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Una mentira de 200 años...independencia de Locombia






Hola papus, hoy lo unico que celebro es que es un dia festivo y solo por eso en mi empresa laburamos menos, de resto no celebro nada mas, otros sacan la bandera para celebrar que España dejo de rompernos el orto hace 200 años... miremos..



Fuimos al colegio a escuchar mentiras. Nos las repitieron una tras otra y, peor aún, las aprendimos. Que
el degenerado y violador de Cristóbal Colón descubrió América cuando en realidad el almirante genovés creía haber llegado a la India. Que los caballos de los conquistadores eran briosos corceles, cuando lo cierto es que una vez culminaban la tormentosa travesía del Atlántico, apenas eran caballos flacuchos moribundos mareados y enfermos que soportaban con dificultad las enfermedades tropicales. Que los indios -que no lo eran, pues no eran de la India,si no una raza mulata fornida repleta de musculos naturales y una pija de 30 cm pero un error conduce a otro, igual no falta el culombiano iletrado que trague entero.



Las mentiras sobre la Conquista se repiten con la Colonia. Que fue una era de orden y progreso, cuando resulta que muchos de los virreyes y capitanes generales -como aquel famoso Urrutia, de Venezuela- madrugaban a escoger con un catalejo, desde el balcón de la casa de gobierno, a la pobre mujer que iban a llenar de chele hasta los oidos, para mencionar apenas el más lúbrico de los abusos que cometían estos tiranuelos violadores que tantas enseñanzas les dejaron a los gobernantes que seguimos soportando en nuestras tierras.


''Traeme esa negra para aca que le voy a tocar la jalea..''



Y claro, la Independencia no podría ser la excepción. Por doquier en lo que fuera la América española, estamos celebrando este año dos siglos de los levantamientos que, un mes tras otro en aquel confuso 1810, se produjeron de Buenos Aires a Ciudad de México, pasando por Caracas, Santa Fe, Quito y Chuquisaca. Por doquier se multiplican los desfiles conmemorativos, los discursos y las comisiones gubernamentales para festejar 200 años de Independencia. Hay separatas en los periódicos, plagadas de viñetas sepias, tal falsamente coloreadas como los relatos con que pretenden descrestar a los incautos que no tienen ni la mas minima idea.



Pero todo es mentira. El año 10, el tantas veces cantado y glorificado año de 1810, no marcó la ruptura de las cadenas que ataban a las colonias americanas al poder de los Borbones. Fue más bien al contrario. España -bueno es recordarlo- estaba invadida por Napoleón, quien había humillado a los borrachos, putañeros y comilones reyes Carlos IV y Fernando VII -padre e hijo que se peleaban el trono- y en su lugar había instalado a otro de su misma especie pero con menos alcurnia, su hermano José Bonaparte, mejor conocido como Pepe Botellas.

Cuando el poder napoléonico se impuso, casi todos los virreyes, capitanes generales, presidentes de las reales audiencias y gobernadores, que ejercían su poder en la inmensidad de la América hispana, se sometieron a él. Y los criollos, que estaban mamados -eso es verdad- de los abusos en materia de comercio y otros negocios de los enviados de la Corona española, dijeron basta, pero no por un nuevo impuesto, no por una nueva prohibición, no por un nuevo exabrupto.



Dijeron basta porque estos criollos, que se sentían tan nobles y tan blancos de calidad como los españoles que les daban por donde sabemos, estaban dispuestos a soportar que unos de su misma clase les hicieran eso, pero no a que semejante sometimiento les fuera impuesto por unos corsos plebeyos y venidos a más, que habían usurpado los tronos de Francia y de España.

Ellos querían al rey Fernando, con todo y sus vicios, no importa que firmara sus reales decretos sobre las nalgas de las prostitutas del antro de Pepa la Malagueña, pues al fin y al cabo tenía sangre azul y un mandato divino para someter a estas tierras. Por eso, los alzados del 20 de julio en la plaza de Santa Fe gritaban convencidos "Viva el Rey y abajo el mal gobierno", viva el Borbón y abajo Pepe Botellas y el virrey que lo representa. Y en Caracas, la junta que se hizo con el poder en abril del mismo 1810, asumió el poco republicano título de Junta Suprema Conservadora de los Derechos de don Fernando VII. ¡Menudo nombre para una junta revolucionaria!

De modo que en 1810 no hubo revolución, ni declaración de Independencia, ni nada por el estilo. Hubo sí, una serie de revueltas contra Napoleón, y a favor del rey Fernando. El mismo que cuando volvió al trono poco después, desconoció cualquier concesión a los americanos que tan leales le habían sido y, ahí sí, activó la guerra de Independencia. Fue él, mucho más que los criollos de 1810, el gran impulsor de la liberación de sus colonias en América.

Pero lo fue de puro bruto. Aun así, deberíamos reconocérselo y levantarle un monumento tras otro porque es a él, sobre todo, a quien le debemos la Independencia. Lo demás es tan falso como nuestro escudo, con el istmo que ya perdimos, los cuernos de la abundancia que no hemos visto y el gorro frigio de una libertad tan relativa como la historia que nos cuentan sobre cómo la conseguimos.





sigan celebrando, gracias por pasar..








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