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Resumen de la Odisea

A este resumen lo armé desde los que encontré en el libro de Luis Gil Introducción a Homero y en la introducción del libro de la Odisea que leí (que es el de la imagen del post) y de donde también extraje los títulos de los cantos . Además realicé varios cambios que me parecieron importantes para la trama del relato y que no se encontraban en los resúmenes que leí de internet. Por eso no coloco las citas, ya que están muy modificados. Saludos!







1.— Los dioses deciden en asamblea el retorno de Odiseo.

Los dioses deciden en Asamblea la vuelta de Odiseo a su Hogar, Itaca. Para esto proponen enviar a Hermes a hablar con Calipso. Atenea pone en movimiento una doble acción que se desarrollará paralelamente hasta el Canto XV, en que se unen los dos hilos narrativos (aunque debido a la técnica épica parecen sucesivos): el viaje de Telémaco a Pilos y Esparta en busca de noticias de su padre y el retorno de Odiseo desde la isla de Ogigia, donde se encuentra en el momento de comenzar la historia.
Atenea baja a Itaca disfrazada del forastero Mentes para aconsejar a Telémaco que realice el viaje aludido. Esto sirve al mismo tiempo para poner en evidencia la situación en Itaca: unos pretendientes apremian a Penélope a que se case y al tiempo se comen las posesiones de Odiseo y Telémaco.


2.— Telémaco reúne en asamblea al pueblo de Itaca.

Telémaco, instigado por Atenea-Mentes, reúne la asamblea del pueblo, donde expone su pretensión de viajar y trata de arrojar del palacio a los pretendientes. La situación es doblemente dramática: en la asamblea los pretendientes señalan que han descubierto los trucos de Penélope para retrasar la boda (tejer y destejer el sudario que estaba pensado para cuando muriera Laertes, padre de Odiseo) y que ésta debe casarse inmediatamente, pero al mismo tiempo el adivino Haliterses afirma que Odiseo vive y está cerca «sembrando la muerte contra los pretendientes». Telémaco pide a éstos una nave que le es negada, pero se la ofrece Mentes (realmente Atenea disfrazada).


3.— Telémaco viaja a Pilos para informarse sobre su padre.

Con los compañeros y la nave que le ha proporcionado Atenea-Mentes, Telémaco marcha a Pilos. Allí se encuentra con el rey Néstor, éste le cuenta los regresos de los aqueos que él vio, pero no le puede dar detalle alguno del de Odiseo. Sin embargo, en sus parlamentos introduce el leit-motiv de la muerte de Egisto a manos de Orestes (probable incitación a Telémaco para que obre de forma semejante), y le da esperanzas de que Odiseo puede volver. Le aconseja que marche a Esparta a informarse, ya que Menelao es el último que ha regresado; al mismo tiempo le ofrece un hijo suyo (Pisístrato) como acompañante y un carro.


4.— Telémaco viaja a Esparte para informarse sobre su padre.

En Esparta, Telémaco conversa con Menelao, quien le ha recibido junto a Helena y le cuenta su propio regreso y las peripecias que le acompañaron. Otra vez se insiste en la muerte de Egisto y ya se le ofrece a Telémaco una primera noticia importante: Odiseo no ha muerto, vive en Ogigia, como le contó a Menelao el Viejo del Mar, Proteo.
En Itaca los pretendientes se inquietan cuando descubren la marcha de Telémaco y le preparan una emboscada para matarlo cuando regrese. Dolor de Penélope, a quien Atenea en la figura de su hermana Iptima le da ánimos.


5.— Odiseo llega a Esqueria de los feacios.

Nueva asamblea de los dioses. Atenea sugiere que Hermes sea enviado a Ogigia para que cumpla la segunda decisión de la primera asamblea. Hermes ordena a Calipso que deje marchar a Odiseo. La Ninfa ayuda a éste a construir una balsa, le entrega provisiones y le despide. Poseidón (el dios que impedía el retorno de Odiseo porque éste había cegado a su hijo Polifemo) divisa la balsa y levanta una tempestad. Cuando Odiseo está a punto de perecer, Ino Leucotea le entrega un velo inmortal con el que podrá llegar sano y salvo a tierra en medio del oleaje. Odiseo divisa una isla, Esqueria de los feacios, y logra con dificultad llegar a la ribera; sube a un bosque cercano y allí se echa a dormir.


