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La historia del hombre mas inteligente

Te cuento la historia del hombre mas inteligente que existio



Musica para ambientar el post y poder leerlo tranquilamente.


Nueva York, 01 de Abril de 1898.
William James Sidis nació de una pareja de inmigrantes ucranianos radicados en los Estados Unidos. Fue llamado así en honor del psicólogo William James, amigo y colega de Boris, su padre. Quien recibió sus títulos en la Universidad de Harvard, donde enseñó psicología. Era un psiquiatra y publicó numerosos libros y artículos, haciendo trabajo pionero en psicología anormal. Boris era políglota y su hijo William también se convirtió en uno a una edad precoz. Sarah estudió en la Universidad de Boston y se graduó en medicina en 1897
.


Los padres de Sidis creían en una educación afectuosa y temprana. Boris sidis aplicó sus propios conocimientos de psicología en su hijo para potenciar una alta capacidad intelectual. Con tan solo 18 meses de edad, el joven William podía leer el New York Times. A los ocho años conocía 8 idiomas y habia inventado uno llamado vendergood. Pasó el tercer curso de primaria en tres días. Escribió cuatro libros (dos de anatomía y dos de astronomía) entre sus 4 y 8 años. Antes de cumplirlos, fue aceptado en el MIT (Massachusetts Institute of Technology), y a los 11 años entró en la universidad de Harvard, siendo experto en matemáticas aplicadas. A los 16 años se graduó en medicina. Previo a su muerte, era capaz de hablar cerca de 40 idiomas a la perfección.



Borís Sidis nació en Rusia en el año de 1867, se incorporo al
movimiento revolucionario ruso; por el cual fue encarcelado al enseñarle
a los campesinos a leer. Llegó a Nueva York huyendo de las torturas que
le siguio aplicando la policia una vez soltado. Emigro a los 20 años. En su tiempo
la psicología razonaba que la inteligencia era hereditaria, por lo tanto se
oponía de forma rotunda a una educación temprana de los escolares. Boris no opinaba igual.




Sarah Mandelbaum, junto con su padre Bernard, también huyo de Rusia. Ella y Boris se conocieron en 1891. Estaba sorprendida de la inteligencia de Sidis y se enamoró pronto. Boris le parecía agradablemente sabio, encantador y un ser amable. Bajo la tutela de Boris, Sarah cumplió su sueño de ser médico. Contrajeron matrimonio en 1892, y en este año Sarah se matriculó en la Facultad de Medicina de Boston. Al inicio vivieron en un lugar muy modesto. Boris Sidis obtuvo cuatro títulos en Harvard, como psiquiatra escribió sobre psicopatología; La publicación de su trabajo “Psicología de la sugestión", demostró que como investigador de la psique era un pensador original. Boris no intento crear una escuela con sus descubrimientos, a pesar de ser un pionero en muchos campos de la psicología.

Sara reflexionaba respecto a la educación: “El miedo en el niño es un gran obstáculo para sus procesos de aprendizaje. La “disciplina” o castigo crea miedos subconscientes que afectan a la vida adulta. Si podemos evitar el miedo, la mente se desarrolla mucho mejor. Si usted dice 'No' a un niño sin explicar por qué puede estar mal, entonces usted ha configurado un bloque que será difícil para el niño superar. Los primeros años son los más importantes para ayudar al niño a aprender sobre el mundo que le rodea, después él se va a cuidar de sí mismo. Además de evitar el castigo, siempre se deben mantener la curiosidad del niño. Siempre se debe responder a sus preguntas. Nunca obligue al niño a aprender algo que no le gusta o no está interesado”

Boris usó la sugestión como un factor para educar a su hijo. Ideó para el niño una habitación, alegre, bien iluminada, decorada con fotos atractivas. Una pequeña mesa de trabajo que ubicó en un rincón de la habitación, con papel y lápiz.


Frente a la cama del niño colocó una pequeña biblioteca con los libros comunes que disfrutamos en la infancia: canciones de cuna, cuentos de hadas, libros de imágenes. Pero también instaló lecturas distintas, como cuentos sencillos de viajes, libros de historia, textos sobre la ciencia, y otros contenidos culturales. Todos con bellas ilustraciones.

Cuando el niño creció, se añadieron libros de carácter más avanzado, de literatura, de biografías y de matemáticas. Ubicó cerca de la ventana, un gran globo terráqueo giratorio, donde se podía apreciar a los países del mundo, además de juguetes con base científica. Así aquel cuarto se convirtió en un mundo mágico y didáctico, que despertó en el niño su amor por el conocimiento.


