Check the new version here

Popular channels

La paradoja de la inteligencia colectiva en economía

Escrito por Lic Ramón D. Peralta



Pensar cansa. Pensar escribiendo es un doble esfuerzo. Pensar y escribir para que nadie quiera leer es angustiante. Pero, pensar y escribir para que algunos pocos lean, y no piensen, es una calamidad. Quizás solo esté queriendo llamar la atención, como aquellos niños que para asegurarse un resultado favorable, se retuercen en el piso al mismo ritmo de sus llantos y pataleos, antes de elevar sus inmisericordes demandas. Al parecer, éste formato dialéctico en forma de berrinche, ha adquirido formas tan caricaturescas como hegemónicas. La gran cultura entonces es, aquella donde el panoptismo se ha transformado en una anatomía política del detalle, la cual se resuelve quedándose con la última palabra en silencio. Con los dogmáticos no se discute, no tiene sentido utilitario (y ningún otro). La abdicación del librepensamiento ante el dogma de las mayorías sabiamente adoctrinadas, es un ejercicio de disciplina que demanda de mucho fervor, contracción y ubicuidad. Sublime sacerdocio el del intelectual. Y solo el profundo dolor que causa, el prestar gallardo y atento oído a aquel ignorante que pretende imponernos la inquisitiva doctrina de su ignorancia, justifica el perdón divino en vida. Que en semejante flagelación, encontraremos la paz interior. Excusas, (...) a por ellos.



Los feudos de la filosofía económica, representan los barrios marginales para el filósofo aristócrata, aquel que ha elegido refugiarse en pensamientos mayores, la metafísica. Quizás este dudoso silogismo pretenda explicar en parte, el porqué de la ínfima expectativa de vida útil de sus teoría, hipótesis y magnas elucubraciones. Claro que habría que profundizar mas sobre ese mundo donde cohabitan los errores de implementación, los errores de discernimiento, los errores de interpretación, los errores de aplicación, los errores de corrupción, los errores de interrelación y las ideas subjetivas que se venden como conocimiento empíricamente controlable, que parece estar en el mas allá, pero que está mas acá de las esenciales pretensiones de los universales (realidades superiores). Las teorías y los hombres viven vidas paralelas. El materialismo histórico, es muy cruel cuando se propone hacerse entender.



La realidad, aquel patrimonio abstracto que vale mas por lo que se idealiza de ella que de su conocimiento y utilidad, suele dirimir el pleito entre el absurdo y la paradoja. La realidad es un bien que sale de fábrica a granel, y que es envasado caprichosamente con nuestra etiqueta a medida que pasa por nosotros, los seres según la materia. El problema se da, generalmente, cuando esas "realidades" son regurgitadas en forma de "epifanía" por algún mortal que ha sido revestido de trascendencia por las masas. Las grandes teorías económicas entonces, valen mas por el abolengo del emisor que por la solidez de su "verdad revelada". Por desgracia, es la misma realidad quién se encarga, a veces rezagada, de refutar a esos "grandes pensadores" del colectivo. La evolución al parecer, nunca fue responsabilidad de la sociedad, sino de unas pocas mentes brillantes. Lo cual invalida el paradigma de la inteligencia colectiva. En otras palabras, la inteligencia humana no admite la sinergia intelectual. Eso de que: "dos cabezas piensa mejor que una", se erige en la mejor parodia del blasfemo.

Un millón de cabezas, no suman nada, sino hay un auténtico pensador entre ellos.


0
0
0
2
0No comments yet