6.— Odiseo y Nausica.

Atenea incita en sueños a Nausícaa, hija de Alcínoo, rey de Esqueria, a que vaya por la mañana a lavar al río junto a la ribera del mar. Mientras juega la pelota con las esclavas Nausícaa descubre a un Odiseo desnudo y dormido en la playa; éste la implora como suplicante y Nausícaa le informa sobre la manera de llegar al palacio de su padre y hacerse bienquisto con Arete, su madre.


7.— Odiseo en el palacio de Alcínoo.

Atenea se transforma en niña y conduce a Odiseo, envuelto en una nube, a palacio de Alcínoo. Odiseo entra en el salón, donde están los príncipes de los feacios con Alcínoo y Arete, se dirige a ésta y entonces Atenea disipa la nube que le rodea; le suplica y ésta reconoce los vestidos que le había entregado Nausícaa. Ha
cen libación a Zeus, protector de los suplicantes, y Antínoo promete agasajar al forastero al día siguiente y prepararle una nave y escita para que regrese. Se marchan los príncipes, Arete interroga a Odiseo y éste le cuenta su llegada a Ogigia y su partida de allí, así como la tempestad y llegada a Esqueria.


8.— Odiseo agasajado por los feacios.

A la mañana siguiente los feacios establecen unos juegos atléticos en honor del héroe; Euríalo lo desafía con palabras injuriosas y Odiseo lanza el disco mucho más lejos que nadie. Luego establecen con concurso de danza. El aedo Demódoco canta los amores de Ares y Afrodita. Finalmente, Alcínoo ordena a los príncipes de los feacios que le hagan regalos a Odiseo, y Euríalo, el primero, le entrega, para desagraviarle, una espada de bronce, plata y marfil. Los feacios llevan sus regalos y Arete los pone dentro de un arca, regalo suyo; luego ordena a las esclavas que bañen a Odiseo.
Por fin comienza la cena en la que Demódoco canta, instigado por el héroe, la estratagema del Caballo de Troya y la destrucción de esta ciudad. Odiseo llora, Alcínoo lo advierte, detiene a Demódoco y finalmente le pregunta quién es y de dónde viene.


9.— Odiseo cuenta sus aventuras: los Cicones, los Lotófagos, los Cíclopes.

Éste se da a conocer y cuenta las aventuras de su regreso: la lucha con los Cicones, su llegada y huida del país de los lotófagos (en donde fuerza a volver al barco a tres de sus compañeros que probaron este fruto), la isla de los Cíclopes y ceguera de Polifemo. Éste último es engañado por la astucia de Odiseo que logra cegarlo y gracias a eso escapar de su cueva. En su huida en barco Odiseo provoca al cíclope, quien le contesta arrojándole rocas gigantes. En su euforia el héroe revela su nombre a Polifemo, y éste lo maldice pidiéndole a su padre, Poseidón, que castigue a Odiseo.


10.— La isla de Eolo. El palacio de Cirse la hechicera.

Llegada a la isla de Eolo, quien le regala un odre con el viento necesario para su viaje de vuelta. Luego se despiden. Cuando divisaban Itaca los compañeros de Odiseo abren el odre y son alejados de su hogar. Llegada a Telépilo de los lestrigones, gigantes caníbales, y huida; llegada a la isla de Eea y al palacio de Cirse, quien convierte en cerdos a sus compañeros. Odiseo gracias a la ayuda de Hermes obliga a una Cirse temerosa que rompa el hechizo de éstos y permanecen en la isla un año entero. Al fin Circe despide a Odiseo y le ordena ir al Hades para preguntar al adivino Tiresias la forma de regresar a Itaca. Cuando van a partir un compañero de Odiseo, Elpenor, cae del techo y se desnuca.


11.— Descensus ad inferos.