Sidis escribió: “En los primeros años es cuando el niño debe ser enseñado a observar con precisión, a pensar correctamente. No quiero decir con esto que el niño debe ser privado de los juegos. Mi niño juega con sus juguetes y juega con sus libros. Y esa es la clave de toda la situación, el estudio es verdaderamente el juego”. El Dr. Sidis le compró a su hijo canicas, un domino e inventó juegos que requerían sumar, restar multiplicar y dividir. Así el niño aprendió jugando los principios que subyacen en la ciencia de las matemáticas. A los once años James se encontraba especializándose en matemáticas avanzadas.


Una pequeña anecdota
A la edad de tres años y medio James entro en la oficina de su padre y lo vió escribir la máquina, entonces el niño se quedo observando el movimiento del carro hacia adelante y atrás, oyó el teclear contra el papel, el sonido de la campana y el uso de la palanca superior para cambiar de linea. Entonces preguntó a su padre ¿Cuál era esa máquina? ¿Cómo funcionaba? ¿para que servía? y muchas más preguntas.



Su padre lo sentó sobre sus rodillas e hizo que el niño apretara sus pequeños dedos sobre las teclas, y leyera las palabras que él poco a poco escribía sobre el papel. Esta primera lección fue seguida, por otras y en pocos meses, cuando sólo tenía cuatro años de edad: James ya mecanografiaba con pericia.


Boris Sidis educó junto con su esposa, a su hijo, al que convirtieron en un genio. La educación primaria la realizó en siete meses. A los 16 años se graduó, obtuvo su Licenciatura en Artes grado, después se decidió por el estudio de las leyes, abandonando sus estudios poco antes de graduarse. James Sidis además de los conocimientos que le brindo su padre y su madre, asimilo la naturaleza retraída y la rebeldía de su padre Boris, a quien le absorbían sus problemas de trabajo y tenía escaso contacto con sus colegas y compañeros de trabajo.

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"El genio es igual a trabajo y circunstancias afortunadas" dijo Laszlo Polgar. James Sidis recibió una inmejorable educación, pero no contó con esas circunstancias afortunadas. Desde muy niño debió pagar el precio de la fama por ser un genio; el acoso de los periodistas durante toda su vida, persecución que fue hiriente, cruel y despiadada. Así como amenazas de agresiones físicas, por parte de sus alumnos en Harvard.

En 1919, poco después de abandonar la escuela de derecho fue detenido por participar en una protesta socialista en contra de la guerra, el 1ro de mayo - Día Internacional de los Trabajadores- en la ciudad de Boston. Lo sentenciaron a dieciocho meses de cárcel. Durante el juicio Sidis rechazo ser reclutado invocando la objeción de conciencia.

En la prisión conoció a la única mujer que amo, una irlandesa, la socialista Martha Foley.

Los medios de comunicación lo hostigaron. Su padre negoció con el fiscal su libertad bajo fianza y James salió del penal, con la condición de ser supervisado por un terapeuta, que en este caso fue su padre.



Sus padres lo mantuvieron en su sanatorio en New Hampshire, en esta institución permaneció durante un año. Después lo trasladaron a California, en esta ciudad, por el lapso de un año más, continuó en otro hospital. Sus padres se empeñaron en "reformarlo" apremiándolo con el ultimátum de internarlo en un psiquiátrico.

Posteriormente James recordaría ese época de asilo en las clínicas, como una tortura mental.


El joven James, rebelde, se aparto de la academia, desertando de la enseñanza (Sidis impartía clases, como experto en matemáticas aplicadas en la Universidad de Ric). Huyó de su comunidad y se alejo de sus padres. Sidis estaba decidido a encontrar la intimidad y es comprensible, seguramente se sintió traicionado por sus padres.

"Quiero vivir la vida perfecta, y la única manera de hacerlo es vivir en reclusión" declaró James a un medio periodístico.


El joven James Sidis se aisló y vivió como una persona más, dentro del anonimato y alejado de la prensa, con empleos de escasa importancia y poco remunerados. A juicio de la sociedad que le toco vivir, James asumió una forma excéntrica de vivir. Pero antes esta misma colectividad lo hostigó, por haberse convertido en un niño genio. El joven se dedico a escribir numerosos libros bajo un seudónimo. Entre los muchos textos que publicó, toco el tema de la cosmología, en este texto predijo los agujeros negros, 14 años antes de que lo hiciera Subrahmanyan Chandrasekhar.



Su coeficiente intelectual se calculo ser superior a 250


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