Conocé Taringa!

Canales populares

Las claves para memorizar

Fases De La Memorización


Una vez que percibimos algo, comienza un proceso que conduce a la memorización de esa información. Esto se consigue con las siguientes fases:

Comprensión: supone la observación a través de los sentidos y entender esa información.
Fijación: se adquiere con la repetición. Es imprescindible fijar antes de recordar una información que nos interesa.
Conservación: esta fase está en función del interés, la concentración y el entrenamiento de la persona, y de todos estos factores dependerá el modo en que se memoriza.
Evocación: significa sacar al plano de la conciencia los conocimientos almacenados.
Reconocimiento: consiste en la interrelación de los conocimientos nuevos y previos.



Desarrollo de la memoria


Si quieres potenciar tu capacidad de memorizar te aconsejo estés atento a lo siguiente:

Mejora la percepción defectuosa: intenta que en el aprendizaje intervengan todos los sentidos consiguiendo la máxima atención y concentración.
Ejercita la observación y entrénate para captar detalles contrastados y otros no tan evidentes.
Pon en práctica el método de clasificación: se retiene mejor los elementos de un conjunto si procedemos a su clasificación.
Capta el significado de las ideas básicas de un tema.
Procura pensar con imágenes, ya que la imaginación y el pensamiento están unidos.
Para conseguirlo hay tres principios:
Exagerar determinados rasgos como si se tratase de una caricatura
Captar los novedoso
Dar movimiento a nuestras imágenes pensadas como si fueran una película
Fija contenidos con la repetición y procura repetir las ideas evitando la asimilación mecánica.
Haz pausas mientras lees o estudias para recordar lo que vas aprendiendo.
Si aprendes algo justo antes de dormir se recuerda bastante bien a la mañana siguiente. Esto se explica porque durante el sueño no se producen interferencias.
Revisa lo antes posible el material estudiado a través de esquemas o resúmenes. Así se aumenta el número de repeticiones-fijaciones consiguiendo que el olvido se retrase.

Utiliza las reglas mnemotécnicas

Principales causas del olvido


Falta de concentración.
Poca o mala compresión de lo estudiado.
Ausencia de repasos o repasos tardíos y acumulados.
Estudio superficial y pasivo, con poca reflexión y esfuerzo (no hay manejo de la información en resúmenes, esquemas, subrayados)

Las claves para memorizar (y IV): ¿Cuándo repasar para recordarlo todo?

13 feb, 2009
por Luis.

Introducción:

El Repaso. ¿Cuándo repasar?, ¿a menudo?, ¿muy poco?, ¿mucho?, ¿cómo evitar que se nos olvide lo que ya hemos estudiado?

Todo se reduce a lo siguiente: cuando estudias algo y pasa 1 día sin que lo hayas repasado, el 80% o más de lo que has estudiado ya se te ha olvidado como norma general. Cada día que pasa sin repasar recuerdas menos. ¿Te parece exagerado? Haz la prueba. ¿Te parece cierto y quieres hacer algo al respecto? Termina de leer estas líneas. Sólo te va a llevar un minuto o dos y, si todavía piensas que no tienes cabeza para estudiar, es porque sigues sin ponerlo en práctica.

¿Qué necesitas?

Calendario (o agenda)
Material estudiado, mapas mentales, conceptuales, resúmenes, diagramas

¿Cada cuánto tiempo?

Antes de responder, hazte la pregunta de: “¿quiero recordar esto para siempre?”, o lo que es lo mismo: “¿quiero que lo que estoy estudiando ahora pase a mi memoria a largo plazo?” Si la respuesta es “Sí”, abajo tienes el patrón de tiempos recomendado:

10 minutos después de haber estudiado
1 hora después
justo antes de acostarte por la noche
24 horas después
1 semana después
2 semanas después
1 mes después
6 meses después
1 año después
2 años después

¿Cómo?

Utilizando las ayudas gráficas que hayas utilizado para estudiar (mapas mentales, conceptuales, resúmenes, diagramas, …)
Empleando el menor tiempo posible. Para unas personas serán 10 minutos, para otras 3, … por cada sesión de repaso
Sobre todo: comprendiendo lo que repasas. Si repites “como un papagayo” no vale. Repasa entendiendo lo que estás recordando. De esta forma no solamente lo haces correctamente sino que además le das sentido a lo que estudias y repasas. Es en estos momentos cuando más veces aparecen las situaciones de “¡Ajá!, ahora lo entiendo. ¡Claro que sí!”. Estos también pueden ser de esos momentos en los que ves cómo todo va encajando en su sitio. La euforia, gran seguridad en ti mismo y una sonrisa tonta son algunas de las consecuencias de hacerlo de esta forma. Y eso está bien, ¿no?
Las claves para memorizar (y IV): ¿Cuándo repasar para recordarlo todo?
13 feb, 2009
por Luis.

Introducción:

El Repaso. ¿Cuándo repasar?, ¿a menudo?, ¿muy poco?, ¿mucho?, ¿cómo evitar que se nos olvide lo que ya hemos estudiado?

Todo se reduce a lo siguiente: cuando estudias algo y pasa 1 día sin que lo hayas repasado, el 80% o más de lo que has estudiado ya se te ha olvidado como norma general. Cada día que pasa sin repasar recuerdas menos. ¿Te parece exagerado? Haz la prueba. ¿Te parece cierto y quieres hacer algo al respecto? Termina de leer estas líneas. Sólo te va a llevar un minuto o dos y, si todavía piensas que no tienes cabeza para estudiar, es porque sigues sin ponerlo en práctica.

¿Qué necesitas?

Calendario (o agenda)
Material estudiado, mapas mentales, conceptuales, resúmenes, diagramas

¿Cada cuánto tiempo?

Antes de responder, hazte la pregunta de: “¿quiero recordar esto para siempre?”, o lo que es lo mismo: “¿quiero que lo que estoy estudiando ahora pase a mi memoria a largo plazo?” Si la respuesta es “Sí”, abajo tienes el patrón de tiempos recomendado:

10 minutos después de haber estudiado
1 hora después
justo antes de acostarte por la noche
24 horas después
1 semana después
2 semanas después
1 mes después
6 meses después
1 año después
2 años después

¿Cómo?

Utilizando las ayudas gráficas que hayas utilizado para estudiar (mapas mentales, conceptuales, resúmenes, diagramas, …)
Empleando el menor tiempo posible. Para unas personas serán 10 minutos, para otras 3, … por cada sesión de repaso
Sobre todo: comprendiendo lo que repasas. Si repites “como un papagayo” no vale. Repasa entendiendo lo que estás recordando. De esta forma no solamente lo haces correctamente sino que además le das sentido a lo que estudias y repasas. Es en estos momentos cuando más veces aparecen las situaciones de “¡Ajá!, ahora lo entiendo. ¡Claro que sí!”. Estos también pueden ser de esos momentos en los que ves cómo todo va encajando en su sitio. La euforia, gran seguridad en ti mismo y una sonrisa tonta son algunas de las consecuencias de hacerlo de esta forma. Y eso está bien, ¿no?

1Comentario