Odiseo llega a las puertas del Hades. Conversa con Elpenor [el que se había desnucado] y luego con Tiresias, quien le aconseja no tocar las vacas de Helios cuando lleguen a Trinaquia, le informa sobre los pretendientes y le ordena hacer un viaje de expiación a Poseidón una vez los haya matado.
Luego conversa con su madre y ve una larga lista de heroínas.
El héroe interrumpe su narración. Alcínoo y Arete le ruegan que continúe (olvidando, al parecer, que ya tenía preparado todo para volver aquella noche, con lo que retrasan el viaje para el día siguiente).
Odiseo continúa narrando su conversación, ahora dentro del Hades, con Agamenón [quien le cuenta su muerte a manos de Egisto, junto con las de sus compañeros, y la de Casandra, hija de Príamo, a manos de la tramposa Clitemnestra, su esposa. También le aconseja ser cauteloso en su llegada a Itaca] y Aquiles [y con Ayax, él cual rehusa hablar con Odiseo luego de que este último le pidiera reconciliarse].


12.— Las Sirenas. Escila y Caribdis. La isla del Sol. Ogigia.

Continúa narrando su regreso a la isla de Cirse, quien el previene contra Escila [monstruo de doce pies y seis cabezas que habita en una gruta]y Caribdis [«la grieta que sorbe», lo hace tres veces al día], las Sirenas [hijas del río Aqueloo y de una musa] y las vacas de Helios en la isla de Trinaquía.
Paso por la isla de las Sirenas y entre Escila y Caribdis, llegada a la isla de Trinaquía, donde sus compañeros, agotados por el cansancio y el hambre [luego de un mes sin poder salir de la isla], matan y se comen los rebaños de Helios. Destrucción de los compañeros por el rayo de Zeus. Odiseo, ya solo y sobre los restos de su nave, llega a los diez días a la isla de Ogigia, donde lo retiene Calipso, le ofrece la inmortalidad y quiere convertirlo en su esposo.


13.— Los feacios despiden a Odiseo. Llegada a Itaca.

Acaba Odiseo el relato y se van a dormir. Por la mañana llegan a la nave todos los regalos, retornan al palacio y preparan un banquete. Durante éste, el héroe se muestra inquieto esperando que caiga el sol. Ya por la tarde van a la ribera del mar ponen un lecho para el héroe en al cubierta de la nave y ésta zarpa.
Llegada de Odiseo a Itaca. [Poseidón charla con Zeus y éste le deja obrar libremente. Poseidón convierte en piedra la nave de los feacios en su retorno cuando ya se encontraba a la vista de todos. Alcínoo prohíbe de ahí en más acompañar a los que lleguen a su ciudad]. Encuentro con Atenea disfrazada de joven pastor, [Odiseo le miente y ésta se muestra en su semblante original, le explica por qué no lo ayudó más en todo el tiempo que le llevó su regreso: ésta no quería enemistarse con Poseidón.] quien le aconseja ocultar las riquezas y dirigirse a la majada del fiel porquero Eumeo. Atenea le convierte con su varita en un viejo mendigo y marcha a Esparta para inducir a Telémaco a que regrese.


14.— Odiseo en la majada de Eumeo.

Eumeo recibe hospitalariamente a Odiseo mendigo. Éste le cuenta una historia falsa de sí mismo y le anuncia que Fidón, rey de los tesprotos, le ha asegurado que el héroe estaba punto de regresar a Itaca. Eumeo se muestra escéptico. Por la noche, Odiseo pone a prueba a Eumeo, a ver si le presta un manto contándole una extraña historia que, dice, le pasó con Odiseo en Troya.


15.— Telémaco regresa a Itaca.

