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Te has rendido alguna vez maquinolita sin sueños ?

Este post esta dedicado a todas esas personas como tu y como yo abandonamos nuestros sueños y metas por razones realmente absurdas. Aquí se muestran una serie de historias para reflexionar y difundir el mensaje de (siempre podemos)
Violeta Sanchez - Superando barreras





Tener un impedimento físico o mental no debería significar para ninguna persona un obstáculo que limite el goce de todos sus derechos, ni su participación plena y efectiva en la sociedad. No obstante, las personas con discapacidad siguen encontrando barreras y muchas veces sus derechos resultan vulnerados.

Violeta Sánchez es una joven 22 años que desde los 11 ha tenido que estar en una silla de rueda a causa de una enfermedad degenerativa. Según esta joven “cambiar las perspectivas de las circunstancias difíciles” y sobrellevar su vida en una silla de ruedas han sido algunos de sus mayores logros.

Violeta asegura que durante su adolescencia le fue difícil enfrentar y sobrellevar su enfermedad, pero que el apoyo que recibió de sus familiares y amigos le fue crucial para incentivase y salir adelante.

Pese a su discapacidad, Violeta nunca se alejó de los estudios, “nunca me rendí, seguí llevando una vida normal y esto me permitió romper la barrera del miedo, porque decidí que si no me arriesgaba no ganaría” indica. “El colegio fue muy difícil y más con mi enfermedad, porque los niños a veces suelen ser crueles” comenta esta joven. No obstante, su gran motivación tampoco la ha dejado rendirse y es lo que sin duda también la incentivó a que recientemente pudiese graduarse como periodista.

La mirada a la persona y a sus potencialidades, más que a cualquier patología o discapacidad, es el reto esencial para todos. “Las personas con discapacidad somos personas normales, simplemente tenemos necesidades especiales” señala esta joven que ha sabido cultivar lo mejor de sí misma y que sus deseos por llevar una vida plena y significativa la han impulsado a alcanzar sus metas. “Vean siempre el lado positivo de los problemas, porque los problemas tienen un lado positivo, que es el aprendizaje” comenta.

Violeta además afirma que “siempre tenemos dos opciones: caer o levantarnos. Las situaciones difíciles siempre estarán allí, pero sólo si estamos dispuestos a superarlas y a darles un tinte positivo es que nos ofrecerán la experiencia de superación y crecimiento personal; cuando logramos esto, nos damos cuenta que siempre hay un amor infinito que siempre está allí en cada cosa que hacemos como telón de fondo”.




Baudilio Colmenares: Mensajero de Vida





Baudilio Colmenares nació hace 33 años en Punto Fijo, Estado Falcón, y trabaja en la Corporación SIGO, en Margarita, desde hace ya seis años, como Coordinador de Almacén de la Farmacia. El tiempo pasa rápido, y la vida da muchas vueltas. Sin embargo Baudilio no es el tipo de persona que deja escapar las oportunidades para hacer que su vida sea cada día más bella, tenga cada vez más sentido, y le permita dejar un maravilloso legado.

Lo suyo es el trabajo con la comunidad, lo tiene claro. Ese fue siempre su foco, la gente. Desde el año 2002 se desempeñó como trabajador social comunitario, allá donde hacía falta. Como él mismo asegura: “Siempre hay alguien que camina con tu ayuda”. Pero no siempre fue fácil; la falta de visión, de apoyo, de medios… hasta que se presentó la siguiente oportunidad, para seguir dando. Gracias a la alianza entre SIGO y UNICEF, Baudilio participó en el programa de formación dirigido a los empleados de la corporación “Unidos por los Derechos Humanos”, en concreto en el módulo sobre VIH-SIDA, certificándose como formador y multiplicador.

Inmediatamente, Baudilio sintió la gran utilidad de la información que había recibido, y la urgencia de entregarla a sus compañeros y a todas las comunidades posibles! El miedo al fracaso se desvaneció al pensar las graves consecuencias que podía traer consigo la ignorancia. Él tenía la solución y con ella la reafirmación de su misión como ser humano. Agarró su pizarra, dos triángulos hechos de material reutilizable, unos afiches pegados a ellos, lápiz, hojas recicladas, una caja de preservativos obsequiados por un compañero y… “palante!”. Formó a cuantos compañeros pudo, y con su camionetica llegó a muchas comunidades, siendo siempre bien acogido por los jóvenes, familias, organizaciones locales y la iglesia. Tal y cómo Baudilio afirma: “Vaya donde vaya la educación y la protección son siempre bienvenidas”. A mediados de 2011 tuvo que realizar un trabajo comunitario para poder optar a su Título de Técnico Superior Universitario. La materia a impartir era la mecánica, sin embargo Baudilio les convenció que el VIH-SIDA era más urgente. Su respuesta fue sí, pero inquietados le preguntaron: ¿Quién nos preparará? Muy sonriente y sin dudarlo les dijo: “Yo, me encargaré que se conviertan con sentimiento y compromiso en multiplicadores de corazón para llevar este mensaje”. Desde aquél día, junto a sus compañeros Roger Márquez y Jonathan Limonta, y con la ayuda de amigos y familiares, Baudilio sale en busca de comunidades por toda la isla para llevarles su mensaje.




Elvis García. Corriendo por los sueños





Los deportes y los juegos representan un papel importante en la vida de todo niño, niña y adolescente. Son actividades que favorecen su desarrollo físico, mental, psicológico y social, y que forman parte de los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño.

