Barry Gross el arte de la soledad

Nació en Estados Unidos en 1948.
Sus pinturas son oportunas indicaciones de nuestro actual período de preguntas espirituales y temporales cuestionando. Barry pinta visiones, sueños, recuerdos lejanos y personas con figuras muy bien articuladas.
Su obra, que es complejo espacial e iconográficamente, invita al espectador a resolver los acertijos de tiempo y lugar, para intentar determinar el estado de conciencia y establecer el patrimonio contextual y estilístico. Su énfasis en la colocación de precisamente prestadas formas humanas dentro de paisajes místicos ofrece al espectador un espacio de contemplación personal y el ensueño.
En términos de arte histórico, los primeros trabajos de Barry Gross combinan la hiperconcentración del surrealismo con humanismo y renacimiento espiritualidad. Está entonces todos situado al movimiento con el dinamismo y el drama del barroco. Dali y Fra Angelico alían con Bernini. Sus pinturas revelan al espectador algo profundo, sin embargo, recordaba vagamente. Esta dicotomía entre realidad y fantasía es comparable en otras obras en que sus protagonistas son capturados en una tierra entre dormir y despertar nunca o atrapados entre las profundidades del océano y los límites del espacio ultraterrestre.
Sus actuales trabajos exploran el tema del aislamiento y la soledad. El pathos de la separación de los que nos rodean golpea un acorde en nuestra creciente encapsulación del individuo. Tan a menudo estamos conectados electrónicamente, pero separados por la tecnología de interacción personal y táctil. Obras de Barry son estudios en contraste entre realidad y ficción, entre tradiciones presentes y pasado y entre este mundo y el siguiente.