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15 pinturas que tenes que conocer para entender el siglo XX

El siglo XX es, como diría Eric Hobsbawm, un tiempo de rupturas, en el que el mundo se fragmentó y se volvió a unir; la tecnología fue un parteaguas en la comunicación y logró conectar a todo el mundo en instantes. La estructura de los países se definió a través de los conflictos bélicos y poco a poco Estados Unidos logró colocarse como el epicentro del mundo económico, político y hasta cultural.


El arte también cambió. Ya en el siglo XIX se vislumbraba una transformación completa con el impresionismo, pero después, todo se hizo completamente distinto: ya no importaban las formas sino los colores, el pensamiento inconsciente, lo que está detrás del creador de la obra de arte y por supuesto, ponerle fin a la tradición de antes. Cada vanguardia artística que surgió era contradictoria a la anterior, los artistas utilizaban recursos cada vez más amplios, desde óleo hasta arena o plástico y así, con Duchamp, se llegó al tan afamado fin de la pintura para crear nuevos conceptos artísticos cada vez menos enmarcados en las líneas del pincel.


Tarde de primavera en la calle Karl Johan, Edvard Munch


Munch fue un pintor expresionista y simbolista que dio un nuevo giro al arte por sus motivos lúgubres y un poco tenebrosos que aglomeran la angustia humana que en ninguna otra técnica se había visto. Aunque su cuadro más representativo es El Grito, Munch tiene una técnica particular en la que podemos ver a través de su obra. Otros artistas expresionistas fueron Oskar Kokoschka, Egon Schiele, James Ensor y Emil Nolde.

El beso, Gustav Klimt


Probablemente la obra más famosa de este artista. El beso representa el espíritu vienés del fin de siglo y el de retomar las tendencias naturalistas a través de materiales como la hoja de oro. Este cuadro engloba dos corrientes artísticas: La secesión vienesa (modernismo) y el simbolismo. Cambió el dibujo y la figura, lo que poco después se transformó realizando un nuevo camino a la abstracción.

Las señoritas de Avignon, Pablo Picasso
El artista que revolucionó la manera en la que se hacía arte fue sin duda Picasso, uno de los creadores del movimiento cubista. Para él, las ideas tradicionales de proporción y perspectiva se acabaron, pues favorecía la tridimensionalidad y el absolutismo de la pintura; a través de un lienzo plano buscaba ver la tercera dimensión. En esta pintura aún no entraba completamente al cubismo, ilusionado con las máscaras africanas alargadas, retrata a estas mujeres de la calle de Avinyó, dedicada a establecer prostíbulos en Barcelona. Otros artistas cubistas son Braque, Gris o Gleizes.

L’atelier rouge, Henri Matisse


Matisse comenzó a experimentar con los colores más brillantes para crear una nueva vanguardia diferente de las anteriores, en las que no importaba la realidad. Se convirtió en el líder de esta vanguardia, la que él calificaba como “cuando hay algo rojo”. Otros fauvistas fueron Vlaminck, Derain o Marquet.

Composición VII, Wassily Kandinsky

Aunque muchos comenzaron el camino hacia la abstracción, fue Kandinsky quien dio el paso definitivo. Lo que hizo Kandinsky fue expresar aquello que sentía a través del pincel. Uno de sus cometidos era lograr que la pintura fuera escuchada; buscaba pintar la música.
Esta composición es considerada la obra cumbre del pintor. En palabras de Kandinsky “pintar es un choque con truenos entre mundos diversos, que en la lucha, y a partir de la lucha entre ellos están dispuestos a crear el nuevo mundo que dice la obra”. Influyó directamente en artistas como Arshile Gorky, Jackson Pollock o Willem de Kooning.

Blanco sobre blanco, Kasimir Malevich

Kazimir Malévich, fundador del suprematismo, también entró al juego conceptual del arte abstracto; sin embargo, su creación artística requirió de gran precisión y astucia. Malévich partió de las formas para lograr crear un mundo a partir de la conceptualización. Creó un mundo a partir de la nada con cosas que no hay en la naturaleza, como cuadrados perfectos. Por lo tanto, su mundo partió de un cuadrado negro, algo que no existe en el mundo “real”.


Las pléyades, Max Ernst

Con gran influencia de los dadaístas, Max Ernst construyó un mundo surrealista junto a André Breton y Paul Eluard. En esta imagen comenzó a contrariar su realidad igual que otros surrealistas como René Magritte. El extenso texto de abajo asegura que “la pubertad cercana no ha arrebatado todavía / su gracia a las Pléyades / La mirada de nuestros ojos llenos de sombras se dirige hacia el adoquino que caerá / Todavía no existe la fuerza de gravedad de las olas”. Otros grandes artistas surrealistas fueron Joan Miró o André Masson.

La persistencia de la memoria, Salvador Dalí


Tal vez el surrealista más importante de todos, porque su obra es recordada hasta nuestros días como una herencia que nos dejó “un grupo de locos” que unía la realidad con el mundo onírico. Dalí dibujó en la mayoría de sus obras falos y animales que convivían en medio de un paisaje desértico. En esta pintura, el mensaje es claro: el tiempo avanza y la memoria no permanece igual que él. Después de que sus amigos se habían ido, él seguía disfrutando de un queso mientras entró a su estudio y comenzó a pintar.


