Check the new version here

Popular channels

La poesía invade y lo llena de drogas, bestias y corazones

La poesía invade Interet y lo llena de drogas, bestias y corazones



No necesitan un editor para decir lo que quieren, ni para que esa voz tan suya y tan brutal llegue al público. No necesitan un soporte de papel para que todos apreciemos sus nombres y ni para que nadie deje de llamarles poetas. No necesitan promoción, ni críticos pesados a su alrededor diciendo cuán hermosas son sus metáforas. No necesitan nada de eso porque ellos mismos han sabido inventar otro mundo en el que lo que verdaderamente importa son los sentimientos que quieren mostrar, la realidad que quieren transmitir y la tecnología que se atreven a utilizar para llenar de poesía cada esquina de la red.



Este año son muchos los poetas jóvenes los que se han lanzado a autoeditarse en la red, y los que han subido sus poemas Tumblr, a ISUU o a Mediafire. Para ellos, estas plataformas son perfectas porque les permiten difundir gratuitamente su obra, y porque probablemente de este modo sus versos lleguen a mucha más gente que si estuvieran insertados dentro de cualquier catálogo editorial. Cientos de descargas, miles de clics y un montón más de compartidos en distintas redes sociales pueden llegar a empujar y animar mucho más a un autor que salir en un suplemento cultural o estar en la mesa de novedades de una gran librería.

De todo lo publicado durante este 2014 hemos seleccionado cinco pequeños libros esenciales para entender algunas de las corrientes que existen actualmente entre los escritores de poesía más jóvenes. Cinco voces muy distintas pero con un amor común por la literatura y las nuevas tecnologías. Porque suyo es el presente, y porque suyo es el futuro. No dejéis de leerlos:

1. Cartas de la guerra, de Alberto Acerete

Amor y política se cogen de la mano en estos poemas. Se cogen de la mano por que se odian y porque se quieren, porque se repudian y porque se atraen, porque qué es el amor sino una estrategia continua para ganar cualquier guerra (la de la vida, la de la soledad, la del cariño, la del adiós) y no desfallecer en el intento. El poeta Alberto Acerete lo arriesga todo en estos versos que encogerán el corazón de cualquier lector que alguna vez haya sufrido una ruptura dramática. Con collages del propio autor y una portada loquísima, Cartas de la guerra es uno de los mejores poemarios de este 2014, aunque esté autoeditado, aunque no huela a papel, sin duda lo es.

2. <3 <3, de Camino Román

Quienes amen viajar por las mejores cuentas de Twitter en España se habrán topado con la de Camino Román, una autora muy cañera, cuya voz fresca y cabrona ha sido capaz de analizar las ironías de la vida en Internet. Cuidadme /estoy en esta red social /pidiendo ayuda /Déjame tu jersey de alpaca tengo frío. Poemas de amor en los que Facebook es la celestina. Poemas de odio en los que cada uno de nosotros podría ser el protagonista. Imposible no reír, ni llorar, ni tampoco desquiciarse con sus afilados versos

3. Zombie virtual, de Alex Pena

Alex Pena es otro adicto a Internet que decidió inventarse una editorial para poder publicar sus pequeños y juveniles (pero también brutales y entretenidos) versos sobre la adolescencia, sobre la virtualidad, sobre cómo sobrevivir a esta era tecnológica desenfrenada... Su Zombie virtual describe a toda una generación consumida por el emoticono y por el brillo de las pantallas en los ojos. Él es un autor jovencísimo que ha captado muy pronto el sentir de nuestro tiempo: su voz es pura Alt Lit en español, y sus poemas son verdaderos puñetazos llenos de belleza.

4. Yo temía a los hermanos, de Dara Scully

Muchos conocerán a Dara Scully por sus bellas fotografías en blanco y negro, llenas de niñas salvajes, de animalillos dormidos y de bosques en los que perderse sin miedo a que nos muerda el lobo. Scully puebla la red, y por eso a la red pertenecen también sus poemas, aunque estos hablen de naturaleza y de sentimientos demasiado carnales como para poder tocarlos en el frío de nuestros teclados. El universo literario de Dara Scully se parece mucho al de sus fotos, por eso quien ame su arte amará sus líneas y viceversa. Primero la pudimos leer en un blog, y ahora lo podemos hacer en este documento. Cuidado al descargarlo, que a veces muerde.

5. La realidad virtual, de Vicente Monroy

Vicente Monroy es uno de los escritores más intensos del momento: su creación es enorme y sólo este año ya se ha editado más de cuatro libros de prosa y poesía. El último de ellos mezcla ambos géneros y es un canto lleno de amor, de drogas y de juventud. A Monroy no le importa decir las cosas tal y como las siente, por eso de pronto nos lleva a un cielo hermoso lleno de pisadas de caballo, y en un momento el escenario cambia y estamos en una fiesta con la música electrónica y el MDMA cabalgando por nuestras venas. Poesía bellísima que coloca, pero que —por fortuna— no da resaca.
0No comments yet