos (en honor a Apolo), los Juegos Nemeicos en Nemea (en honor a Heracles) y los Juegos Ístmicos en el Istmo de Corinto (honrando a Poseidón), eran las otras tres competencias de importancia, que junto a los Olímpicos eran los cuatro grandes festivales panhelénicos.

0No comments yet