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T! un análisis.

Sí, es cierto, T! ya no es lo que era en los viejos tiempos, con las descargas, los archivos, los juegos, las películas, los .gif de cierto tipo que no voy a mencionar, con todo eso que la hacía una excelente página para buscar lo que fuera.

Y lo remarco: LO QUE FUERA.

(Sí, amigo mío, pornografía también, pero para eso T! tenía a su hermano mellizo y pervertido, dejado de lado y mirado de reojo, llamado P!)

¡Qué buenas épocas aquellas de los muchísimos links pero la muchísima felicidad por jugar esos juegos tan viejos y tan buenos de nuestra infancia!, ¡o encontrar un emulador de Sega y 200.000 títulos en dos links!, ¡o la colección completa de Indiana Jones, Volver al Futuro o la película que fuese!
Inteligencia Colectiva... bien quedaba ese slogan.





Pasó el tiempo y el temblor de Megaupload caló profundo en las entrañas de cuanta página existiese en la red. Ya nada podía seguir como hasta ese momento. Cada país, cada página y cada región tomó sus precausiones. Y T! no pasó sin daños colaterales.

Claro, ya no se podía navergar en el mar de las descargas y había que buscar nuevos horizontes.
La página había quedado devaluada a algo entre Facebook y un blog; a pesar de muchos intentos, terminó siendo más bien lo segundo. Cosa curiosa porque en un blog personal uno puede publicar practicamente lo que quiera.


T! se transformó en una especie de zoológico divertido. Un visitante cualquiera puede entrar en los post de buenos títulos y reirse un rato largo con los excelentes comentarios que encuentra. Pero, para ser sincero, la calidad de los post deja muchísimo que desear... de pronto el slogan "Inteligencia Colectiva" pasó a no representar la página (del mismo modo que "un país con buena gente" desapareció de la propaganda de cierto canal que se transmite en cierto país donde la gente no es especialmente buena.)

La mayoría de ellos son un copy-paste de páginas generadoras de forobardo como "Olé", retrucadas con títulos excelentes y muy ingeniosos. El post en sí no lo lee nadie, pero se hace scroll hasta la parte de abajo y se leen los comentarios. Uno mejor que el otro. En serio. Y cuando empieza el forobardo, un forobardo del bueno, la risa le gana a cualquiera.




Nacieron los fanboy de lo que fuese (Messi, Ronaldo, Apple, Samsung...)
También se empezaron a criticar a los otakus (sin importar qué clase de animé se viese)
La virginidad pasó a ser tema de culto.
La obesidad es la meta a alcanzar.


El terrible sustantivo "crap" y su adjetivación "crapero" eran usados, en las buenas épocas, de manera coherente y tranquila. Cualquiera que fuese un "crapero" debía corregirse. Su post no aportaba nada. Ahora "no aportar" no tiene ningún sentido porque, en la práctica, casi ningún post aporta nada. Y muchísimos posts son borrados por denuncias que apenas tienen fundamento.
En T! rige la ley de la selva.
¡Y en la época del Mundial!... los niveles de xenofobia y racismo se codeaban con las estrellas. No se me malinterprete (y menos a los posteadores), porque eran cargadas con humor (algunas) muy ingeniosas (algunas) e inofensivas (algunas)

Otras cosas:
Los mexicanos saltan muros.
Los uruguayos conviven con dinosaurios.
Los chilenos no imprimen diccionarios en su país.
Los argentinos se creen arios (y aparecen graciosamente con nariz grande)
TODOS odian a Estados Unidos.
No existen mujeres en T! sino "Robertos"
Los bardos alcanzan niveles cósmicos gracias al ingenio de los usuarios, que crean excelente imágenes siempre oportunas (aunque, a veces, un poco ofensivas)


La mutación de T! fue inevitable... pero si algo la salvó de caer en la decadencia de un blog colectivo sin mucho sentido, fueron sus usuarios.

Quien haya leído este post entenderá a qué se debe la imagen de entrada. Aparentemente esas son las cosas que aportan y que hacen crecer a esta nueva T!
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