Estudio del retrato del Papa Inocencio X realizado por Velázquez, 
Francis Bacon


Su trabajo es sumergirse a la oscuridad y lo más retorcido de la mente humana, con rostros y cuerpos mutilados. Uno de sus trípticos se vendió por 142 millones de dólares, con lo que rompió el récord en 2013. Sus obras tendían a la depresión y siempre tuvo una vida difícil, al ser expulsado de su casa a los 16 por homosexual. Esta obra es considerada clave en la pintura contemporánea, donde se reúnen las expresiones atormentadas de los personajes, influenciado por Edvard Munch.


Gótico estadounidense, Grant Wood



Uno de los cuadros estadounidenses más reconocidos es este en el que se observan a dos granjeros parados frente a su hogar. Fue hecho por el pintor de Iowa Gran Wood y es conocido como el ícono del regionalismo norteamericano. Cuando la pintura vio la luz, Wood recibió miles de críticas por ridiculizar al pueblo norteamericano, pero él aseguró que el hombre y la mujer de la obra, que eran su dentista y hermana, representaban de manera realista la típica granja estadounidense. Otros representantes del regionalismo norteamericano son Thomas Hart Benton y Edward Hopper.


El baile de lluvia, David Alfaro Siqueiros


Junto a Diego Rivera y José Clemente Orozco, Siqueiros es considerado uno de los tres grandes muralistas mexicanos, que retrataban el espíritu revolucionario del mexicano después de la lucha. Siqueiros experimentó con los materiales y la técnica con la que trazaba sus lienzos. A él le debemos la perspectiva poliangular en la que el espectador se siente parte del cuadro a través de trazos geométricos bien estudiados y definidos, conocidos como arquitectura dinámica. Creó además un taller de pintura en Nueva York, en el que buscaba integrar la arquitectura, la pintura y la escultura con los métodos y materiales ofrecidos por la industria, al que asistieron Jackson Pollock y otros jóvenes que llegarían a formar la primera generación de artistas estadounidenses con un lenguaje propio


Numero I
, Jackson Pollock


Jackson Pollock perteneció a muchas corrientes pictóricas antes de considerar su juego pictórico un nuevo recurso de lenguaje abstracto. Perteneció finalmente al expresionismo abstracto aunque la acuñación de este nombre por el crítico Coates nunca les pareció adecuada por considerar que no tenían nada que ver con el expresionismo alemán. En sus obras buscaban retratar un conflicto interior más que exterior, en la búsqueda del inconsciente. Entre los representantes principales, además de Pollock, destacan Franz Kline y William de Kooning. Este lienzo es considerado uno de los más perfectos de Pollock en el que toda la superficie está cubierta.


L.H.O.O.Q, Marcel Duchamp

La manera de reinterpretar el trabajo del otro cambió desde que Marcel Duchamp puso unos bigotes a la Mona Lisa y la rebautizó como L.H.O.O.Q. Así el arte cambió, fue irreverente, se convirtió en una nueva forma de expresar lo que otros ya habían hecho, ya no se encargaba, como en el pasado, de mostrar técnicas hermosas o la belleza real del mundo. El arte se volvió crítico, satírico y ácido. Se volvió parte de la vida mortal, no estaba en un altar sino que todos podían utilizarlo para hacer la mejor crítica social que pudieran. 



¿Qué hace que los hogares actuales sean tan distintos y acogedores?
, Richard Hamilton


Hamilton, publicista y profesor de joyería, tipografía y diseño industrial, fue el primero en crear una obra con distintos elementos que después compondrían al arte pop: con electrodomésticos, comida enlatada, televisión, automóviles y hombres y mujeres semidesnudos. Con este cartel hace un llamado manifiesto al arte pop.


Marylin Monroe, Andy Warhol



Andy Warhol es el representante más famoso del arte pop, quien cambió de un modo más efectivo el papel del arte en la sociedad y el modo de producción del mismo. La idea artística de Warhol no consistía sólo en convertir el arte en algo trivial y vulgar, sino trivializar y vulgarizar el propio arte. No sólo incorporar al arte los productos en serie y las informaciones de los medios de comunicación, sino también producir el arte como un producto de masas. Warhol convierte lo inferior en superior y viceversa: hace descender al “arte culto” elitista al fondo de lo cotidiano, mientras que los fenómenos de la subcultura deben adquirir dignidad para ser presentados en sociedad.

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DonaldHenderson

Comprender y aceptar algo nuevo y nunca antes visto suele ser común en estos tiempos. A veces resulta difícil porque llega a ser complejo para muchos o por ser desconocido y eso sucede a menudo en el mundo del arte.
Por tal motivo, les recomiendo a ver las grandiosas pinturas del español Gabino Amaya Cacho que se basa en el Puntillismo Abstracto, un nuevo concepto diseñado por el que no está dentro de los parámetros preestablecidos en el arte.
Su técnica consiste en realizar puntos sin orden alguno sobre un lienzo, el acabado es de hermosos cuadros llenos de colores vivos.
En mi caso, me ha dejado muy fascinado a tal punto de querer obtener uno para colocarlo en la pared de mi casa. También me encantaron Las tres gracias, Concierto para Venus, El Morralero, Niñas jugando en el árbol, La Primavera, La Tempestad, El sueño de Jacob, La Fábula del Perro y el Hueso. Las Edades de baco, Leda y el Cisne, Icaro y Dedalo.

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