reflexión del poder ser

De buenas a primeras quiero advertir a los que entraron que esto es una pequeña reflexión que se me ocurrió durante la tarde. Mas allá de que sea o no la pelotudes más grandes que podrías leer en tu vida el verdadero riesgo es que ni es de humor ni es informativo, así que si buscabas un crap humorístico este no es tu post. Espero que esta mera advertencia te sirva para pasar olímpicamente de este tema si no es de tu interés.

Gracias por leer.







Es difícil poder ser, y el primer problema es que, antes de considerar siquiera comparar a este con otros problemas de una reflexión más inmediata, primero tenemos que ver si el poder ser puede o no considerarse un problema en sí. El considerarlo o no un problema radica en que uno debe considerarlo como tal, y para eso primero el poder ser o no tiene que conllevar un obstáculo para la vida profesional o, incluso, diaria. Para esto tendríamos que escribir una lista de nuestras acciones en el espacio específico y/o cotidiano, encontrar el/los momento/s clave/s en el cual el poder ser influya de sobremanera, de tal manera que, de no poder ser, imposibilite dicha acción.


Por supuesto, cualquiera que este orientado a las ciencias sociales (o tenga un alma adolescente) encontrará que el poder ser influye en nuestras acciones de manera, sino absoluta, al menos de manera casi directa. Para no ir lejos, en la didáctica y la pedagogía se enseña que el alumno a instruir (sea en el nivel y disciplina que se encuentre) se considera y duda de si mismo sobre su propia naturaleza, puesto que (entre otros factores, eh acá la dependencia del nivel y la disciplina) la adquisición de nuevos conocimientos y prácticas cambian, en mayor o menor medida, la auto-significación del alumno en y para sí, además de su percepción del entorno en el que habitúa.
Desde una perspectiva más individualista, en ciertas doctrinas de la psicología y la sociología, consideran al sujeto como una suerte de juez mecanizado, quien absorbe los elementos de su entorno y realiza una elección meticulosa de los mismos para conformarse según sus principios o ideales (en un principio prematuros), llevando como objetivo cumplir un ideal de sí mismo mediante repetidas experiencias.


Sin embargo, contadas veces olvidamos que, en el transcurso de la vida diaria, la concepción del ser no termina por influir o hacerse notar mediante las acciones de uno mismo. A diferencia de otras disciplinas y profesiones, las que estudian o buscan comprender la conformación del ser tienen un objeto de estudio que escapa a las primeras impresiones, es decir, pasa desapercibido ante el hábito o, incluso, ante una reflexión simple.


Pero viene la duda ¿esto es un problema? ¿No reflexionar sobre el poder ser acarrea alguna complicación, más allá de las disciplinas específicas que se enfocan a la misma? La realidad del asunto es que si se termina reflexionando sobre el poder ser, pero (como se mencionó antes) esto es de manera desapercibida. Considero que, ante los diferentes objetivos que uno mismo se propone para tiempos venideros de su existencia, hay una reflexión de sí mismo en cuanto a la capacidad de adecuarse de manera tal que se puedan cumplir dichos objetivos. Este cambio, al radicar sobre uno mismo, es lo que podría llamarse el poder ser.