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Nosce te ipsum, conócete a ti mismo.



Nosce te ipsum, temet nosce, gnothi seauton, connais-toi toi-même, conosci te stesso, Erkenne dich selbst.

Escrito en piedra a la puerta del oráculo de Delfos:


“Conócete a ti mismo”

Hace ya algunos años que comencé un extraño camino. Sin saber muy bien hacia adonde iba, llegué a un punto en el que no estaba en ninguna parte.


—Sólo quiero saber qué camino debo tomar —pregunta Alicia.

—Pues depende de adónde quieras ir tú —responde el gato.

—Eso no importa —responde Alicia.

—Entonces no importa el camino que escojas.




A quien no sabe adonde va, cualquier camino le vale.

Yo no sabía adonde iba, y cualquier camino me valía. Y me encontré con la nada, con el vacío. Estaba en ningún sitio. Hacía frío en el alma. Se trataba de un lugar muy desagradable.

Fue entonces cuando hice un compromiso: buscaría dentro de mí, descubriría adónde iba y me lanzaría hacia allí. No ha sido, hasta ahora, ni mucho menos fácil; pero desde luego puedo decir que ha valido la pena. Ha sido el mejor compromiso que he tomado en mi vida. Y también han sido los mejores años que puedo recordar.

En lo poco que llevo de camino, y si quieres empezar el tuyo, tengo que darte una serie de advertencias. La primera, y la más importante, es que vas a estar solo.

Si realmente quieres comenzar este camino, con todas tus fuerzas, con todo tu corazón, lo primero de lo que debes darte cuenta es de que vas a estar solo. Completamente solo.

Solo.

Es normal que puedas estar asustado. Este camino no es para todo el mundo.

Lo segundo que debes hacer es empezar a preguntarte el por qué y el para qué de todo lo que haces, cuál es la INTENCIÓN que emana de lo más profundo de cada uno de tus actos. HONESTIDAD contigo mismo es uno de los valores que tendrás que desarrollar. Vas a encontrar muchas, muchas, cosas que no te gusten, que te desagraden e incluso que te repugnen. Deberás tener mucho estómago. Vas a saborear, así que empieza a desarrollar el paladar.

Si de verdad existe en ti esa voluntad de profundizar en ti mismo, lo tercero que debes hacer es preguntarte qué estás dispuesto a hacer y hasta dónde llega tu grado de compromiso contigo mismo.

Algunas preguntas que conviene que te respondas:

¿Serías capaz de dejar atrás tu identidad para, al hacerlo, ganarte a ti mismo y al Universo entero? ¿Estarías dispuesto a no encontrar nada al final del camino? ¿Estarías dispuesto a que te tomaran por un loco? ¿Estarías dispuesto a, con tu actitud, hacer daño a tus seres queridos?

Respóndete a ti mismo.

Poca gente está dispuesta a adquirir semejante grado de compromiso consigo misma.



En el fondo de nuestros corazones nos aterra tomar la pastilla roja para conocer la verdad. La mayoría preferimos seguir viviendo con nuestra mentira cómoda. Somos incapaces de tolerar la verdad.

Neo es un hacker. No se conforma con que le den el sistema explicado. Su ambición se alimenta de una inmensa curiosidad por conocer y comprender, por sí mismo, la realidad en la que vive. ¿Pará qué? Para, finalmente, hacerse con el control del sistema.

Controlar el sistema del sí mismo. Controlar la realidad. Descodificar el mensaje.

Y si es necesario, lo arriesga todo. Porque sabe por qué lo hace: le mueve el AMOR.

Probablemente sea la única manera de vivir intensamente esta experiencia de la vida, y aún así no es un camino que recomiende. Esta es una decisión que debe tomar cada uno.

Carl Jung tuvo un sueño. A partir de entonces guardó un revólver en la mesita de noche. Se dijo a sí mismo que, si no conseguía descifrar ese sueño, se volaría la tapa de los sesos. Hasta ese punto llegaba su compromiso consigo mismo.

Pero esta cara tan poco amable del conócete a ti mismo no sale en los libros de autoayuda.

Por eso, hay dos cosas que son fundamentales en el viaje: el coraje y la fe. Y ambas nacen de lo más profundo de uno mismo. La fe en el camino y el coraje para recorrerlo aceptando lo que venga, cabalgando a lomos de la honestidad con uno mismo.

La verdadera felicidad, la verdadera unión con uno mismo, nace del día en que te das cuenta de que no te cambiarías por nadie en el mundo. He tenido en la boca los sabores de estas mieles y sigo buscando más. Y no es fácil.

¿Qué precio estarías dispuesto a pagar?

“Todo el mundo quiere la sabiduría, pero pocos están dispuestos a pagar el precio”
—Proverbio Sufí.

“No hay nacimiento a la consciencia sin dolor”
—Carl Jung

Todo el mundo quiere encontrar, pero nadie quiere pagar el precio. Yo tampoco, por supuesto.

Y ahora mismo estás leyendo estas líneas, y puedes pensar que se trata de una casualidad, de algo que no tiene más importancia. Y es posible que así sea. Pero quizá se trate de otra cosa. Y si así fuera, ¿no valdría la pena seguir indagando?

Celebra cualquier cosa que aprendas de mí, igual que yo celebro aquello que aprendo de ti.

Este es mi camino, y es el único que conozco. Lo recorro porque se trata de una necesidad vital, lo hago porque me llena. Esto es infinitamente mejor que una vida “normal”. Esta es mi apuesta, y cada día descubro hasta dónde estoy dispuesto a arriesgar. Forma parte del juego.

Este camino trata de atreverse a despertar, y aceptar las consecuencias sin saber siquiera cuáles serán. No sé, no preveo, no tengo meta. Se trata de un continuo suicidio del ego aceptando todas las consecuencias.

Alguno se preguntará por qué escribo todo esto. Dice la tan poco apreciada y malinterpretada biblia:

“El que aumenta el conocimiento, aumenta también el sufrimiento”

No sólo por el esfuerzo que requiere el conocimiento, sino porque cuando uno sabe algo más que los demás, cuando uno es consciente de que sabe algo más, sufre por que los demás no sepan eso. Y lo que es incluso peor, sufre más todavía cuando descubre que los demás ni siquiera están interesados en ello. Se trata de un sufrimiento extraordinario.



Yo voy tras el conejo blanco. Si vienes, descubrirás hasta dónde llega la madriguera. Si no, no pasa nada. También hay que saber renunciar. El valor de las conquistas se mide por el valor de las renuncias.

Y, sobre todo, recuerda lo que le dijo el gato a Alicia: “En este lugar, la mayoría están locos”.

Buena suerte.

Fuente: http://www.javiermalonda.com/elsentidodelavida/primera-epoca/nosce-te-ipsum.html
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SergioGF

No se ni por donde empezar pero bueno el texto me ayuda a pensar en que algo tengo que hacer

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Jamaivu

Excelente!! muy interesante. Volvere con puntos!

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DobleCero7

interesante :buenpost: salen puntines 😉

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skizo666

esta bueno el post!

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NicococoMar

Excelente post!

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