Entre tanto, Atenea incita a Telémaco en sueños a que regrese previniéndole contra la emboscada de los pretendientes. Al despedirse de Menelao y Helena presencian un presagio—un águila llevando entre sus garras a un ganso—, y Helena lo interpreta como Odiseo matando a los pretendientes. Telémaco y Pisístrato, su acompañante, llegan a Pilos, y al separarse se le acerca a Telémaco un adivino, Teoclímeno de Argos, quien le ruega le reciba en su nave, pues anda huyendo por haber matado a alguien de su tribu.
Entre tanto, en la majada, Odiseo —por probar de nuevo a Eumeo— manifiesta su intención de ir al palacio a mendigar entre los pretendientes y comunicar a Penélope la vuelta de su esposo. Eumeo se lo desaconseja y le cuenta su propia historia.
Telémaco y sus compañeros llegan a Itaca. Presencian un presagio —un gavilán desplumando a una paloma entre sus garras— y Teoclímeno lo interpreta diciendo que la estirpe de Odiseo siempre reinará en Itaca. Telémaco ordena a sus compañeros que acomoden a Teoclímeno en Itaca, y él marcha a la majada por instigación de Atenea.


16.— Telémaco reconoce a Odiseo.

Atenea prepara el reconocimiento de padre e hijo. Telémaco ordena a Eumeo que marche a la ciudad para comunicar a Penélope su regreso, y al quedarse solos Atenea convierte de nuevo a Odiseo en un hombre joven. Se reconocen por fin y traman un plan para matar a los pretendientes (Telémaco tiene que retirar del salón todas las armas excepto dos equipos completos para ellos).
Entre tanto, los pretendientes se enteran del regreso de Telémaco y el fracaso de su emboscada. Hablan vagamente de volver a intentar matarlo, aunque Eurímaco tranquiliza a Penélope.


17.— Odiseo mendiga entre los pretendientes.

Telémaco regresa a la ciudad dando órdenes a Eumeo de que acompañe a Odiseo al palacio para que mendigue entre los pretendientes. Allí conversa con su madre. Teoclímeno vuelve a afirmar ante Penélope que el héroe ya está en Itaca y prepara la muerte contra los pretendientes.
Odiseo y Eumeo llegan al palacio y encuentran al cabrero Melantio, quien insulta a su amo. También ve al perro Argos, que muere después de reconocer a su dueño.
Odiseo entra en el mégaron detrás de Eumeo. Antínoo (el más irritante de los pretendientes de Penélope) le insulta. Odiseo comienza a pedir comida a todos por orden. Antínoo lo amenaza y le arroja un escabel. Penélope quiere hablar con el forastero, pero éste le contesta, a través de Eumeo, que hablará con ella cuando todos se hayan ido.


18.— Los pretendientes vejan a Odiseo.

Pelea de Odiseo con el mendigo de Iro. Anfímono se muestra amable con él y éste le aconseja que se marche a su casa para no tener que enfrentarse con Odiseo [sin embargo, aquél se queda y sucumbe ante éste].
Atenea induce a Penélope a que se muestre ante los pretendientes y la dota de una belleza especial. Reprende a Telémaco por haber permitido a los pretendientes vejar al forastero y pide a éstos regalos de esponsales. Odiseo se alegra internamente por la astucia de su esposa.
Llega la noche y el héroe se queda en el mégaron para alumbrar a los pretendientes. Nuevos insultos de Eurímaco, quien le arroja un escabel que aquél esquiva [Odiseo también descubre que Melanto tiene tiene malas intenciones].


19.— La esclava Euriclea reconoce a Odiseo.

Los pretendientes se van a dormir a sus casas. Odiseo y Telémaco se quedan solos y retiran todas las armas del salón (con lo que se cumple el plan que habían tramado en la majada).
Conversación de Odiseo con Penélope, en la que aquél le da detalles sobre el regreso del héroe.
Penélope le ofrece baño y cama. Odiseo acepta que le lave los pies la esclava más anciana y fiel, Euriclea, quien reconoce al héroe por una cicatriz; éste la amenaza para que no lo descubra.
Finalmente, Penélope le cuenta un sueño que ha tenido —un águila matando a sus gansos—, que no necesita interpretación porque el águila misma se identifica como Odiseo.


20.— La última cena de los pretendientes.