Elvis Gracia es un joven de 20 años para quien el deporte ha sido un medio fundamental que le ha ayudado a cambiar su vida, y ser atleta es ahora uno de sus mayores logros.

Elvis se inició como corredor motivado por un amigo y poco a poco este deporte se fue convirtiendo en su pasión. “Ser un atleta fue una decisión que tomé como medio de desahogó emocional, puesto que tenía muchos problemas familiares…era un poco rebelde y no quería seguir malos pasos. Gracias a Dios pude conocer a un ex atleta que me explico lo bueno de hacer atletismo y me fue llevando poco a poco al mundo del deporte. Luego competí y gané… Sentí que en mi vida tenía muchas metas por cumplir” afirma

El deporte organizado y la recreación física favorecen el aprendizaje de valores y habilidades para la vida. Permiten que los niños y adolescentes aprendan a pensar críticamente. Promueven la amistad, el trabajo en equipo y la solidaridad. Enseñan la autodisciplina y el respeto hacia los otros. Fortalecen la autoconfianza y propician el liderazgo.

“Mi mejor ganancia -con el deporte- ha sido mi salud” resalta Elvis, quien además señala que correr le ayudó a cambiar su actitud y su forma de ser, de pensar y de elegir las cosas. Para este joven, el atletismo también lo enseñó a madurar.

Elvis se caracteriza a sí mismo como perseverante, justo y con metas muy claras. Entre sus planes está estudiar Nutrición y Dietética para así ayudar a otros jóvenes, que como él, se apasionan por el deporte. Y como atleta, su gran sueño es poder correr y ganar el maratón de New York.

“Nunca es tarde para lograr las cosas y mucho menos cuando lo quieres hacer con tu corazón” es uno de los mensajes que comparte este joven con infancia.




Maickel Melamed, “Si tienes un sueño, haz que pase”







El desarrollo infantil y adolescente no es una cuestión de suerte, sino de prioridades y condiciones creadas desde la familia, la escuela y la comunidad en que los niños crecen. Estas son el único camino posible para que niños, niñas y adolescentes crezcan sanos y desarrollen todas sus potencialidades físicas, psico-emocionales, e intelectuales.

Maickel Melamed tiene sobre sus hombros una historia luminosa llena de amor y de esfuerzo. Él es sin duda un claro ejemplo de desarrollo humano en la adversidad desde la niñez. Al nacer fue diagnosticado con “retraso motor”, debido a un asfixiamiento con el cordón umbilical, causando en su organismo un estado general que lo dejó sin posibilidad de moverse. En estos días Maickel se prepara para correr el maratón de Nueva York el próximo 6 de noviembre. Sin lugar a dudas, esto no es fruto de la casualidad.

Maickel fue desde que llegó al mundo una buena noticia, no un problema. Su familia decidió desde el primer momento que no sería un niño sobreprotegido y que crecería como un niño más. Para ello hubo que explorar todas las opciones para ofrecerle un ambiente de exigencia, optimismo y alegría; “Era más el deseo que el temor”, apunta Maickel, y por ello todos los días sus padres le repetían “Nunca digas no puedo”. El amor y la perseverancia hicieron que Maickel, repleto de energía, empezara a moverse.

Por el camino pudo disfrutar del apoyo de múltiples “héroes y maestros”, como los llama él, para seguir luchando contra sus limitaciones, para seguir caminando hacia sus sueños, paso a paso hacia la meta. Su nana fue para Maickel una segunda mamá. Hablar sobre ella le sigue emocionando; “encantadora, venezolana, se apoderaba del lugar y me lo ofrecía… aprendió el alfabeto para enseñármelo!”. Posteriormente Maickel ingresó por decisión propia en la misma escuela de sus hermanos y con el apoyo de sus amigos, amigas y profesores logró grandiosos resultados. Cuenta que sus compañeros se quedaban en el pasillo del colegio para jugar con él en vez de ir al patio y que cuando salía, si no jugaba al fútbol “era el entrenador o el dueño del equipo!”.

Maickel se graduó posteriormente como economista en la UCAB, vivió sólo en Londres y a su vuelta prefirió dedicarse a la educación, trabajando con organizaciones juveniles en Venezuela y Latinoamérica, ejerciendo como profesor de Ética y Valores, estudiando psicoterapia de la Gestalt y aficionándose al teatro y a los deportes extremos. Sin duda en su vida se han hecho muchas cosas bien. Una de ellas fue evitar la sobreprotección, saber cuándo sus padres tenían que estar y cuando “tenían que soltar y dejarle solo”. Otra fue aceptarse y permitirse ser así, “eso es lo que hace que los demás se acerquen” y la más importante, aceptar los errores y aprender de ellos. 

Su historia es un tremendo ejemplo de lo que UNICEF en Venezuela está promoviendo a través de sus acciones: la niñez y adolescencia pueden desarrollarse al máximo si cuentan con oportunidades y apoyo de la familia, escuela y comunidad para superar cualquier tipo de situación retadora en sus vidas.

Hoy Maickel tiene el número 794.716 para el maratón de Nueva York, llenará de orgullo a su país y será el emisario de un mensaje: Donde hay humanidad hay esperanza: Vamos Maickel !!!






Y COMO DIJO EL BUDA, Y SIEMPRE LO DIGO; SI NO ERES FELIZ CON TODO LO QUE TIENES, NO LO SERAS CON TODO LO QUE DESEAS... HASTA LUEGO MAQUINOLITAS CAPTADORAS DE VIBRAS POSITIVAS...

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