El héroe se acuesta, pero no puede dormir. Penélope tampoco duerme, y pide la muerte a los dioses. Odiseo pide a Zeus un portento y un presagio, que corroboren la voluntad de los dioses de que mate a los pretendientes, y Zeus se los concede.
Por la mañana Euriclea dispone el último banquete de los pretendientes. Mientras lo preparan, Odiseo es insultado de nuevo por Melantio —que lleva las cabras al banquete—, pero comprueba la fidelidad de Filetio —que lleva los toros.
Los pretendientes contemplan un presagio —un águila apresando entre sus garras a una paloma— que los disuade de matar a Telémaco.
Comienza el banquete con nuevas vejaciones de los pretendientes a Odiseo: Ctesipo le tira una pata de buey que aquél evita. Los pretendientes apremian a Telémaco para que entregue su madre a un pretendiente, pero éste se niega con evasivas. Entonces ellos rompen a reír a carcajadas impulsadas por Atenea, y Teoclímeno, en tono profético, les predice su muerte.


21.— El certamen del arco.

Atenea inspira a Penélope que establezca un certamen entre los pretendientes consistente en tender el arco de Odiseo y pasar una flecha por el ojo de doce hachas puestas en fila.
Comienza el certamen el divino Leodes, que se esfuerza en vano en tender el arco. Antínoo ordena a Melantio calentar un pan de sebo para suavizar el arco, pero ni aun así puede tenderlo ninguno de los pretendientes
Entre tanto, fuera del palacio Odiseo se da a conocer a Eumeo y Filetio y prepara un plan con ellos: que a una señal cierren el salón y cubran las salidas.
En el salón sólo quedan por probar el arco Antínoo y Eurímaco. Fracasa el primero y propone dejarlo para el día siguiente, pues se celebra en el pueblo la fiesta de Apolo.
Odiseo pide a los pretendientes que le dejen probar a él, y a pesar de las amenazas de los pretendientes, Eumeo se lo entrega a instancias de Penélope y Telémaco. En héroe palpa el arco, lo tiende y hace pasar la flecha por las doce hachas. A una señal suya se arma Telémaco y se pone a su lado.


22.— La venganza.

Odiseo salta al umbral del salón con el arco en sus manos y comienza a disparar. Cae Antínoo el primero. Los pretendientes lo reconocen; Eurímaco implora piedad en vano; los pretendientes sacan las espadas y se defienden con las mesas. Se le acaban al héroe las flechas, y Telémaco va a buscar equipos para ellos dos, para el porquero y para el boyero. Entre tanto, Melantio sube a una habitación de arriba y consigue doce equipos. Eumeo se ofrece para sorprender a Melantio cuando suba de nuevo y matarlo. Atenea-Mentes anima al héroe en la lucha. Caen todos los pretendientes menos el heraldo Medonte y el aedo Femio a quienes perdona la vida.


23.— Penélope reconoce a Odiseo.

También da orden de que llamen a su esposa y se dispongan todos a danzar para que los del pueblo crean que se celebra ya la boda de Penélope.
Entre tanto, Odiseo se da a conocer a Penélope, quien acaba aceptándole como tal sólo después que éste ha superado la prueba del lecho. Finalmente, se van a acostar y se cuentan mutuamente sus sufrimientos y peripecias. El héroe hace un resumen de todas sus aventuras, ya que Atenea alarga la noche.


24.— El pacto.

Los pretendientes descienden al Hades acompañados por Hermes y encuentran al alma de Agamenón contando a la de Aquiles sus funerales. Luego Anfimedonte cuenta a Agamenón la muerte de los pretendientes (en una versión que difiere de la Odisea).
Entre tanto, Odiseo y los suyos van a la finca de Laertes, donde aquél se da a conocer a su padre y celebran un banquete.
En Itaca los familiares de los pretendientes se enteran de la matanza, entierran sus cadáveres y, capitaneados por Eupites, padre de Antínoo, se dirigen en son de guerra a la hacienda de Laertes. Se traba un combate, y éste, rejuvenecido por Atenea, mata a Eupites, pero la diosa, en connivencia con Zeus, detiene la lucha, los hace olvidarse de sus hijos y familiares muertos y establece una paz duradera entre el linaje de Odiseo y el pueblo de Itaca.
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